Home > Uncategorized > Las lecciones el Titanic

Las lecciones el Titanic

April 10, 2012

Un siglo del hundimiento del Titanic. La fascinación con el naufragio del transatlántico de transatlánticos sigue viva. Las lecciones su zozobra sigue presentes: el hubris, como llamaban los griegos al sentimiento de omnipotencia que llevaba a los hombres a medirse con los dioses, con fatales resultados como era de esperar. En plena época del positivismo, en que la fe en la tecnología era casi un dogma, la desaparición del buque más grande, más rápido y más lujoso hasta la fecha, del cual llegó a decirse que no podía hundirse fue un punto de inflexión, un balde de agua fría a la infalibilidad ingenieril. Los tiempos han cambiado pero conviene recordar que toda obra humana, sea un colosal puente o un reactor atómico, siempre puede colapsar.
La sentencia “mujeres y niños primero”, aludiendo a quienes debían abordar los escasos botes salvavidas, aún resuena cien años más tarde. En el caso del Titanic, la regla no escrita de los mares, fue cumplida a cabalidad. Luego de chocar con un tempano el buque se fue a pique en menos de tres horas. A bordo viajaban 1300 pasajeros y 900 tripulantes. 1.517 personas fueron arrastradas al fondo el mar. 713 fueron rescatadas por el navío Carpathia que había recibido el SOS. Entre los sobrevivientes se contaba un 70 por ciento de mujeres y niños. Los hombres, en tanto, solo constituyeron el 20 por ciento.
En todo caso lo ocurrido en el Titanic, donde el capitán ordenó disparar contra los hombres que pretendían desplazar a los más débiles para subir a los botes, no constituye la norma. El “sálvese quien pueda” ha imperado en otros naufragios. Es lo que se desprende de un estudio realizado en 18 hundimientos. El análisis realizado por académicos de la Universidad de Uppsala muestra que en promedio menos de 30 por ciento de las mujeres sobrevive en tanto que los hombres lo hacen a una tasa superior al 40 por ciento y los niños en un 15 por ciento. En lo que toca a los capitanes uno de cada dos sale con vida y 60 por ciento de las tripulaciones viven para contar la historia. Uno de los puntos que subraya el estudio es el papel decisivo que juega el capitán del buque. De su liderazgo e instrucciones depende el comportamiento de los tripulantes. La norma indica que ellos deben ser los últimos en abandonar la nave siniestrada. Como esta noción está asentada entre muchos que jamás han abordado una nave el comportamiento del capitán del crucero Costa Concordia, que fue uno de los primeros en abandonar la lujosa nave luego que encalló en el litoral italiano el 13de enero, causó sorpresa e indignación. Un medio de prensa italiano lo motejó como “el Berlusconi de los mares”. En tiempos en que se vive un renacimiento de los grandes cruceros de lujo los expertos aconsejan prestar más atención a la seguridad que al glamor. Y como siempre el factor humano es decisivo.

Advertisements
%d bloggers like this: