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Comicios chilenos alegran a países vecinos

November 20, 2013

En tranquilas elecciones  en Chile  arrasa candidata presidencial favorita. Esta descripción de lo sucedido, el domingo 17 de noviembre,  recuerda el famoso titular del periodista inglés Claud Cockburn. En 1929 en  el periódico The Times realizaron  un concurso para ver quien escribía el titular más aburrido. Ganó Cockburn con el célebre “Pequeño terremoto en Chile, pocos muertos”, que entró al lenguaje periodístico como sinónimo de una noticia irrelevante.

Para las audiencias internacionales la primera vuelta de las elecciones presidenciales chilenas carecía de importancia y suspenso. No así para los gobernantes de los países vecinos. Y la prueba está en que, más allá de los protocolos diplomáticos,  muchos expresaron su satisfacción pese a que el proceso formalmente no ha concluido pues falta la segunda vuelta,  que tendrá lugar el 15 de diciembre.

El que los gobiernos de Brasil, Argentina y Bolivia aplaudan el contundente triunfo parcial de Michelle Bachelet  es, en sí mismo, un rechazo a la política exterior del gobierno que concluye.

Las relaciones entre Chile y Brasil son normales pero carecen de dinamismo,  son como lo señaló un diplomático brasileño “de baja densidad”. Hecho que se ha reforzado con  la opción de Santiago por  la Alianza del Pacífico en que participan México, Colombia y Perú.  Esta alianza es ante todo de corte comercial antes que las instancias de cooperación política propiciadas por Brasilia. México y Brasil mantienen una pugna soterrada por la hegemonía regional. Ambos compiten por un sillón en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La estrategia brasileña apunta a lograr la unidad política sudamericana, algo que excluye a México. En este contexto la actual orientación chilena es percibida como mercantilista, los tratados de libre comercio son más importantes que las alianzas políticas, y de manifiesta subordinación a Washington.  Ello explica, además de la afinidad política,  que la Presidenta Dilma Rousseff  se negara a una visita de Estado a Chile y llamase para felicitar a Bachelet y desearle el triunfo en la segunda vuelta. Esto en calidad de “amiga” y no de presidenta.  Ello fiel a la fina tradición de la diplomacia brasileña.

A su vez la Presidenta argentina Cristina Fernández llamó para manifestar su satisfacción por los buenos resultados obtenidos por Bachelet. Las relaciones chileno-argentinas están en un buen pie. Aunque  salpicadas por las  habituales fricciones comerciales y lo que Santiago considera el proceder  unilateral del gobierno transandino. Desde Buenos Aires, al igual que los brasileños, se observa con desconfianza a la Alianza del Pacífico. A fin de cuenta son países atlánticos.

Los bolivianos, en todo caso, son los  más atentos a los resultados electorales. También ellos han  expresado su satisfacción con la irremontable ventaja de Bachelet. Amanda Dávila, la ministra de Comunicación,  dijo en una conferencia de prensa en el palacio de gobierno: “Saludamos el triunfo en la primera vuelta de la señora Michelle Bachelet” y extendió las felicitaciones a los movimientos sociales chilenos: “Saludamos la aparición de nuevos actores elegidos en estas elecciones que representan a organizaciones sociales y a movimientos de estudiantes”.

Los parlamentarios de Evo Morales expresaron la esperanza de retomar un dialogo. Eduardo Maldonado, senador del  oficialista  MAS, espera “Que se pueda retomar esa agenda bilateral sin exclusiones, que no sólo se quede en las palabras y que hayan resultados concretos”. Héctor Arce,  titular de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, declaró que Bolivia siempre estará abierta al diálogo: “Pero ya no a condiciones de dilaciones y pérdidas de tiempo. Debe haber propuestas concretas y escritas”.  Se hizo cargo así de lo dicho por el Presidente Morales que señaló que mantendría la demanda de su país,  ante  la Corte Internacional de Justicia (CIJ), hasta que Santiago presentara una propuesta de salida al mar con soberanía.

En el Perú, a diferencia, de los países anteriores existe cierto recelo por el cambio de gobierno. Fue el Presidente Sebastián Piñera quien modificó la política de distanciamiento de Lima adoptada por Bachelet luego que Perú presentó sus reivindicaciones marítimas ante la CIJ. La postura del Presidente peruano Ollanta Humala, ante la inminente sentencia en La Haya, es cauta: “Hay una campaña electoral en Chile que de alguna manera puede enrarecer su clima político, pero confiamos, como nos ha dicho el presidente Piñera, en que no hay ninguna posición disonante con los compromisos que Chile adquirió con la comunidad internacional… Espero, de las dos partes, que el fallo se cumpla y se ejecute”.

La respuesta a los resultados electorales muestra el aislamiento regional político chileno. Están por verse el veredicto de la segunda vuelta y cuál será el derrotero de la vencedora.

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