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Posts Tagged ‘euro’

Chipre ya no es la isla del tesoro.

March 26, 2013 Comments off

La crisis bancaria chipriota recuerda a la Guerra Fría. Entonces cualquier lugar remoto, sin relevancia estratégica, podía cobrar una importancia desmedida. Ello si los campos en pugna- Este y Oeste- consideraban que estaba en juego su dominancia. En el caso de Chipre que es una de las menores economías de la eurozona, la asociación de los 17 países que utilizan el euro como su moneda, se consideró que peligraban principios que podían afectar a toda la región. Lo importante en la isla mediterránea no eran los montos necesarios para un paquete de rescate. El criterio dominante fue no establecer precedentes considerados dañinos para la salud económica europea.

Alemania, que comanda la eurozona, planteó que aportaba sus recursos solo si se aplicaba un castigo efectivo, léase pérdida de recursos, a los responsables de la crisis. Berlín, junto a otros países, quería acabar con una banca especulativa que había convertido al diminuto país en un “paraíso bancario”. Según las estadísticas oficiales 37 por ciento de los depósitos en los bancos chipriotas proceden de no residentes. Este porcentaje es mucho mayor pues no considera a los residentes nominales que mantienen sus dineros en la banca de la isla. Chipre fue la plaza escogida por numerosos rusos para eludir impuestos y ocultar sus riquezas. Según algunas estimaciones las fortunas de origen ruso superaban los 30 mil millones de euros.

La primera propuesta para resolver la crisis chipriota fue aplicar “un corte de pelo” como llaman en la jerga financiera a las pérdidas forzadas aplicadas a los bancos o ahorrantes. Esta medida debía afectar, aunque con tasas diferenciadas, a todos los que tenían depósitos de algún tipo. Fue una propuesta que causó pavor hasta los últimos confines del viejo continente. Todos los depósitos de la eurozona, hasta un monto de 100 mil euros, están garantizados por los estados. Vulnerar esta garantía era abrir las compuertas para corridas bancarias en España, Italia, Grecia y los países con una banca fragilizada. No hay peor enemigo para las economías, en especial para el sector financiero, que el miedo y la desconfianza. Y eso, precisamente, fue lo que causó la llamada troika integrada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Es sorprendente la ineptitud de estos organismos en el manejo del caso chipriota.

La canciller alemana Angela Merkel obtuvo lo que buscaba: acabar con el sobredimensionado sector bancario chipriota. Esto fue además revestido con un mensaje que el público desea escuchar: que pague la banca irresponsable. Bueno, sí, eso es algo muy deseable salvo que ello no ha ocurrido en ninguno de los otros países que han recibido paquetes de salvataje. El tamaño importa. Todavía está vigente el dicho de la crisis financiera mundial iniciada en 2008 en lo tocante a los bancos que son “demasiado grandes para quebrar”. Esta máxima no será aplicada en Chipre donde, según lo acordado, los mayores bancos serán reestructurados. Este último episodio de la larga saga de la crisis europea dejará más dudas que certezas sobre la gobernabilidad financiera de la eurozona.

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España y la batalla del euro

June 11, 2012 Comments off

La preocupación por la mala salud de la banca española se arrastre desde hace años. El gobierno anterior del socialista  José Luis Rodríguez Zapatero así como el actual del conservador Mariano Rajoy proclamaron, sin importar sus distinciones ideológicas, que Madrid no requería ayuda para salvar su banca. Mientras más lo repetían,  más se agravaba la crisis. El divorcio entre el discurso oficial y lo que creía la masa de los españoles estaba a la vista. Los ahorrantes sacaban su dinero de los bancos y las instituciones financieras.  Más de 200 mil millones de dólares fueron retirados en los últimos nueve  meses de cuentas corrientes y ahorro. Pese a ello Rajoy, y sus ministros, repetía el mantra que el país no requería ayuda pues los aspectos fundamentales de la economía se mostraban sólidos.

La realidad fue más fuerte y España, acosada por la desconfianza internacional  que le vedaba el acceso a nuevos préstamos y los que obtenía alcanzaban una tasa de interés prohibitiva,  no tuvo más remedio que aceptar la intervención de sus socios europeos. Así Madrid recibirá un formidable paquete de rescate de hasta 125 mil millones de dólares.

Para salvar su honra el gobierno niega que se trate de un rescate y señala que es un “inyección” de recursos para ayudar a la descapitalizada banca. Es más, el gobierno dice que la medida para nada compromete a las finanzas fiscales pues es un trato entre los bancos y los prestamistas de la eurozona. Esto último contradice las declaraciones de funcionarios del Banco Central Europeo que exigen una creciente fiscalización de la banca y también  de la gestión gubernamental. Angela Merkel,  la canciller  alemana, ha hablado incluso de la necesidad de una mayor unidad bancaria entre los 17 países miembros de la eurozona.  Esta es la manera diplomática de anticipar una intervención creciente en la maraña bancaria europea. Se anticipa ya que una serie de bancos infectados por altos volúmenes de deudas tóxicas están destinados a desaparecer. Entre ellos hay unos cuentos españoles.

En un gesto destinado a calmar el nerviosismo  Rajoy viajó a Polonia para presenciar el empate entre la selección española y la italiana. A su partida declaró : “Me voy a la eurocopa tras haberse resuelto la situación”. Las palabras del mandatario son ante todo una expresión de deseo. La crisis de la eurozona, y el de las finanzas españolas, está lejos aún de ver la luz al final del túnel. Es cierto que el salvataje de España da una tregua pero ahora los ojos se vuelven, una vez más, hacia Grecia a la espera de los resultados de las elecciones del domingo venidero.

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Europa: vientos de cambio

May 16, 2012 Comments off

Los socialdemócratas alemanes y sus aliados verdes obtuvieron una contundente victoria en la Renania del Norte-Westfalia (RNW): Allí residen casi un quinto de los alemanes, unos 18 millones. La alianza rojiverde logró más de 50 por ciento de los votos en tanto que la democracia cristiana de la Canciller Angela Merkel perdió  8,3 por ciento de los votantes.

El eslogan de los socialdemócratas fue “la gente primero” y la de los verdes “nosotros marcamos la diferencia”. Ambas formaciones confrontaban el programa de estricta austeridad impuesto por el gobierno de Merkel. Era un llamado implícito a privilegiar a la población antes que al salvataje del sistema financiero y en particular de los bancos.   Norbert Röttgen, el candidato  democratacristiano  a la gobernación de RNW, focalizó su campaña en los cortes al gasto público y la reducción de los 230 mil millones de euros adeudados en su región. La repuesta del electorado fue explícita al favorecer en forma tan categórica a los partidarios del crecimiento antes que el ahorro. En realidad es difícil imaginar un país en que los votantes no defiendan sus estándares de vida y opten por apretarse el cinturón.

Alemania es solo la última señal del cansancio ciudadano con políticas orientadas a satisfacer las demandas del sector financiero. El Presidente francés François Hollande (socialista) es el primer mandatario que vence en las urnas con una agenda orientada al crecimiento. En las elecciones municipales británicas también se manifestó un fuerte rechazo a la gestión del   Primer Ministro  conservador David Cameron. Los laboristas lograron grandes avances y las encuestas los dan como claros favoritos si hubiesen comicios  nacionales en este momento. Para los conservadores, que gobiernan buena parte de Europa, la situación es difícil pues defienden una plataforma impopular. Para los socialistas y las fuerzas progresistas, como los verdes, la tarea es fácil pues le basta con exigir el cambio y mayor holgura económica para los sectores mas urgidos.

Lo anterior favorece la posición de la izquierda griega que rechaza el pacto de austeridad contraído por las fuerzas centristas. Los pronósticos electorales muestran que en las elecciones venideras, en un mes más, las fuerzas contrarias a la austeridad sin crecimiento saldrán fortalecidas. Hasta ahora los diversos gobiernos europeos buscan la mejor fórmula para administrar la crisis. Poco se ha dicho, sin embargo, sobre reformas estructurales que impidan una repetición de una crisis que era previsible.

La batalla por salvar al euro

December 10, 2011 Comments off

La Eurozona, los 17 países europeos  que comparten el euro, cambió las reglas del juego.  Hasta ahora era un pacto monetario que velaba por el desarrollo de la moneda común. Otros diez países miembros de la Unión Europea mantenían sus respectivas divisas.

La crisis financiera desatad  en 2008 fue, en forma progresiva, agotando el margen de maniobra de los Estados europeos. Grecia, la República de Irlanda y  Portugal requirieron de paquetes de ayuda. El asunto se torno inmanejable cuando Italia y España dejaron al descubierto la  fragilidad de sus finanzas públicas. El viejo continente quedó ante una dura disyuntiva. Permitir que algunos países fueran a la “quiebra” o la cesación de pagos de sus deudas soberanas y ello implicaba que debían abandonar el euro. O bien el pacto monetario pasaba a un nivel más exigente convirtiéndose en una unidad económica. Esto último, pese a que acaba de ser acordado,  está por verse si resultará viable. Ello implica la renuncia a la soberanía económica de los países. A cambio de la protección del conjunto de los miembros cada Estado aceptará el control colectivo sobre sus presupuestos, impuestos, subsidios, endeudamiento y todo aquello que afecta las finanzas públicas. Una medida tan trascendental  se supondría que requiere de la aprobación explícita de la ciudadanía. En cambio la modificación esencial será consultada solo a nivel de los parlamentos. No en vano David Cameron, el Primer Ministro británico, advirtió que se “acordaba un tratado dentro de un tratado”. Sobre la aplicación del nuevo acuerdo cabe esperar fuertes turbulencias a medida que se definan las políticas específicas.

Londres, por su parte, optó por rechazar los cambios adoptados por la unanimidad de los miembros de la Eurozona y los restantes nueve miembros de la Unión Europea. Cameron argumentó que defendía el interés nacional que, en este caso, es el de la City el poderoso centro financiero que es la locomotora de la economía del país.  La piedra de toque fue el impuesto que será aplicado a las transacciones financieras. El mayor impulsor de esta medida es Nicolás Sarkozy, el Presidente francés, que ha criticado el proceso de desregulación bancaria que contribuyó de manera directa a la actual crisis.  Son muchos los europeos que creen que es imperioso ejercer un control más estricto sobre una banca que actuó en forma irresponsable. En este contexto la City londinense es vista como la meca  de un sector financiero especulativo. La decisión de marginarse del acuerdo puede resultar  muy contraproducente  para los británicos. No sólo quedarán en una condición disminuida de cara a Europa. También perderán la condición privilegiada, que hasta ahora gozaban, de nación atlántica que actuaba como una bisagra entre el continente y Estados Unidos. Para la Europa continental, en todo caso, la prioridad es asegurar la supervivencia de la unidad que les ha aportado una  paz y prosperidad sin precedentes.

¿Una tragedia griega?

June 21, 2011 Comments off

Los 17 países de la eurozona viven días críticos en la esfera monetaria. El eslabón débil es Grecia que está al borde de la quiebra. Ya no se trata de bancos o empresas. Es el país entero el que podría entrar en una cesación de pagos. Dado el volumen de los compromisos impagos de Atenas esto perjudicaría a otros estados europeos y a muchos bancos e instituciones financieras. El año pasado Grecia recibió ayuda por 159 mil millones de dólares. Ello a cambio de drásticas medidas de austeridad.  Pero ahora algunos informes hablan de la necesidad de un nuevo paquete por unos 130 mil millones de dólares para  2013.

Angela Merkel, la canciller alemana, era partidaria de involucrar a la banca privada en el salvataje. Pero, claro, los bancos más expuestos, que son franceses con más de 60 mil millones de euros, prefieren que los estados saquen las castañas del fuego por ellos. Esto porque  hay rumores de una reestructuración de la deuda. La reestructuración podría culminar con un “corte de pelo”, que en jerga bancaria significa reducir la deuda, por ejemplo, a la mitad. O sea es todo lo contrario de una repactación con La Polar o cualquier banco criollo.  En definitiva Nicolas Sarkozy, el Presidente francés, impuso su tesis de un rescate soberano que significa involucrar aún  más al Banco Central Europeo y al Fondo Monetario Internacional.

El margen de maniobra de los políticos europeos es limitado. George  Papandreou, el Primer Ministro griego,  enfrenta una comprensible resistencia de los trabajadores contra nuevas medidas de austeridad.  Las enormes manifestaciones de protesta tienen su reflejo en un creciente número de parlamentarios que ven el fin de sus carreras políticas si contribuyen a apretar los cinturones. Por la otra parte en Alemania, y otros países, hay un fuerte rechazo  a prestarles más dinero a gobiernos que son vistos como incompetentes o irresponsables. Así el elástico de la buena voluntad y hermandad europea parece tensarse a niveles peligrosos.  A la hora de defender los presupuestos nacionales, o el dinero de los contribuyentes/votantes, se aprecia una marcada reducción de la tolerancia.

A favor de Grecia está el hecho que dejarla caer resultaría demasiado oneroso. La pérdida de confianza en el euro podría provocar corridas bancarias y empujar a Portugal, la República de Irlanda e incluso a España a situaciones de insolvencia. Semejante escenario se tornaría en una amenaza existencial para la moneda europea y hasta cierto punto para toda la arquitectura política de la Unión Europea. Es claro que si se concretase este cuadro  las repercusiones alcanzarían a todas las latitudes. Chile, como un país con una economía exportadora que tiene importantes embarques destinados al viejo continente,  se vería seriamente afectado en diversos rubros.