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Posts Tagged ‘Merkel’

Los refugiados como arma.

March 3, 2016 Comments off

Una afirmación insólita: “Juntos, Rusia y el régimen de Assad, están deliberadamente convirtiendo la migración en un arma (weaponising), en un intento por avasallar  las estructuras europeas y quebrar su voluntad”.  Este  fue el reciente planteamiento del general estadounidense Philip Breedlove, comandante  supremo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ante el Comité de los Servicios Armados del Senado de su país.

La evidencia del general Breedlove para una acusación tan drástica descansa en una débil interpretación circunstancial: “El empleo de armas indiscriminadas  por parte de  Bashar al Assad, y el uso de armas del mismo tipo por las fuerzas rusas, no me dejan encontrar otra razón que no sea la de provocar  refugiados y crear así problemas para otros”.

La masa de refugiados y migrantes excede por mucho a la guerra civil siria. Hay cientos de miles de personas provenientes de Irak, Afganistán, Somalia, Libia y otros países que sufren guerra y miseria. Los sirios representan menos de un tercio de los que buscan el asilo europeo. Washington bombardea y participa con tropas en las guerras libradas en Irak y Afganistán donde los rusos están ausentes. De acuerdo con la lógica de Breedlove Washington debería asumir una responsabilidad en los flujos humanos que buscan ponerse a salvo de la violencia. El general norteamericano  hace suya una postura de Donald Trump y la extrema derecha europea. A su juicio elementos criminales,  extremistas y combatientes se esconden en el seno del flujo migratorio. Lo mismo es verdad de los millones turistas que entran y salen del viejo continente.  En toda gran muchedumbre habrán elementos antisociales de un tipo otro. En el caso los que huyen del Medio Oriente, arriesgando sus vidas para cruzar el Mediterráneo, más del 30 por ciento son menores.

Lo que es indisputable es el drástico efecto político y social que causa la llegada masiva de refugiados en el viejo continente. El auge de los movimientos xenófobos alcanza a la mayoría de los países. Es llamativo, sin embargo, que la popularidad de la canciller alemana Angela Merkel recupera altas cotas, situándose en un respetable 54 por ciento según una encuesta reciente, un alza de nueve puntos. Dado que Berlín ha sido por lejos el mayor receptor  de refugiados y Merkel recibió severas críticas  la subida de su aceptación indicaría que la crisis está en vías de superación. La gran incógnita es que ocurrirá con las fronteras abiertas entre los países de la Unión Europea. Hasta hace poco era posible viajar en el seno de la Unión sin restricciones. Pero ahora varios estados han levantado barreras y restablecido controles fronterizos. Si esta tendencia continuase marcaría un retroceso mayor en uno de los logros más notables en la construcción de una Europa unida. .

El flujo humano crece.

El año pasado llegaron a Europa más de un millón de personas en busca de asilo. Esta cifra podría resultar superior en el año en curso de acuerdo a las proyecciones. Tan solo entre enero y febrero, pleno invierno boreal, han llegado 131 mil refugiados e inmigrantes. 30 veces más que el año pasado en los meses citados de acuerdo a Frontex, la agencia fronteriza de la Unión Europea.

 

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Refugiados dividen a la Unión Europea.

September 4, 2015 Comments off

El reciente flujo de refugiados e inmigrantes ha desnudado a la Unión Europea (UE).   Las grandes crisis tienen la virtud de mostrar cómo son las cosas más allá de la retórica. Ante la llegada cientos de miles de buscadores de asilo, lo que algunos llaman un fenómeno de “proporciones bíblicas”, la UE se ha mostrado incompetente y dividida en cuanto a cómo proceder.

La corriente de los que huyen por sus vidas y de la miseria era previsible. Nadie podía saber su exacta magnitud. Pero los campos de refugiados en Jordania, Turquía y otros países del Medio Oriente albergaban números crecientes de personas. Los gobernantes de la UE y su burocracia tuvieron el tiempo para preparar planes para la contingencia. Prefirieron ignorar el tema dejando el peso a los países de primera línea como Grecia e Italia, entre otros. No asumieron su responsabilidad, por tratados internacionales suscritos, de preparar la recepción de refugiados provenientes de Siria, Irak, Afganistán, Libia, Somalia y Yemen países abatidos por la violencia.

El insólito desorden de la UE está dictado por las fuerzas políticas xenófobas que ganan fuerza en su seno. Es popular acusar a los necesitados de representar un peso económico que deteriora los estándares de vida. Algo que varios estudios demuestran que es inexacto. Dado que la edad de la abrumadora mayoría de los refugiados es inferior a los 30 serán una beneficiosa inyección a una fuerza laboral que envejece. Están, claro, los prejuicios y el racismo que tiene profundas raíces culturales en el viejo continente. Pero la UE, como el resto del mundo, deberá aceptar que en la era de la globalización son necesarias respuestas globales a las que ninguna nación puede sustraerse. En la reacción de sectores nacionalistas de mentalidad estrecha predomina una visión egoísta y de corto plazo. Son rerflejos conservadores, transversales en la diversas capas sociales, que se aferran a lo conocido y rechazan la diversidad en todos los campos. Los movimientos migratorios, aún sin refugiados, en nada afectan a la inmensa riqueza europea.

Desde una perspectiva política la UE, que mostró incoherencias e incapacidad a lo largo de la inconclusa crisis griega, enfrenta hoy un reto monumental. Su prestigio como un ente político capaz de actuar como un todo está cuestionado. El “camión de la vergüenza”, en Austria en que perecieron asfixiados 71 refugiados, los miles de ahogados en el Mediterráneo exigen a los europeos una respuesta dinámica y humanitaria. Nunca hasta ahora hubo más refugiados y desplazados, ya suman unos 60 millones. Es una crisis humana, de personas de carne y hueso, que llegan a las puertas de la UE. Del trato que reciban dependerá el respeto y la credibilidad de los europeos.

El modelo alemán.

Una vez más Angela Merkel, la canciller alemana, muestra sus condiciones de liderazgo con la voz más clara frente a la crisis. Merkel ha dicho que su país está preparado para considerar unas 800 mil solicitudes de asilo. Precisó que los sirios, que constituyen 20 por ciento de los solicitantes, tendrán la primera opción. Andrea Nahles, la ministra de economía, declaró “Necesitamos trabajadores adicionales en muchas áreas de la economía alemana. Queremos aprovechar esta situación y abrir oportunidades para que los refugiados vengan aquí legítimamente a una nueva y mejor vida en Alemania”. Nahles estimó que el costo de absorción entre albergues, cursos de idioma y aprendizaje de oficios oscilaría entre1,8 mil y 3,3 mil millones euros. Una cifra modesta en la perspectiva “bíblica”.

El disfuncional espionaje de EE.UU.

October 25, 2013 Comments off

Los países, por norma, niegan que espían. Ello por la buena razón que a nadie le gusta ser espiado. Así es que cuando son sorprendidos con las manos en la masa adoptan un aire de pretendida inocencia. Es lo que hizo Jay Carney, el vocero de la Casa Blanca, luego de las denuncias que habían interceptado el teléfono móvil de la canciller alemana Angela Merkel, señalando que “Estados Unidos recoge información de inteligencia y que seguirá haciéndolo como todos los países”. O sea, algo casi rutinario y que no debiera sorprender a nadie.
En cierto sentido Carney tiene razón. El espionaje es tan antiguo como los conflictos. Ya cinco siglos antes de la era común el estratega chino Sun Tzu escribía: “Los espías son el elemento más importante en la guerra, porque de ellos depende la capacidad de un ejército para moverse. Un ejército sin espías es como un hombre sin oídos y sin ojos”.
Desde entonces, sin embargo, el espionaje se ha convertido en una formidable industria llamada inteligencia que, por cierto, no alude al atributo humano de pensar. Consiste en la recolección, evaluación y análisis de información captada sobre un área de interés. La palabra clave en la inteligencia es el análisis. Aunque cueste creerlo, 90 por ciento de la información que nutre a los servicios proviene de fuentes abiertas: documentos de gobierno, balances de empresas, organizaciones políticas, estudios académicos, compendios estadísticos y, por supuesto, la prensa. Cada día se acumulan miles de toneladas, por cuantificar de alguna forma, de antecedentes e informes. ¿Cuáles son los relevantes y cuáles no? Ese es el dilema. Todo depende de lo que se busca y de la evaluación de las fuentes.
Esa misión fue encomendada, entre otros, a la National Security Agency (NSA) que fue creada en 1952 como una repartición ultra secreta. El chiste en la época era que la sigla NSA significaba No Such Agency (no hay tal agencia) o Never Say Anything (nunca diga nada). La NSA cuenta con más personal que la CIA y el FBI sumados. Se estima que emplea unas 38 mil personas. Aparte, contrata a 25 mil personas que operan los sistemas de intercepción y que no son integrantes de su planta. Los receptores de las escuchas de la NSA son el Departamento de Estado, el de Defensa y la CIA, además de un número selecto de políticos y otras autoridades que recibe notas confidenciales cada día en sus computadores a través de circuitos especiales.
El drama del ciudadano común, y por lo visto de los no tan comunes, es que no puede proteger su intimidad de las redes invasoras de agentes anónimos. La información es recopilada sin el conocimiento del público. Así las numerosas agencias occidentales, que cooperan entre sí, amasan cantidades asombrosas de información sobre personas. Seleccionan, sobre la base de programas computacionales, fragmentos de conversaciones o mensajes. En forma automática o por el capricho de un funcionario puede encontrarse cualquier mortal en una lista de personajes considerados peligrosos. Basta la oposición a políticas de un determinado gobierno para caer en el listado de vigilancia. Ocurrió en Estados Unidos en 1967 cuando el ejército solicitó a la NSA que interceptara las comunicaciones de los grupos que participarían en la “Marcha sobre el Pentágono” para protestar por la guerra en Vietnam. Toda la comunidad de inteligencia comenzó a vigilar a personajes como la folklorista Joan Baez, al líder afroamericano Martin Luther King, la actriz Jane Fonda y el famoso pediatra Benjamin Spock. El sistema de vigilancia se institucionalizó en 1969 con el nombre codificado de Minarete. Los abusos de las agencias durante la década del 70 llevaron a un repudio público de sus actividades. Esto terminó coartando su espacio de maniobra. Las enmiendas, en todo caso, duraron poco. Luego de los atentados del 11-S-2001 tras la pantalla de la “guerra” contra el terrorismo la NSA volvió a sus andanzas amparada por el “Patriot Act”.

Una cosa es recoger inteligencia sobre potenciales terroristas y otra es espiar a la Presidenta brasileña Dilma Rousseff o a la canciller Merkel o diplomáticos franceses, por nombrar a los más conspicuos. Los abusos de los servicios de inteligencia estadounidenses revelan un serio desgobierno. Los recolectores de información recaban a diestra y siniestra con una notoria falta de criterio político. Una vez más, como en los 70, han causado más daño que bien a su país. Al indignar y alejar a estados amigos como Brasil, México y a la Unión Europea han perjudicado lo esencial: la lucha contra las organizaciones que aplican el método terrorista. Washington cae otra vez en el mismo hoyo donde el remedio resulta peor que la enfermedad.

Hollande: el cambio es ahora

May 8, 2012 Comments off

François Hollande , el presidente electo francés, acuñó el eslogan: Le changement c` est  maintenant ( el cambio es ahora).  Es una estrategia universal que la oposición se proclame la campeona del cambio. Hollande, en su primera alocución  luego de su victoria, puntualizó que los dos cambios claves de su gobierno serán  incorporar a la juventud a la vida económica y política así como asegurar mayor igualdad.

El desempleo juvenil, de las personas menores de 25 años, bordea en Francia  el 22 por ciento. Esto frente a una tasa de cesantía nacional de 10 por ciento. Los más afectados son los que no tienen estudios pues 49 por ciento de ellos están sin empleos. Los franceses hijos de inmigrantes son los más afectados por esta situación.

En lo que toca a la brecha entre ricos y pobres ella aumentó bajo el gobierno de Nicolas Sarkozy merced a reducciones de impuestos. Para enmendar el rumbo los socialistas postulan la anulación de las exenciones fiscales de los más acaudalados con miras a recaudar unos 29.000 millones de euros. Las rentas superiores al millón de euros estarán sujetas a un impuesto de 75 por ciento. Se estima que alrededor de seis mil personas serían afectadas por esta tasa para los super ricos.  Esta promesa electoral ha dado pie a rumores de un inminente éxodo de los más adinerados. Es dudoso que ello ocurra pero anticipándose a dicha posibilidad  Hollande advirtió  que su gobierno renegociará los acuerdos bilaterales con Suiza, Bélgica y Luxemburgo para poder cobrar impuestos a los exiliados fiscales. En la visión del mandatario electo es inaceptable que “mientras algunos se enriquecen sin límites, crece la inseguridad y la pobreza empeora”.

Los socialistas franceses desmienten que ellos están contra la disciplina fiscal que impera en la Unión Europea. Aunque Hollande postula que la austeridad no es el único camino para reflotar las alicaídas economías de la eurozona. El tema central, a juicio de los nuevos gobernantes,  es de donde provendrán los recursos para insuflar la industria y el comercio. Como siempre ha sido el caso los impuestos, a falta de expropiaciones,  son el principal instrumento para redistribuir la riqueza. Los que la poseen se niegan a entregarla argumentando que mientras más tienen más invierten lo que, en definitiva, enriquece a toda la sociedad. Sea este el caso o no los impuestos definirán buena parte de la gestión que se aprestan a acometer los socialistas galos y sus aliados.

¿Una tragedia griega?

June 21, 2011 Comments off

Los 17 países de la eurozona viven días críticos en la esfera monetaria. El eslabón débil es Grecia que está al borde de la quiebra. Ya no se trata de bancos o empresas. Es el país entero el que podría entrar en una cesación de pagos. Dado el volumen de los compromisos impagos de Atenas esto perjudicaría a otros estados europeos y a muchos bancos e instituciones financieras. El año pasado Grecia recibió ayuda por 159 mil millones de dólares. Ello a cambio de drásticas medidas de austeridad.  Pero ahora algunos informes hablan de la necesidad de un nuevo paquete por unos 130 mil millones de dólares para  2013.

Angela Merkel, la canciller alemana, era partidaria de involucrar a la banca privada en el salvataje. Pero, claro, los bancos más expuestos, que son franceses con más de 60 mil millones de euros, prefieren que los estados saquen las castañas del fuego por ellos. Esto porque  hay rumores de una reestructuración de la deuda. La reestructuración podría culminar con un “corte de pelo”, que en jerga bancaria significa reducir la deuda, por ejemplo, a la mitad. O sea es todo lo contrario de una repactación con La Polar o cualquier banco criollo.  En definitiva Nicolas Sarkozy, el Presidente francés, impuso su tesis de un rescate soberano que significa involucrar aún  más al Banco Central Europeo y al Fondo Monetario Internacional.

El margen de maniobra de los políticos europeos es limitado. George  Papandreou, el Primer Ministro griego,  enfrenta una comprensible resistencia de los trabajadores contra nuevas medidas de austeridad.  Las enormes manifestaciones de protesta tienen su reflejo en un creciente número de parlamentarios que ven el fin de sus carreras políticas si contribuyen a apretar los cinturones. Por la otra parte en Alemania, y otros países, hay un fuerte rechazo  a prestarles más dinero a gobiernos que son vistos como incompetentes o irresponsables. Así el elástico de la buena voluntad y hermandad europea parece tensarse a niveles peligrosos.  A la hora de defender los presupuestos nacionales, o el dinero de los contribuyentes/votantes, se aprecia una marcada reducción de la tolerancia.

A favor de Grecia está el hecho que dejarla caer resultaría demasiado oneroso. La pérdida de confianza en el euro podría provocar corridas bancarias y empujar a Portugal, la República de Irlanda e incluso a España a situaciones de insolvencia. Semejante escenario se tornaría en una amenaza existencial para la moneda europea y hasta cierto punto para toda la arquitectura política de la Unión Europea. Es claro que si se concretase este cuadro  las repercusiones alcanzarían a todas las latitudes. Chile, como un país con una economía exportadora que tiene importantes embarques destinados al viejo continente,  se vería seriamente afectado en diversos rubros.