Home > Uncategorized > Bolivia y su salida al Pacífico

Bolivia y su salida al Pacífico

April 29, 2013

El Presidente Evo Morales expresó, por enésima vez, la frustración boliviana para obtener una salida al mar a través de costa chilena. Morales denunció que los gobiernos chilenos tienen “una política de dilatar, dilatar, dilatar”. Y, sí, esa es exactamente la postura de Santiago frente al tema. El mandatario explicó que ante esta actitud consideró necesario presentar una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), algo que a su juicio constituye “un paso importante”.
Morales está en lo cierto frente las maniobras dilatorias de sucesivos gobiernos chilenos. La oferta de diálogo por parte de Santiago ha sido una forma de ganar tiempo o, en términos coloquiales, chutear la pelota lo más lejos posible. El problema radica, además de las dificultades que implicaría un enclave boliviano en el litoral chileno, en la visión totalmente divergente de ambos países. Bolivia estima que es víctima de una gran injusticia que merece reaparición. Desde esta óptica Chile estaría en deuda con un república hermana que sufre atraso por la ausencia de un puerto propio hacia el océano del siglo XXI. El despojo de su territorio, en la Guerra del Pacífico (1879-1883), nunca ha sido aceptado pese a que median tratados que consagran la soberanía chilena sobre ellos. La reivindicación de que Chile debe gratuitamente cederles un puerto es compartida desde la derecha a la izquierda boliviana.
Chile, por su parte, estima que no le debe nada a su vecino mediterráneo. Hubo una guerra y luego fueron firmados tratados en que Bolivia aceptó de manera soberana la nueva realidad. Chile debe destacar en el ranking de las naciones legalistas. Por lo tanto un tratado equivale a algo escrito en mármol, inamovible. Además la mayoría de los chilenos no comparte la noción que la ausencia de un puerto dañe los intereses económicos bolivianos. Existe la convicción que aunque tuvieran un puerto propio seguirían utilizando los chilenos porque son más económicos.
El hecho cierto es que si Bolivia quiere, en serio, una salida al Pacífico por Chile es su responsabilidad hacer una oferta que interese a los chilenos y no despierte reservas peruanas. Morales insinuó hace poco la posibilidad de vender gas. Es un buen paso en la dirección de incentivar a Santiago. Pero es insuficiente. Habrá que pensar en otro tipo de compensaciones. Este es el punto clave que Bolivia debe tener presente. Santiago no será presionado por ser llevado ante la CIJ. Por el contrario, endurecerá las posturas e incluso quienes tienen mayor comprensión con las demandas bolivianas cerrarán filas tras lo que consideran amenazas contra el interés nacional.
Si el asunto es abordado con altura de miras y una perspectiva de largo plazo es tanto del interés de Chile como el de Bolivia llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. A nivel internacional se han logrado soluciones a problemas más espinosos. El diferendo chileno boliviano es, ante todo, de naturaleza política y debe resolverse en ese nivel. Ese es el reto para los gobernantes y las ciudadanías de ambos países.

Advertisements
%d bloggers like this: