Archive

Posts Tagged ‘Bolivia’

Che Guevara, el ícono

October 12, 2017 Comments off

Hace 50  años, en   octubre de 1967, cayó abatido en Bolivia  Ernesto Che Guevara. Su imagen como un ícono revolucionario, medio siglo después, tiene mucho más vigencia  que sus ideas.  Guevara encarna  el sueño del guerrillero romántico que, animado por un sentimiento de justicia social, cual Quijote, las emprende contra los opresores. La revolución cubana, en la que Guevara combatió junto a Fidel Castro, mostró que era posible lograr la victoria con mínimas fuerzas  iniciales.

Allí un magro núcleo de decididos combatientes logró el efecto de un alud, al que se sumó un número creciente de voluntarios, que terminaron  por aplastar a  la dictadura de Fulgencio Batista. La metáfora de la “chispa que enciende la pradera” encapsula la teoría del foco, sintetizada   por el filósofo francés Régis Debray en su libro Revolución en la revolución. Debray acompañó durante un tiempo  a Guevara en la infortunada guerrilla en Bolivia.

La presencia de un foco, que en los hechos es una columna guerrillera, puede producir un impacto desmedido por su mera existencia. El  credo foquista señala que golpes perpetrados por un grupo de combatientes contra tropas, policías y las propiedades de latifundistas gatillarán un sentimiento de inseguridad entre los poderosos y despertarán las esperanzas de los oprimidos. Para Debray la progresión insurgente es así: “Lo más pequeño es el foco guerrillero, el núcleo del ejército popular…. Es el “pequeño motor” que echa a andar el “gran motor” de las masas y precipita la formación de un frente”.

Pero lo que funcionó en Cuba fracasó estrepitosamente en Bolivia. El papel de Estados Unidos en la detección y lucha contra el foco boliviano fue gravitante. Richard Gott, un avezado periodista británico, fue uno de los primeros testigos en  reconocer el cadáver de Guevara.  Gott, que visitó el campamento de La Esperanza, la base militar de las fuerzas especiales de Estados Unidos donde se encontraban una veintena de efectivos, narra que “Allí tenían poderosos sistemas de transmisión que les permitían una comunicación directa con el Comando Sur,  en la Zona del Canal de Panamá. Allí fui recibido por el mayor Robert “Pappy” Shelton  que me contó que 600 rangers – fuerzas especiales bolivianos entrenadas por Estados Unidos- se habían graduados recién y despachados a la zonas de operaciones de la guerrilla en Vallegrande”.

Mi único contacto remoto y póstumo con el Che fue en Londres, en 1984, donde me enteré que la empresa subastadora  Sotheby’s remataba su diario en que narraba sus meses de guerrilla en Bolivia. Fui a Sotheby’s y pedí ver el diario. Con gran amabilidad  accedieron y me hicieron pasar a un pequeño salón y  me entregaron un cuaderno con tapas duras. El texto ha sido publicado muchas veces pero hubo algo que me dejo atónito: en la contratapa estaban los nombres de guerra, los alias si se quiere, junto a las identidades  reales y en muchos casos teléfonos y direcciones, de varios combatientes y contactos urbanos. Semejante información debió ser un tesoro para sus captores. Nada de encriptación. Solo cabe suponer que el Che tenía una fe ciega en que saldría vencedor.

 

 

 

 

Advertisements

La sequía boliviana

November 24, 2016 Comments off

Ninguna ciudad resiste muchos días sin agua. La Paz y el populoso barrio de El Alto llevan más de dos semanas con un abastecimiento  muy precario. En algunos casos la distribución corre por cuenta de camiones cisternas para llenar apenas un par de bidones por hogar. La carencia de agua ha obligado al cierre de colegios mientras los hospitales operan con serias restricciones.

 

Las primeras dificultades surgieron, el  8 de noviembre, cuando la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) inició un racionamiento. Medida que la compañía  explicó era la resultante “de la sequía debido a los efectos del cambio climático”. La situación escaló a una crisis con cortes casi permanentes y con la declaración de un estado de emergencia nacional. Lo que motivó masivas protestas de los afectados.  Bolivia enfrenta problemas hídricos que están a la vista. Se secó el  lago Poopó,  el segundo más importante del país. En cuanto al  lago Titicaca, el mayor, hay un marcado descenso al igual que en el cauce de numerosos ríos.

Las  sequías han afectado a muchas zonas del planeta. Brasil, Venezuela, Australia, California han vivido largos períodos de lluvias exiguas.  Es el efecto del cambio climático causado por el calentamiento global. Este año  batirá el record de la mayor temperatura global. La corriente de El Niño ha influido pero el factor determinante, según los climatólogos, son las emisiones de CO2. Un nuevo año, un nuevo record. Los primeros nueve meses muestran que se superará al 2015 que, a su vez, marcó un nivel sin precedentes. Todos los indicadores apuntan a que el problema se agrava. La acumulación de gases de  efecto invernadero (GEI) en la atmósfera muestra un aumento en 2016.   El ártico experimenta grandes derretimientos de hielo al igual que Groenlandia. En regiones del ártico ruso se detectan temperaturas que superan hasta en siete grados el promedio histórico.

En diciembre del año pasado, tras largas negociaciones en París , se logró un acuerdo para moderar las emisiones de los GEI. A este compromiso concurrieron Estados Unidos y China, los mayores emisores del planeta. Pero ahora ese laborioso entendimiento está en duda. Donald Trump manifestó durante su campaña electoral que el calentamiento global era un cuento inventado por China para perjudicar a la industria estadounidense. Anticipó que restaría fondos a la campaña para la reducción de emisiones, Más grave aún, anunció que levantará restricciones a la industria carbonífera, la más contaminante del sector energético, para crear más empleos. De vuelta  a la  mal entendida  política de “la  caridad comienza por casa” ya que los efectos perjudican a todos, incluidos los norteamericanos. Como con varias de las posturas de Trump se ignora que piensa hacer en definitiva. Tras su elección admitió que existe alguna conexión entre las emisiones GEI y el calentamiento global.  Dada la postura del Congreso estadounidense, dominado por el Partido Republicano, de escepticismo ante el cambio climático hay poco espacio para el optimismo. China, por su parte, ha declarado que cumplirá con los compromisos adquiridos.  Pero, como están las cosas, lo seguro es que nos aguardan muchas sequías.

Fricciones chileno bolivianas

July 21, 2016 Comments off

Para bailar tango se necesitan dos. La visita a Chile de David Choquehuanca, el canciller boliviano, marcó un áspero nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países. Quedó al descubierto que La Paz y Santiago, como dice el refrán, bailan una misma melodía pero a ritmos dispares. El objetivo boliviano es lograr una salida soberana y continua al Océano Pacífico. La meta chilena es impedir que lo haga, al menos de manera continua,  a través de su territorio. El gobierno chileno postula que no hay disputa alguna pues Bolivia, de manera soberana, ratificó los tratados que fijan los límites actuales. Para Santiago lo que rige es el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que fija las fronteras y el acceso boliviano al mar a través de puertos chilenos.Pese a ello en distintos momentos ha aceptado considerar un nuevo trazado que abra una ruta al mar para su vecino mediterráneo. Lo hizo el régimen de Augusto Pinochet, a través de la declaración de Charaña de 1975,  que discutió un intercambio territorial.

En tiempos más recientes, en 2007, fue generada la llamada “agenda de trece puntos”. De todos  ellos había uno que era el que más interesaba a Bolivia, el sexto, que trataba sobre una salida al Pacífico. Como suele ocurrir con las agendas internacionales que presentan dificultades se partió por lo más simple para dejar para el final lo más conflictivo: la cuestión marítima. El mandato de Bachelet concluyó sin acuerdos. En su gestión el Presidente Sebastián Piñera (2010-14), orientado a la Alianza del Pacífico, en los hechos abandonó las negociaciones con Bolivia.  Fue un punto quiebre que convenció al Presidente Evo Morales que por la vía de negociaciones directas no lograría avances. Ante esta frustración y al observar el éxito relativo de Perú  La Paz optó por llevar el tema a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya. En todo caso Chile siempre ha insistido que  la reclamación de sus vecinos pertenece al ámbito bilateral. .

Ante la venida de Choquehuanca la cancillería chilena solicitó al ministro boliviano su programa de visita. Ello para garantizar la seguridad y brindarle las cortesías protocolares a él y su comitiva de parlamentarios y periodistas.  Aquí ya quedó de manifiesto la diferencia de libretos entre los dos países. La autoridad boliviana señaló que deseaba inspeccionar los puertos de Arica y Antofagasta así como la situación de sus compatriotas camioneros. Ello sin someterse al tutelaje chileno. Las declaraciones acrimoniosas y  fricciones no tardaron.  Eran, probablemente, el objetivo de la visita. Señalar a Chile como un país que incumple sus obligaciones. El propósito sería engordar el expediente presentado ante la CIJ. En el futuro cabría esperar más de lo mismo.

Diálogo de sordos :

Presidente Evo Morales en Twitter: “Canciller chileno dice que si canciller boliviano, David Choquehuanca, visita Chile ‘llegará en condición de turista’ esta es la prueba más contundente del neocolonialismo racista que gobierna Chile y que no reconoce a un canciller indígena”.

Canciller Heraldo Muñoz: “Lo que tenemos ahora es una visita privada que al final fue un montaje”.

La Haya para rato.

September 25, 2015 Comments off

Ante el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), al igual que frente a resultados electorales, no se pierde ni se gana: tan solo se explica. El voto de los jueces fue categórico: 14 a favor de la competencia de la Corte para atender  la demanda boliviana y apenas dos en contra.  Desde la perspectiva chilena expresada por la Presidenta Michelle Bachelet: “Bolivia no ha ganado nada”. En un sentido estricto es cierto. Lo único que estableció el fallo es que la CIJ acoge la demanda boliviana, y por lo tanto abre el juicio, para determinar si cabe exigirle a Chile que entre en negociaciones sobre una salida soberana al Océano Pacífico.

En temas tan delicados como los que atañen a la soberanía territorial de los países los argumentos nunca son solo jurídicos. Por eso reúne a los ex presidentes y jefes políticos.  Chile ha insistido que las exigencias bolivianas no corresponden pues todos los temas fronterizos, así como el acceso al mar por puertos chilenos, están cubiertos por el Tratado de 1904. Lo mismo se dijo en la disputa por aguas territoriales con el Perú. En el último caso la CIJ discrepó con Santiago y obligó a la cesión de una porción de las aguas nacionales. En el caso en curso la CIJ estima que hay temas que al margen del Tratado de 1904 merecen análisis. Debería ser motivo de preocupación para las autoridades chilenas que la CIJ haya optado por llevar adelante el juicio.  Surge la interrogante: ¿Los jueces dedicarán años a estudiar las posturas de ambos países para concluir que en realidad Bolivia no tiene base para sus exigencias? Es un asunto inquietante para Santiago puesto que los letrados ya han estudiado la memoria presentada por La Paz.

El derecho internacional y los tratados gravitan pero también pesan la influencia y las campañas desarrolladas por los países interesados. Desde este punto de vista Bolivia obtuvo una victoria. En primer lugar el liderazgo del Presidente Evo Morales y su gobierno sale fortalecido. Para Chile la comparecencia ante La Haya es un pleito no buscado en el cual no tiene nada que ganar y, quien sabe, podría culminar con un desenlace complejo. Para La Paz, en cambio, el fallo de  la CIJ es una inyección a la vena para reiterar que: “Bolivia nunca ha claudicado y nunca claudicará hasta volver al Pacífico con soberanía”, como viene de señalarlo Morales. Así la perspectiva de un juicio prolongado, por un par de años, le viene bien a las autoridades bolivianas que podrán concentrar sus esfuerzos en un tema muy sentido por el conjunto de la ciudadanía. En el caso chileno ocurre todo lo contrario pues el tema más que concitar interés es para muchos una fuente de irritación.  Peor aún, existe el peligro que la política exterior del canciller Heraldo Muñoz,  orientada a Latinoamérica, termine descarrilada. Ello no en el sentido de  prestar menos atención a la región sino que se vea obligado a cambiar el eje de los esfuerzos integradores por el afán de neutralizar a La Paz. Lo lógico y deseable es que ambos países abran negociaciones directas tras una fórmula mutuamente satisfactoria. Nunca es tarde para dialogar.

Lo que nos espera.

Bolivia y Chile librarán una pugna dispar no en términos de poder de fuego. Chile tiene una superioridad de diez a uno frente a Bolivia,  medida en presupuesto bélico. Pero Bolivia lleva la ventaja en términos morales. Moral no en un sentido ético sino que como la entienden los militares, como motivación para el enfrentamiento. Una Bolivia movilizada tras el ideal nacional de la centenaria reivindicación de una salida al mar no escatimará esfuerzos en su campaña. Chile, en cambio, no quiere ceder territorio pero  las demandas bolivianas no movilizan a una población militante. El consuelo es que  la batalla se librará con argumentos en América Latina y La Haya.

El Papa y el mar para Bolvia.

July 10, 2015 Comments off

El Papa Francisco no teme a la polémica. Lo dejó en claro en su reciente encíclica “Alabado sea” dedicada al medio ambiente. En ella fustiga al sistema económico capitalista por su responsabilidad en el cambio climático que sufre el planeta. Ahora en Bolivia abordó lo que calificó como un tema “espinoso”.  En una alocución en La Paz señaló:  “ El dialogo es indispensable (una deliberada pausa) Estoy pensando acá en el mar. Construir puentes en vez de levantar muros. Todos los temas, por más espinosos que sean, tienen soluciones compartidas, razonables, equitativas y duraderas”. Palabras que fueron música para sus anfitriones. Y con razón. Una de las voces más escuchadas en toda la región respaldó en forma implícita la tesis boliviana.

A un diálogo es, precisamente, lo que La Paz pide que  la Corte Internacional de Justicia  (CIJ) obligue a Chile.  Para ello presentó su demanda en La Haya y en la primera semana de mayo fueron escuchados los alegatos de ambas partes. Ellos no versaron sobre el fondo sino que sobre la competencia de la CIJ para juzgar la reclamación boliviana. Santiago señala que el tema está zanjado en forma definitiva por el Tratado de 1904 suscrito por los dos países  La CIJ debe pronunciarse sobre su competencia o incompetencia antes de finales de año.  El Vaticano conoce bien el asunto pues Heraldo Muñoz, el canciller chileno,  estuvo allí para que no quedasen dudas sobre el rechazo a las exigencias bolivianas.

En este contexto las palabras de Bergoglio son un resonante respaldo para las gestiones del Presidente Evo Morales. La mera mención a la cuestión marítima sale del ámbito pastoral.   A mayor abundancia el vocero Vaticano, Federico Lombardi, dijo que el  Papa no está interesado  en una mediación entre los dos países si no hay una solicitud de ambas partes.  En lenguaje diplomático significa que si los países lo pidieran el  Papa Francisco está disponible para ayudar a la búsqueda de una solución.  Es evidente, por otra parte, que si uno de los países rechaza semejante gestión ella no tendrá lugar. Solo es posible mediar, de buena voluntad, cuando los litigantes acceden a ello. Así el Vaticano ha dejado  entreabierta la puerta para futuras iniciativas.

La postura de Bolivia es elevar el costo del rechazo chileno a cederle una salida soberana al Pacífico. Para ello busca lograr todos los apoyos posibles.  Las escuetas pero significativas palabras papales dinamizan  los esfuerzos diplomáticos bolivianos por posicionar el tema a nivel internacional. Precisamente lo que Chile no quiere e insiste que es un asunto bilateral que no incumbe a terceros. Y en ese marco se puede discutir de todo entendiendo que el Tratado de 1904 es intangible. O sea Santiago no está dispuesto a ceder parte de su litoral a menos que reciba una oferta boliviana de canje territorial que amerite una reconsideración.

 

Insistencia boliviana.

La demanda paceña ante la CIJ es una gestión más y de manera alguna definitiva cualquiera sea el fallo. Ya lo advirtió Evo Morales: “Si en esta demanda no nos fuera bien, ni se imaginan ustedes que tenemos planes mucho más interesantes que esta primera etapa de batalla legal en la comunidad internacional”. Para Bolivia, el plan más interesante debiera ser la elaboración de una propuesta concreta  que interese a Chile. Solo sobre esa base ambos países podrán alcanzarán un eventual  acuerdo, porque es improbable que La Paz pueda imponer sus condiciones a Santiago  de manera unilateral.

La Haya: a la espera del fallo

May 11, 2015 Comments off

¿Se declarará competente la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para considerar la demanda boliviana? La respuesta está en suspenso y habrá que esperar hasta octubre o fines de año para saber que resuelve el tribunal. La delegación chilena considera que la iniciativa del país vecino no tiene méritos. Ello quedó reforzado ante la incapacidad de responder en forma clara la pregunta del juez Christhopher Greenwood :“¿En qué fecha sostiene Bolivia que se concluyó un acuerdo para negociar sobre un acceso soberano al océano Pacífico?”.  La réplica paceña fue: “En derecho internacional no hay un momento mágico”. Su abogada Monique Chemillier-Gendrau, argumentó que Chile repitió muchas veces que hay que negociar una salida soberana al mar y decir ahora que es el propio Tratado de 1904 el que impide conceder una salida al mar a Bolivia, es una cuestión de buena fe”. Otro de sus abogados abundó: “La teoría de Bolivia es que hubo diversos momentos que generaron un compromiso vinculante. Uno solo de ellos causa derecho”.

Creo que muchos se sentirán interpretados por el juez japonés Hisashi Owada que preguntó, al concluir la sesión,  qué entienden  por  “acceso soberano al mar”. El magistrado puntualizó que “este no es un término reconocido en el derecho consuetudinario internacional y ambas partes lo han referido, les agradecería mucho a ambas partes que tengan a bien el definir el sentido de ese término como ellas las entienden y que tengan a bien el definir el contenido específico de ese término.” La cuestión de la soberanía es un asunto espinoso que admite varias definiciones. Quizás lo preocupante para Chile de esta pregunta, que abarca lo que Bolivia llama la recuperación de la cualidad marítima, es que se proyecta sobre el fondo y no la pertinencia de la demanda. Ello podría indicar que el juez Owada considera que la CIJ podría declararse competente. Pero lo concreto es que nadie sabe que resolverá la corte hasta que entregue su fallo.

A esta altura del litigio ambos países han conservado una postura serena sin explotar políticamente el diferendo. Es bueno recordar los temores que existieron en el caso de la disputa marítima con el Perú. Se temió por agresiones contra la comunidad de peruanos residentes en Chile. En el Perú el gobierno se encargó de frustrar una marcha desde Tacna a la frontera chilena. En este caso las aguas se han mantenido quietas y es de esperar que así sigan a lo largo del proceso.

Expectativas divergentes.

El presidente Evo Morales aseguró que el país “no se equivocó al acudir ante La Haya” y que ahora “va camino al mar”. Un exceso de optimismo podría jugarle una mala pasada, Son las frases que se sacan en cara si el tiro sale por la culata.  Carlos Mesa, vocero ante La Haya, se hizo eco del mandatario y dijo que Bolivia argumentó con claridad que la corte de La Haya es competente para obligar a Chile a negociar una salida soberana.

Heraldo Muñoz, el canciller chileno,  declaró lo esperable: “Estamos reafirmados en la confianza y fortaleza de nuestros argumentos. En lo que toca al alegato dijo: “Hemos escuchado argumentos confusos y cambiantes de parte de Bolivia, no responden a la realidad y no son capaces de darle a conocer a la Corte que tiene competencia para conocer este asunto”

Preguntas en La Haya

May 8, 2015 Comments off

Pasan los días y decantan los argumentos en la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Bolivia alega que en al menos ocho oportunidades, entre  1920 y el 2007, Chile prometió negociar una salida al Pacífico con plena soberanía. La mención de las fechas y los documentos  no aclaró muchos las cosas. Al punto que juez británico  Christhopher Greenwood preguntó a los expositores bolivianos :“¿En qué fecha sostiene Bolivia que se concluyó un acuerdo para negociar sobre un acceso soberano al océano Pacífico?”. Junto con  la fecha sería interesante ver el texto del documento en el cual el país vecino basa su reclamación. Si hubiera tal compromiso de parte de Chile sería incomprensible que los representantes bolivianos no lo exhibiesen. Un par de citas, en que Santiago afirma su voluntad de garantizar acceso a Bolivia al litoral, ahorrarían a La Paz muchas horas de alegato.  Eso debe pensar el juez Greenwood al formular la pregunta que espera respuesta.

Los derechos expectaticios,  aquellos generados por conversaciones que pueden concluir en un acuerdo, distan mucho de un compromiso. Las negociaciones, los sondeos e incluso las declaraciones de intención son muy diferentes de compromisos adquiridos. Por ello la interrogante de Greenwood es clave: ¿Está Chile faltando a una palabra empeñada?  Eso es lo que Bolivia debe responder ante la corte. Si no lo hace en forma satisfactoria su caso se  debilita. Aún así la CIJ puede declararse competente para analizar el fondo del diferendo.

Conforme avanzan los alegatos es manifiesto que los representantes chilenos y bolivianos están cada vez más convencidos de tener la razón. Cada vez descartan con mayor  ímpetu los argumentos contrarios y reiteran su fe respectiva de estar en lo cierto. El análisis de  lo expuesto muestra  que el trasfondo es siempre el mismo. Bolivia estima que es víctima de una injusticia que le ha causado daño y debe ser reparada. Evita cuestionar el Tratado de 1904 pues no tiene base para impugnarlo. Busca entonces en la figura del derecho expectaticio  que es un resquicio para que la corte acoja sus quejas. Chile dice lo que siempre ha dicho: aquí no hay asuntos pendientes y, así como están las cosas, no hay voluntad para ceder en forma unilateral parte del territorio nacional. Los argumentos están en foja cero. En el plano político, sin embargo, Bolivia ha ganado puntos en su campaña contra la posición chilena. La próxima vez que levante el tema en foros internacionales es probable que tenga una mayor acogida. Si la CIJ se declara competente, aún sin pronunciarse sobre el fondo del tema, el impacto será mayor aún. La Paz podrá exhibir ante el resto de los países que su demanda es legítima. ¿La prueba? La CIJ, pese a la oposición chilena, validó la petición boliviana. Es lo que en política suele llamarse la lucha por las ideas. Quien logra imponer su punto de vista, sea justo o no, tiene avanzado mucho del camino para hegemonizar un proceso.

La soledad del canciller.  

La ratificación de Heraldo Muñoz, como ministro del Exterior, es una buena noticia para Chile y la región. En primer lugar porque asegura la continuidad del proceso. Además  Muñoz, desde que asumió,  ha postulado una política internacional con acento latinoamericanista.  Es un revés para los afanes de integración tener que litigar con Bolivia en La Haya. Con todo Muñoz ha evitado desplayes que puedan dañar la relación con La Paz. El sabe al igual que todos los chilenos que Bolivia siempre será vecino.  Las dinámicas regionales obligarán a ambos países a cooperar. Poco ayuda a Chile o Bolivia estar separados y aislados.