Home > Uncategorized > La desconfianza entre Bolivia y Chile

La desconfianza entre Bolivia y Chile

June 28, 2011

El deterioro de las relaciones entre Chile y Bolivia es manifiesto. Para algunos políticos chilenos hay una explicación recurrente para la “explotación” de los conflictos con Santiago. La baja de popularidad de los mandatarios en La Paz lleva a crear conflictos  que galvanizan a la opinión pública. En el caso del  Presidente Carlos Mesa (2003-2005) es claro que  instrumentalizó las fricciones por la demanda marítima para obtener mayor adhesión. Ahora se le atribuye a Evo Morales, que muestra una caída en las encuestas de opinión, una intención similar. En todo caso en Chile no faltan parlamentarios que golpean la mesa y exigen dureza.  Al hacerlo probablemente piensan más en su propia estatura política que en el interés de mantener relaciones constructivas con el país vecino.

En la dirigencia política boliviana hay una creciente frustración con la actitud del gobierno del Presidente Sebastián Piñera. El incidente que mayor molestia les ha causado es el caso del general ( r ) René Sanabria, el llamado zar de la lucha antidrogas. Una investigación encubierta realizada por efectivos policiales chilenos permitió filmar a Sanabria recibiendo dineros a cambio de cocaína destinada a Estados Unidos. La evidencia fue transmitida a Washington. Esto provocó el enojo, comprensible, de Morales que declaró: “Según informaciones, (sabemos) que algunas instituciones, que algunas autoridades de Chile ya sabían que ya hicieron seguimiento (a Sanabria). Yo me pregunto: ‘si algo sabían algunas instituciones de Chile, ¿por qué no nos comunicaron oportunamente para dar un castigo severo en Bolivia?’”. Hasta aquí la molestia. Ahora la lectura política que hace Morales de este hecho: “Parecería que algunas instituciones de los vecinos países están al servicio de intereses externos” y afirmó que la DEA,  la  agencia antidroga de Estados Unidos, siempre manejó el tema de la lucha contra el narcotráfico “con fines netamente políticos”.

“La DEA (en Bolivia) no luchaba contra el narcotráfico, la DEA controlaba el narcotráfico con fines netamente políticos, y muchos oficiales de la Policía Nacional saben de esas andanzas del pasado”. El mandatario boliviano expulsó a la DEA en noviembre del 2008 acusándola  de conspirar  contra su gobierno. Morales agregó que la DEA  “todavía intenta, recurriendo a algunos expertos en investigación de países vecinos, usar a una persona que esté implicada en narcotráfico y desde ahí querer denigrar al pueblo boliviano”. Una acusación que revela la profunda desconfianza del gobierno de La Paz hacia la actual administración chilena. A lo anterior se suma el ingreso de 14 militares bolivianos  armados a territorio chileno. Un caso que, como todos, tiene lecturas muy diferentes en ambas capitales. Por desgracia una vez más se valida el dicho que las confianzas crecen con la lentitud de una palmera y se pierden con la velocidad que cae un coco.

 

Advertisements
%d bloggers like this: