Archive

Posts Tagged ‘Marina Silva’

July 13, 2017 Comments off

 

Luiz Inácio Lula da Silva conoce los caprichos de la rueda de la fortuna. Dejó la presidencia, en 2010, con una popularidad avasalladora: 87 por ciento de aprobación,  transformado en el político más valorado de Brasil.  El miércoles, sin embargo, recibió  una condena de cárcel de nueve años y seis meses además de una petición para inhabilitarlo para ejercer todo cargo público por el doble de su condena: 19 años. Si se cumple la sentencia podría volver a un cargo electivo a los 90 años. Se le imputa  haber recibido algo más de un millón de dólares para modernizar un departamento con vista al mar. A cambio la empresa constructora habría recibido contratos de Petrobras, la compañía  petrolera estatal.

Ahora su futuro político depende de su apelación a otras instancias judiciales. Si la sentencia del juez Sergio Moro es refrendada Lula no podrá ser candidato presidencial en octubre de 2018. Pese a su delicada situación Lula es el político favorito para ganar los comicios. Según la última encuesta, publicada el 26 el junio, Lula ganaría la primera vuelta con  30 por ciento de las preferencias frente al 16 por ciento del derechista Jair Bolsonaro y el 15 por ciento de la ecologista Marina Silva.

La popularidad de Lula responde al sólido crecimiento económico durante sus dos mandatos (2003-2010). Su figura está asociada a programas de ayuda como la Bolsa Familia destinada a los más pobres. La  desigualdad en Brasil está entre las mayores en el mundo. Bajo sus gobiernos  decenas de millones de brasileños salieron  de la pobreza. Su figura está asociada a uno de los mejores períodos del país. Algo que además le ha valido un amplio reconocimiento internacional.

El Partido de los Trabajadores (PT), que llegó al gobierno encabezado por Lula, confiaba que la creciente popularidad del ex presidente gravitaría a su favor frente a la justicia. Otros, con más realismo, estimaban que pese a la ausencia de pruebas la condena del juez Moro era previsible. El magistrado se ha erigido en adalid de los sectores que depusieron a la Presidenta Dilma Rousseff. Muchos en la derecha y los sectores empresariales lo postulan como un posible candidato presidencial.  Moro, en todo caso, ha declinado hasta el momento semejante posibilidad.

Brasil vive una aguda lucha social. La condena tuvo lugar al día siguiente que el Senado aprobó una ley de reforma laboral que disminuye de manera sustantiva el poder de negociación de los sindicatos, elimina los convenios colectivos, sube la el número de horas de trabajo y deteriora la calidad de los empleos.

Hay quienes acusan al Presidente Michel Temer de llevar adelante una contrarreforma desmantelando muchas de las conquistas sociales y sindicales logradas bajo los sucesivos gobiernos del PT. En todo caso la impopularidad de Temer, investigado a su vez  por coimas e  irregularidades, ha tocado fondo con una aprobación de siete por ciento.   Lula, por su parte, declaró desafiante: “Si la élite de este país no sabe arreglarlo, a lo mejor va a tener que hacerlo un metalúrgico con estudios de primaria”.

Advertisements

El impacto regional de las elecciones brasileñas

October 9, 2014 Comments off

En la segunda ronda de las elecciones, el 26 de octubre,  los brasileños  optarán entre dos modelos de desarrollo.  La decisión de los 143 millones de votantes  gravitará con fuerza en el resto del continente y, por supuesto, en Chile.  En sus 8 años de gobierno el Presidente  Lula cambió la realidad doméstica del país. También dio un marcado  viraje en la postura internacional brasileña. Hasta entonces Brasilia era un aliado bastante incondicional de Estados Unidos. No en vano el Presidente estadounidense  Richard Nixon brindó en 1971, durante la visita del general y dictador brasileño  Emílio Médici,  con estas palabras: “Sabemos que donde marche Brasil, así lo hará el resto de América Latina”. Han cambiado las cosas desde esa época en que Washington apostaba por Brasil para asegurar su hegemonía en la región. Con la victoria del Partido de los Trabajadores ( PT) en 2003 el país toma distancia frente a Estados Unidos. Sin confrontaciones  sino que  reforzando políticas propias y sin un alineamiento automático.

Este acento ha sido más marcado aún durante los últimos cuatro años del gobierno de Dilma Rousseff. Brasilia aspiraba a que Washington le concediese el estatus de una potencia mundial, a fin de cuentas es la séptima economía mundial y gravita en todos los foros importantes, salvo el más decisivo: el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.  Grande fue la desilusión de la diplomacia brasileña cuando,  durante una visita  de Rousseff a la Casa Blanca en 2012,  el Presidente Barack Obama no endosó las aspiraciones de Itamaraty, el ministerio de relaciones exteriores.  Para Estados Unidos  Brasil es un país de influencia regional pero no mundial.

En Sudamérica el PT ha apoyado las corrientes progresistas. Se ha restado al cerco contra Venezuela y ha reafirmado sus lazos con Argentina. Le ha hecho de importantes concesiones a la Bolivia de Evo Morales como, por ejemplo no entorpecer sus iniciativas de nacionalizar activos brasileños. Durante el gobierno del depuesto Presidente paraguayo Fernado Lugo ofreció mejores términos por la explotación de la represa binacional (brasileño-paraguaya) de Itaipú. El PT contribuyó a la elección del Presidente  Ollanta Humala en el Perú,  que asumió una plataforma  “brasileña”  para marcar distancia con Hugo Chávez. En lo que toca a Chile sus relaciones con Brasil se enfriaron con la firma, en 2002, por parte de Santiago de un tratado de libre comercio con la Unión Europea. Brasilia insistía que era necesario negociar en bloque a través del Mercosur. Algo que los países miembros de la entidad aún no han podido concretar.  Más tarde Brasilia vio con malos ojos la gestación de la Alianza del Pacífico integrada por México, su competidor regional, Colombia , Perú y Chile. Algunos brasileños sospecharon  que la alianza era algo más que un acuerdo comercial.  Estimaron que tenía el potencial de convertirse en parte de un cerco al servicio del norte. Para disipar temores y estrechar filas el actual gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet invitó a Brasil a participar en la oficina chilena ante Naciones Unidas, dado que Chile ocupa un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad.  La presidenta Rousseff fue invitada varias a veces a realizar una visita de estado a Chile. Su agenda, sin embargo,  siempre estuvo copada.

Una victoria de Aécio Neves  implicaría un fuerte cambio en el balance político regional. Neves  señala que desea relaciones más estrechas con Estados Unidos y que revisará algunas cláusulas restrictivas del Mercosur. El  que el valor de las acciones de empresas brasileñas subieran su cotización ante, la no tan cercana posibilidad, de una victoria suya es elocuente sobre su afinidad con el mundo empresarial.