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Posts Tagged ‘Dilma Rousseff’

Brasil: Temer nada tiene que temer

August 4, 2017 Comments off

La acusación contra Michel Temer, el Presidente sustituto,  no logró los 342 votos para iniciar el proceso de destitución del sucesor de Dilma Rousseff. La oposición consiguió 227 votos a favor de que fuera investigado por corrupción, pero 264 diputados se opusieron. La reacción del empresariado fue de evidente júbilo: las acciones de la bolsa de valores de Sao Paulo subieron un uno por ciento. Temer tiene el logro de haber conseguido la flexibilización laboral que anula importantes conquistas sindicales. Ahora el reto para su gobierno es aprobar una reforma previsional.

Este fue el segundo obstáculo sorteado por Temer. En junio el Tribunal Superior Electoral rechazó, por un voto, una demanda por financiamiento ilegal de la campaña Dilma Rousseff-Michel Temer de 2014. En esta oportunidad, Rodrigo Janot, el  procurador general, denunció que Temer habría recibido coimas de los dueños de las enorme industria carneas  JBS , los hermanos Joesley y Wesley Batista, pagadas a través de un asesor presidencial. Como base de la acción penal Janot presentó la grabación que Joesley Batista hizo en forma secreta de una conversación con Temer en marzo. En ese audio, el Presidente daba su aprobación para el pago de sobornos al encarcelado ex presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, para evitar que colaborara  con la justicia en investigaciones anticorrupción del mega escándalo conocido como el Lava Jato.

A estas alturas a Temer es repudiado por la abrumadora mayoría de los brasileños. Apenas cinco por ciento de los encuestados aprueban su gestión., Según la empresa encuestadora Ibope 81 por ciento de los consultados apoyaban la denuncia del procurador. Para que no quedasen dudas el 79 por ciento estimó que los que votaron contra la demanda son  “cómplices de corrupción”.

En su defensa Temer denunció a aquellos que intentan dividir a los brasileños. Sus aliados plantearon que era un momento inconveniente para remover al Presidente pues ello causaría mayor inestabilidad al país. Es un argumento sorprendente por parte de aquellos que propugnaron la política de que lo peor era lo mejor, durante la fase de deposición de la Presidenta Rousseff. Entonces la lógica del grupo de parlamentarios tras la acusación constitucional era que mientras peor le fuera al país antes removerían a la mandataria.

La legitimidad,  uno de los valores más preciados en política, es hoy un bien muy escaso en Brasil. Lo  deseable sería llamar a elecciones generales y que la ciudadanía dirima quienes deben gobernar el país. Pero ello desbancaría a quienes hoy ejercen el poder. Según las encuestas el político mejor posicionado para vencer en los próximos comicios es el ex Presidente Lula, militante del Partido de los Trabajadores al igual que Rousseff.  Para los gobernantes actuales ello implicaría  volver a foja cero.

También en Venezuela la salida a la aguda crisis que sacude al país debería superarse mediante elecciones generales. Nadie más que la ciudadanía es la depositaria de la soberanía política: Vox populi, vox Dei o La voz del pueblo es la voz de Dios.

Cambio de régimen en Brasil

September 1, 2016 Comments off

La remoción de la Presidenta Dilma Rousseff marca un cambio en 180 grados en la orientación del gobierno brasileño. Michel Temer ahora asume la presidencia hasta el final del interrumpido mandato de Rousseff, esto es hasta finales del 2018. Durante sus 180 días de interinato, mientras Rousseff estuvo suspendida, Temer formó un gabinete, dominado por  banqueros y empresarios,  empeñado en revertir las políticas del gobernante Partido de los Trabajadores.

Una de las primeras medidas ha sido la reducción de los costos de la “Bolsa familia”, un subsidio destinado a las familias más pobres del país. Este era uno de los programas estrellas iniciado por el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Bajo sus gobiernos (2003-2010) Brasil logró una reducción de la pobreza que es considerada como uno de los mayores logros mundiales en esta materia. El nuevo gobierno busca una reducción inicial de diez por ciento en los fondos de la iniciativa.

El ministro de agricultura Blairo Maggi , un multimillonario que formó parte del agresivo lobby agroindustrial, ganó notoriedad en su campaña por frenar la demarcación de tierras que restringía el uso de territorios para la ganadería y explotaciones agrícolas. Rousseff había dispuesto 56 millones de hectáreas destinada a la conservación. También reconoció demandas indígenas así como la de quilombos, que son territorios habitados por descendientes de esclavos. Temer adelantó que los decretos pertinentes serán revocados.

Ricardo Barros, el ministro de Salud, advirtió “No seremos capaces de mantener el nivel de derechos que garantiza la Constitución”. En términos más prácticos aconsejó a la población  que tomará seguros desalud privados. Quedó claro que se avecinan drásticos cortes en las prestaciones de la salud pública.

José Serra, el ministro de Relaciones Exteriores, que en dos oportunidades postuló a la presidencia, advirtió que las estrechas relaciones con gobiernos izquierdistas como el boliviano, el ecuatoriano y el venezolano pronto quedarán atrás. Avanzó que Itamaraty, la cancillería, orientará sus esfuerzos a fortalecer los lazos económicos.  En especial con Estados Unidos donde sus palabras fueron acogidas con satisfacción. A su juicio es hora de pasar  de las “preferencias ideológicas de un partido político y sus aliados extranjeros” a una estrategia de relaciones guidas por los intereses económicos del país.

El giro del gobierno de Rousseff y el que comienza es tan abrupto, sin haber mediado una consulta ciudadana, que dadas las dificultades económicas que sufre Brasil cabe  esperar severas fricciones sociales.

 

WikiLeaks: Temer era informante de EE.UU.

Un twitter de WikiLeaks señala:” El nuevo Presidente de Brasil  Temer era un informante de la inteligencia militar de Estados Unidos (13 de mayo 2016)”. Según la organización Temer aportó información reservada sobre el gobierno brasileño en varias oportunidades. Otras fuentes corroboran que Temer sostenía encuentros frecuentes en la embajada de Estados Unidos en Brasilia.

 

 

Brasil sin tregua olímpica.

August 19, 2016 Comments off

La tradición de la Grecia antigua imponía un cese a las hostilidades durante los juegos olímpicos. Muchos creyeron que Brasil sería fiel a la tradición y congelaría sus pugnas políticas durante los juegos de Rio. Craso error. Mientras el mundo mira encantado el desempeño de los mejores atletas los senadores brasileños aceleran el proceso contra la Presidenta Dilma Rousseff. La semana pasada, el 10 de agosto, los senadores votaron por 59 votos contra 21 para impugnar a la suspendida mandataria. El domingo 21 terminan los XXXI Juegos Olímpicos. Ya el jueves 25 se abriría las fase final de la acusación política que pocos dudan será aprobada por amplia mayoría. Los debates pueden tomar unos pocos días tras lo cual Rousseff, dos años y medio antes de concluir su mandato, será removida en forma definitiva. Si todo marcha como previsto asumirá el actual Presidente interino Michel Temer. Así llegarían a su fin 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT).

En su defensa Roussef repite que 81 senadores no pueden desconocer la voluntad de 54 millones brasileños que le dieron su voto. A su juicio eso es un golpe de estado destinado a imponer un gobierno absolutamente minoritario como el encabezado por Temer. Ella se declara inocente del crimen de responsabilidad que se le imputa de la llamada “pedaleada fiscal” a través de créditos que no fueron aprobados por el Parlamento. En estas operaciones contables ilegales se movieron unos 23 mil millones de dólares. La Presidenta acusa a sus impugnadores apuntando a Eduardo Cunha que inició el proceso en su contra señalando “que ha recibido sobornos y que tiene cuentas ilegales en el exterior”. La mandataria recordó asimismo que dos tercios de los parlamentarios que la acusan tienen juicios por una amplia variedad de escándalos.

Más allá de las denuncias y las protestas Rousseff parece resignada a su remoción. Por ello viene de señalar que la única salida democrática para el país es convocar a nuevas elecciones. Su última carta es exigir un pronunciamiento popular al cual está dispuesta a someterse “porque sólo el pueblo puede hacerlo, sólo el pueblo con elecciones”. La posibilidad que el llamado sea escuchado por la oposición es inexistente pues ya tiene en sus manos las riendas del país. Temer quiere que la remoción ocurra antes de fines de agosto. Ello para viajar a China a la reunión del G-20 en los primeros días de septiembre como Presidente confirmado y así ganar legitimidad. Las heridas abiertas por la interrupción del gobierno, en el medio de una severa crisis económica, augura un futuro nada olímpico para un Brasil que gravita en toda América Latina.

Qué pasa con Lula

El ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) enfrenta dos procesos. Uno relacionado con irregularidades en la empresa petrolera estatal Petrobras y otro por obstrucción a la justicia. Según las encuestas en estos momentos es el político mejor posicionado para obtener la presidencia en el 2018. Pero una condena, que parece probable, truncaría sus aspiraciones y las del PT.

Brasil: avatares olímpicos

August 4, 2016 Comments off

El símbolo de los juegos olímpicos arribó por bote a Rio de Janeiro tras tres meses de recorrido por el país. A su paso, por el norte de Rio, la antorcha fue repudiada por manifestantes que protestaban por el alto costo del mega evento deportivo. La policía les disparó gases lacrimógenos.  Antes, en un par de ocasiones, individuos trataron de apoderarse sin éxito del preciado ícono.  El momento más bochornoso, sin embargo, ocurrió en Manaos donde un jaguar fue llevado para posar junto a la antorcha. El animal asustado huyó de sus captores para morir de un disparo descerrajado por uno de ellos. Así,  lo que debió ser una ocasión emotiva dejó un sabor amargo.

Organizar las XXXI olimpiadas era una gran ocasión para Brasil. Así lo entendió el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva cuando, en el 2009, alborozado dijo:Hay que celebrarlo, porque Brasil ha salido del nivel de un país de segunda clase y se ha convertido en un país de primera clase… Brasil le ha demostrado al mundo que hemos conquistado la ciudadanía absoluta. Absoluta de verdad. Ahora ya nadie tiene dudas de la grandeza económica de Brasil”. El mandatario adelantó que para el 2016 Brasil sería la quinta economía del mundo. Eso anticipaban las proyecciones. Pero luego bajaron los precios de muchas materias primas y el país entró en una severa crisis económica. La gran promesa del petróleo situado en el yacimiento de Tupi, cientos de kilómetros mar afuera frente a Rio, está congelada. Petrobras, la enorme petrolera estatal, invirtió una fortuna. El crudo de Tupi sale a unos 70 dólares el barril en tanto que el precio actual del barril oscila alrededor de los 40 dólares. Hoy Brasil es la octava economía mundial por tamaño absoluto.

Los participantes en los juegos serán recibidos por un presidente interino de nula popularidad y mínima legitimidad. Lula y la suspendida Presidenta Dilma Rousseff estarán ausentes. El país está sumido en una profunda crisis política y, como lo demuestran las manifestaciones en varias ciudades, padece un agudo malestar social,

Quien podría haber imaginado que el éxito brasileño al conseguir el mundial de fútbol en 2014 y estas olimpiadas transcurriría en  circunstancias tan adversas. Pese a todo el entusiasmo  olímpico dará un respiro a los agobiados brasileños. Al menos por un par de semanas podrán disfrutar el espectáculo que brindan los mejores atletas.

Las mujeres compiten en todo.

En los juegos olímpicos del año 1900 de mil atletas solo 22 fueron mujeres. El acceso de las mujeres a ciertas competencias ha tenido altos y bajos. Luego que en 1928 varias corredoras se desmayaron en la carrera de 800 metros se las marginó de eventos de más de 200 metros. La restricción fue levantada en 1984. Recién en los juegos de Londres, en el 2012, las mujeres compitieron en todas las disciplinas. No así los hombres que no lo hicieron en nado sincronizado y gimnasia rítmica. En Rio competirán unos diez mil atletas de los cuales un 45 por ciento son mujeres. Desde ya un record.

 

 

Brasil: fica querida

April 21, 2016 Comments off

La Cámara de Diputados brasileña dio un triste espectáculo. Algunos diputados levantaban cárteles que decían “Tchau querida”, eran los partidarios del juzgamiento del Dilma Rousseff para sacarla del gobierno, junto a su  Partido de los Trabajadores.  Otros, los menos,  enarbolaban pancartas que proclamaban: “Fica querida”,  o sea quédate Dilma. Las alocuciones de muchos parlamentarios para justificar su voto fueron bochornosas.  Hacían alusión a sus creencias religiosas, a sus familiares y conocidos, incluso algunos rindieron homenaje a militares golpistas y a torturadores.  Al final triunfó holgadamente la corriente acusadora.

En Brasil está en juego mucho más que la permanencia del actual gobierno. Las bases para enjuiciar a la primera mandataria son débiles. Se le imputa un maquillaje de las cifras del presupuesto nacional para aparecer con una mejor cara ante el electorado. Esta es una práctica bastante común y aunque indeseable de manera alguna permite remover a un gobierno mandatado por la mayoría de la ciudadanía. El proceso en curso en Brasil sienta un precedente peligroso para el sistema democrático. Es improcedente que un poder de estado con un mandato directo ciudadano sea cancelado por otro. Salvo que haya cometido trasgresiones que amenazan al sistema en su conjunto. Es un recurso de última instancia cuando no hay ninguna otra opción.

No es aceptable que un Presidente disuelva el Congreso como lo hizo Alberto Fujimori en el Perú en 1992, Entonces con razón se calificó la acción como un autogolpe. El mismo criterio aplica al  Brasil donde un Parlamento a través de un enjuiciamiento político, no judicial, busca ignorar la voluntad de más de 54 millones de brasileños que votaron por Rousseff apenas un año y medio atrás. Algunos argumentan que Brasil está en una seria crisis económica. Cierto. Otros señalan que la popularidad de la Presidenta ha llegado a un dígito. Posible. Pero con estos criterios serían muchos los gobiernos que no concluirían sus períodos constitucionales.

Independiente de los méritos de la acusación contra la Presidenta el remedio, su remoción, es mucho peor que la enfermedad. De entrada sume al país en un largo proceso de incertidumbre que como mínimo tomará medio año. Si las cosas ya son difíciles en lo social el cambio forzado en el plano político aumentará la ya marcada polarización. Luego nada asegura que quienes asuman las riendas del poder lo harán mejor.

Tanto a Brasil como al conjunto de la región interesa fortalecer las instituciones. Ello pasa ante todo por el respeto de la voluntad popular en el marco de las reglas establecidas. Lo que ocurra con Dilma Rousseff reverberará en toda América Latina. Por ese cabe hacerse eco de  “fica querida”…democracia.

 

El perfil del sucesor de Dilma

Si la acusación contra Dilma prospera en el Senado su sucesor será el vicepresidente Michel Temer. Según las encuestas apenas dos por ciento de la población estaría a darle el voto en una elección presidencial y 60 por ciento pide su renuncia como vicepresidente. Además es investigado por la justicia en el marco del mega escándalo llamado Lava Jato que alcanza a muchos políticos.

 

Brasil: cuanto peor, mejor

April 13, 2016 Comments off

La acosada presidenta brasileña Dilma Rousseff denunció que entre sus opositores prevalece un clima de “cuanto peor, mejor”.  Hay algo perverso en el desarrollo de la crisis política del país. Mientras más se debilita el gobierno más se fortalece el real, la moneda nacional, y suben los valores de las acciones. Es insólito: a mayor inestabilidad política hay más optimismo económico. La razón es que el grueso del empresariado, o los mercados como prefieren decir  los analistas de los medios establecidos, apuesta por la caída de Dilma y la salida del Partido de los Trabajadores  tras catorce años en el poder.

La continuidad del gobierno pende de un delgado hilo. Su suerte será sellada por una votación en la Cámara de Diputados. El resultado del voto  es de capital importancia no solo para el futuro político de Brasil sino que para el conjunto de la región. Han cambiado los tiempos pero todavía resuena el juicio de Richard Nixon a comienzos de los 70: “Sabemos que donde vaya Brasil allí irá el resto del continente Latinoamericano”. Palabras  pronunciadas entonces  en respaldo de la dictadura militar brasileña y cuyos ecos  resonaron en todo el hemisferio.

En estos momentos se libra la batalla de los números. Para aprobar una acusación constitucional se requiere el voto de 67 por ciento de los diputados. Esto es 342 parlamentarios  de los 513. Según los partidarios de la acusación ya cuentan con 308 votos por lo que les faltan otros 34. Los defensores del oficialismo  tendrían 108 votos lo que significa que están cortos en 63 para lograr los 171 votos requeridos para mantener a la Presidenta.

La lealtad electoral es un bien escaso en el sistema parlamentario brasileño. Los diputados y senadores cruzan de una trinchera a otra con cierta frecuencia dada la fragilidad de los partidos políticos. En muchos casos priman los cálculos sobre el futuro de sus respectivas carreras políticas. El caciquismo y la autonomía que brinda un sistema federal dan un amplio margen de maniobra a los legisladores. Por ello más allá de las declaraciones de ambos bandos no se sabrá el resultado hasta que voten este domingo 17. Si los diputados aprueban la acusación le corresponderá votar al senado donde solo hace falta una mayoría simple y los opositores dicen que ya cuentan con ella. Así en pocos días se sellará el futuro político de un país que por su población, territorio, gravitación económica y política ha sido la locomotora de los procesos de integración en Sudamérica.

 

El impacto de la crisis brasileña.

Brasil es la mayor economía latinoamericana y atraviesa una seria recesión. Ella es causada por la caída de los precios de materias primas y erradas decisiones del gobierno como apostar fortunas al desarrollo de explotaciones petroleras que en este momento no son rentables. Para Chile el futuro económico brasileño es clave pues es su mayor receptor de inversiones. Lo  que ocurre afecta a toda América Latina. Según del Fondo Monetario Internacional la contracción brasileña proyectada reasenta el 0,5 por ciento del producto interior bruto de toda la región. Si a la dimensión económica se suma la incertidumbre política se vislumbra un panorama oscuro.

 

 

 

El cabreo latinoamericano

July 24, 2015 Comments off

De México a Chile, pasando por la mayoría de los países de la región, cunde la insatisfacción y el rechazo a la corrupción. Con notable uniformidad, en realidades muy distintas, se aprecia desconfianza y hostilidad hacia las elites políticas y empresariales.

Brasil, con una larga trayectoria de escándalos, atraviesa una compleja coyuntura política y económica. Ya antes del mundial de fútbol del año pasado muchas ciudades fueron inundadas por manifestantes hartos de denuncias de apropiación de recursos públicos. La Presidenta Dilma Rousseff debe haber esperado que la gesta deportiva le diera una tregua. No fue así, pues las acusaciones por tráfico de influencia, coimas, lavado de dinero y malversaciones arreciaron. En especial contra la mayor empresa nacional la petrolera Petrobras que casi constituye un estado en el seno del estado. El desvío de fondos al bolsillo de particulares y partidos políticos suma miles de millones de dólares. No hay una cifra precisa pero por la parte baja se habla de un mínimo de cuatro mil millones dólares pero podrían ser muchísimos más.

El escándalo de Petrobras toca de lleno a la Presidenta. Rousseff dice que nunca supo de irregularidad alguna. Varias de las mayores empresas de ingeniería y construcción, como Odebrecht y Camargo Côrrea, ya tienen ejecutivos en la cárcel o encauzados por el pago de sobornos que garantizaron contratos con la petrolera.

La popularidad de la mandataria se ha derrumbado. Una encuesta recién publicada apenas le otorga 7,7 de evaluación positiva contra 70, 9 por ciento de apreciación negativa para su gestión. Quizás más preocupante para Rousseff es un eventual pedido de juicio político en su contra: 62,8% de los entrevistados dijo estar a favor de la salida de la Presidenta, mientras que un 32,1% estuvo en contra. Esto ocurre cuando Brasil, como el resto de la región, enfrenta un panorama económico difícil. El precio de las materias primas de exportación ha caído. La importante industria del azúcar y en particular del etanol enfrenta una crisis por un mal manejo por parte del gobierno. Ya han paralizado más de 50 plantas de las 370 que cuenta el país. Para todos los efectos prácticos el país está en una recesión y el ministro de Hacienda Joaquim Levy multiplica los recortes al gasto público. En estas condiciones el margen de maniobra de Rousseff es escaso. Como muchas veces ocurre la mayor fortaleza del oficialismo es la debilidad de la oposición. Si bien hay insatisfacción con el gobierno tampoco hay mayor entusiasmo por las fuerzas opositoras que, a su vez, tiene sus esqueletos en el armario. Incluso el ex presidente Lula, que hasta ahora era visto como un pilar político, es cuestionado.

Lula en la mira

La Procuraduría de la República  abrió una investigación contra el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva que será investigado por tráfico de influencias a favor de la constructora Odebrecht por obras financiadas por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). Ello ante la sospecha  que Lula presionó para que el BNDES aportara capital para proyectos de Odebrecht en  África y de América Latina.  Los investigadores también indagan sobre el escándalo de Petrobras que estén relacionados con la constructora y, eventualmente, con el ex presidente. En Brasil el tráfico de influencia es definido como “el hecho de solicitar, exigir, cobrar u obtener, para sí mismo o para un tercero, ventajas o promesas de ventajas, practicado por un funcionario público en el ejercicio de la función”. El delito acarrea una pena de 2 a 5 años de prisión.