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Posts Tagged ‘Hugo Chávez’

Venezuela; referéndum o no referéndum

June 2, 2016 Comments off

El uruguayo Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), presiona a Venezuela para que realice un referéndum revocatorio. El recurso está contemplado en la Constitución venezolana y permitiría remover al Presidente Nicolás Maduro y su gobierno si se realiza este año. Para este propósito solicitó la convocatoria de un Consejo Permanente de los Estados miembros a mediados de este mes. El objetivo es analizar como la crisis por la que atraviesa el país “afecta gravemente el orden democrático”.

El fuerte del Presidente Nicolás Maduro no es la diplomacia pese a que ocupó la cartera de Relaciones Exteriores. En un lenguaje que lo empequeñece declaró: “Señor Almagro, métase su Carta Democrática por donde le quepa. ¡A Venezuela se la respeta!”. Para Maduro lo que hay tras la convocatoria es un intento por: “Imponernos desde Estados Unidos la forma de gobernar. La Carta Democrática la OEA le permite a Estados Unidos intervenir a Venezuela. Han pasado más allá del límite”,

El cambio en la correlación fuerzas política en América Latina está a la vista. Venezuela, bajo los gobierno de Hugo Chávez, jugó un rol protagónico para disminuir la influencia de la OEA. La institución era presentada como la “oficina colonial” para asuntos latinoamericanos de Washington. La gravitación de Estados Unidos sobre el organismo le restaba legitimidad ante los ojos de la corriente bolivariana en auge. El peso político de la OEA disminuía a medida que surgían instancias como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) fundada en 2007, impulsada por Brasil, o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) creada en  2011. Los países de la región reforzaban  ámbitos  que excluían a Estados Unidos.

Hay una nueva realidad política y ahora en el seno de la  OEA es el gobierno de Caracas el impugnado.  El cambio de gobierno en Argentina y de régimen en Brasil ha alterado el balance regional al cual se sumará Perú  tras las elecciones del domingo 5.  Es improbable, en todo caso,  que Venezuela sea suspendida de la organización pues cuenta con suficientes países aliados para impedirlo. El debate abierto es de todas formas una inyección a la vena para las aspiraciones opositoras de forzar  el referendo revocatorio todavía este año. Si ello ocurre y los opositores ganan corresponde realizar elecciones para un nuevo gobierno.  Si Maduro logra impedirlo y la consulta es después del 10 de enero del año entrante, en caso de perder, solo él deberá dejar el cargo y asumirá el vicepresidente. El resto del gobierno seguiría intacto. Esa es la gran batalla política que se libra en estos momentos.

 

La OEA y los cambios de régimen

La región pasó por una serie de crisis que  culminaron con la salida de  mandatarios democráticamente electos. Ocurrió en Honduras con la remoción del Presidente José Manuel  Zelaya, en 2009, con el Presidente Fernando Lugo  del Paraguay, en 2012,  y  recientemente con la suspensión de la Presidenta Dilma Rousseff en Brasil. Hechos que fueron calificados por algunos como golpes de estados constitucionales. Para otros fueron los propios mandatarios depuestos los que incurrieron en acciones reñidas con la Constitución. Son todos cambios de régimen que tumbaron  gobiernos de orientación bolivariana o progresistas por corrientes derechistas. Solo en el caso de Honduras  la OEA activó  la Carta Democrática que llevó a la suspensión del país del organismo.

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el giro venezolano

December 10, 2015 Comments off

La oposición venezolana logró una victoria arrolladora. La Mesa de Unidad Democrática (MUD) acaparó más del 56 por ciento de los votos contra 40,8 del  Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En términos parlamentarios los opositores dispondrán de dos tercios de la Asamblea Nacional lo que les permite un amplio control sobre la gestión del gobierno.

El Presidente Nicolás Maduro culpó a la “guerra económica” contra sus huestes. Es evidente que el empresariado, como era esperable, ha dificultado el quehacer de un  gobierno que consideran hostil. Pero ello no es la causa principal de los males del país. El desplome del precio del petróleo, de 115 dólares el barril en 2014 a 37 dólares en estos días,  ha limitado en forma drástica el ingreso de divisas. Maduro rogó a la OPEP bajar la producción para conseguir 88 dólares por barril. Arabia Saudita hizo oídos sordos a su petición. Más de 90 por ciento de las entradas externas venezolanas provienen del crudo. Una mala gestión del sector industrial y agrícola ha forzado a multiplicar las importaciones de insumos tan pedestres como los huevos. Más compras con menos divisas tiene un resultado neto: desabastecimiento. A ello se suma una inflación galopante de más de tres dígitos y un mayor desempleo. Como si esto fuera poco Venezuela muestra una de la mayores tasas de homicidios en el mundo. La corrupción en el seno de la policía es proverbial. Con semejante cuadro ningún gobierno democrático puede aspirar al voto popular.

La oposición creó un ambiente de incertidumbre denunciado anticipadamente un fraude.   Al hacerlo, sin fundamento,  no hizo más que minar el proceso democrático que decía defender. En Venezuela se han realizado 20 comicios desde que Hugo Chávez llegó el gobierno en 1999. En ninguno de ellos se pudo acreditar un fraude. Me correspondió participar como observador en una oportunidad. El civismo del pueblo venezolano es admirable y el sistema electoral está diseñado para impedir alteraciones del resultado de las urnas.

Ahora Venezuela se encuentra en una situación común en muchos países. Con un gobierno de una tendencia y el parlamento dominado por otra. La clave de lo que viene estará en cómo ambos bandos manejan sus cuotas de poder. La MUD es una coalición amplia, de 28 partidos, que está más expuesta a posibles escisiones. Ello porque su éxito descansó en un llamado al cambio antes  que en una propuesta unificada de gestión. De hecho sus principales líderes han discrepado sobre como derrotar al gobierno. Algunos, con el encarcelado Leopoldo López a la cabeza, han privilegiado el enfrentamiento callejero. Henrique Capriles, que ha liderado varias gestas electorales,  ha preferido volcar las fuerzas tras una mayoría en las urnas.

Venezuela vive en un estado de alta tensión desde hace años con un peligroso nivel de polarización. La virtud de la democracia es que ofrece un camino para dirimir las diferencias en forma pacífica. Esta a la vista que la vía de la alternancia está abierta. Si ello ocurrirá es una cuestión que exclusivamente los venezolanos deben resolver.

 

El carisma de Chávez y Maduro.

Hay quienes señalan el carisma de Hugo Chávez y constatan su ausencia en Nicolás Maduro. Pero aún con Chávez en vida los márgenes de las victorias electorales bolivarianas se estrechaban. Dado el nivel de desbarajuste económico actual es probable que el propio Chávez hubiese sufrido una derrota. Qué gobierno puede sobrevivir a una contracción económica de 10 por ciento como ocurrirá este año y para 2016 está previsto un  6 por ciento. Todo el carisma del mundo no será más fuerte que la cotidiana y agotadora necesidad de subsistir.

 

 

 

La polarización venezolana.

March 14, 2014 Comments off

La ausencia de Nicolás Maduro en Chile para el traspaso del mando presidencial fue un anticlímax. Era la única incógnita en la elaborada coreografía protocolar. Y es que el  chavismo ha tenido la rara virtud de convertirse en un tema de política interna en América Latina. El proceso político iniciado por Hugo Chávez no solo ha polarizado a sus compatriotas. Lo que ocurre en Venezuela marca una línea divisoria a lo largo de la región.

El éxito electoral de los postulados bolivarianos está a la vista: desde 1999 hasta la fecha los partidarios del chavismo han vencido en todas las elecciones,  salvo una. Casi una década y media de victorias responde  a la irrupción política de sectores postergados por  el antiguo y excluyente sistema en que dos partidos alternaban en el poder.

La propuesta bolivariana de inclusión social sedujo no solo a los excluidos sino que a vastos sectores de capas medias. Los programas de alfabetización, las postas médicas barriales y  la construcción de viviendas populares fortalecieron la base bolivariana. Los cambios impulsados encontraron. como era de esperar, una fuerte resistencia de los sectores tradicionales. Lo que quedó claro en el intento de golpe en abril de 2002 y luego con un largo paro petrolero en 2002-2003.

El venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo sentenció que el petróleo es “el excremento del diablo”. Con ello quiso decir que lo que parece una bendición es, a la larga, la causa de la perdición. Lo que ocurre en Venezuela confirma su sentencia. El petróleo representa 95 por ciento de las exportaciones. La otrora abundancia de divisas proveniente del “excremento” ha caído por la menor producción. El país ha debilitado su base industrial y agrícola merced a políticas que han desincentivado la inversión. El resultado es un gran desabastecimiento. A esto hay que sumarle una inflación galopante que ronda el 56 por ciento anual. No hay popularidad política, en democracia,  que resista  por mucho tiempo un agudo deterioro económico.

Venezuela tiene una de las más altas tasas de homicidios del mundo. Los bolivarianos pensaron que gracias a la inclusión social las cosas mejorarían. Pero no ha sido así pues las cosas empeoraron,  el año pasado se registraron más de 24 mil homicidios. Un factor determinarte es la corrupción de la policía, que no actúa como corresponde e incluso, como en numerosos países latinoamericanos,  establece  sociedad con la delincuencia.

En varios países un alto porcentaje de los electores no vota por lo que realmente quiere. Lo hace con realismo por el mal menor, para evitar la victoria de posturas más antagónicas. Ese también es el dilema para muchos venezolanos. La oposición ha cambiado su discurso por uno más atrayente e inclusivo. Pero sus dirigentes son los mismos que lideraron el fallido golpe de estado de 2002. Allí están las imágenes de Enrique Capriles durante la asonada encaramado en el muro de la embajada de Cuba en Caracas, armado con un bate, amenazando al personal diplomático. Los líderes que hoy buscan interpretar el malestar ciudadano, por su trayectoria, no garantizan que respetarán las libertades democráticas que hoy exigen. Algunos analistas establecen un paralelo con lo que ocurría en Chile en 1973. Cada situación es única, pero entonces se vio que quienes clamaban por la libertad de prensa y los derechos humanos procedieron, con el respaldo de sus aliados externos, a violar  todo lo que habían proclamado. Es un hecho que la polarización hace aflorar los peores instintos de los antagonistas.

Venezuela: del chavismo al madurismo

April 15, 2013 Comments off

Nicolás Maduro, el delfín de Hugo Chávez, se terciará la banda presidencial. De Presidente encargado pasará, el 19 de abril, a completar el sexenio que la muerte privó a su mentor. La victoria electoral del chavismo sorprendió por su escaso margen. En octubre de 2012 el propio Chávez ganó con una diferencia superior al diez por ciento. Esta vez fue un magro 1,59 por ciento. El chavismo todavía es mayoría absoluta pero es evidente que el “madurismo” no ha despuntado. En rigor es probable que incluso Chávez hubiese enfrentado una baja en la votación. El electorado venezolano, como el de todo el mundo, es muy sensible a las estrecheces económicas. Caracas viene de devaluar su moneda, el bolívar, en un tercio de su valor frente al dólar. En un país altamente dependiente de importaciones alimenticias e industriales el impacto de la medida alcanza a toda la población.
En cuanto a los resultados el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó vencedor “de manera irreversible” a Maduro. La diferencia entre ambos contendores, aunque estrecha, es sustantiva. Henrique Capriles se ha negado a admitir su derrota alegando que tiene “resultados distintos” a los presentados por el CNE. Su impugnación se basaría en denuncias de unas 3.200 irregularidades. En consecuencia declaró “queremos que se cuente voto por voto”. Pero aún si ello si hiciese, lo cual es improbable, no revertiría la ventaja de más 234 mil votos de su contrincante. Que su conteo sea distinto al del CNE no cambia el hecho que perdió. Capriles no ha dicho que ganó y le han escamoteado la victoria. En consecuencia lo que corresponde, de acuerdo a los protocolos de toda democracia, es reconocer la derrota. Al no hacerlo sienta un precedente que fragiliza el sistema político democrático del cual él se dice un defensor de primera línea.
Chávez inició hace catorce años un proceso económico y social rupturista. El “socialismo del siglo XXI”, como denominaba su proceso para diferenciarlo de los “socialismos reales” del siglo pasado, provocó enormes resistencias en los sectores que ejercían el poder hasta entonces. En cuanto al sexenio venidero Maduro intentará aplicar el “Plan de la Patria” que estaba previsto para la frustrada presidencia de Chávez. En él se propone al “socialismo bolivariano” como una alternativa al “capitalismo salvaje”. Aspira asimismo a convertir a Venezuela en una potencia en América Latina y contribuir a una creciente autonomía de la región para lograr un mundo pluripolar.
En el plano político tanto para le oficialismo como para la oposición el mayor desafío es mantener la unidad entre sus filas. Ambos conglomerados son heterogéneos y enfrentarán disyuntivas complejas que pondrán a prueba su temple bajo extrema tensión. En lo inmediato la oposición debe procesar una nueva derrota. El oficialismo, en tanto, debe encarar su patente pérdida de popularidad. A mediano plazo la economía y la seguridad ciudadana serán factores decisivos en la percepción popular del protagonismo de los bloques en pugna.

La herencia de Chávez

March 6, 2013 Comments off

La muerte del Presidente Hugo Chávez marca el fin de un ciclo para Venezuela. Cualquiera sea el balance final de su gestión habrá un antes y un después de sus mandatos. El país ha cambiado en forma drástica. La vieja arquitectura política hegemonizada por décadas de alternancia entre la Democracia Cristiana (COPEI) y la Social Democracia (AD) quedó sepultada. Desapareció un sistema político excluyente que mantuvo marginadas a las mayorías ciudadanas tanto en lo económico como en la participación social. Desde esta óptica los gobiernos de Chávez, producto de las urnas cuya legitimidad nunca fue disputada, marcaron una democratización del país.
En cuanto a logros Chávez consiguió, desde su llegada al sillón presidencial en 1999, dar Venezuela la mejor distribución de la riqueza de América Latina. Esto medido de acuerdo al coeficiente Gini. En 2011 era 0,39 mientras en Chile es notoriamente peor con 0,50, el más alto de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Es llamativo que un éxito, tan esencial como el de lograr una distribución más ecuánime del ingreso, sea descartada en círculos financieros aplicando el calificativo de populista. Más que una categoría de análisis el populismo es un epíteto que, a menudo, es aplicado a los que buscan una redistribución de la riqueza por vías que no son las del mercado. Entre los programas de mayor alcance lanzados por los gobiernos de Chávez destaca la construcción de tres millones viviendas que debe concluir en 2018.
Uno de los fracasos de Chávez en el plano económico fue no haber podido curar a su país de la “enfermedad holandesa”, como se llama a una economía completamente dominada por un producto tan rentable que impide el desarrollo de otras fuentes. En el caso venezolano “el excremento de diablo” como lun compatriota de Chávez, precisamente por esta razón, llamó al petróleo que aún representa 90 por ciento del ingreso de divisas del país.
En el plano político la aceptación de la gestión Chávez quedó expresada a través de sus consecutivas victorias electorales. Llegó al gobierno en comicios, en diciembre de 1998, en los que obtuvo 56 por ciento de los votos y en octubre del 2012 logró 55 por ciento de las preferencias. La consistencia del respaldo electoral a Chávez permite suponer, que más allá de lo que fue su carismático liderazgo, que su heredero designado, Nicolás Maduro, podría prolongar los gobiernos de inspiración bolivariana.

Venezuela y su Presidente ausente.

January 10, 2013 Comments off

La salud del Presidente Hugo Chávez es un secreto de Estado. Esta es una norma no declarada pero aplicada en muchos países. La historia muestra que muchos gobiernos, incluso algunos que proclaman transparencia en la materia, ocultan al público la vulnerabilidad médica de sus mandatarios.
En el caso de Venezuela en que Chávez, ejerce la primera magistratura y debía asumir la continuidad por otros seis años a partir del 10 de enero, plantea un dilema complejo. Poco se sabe sobre la condición física del presidente. Pero cabe suponer que sus facultativos cubanos estaban al tanto de su precaria salud. Una campaña electoral presidencial requiere de un enorme despliegue de energías que afectan incluso a quienes gozan de un estado físico de primera. Dado que el primer mandatario ya se había sometido a tratamientos, contra el cáncer en Cuba, el momento de cuestionar su capacidad para ejercer el cargo fue antes las elecciones de octubre.
En mi visita a Venezuela para acompañar el proceso electoral hablé con numerosos opositores. Para mi sorpresa entre muchos de ellos predominaba la impresión que Chávez “explotaba” su enfermedad. Pensaban que no era tan seria y que se la utilizaba como un distractor para eludir los debates de fondo. Además servía para captar simpatías electorales. Ya se sabe que el oficialismo triunfó por un cómodo margen. Queda, claro, la enorme interrogante sobre cuál sería el resultado si el emblemático mandatario hubiese permitido que Nicolás Maduro, u otro de sus cercanos colaboradores, le reemplazara en la contienda electoral. La holgada victoria del oficialismo en las elecciones regionales, el 16 de diciembre, dio al chavismo 20 de las 23 gobernaciones disputa. Cada elección es diferente. Pero el comportamiento de los votantes, en los últimos 14 años, marca una clara preferencia por el proceso de cambios en curso antes que por las propuestas opositoras.
La forma urgente en que Chávez debió viajar a Cuba y su desaparición de la vista pública habla de la seriedad de su dolencia. Luchar contra un agresivo cáncer y gobernar un país son tareas incompatibles. El tiempo corre en contra del mandatario. Pudo salvar la valla que lo obligaba a asumir el 10 de enero, como lo establecía la constitución. Podrá, en caso de ser necesario, prorrogar su licencia médica por algunos meses dada la mayoría con que cuenta en la Asamblea Nacional. Pero así como aparece el panorama el desenlace más benigno podría ser el seguido por su anfitrión Fidel Castro. Dar un paso al costado y concentrarse en su recuperación. En definitiva la confusión entre asuntos de salud personal y la política es dañina para ambos campos.

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