Home > Uncategorized > Viva Charlei

Viva Charlei

January 15, 2015

Francia hizo un  duelo ejemplar. Los asesinatos perpetrados por  tres yihadistas franceses dieron pie a la mayor manifestación de la historia del país. Casi 4 millones de ciudadanos se volcaron a las calles en defensa de la libertad y contra el oscurantismo religioso. Los franceses recuerdan  una de las reflexiones de Napoleón Bonaparte antes de morir: “A la larga, el espíritu siempre vence al sable”. La idea fue traducida por muchos caricaturistas con un lápiz enfrentado a un fusil. El semanario Charlie Hebdo, con  una modesta circulación de 60 mil ejemplares, se había erigido en un campeón del anticlericalismo. Hay quienes estiman que las caricaturas contra el Profeta  Mahoma  eran ofensivas. Sin duda lo eran. Pero a favor de Charlie, una revista que me entretuvo e hizo reír de buenas ganas,  hay que decir que no discriminaba pues no se mofaba solo del dogmatismo islámico. El Papa y el Vaticano,  así como los rabinos,  eran blancos  recurrentes del humor iconoclasta. También católicos y judíos  practicantes protestaron, en más de una oportunidad, por caricaturas que consideraron próximas a la blasfemia. Su vocación anarquista apuntaba a  escandalizar al burgués y, en este caso,  a muchos otros.

Muchos de los que hoy proclaman “Soy Charlie” lo hacen en la vena de lo proclamado por  filosofo francés Voltaire:  “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo”.  Desde los atentados su “Tratado sobre la tolerancia” ha vendido 120.000 ejemplares.    El tema de fondo no es cuan ofensivas son  las caricaturas. Nadie está obligado a comprar la revista. A quien le incomode no tiene más que ignorarla. Lo que es inaceptable es el derecho que los yihadistas se arrogan de imponer al conjunto de la sociedad sus estrechos criterios. Los extremismos religiosos  pretenden  que todos acaten sus normas. Así fue durante la inquisición y así es hoy con los fundamentalistas islámicos. Y entre las principales víctimas de la intolerancia están las mujeres a las que las somete a la condición de sirvientas privándolas, incluso,  de derechos humanos básicos.

En muchos países de Europa como Francia, Alemania, Holanda e Italia, entre otros, crece el fenómeno de la islamofobia. Es un proceso tóxico y peligroso en extremo. Se acusa a ciudadanos  de religión islámica, que han nacido y educado, por ejemplo en Francia, de constituir una suerte de entidad con una voluntad política uniforme. Así se habla del “peligro musulmán” como si el conjunto de ellos, que conforman el 7,5 por ciento de la población,  compartieran una visión monolítica. Hay musulmanes de izquierda, de centro y derecha. Los hay creyentes y laicos que adhieren a los ritos porque nacieron en una familia que los mantiene. Algo que ocurre en todas las religiones. El daño que algunos miles de yihadistas hace al conjunto de la sociedad pero, en especial, a los franceses musulmanes es inconmensurable.  Pero en su fanatismo y ceguera, es probable, que eso es lo quieran: separar aguas y radicalizar. Las masivas manifestaciones son un gran paso para frustrar a los fanáticos.  La edición de Charlie que viene de apareceru, con una tirada de cinco millones de ejemplares,  trae al Profeta en primera plana.  No podía ser de otra forma. Viva Charlei

 

La islamofobia

En Francia el Frente Nacional, un partido de corte fascista,  bordea el 30 por ciento de la preferencias de voto. En su plataforma electoral aboga por el fin de la inmigración en especial de personas de fe islámica. Es contrario al ingreso de Turquía a la Unión Europea dado que la gran mayoría de sus 75 millones de habitantes son musulmanes. Además aboga por programas de repatriación de todos aquellos inmigrantes que no cuenten con su  documentación al día.  La corriente xenófoba contra los practicantes del Islam  gana fuerza en Europa. Esta corriente de odio  se verá reforzada por  el yihadismo y el fundamentalismo que lo sustenta.

Advertisements
%d bloggers like this: