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Posts Tagged ‘Nicolàs Maduro’

Venezuela en un callejón sin salida.

May 24, 2018 Comments off

 

Las elecciones son una válvula de escape para las tensiones políticas. Es el mecanismo democrático para dirimir las diferencias. Esa es la teoría. En los hechos ocurre que en casos de alta polarización, como el que vive Venezuela, decae la confianza en la objetividad del proceso electoral.

Los resultados de la elección, del domingo 20, constituyen un éxito neto para Nicolás Maduro y sus seguidores bolivarianos.  Votaron casi diez millones de electores, 46 por ciento del padrón electoral. Maduro acaparó 67 por ciento de las preferencias.  El ex chavista Henri Falcón obtuvo 21 por ciento de los votos. Más atrás Javier Bertucci,  un  pastor evangélico, remató con 11 por ciento.

Los principales partidos opositores, agrupados en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), estuvieron muy cerca de recoger el guante y presentar un candidato. Pero a último minuto, asesorados por Washington, optaron por no participar. Justificaron su postura denunciando que no había garantías suficientes. Las quejas tienen fundamento pero el objetivo de la marginación  apuntaba a restarle toda legitimidad al régimen.

La experiencia enseña que restarse  de los procesos electorales suele perjudicar a los que se ausentan de las urnas. Así lo demuestra un estudio de la estadounidense Brookings Institution que analizó 171 procesos electorales en que una de las partes llamó a boicotear la elección.  Chile, en un sentido inverso,  es un ejemplo muy citado: el grueso de la oposición decidió participar en el plebiscito de 1988. Ello bajo dictadura y  en condiciones bastante más adversas a las que enfrenta la MUD. La mayoría de los chilenos optó por la democracia. La abstención conduce, a menudo,  a la irrelevancia política.

El gobierno venezolano ha ganado un respiro en el plano político. No así en el económico. Es difícil imaginar cómo enfrentará una inflación que el Fondo Monetario Internacional anticipa que alcanzará trece mil por ciento en 2018.  El país carece de reservas para cubrir su deuda internacional. Ello impide a las   industrias importar maquinarias y materias primas. Más allá de la guerra económica denunciada por Caracas la gradual paralización obedece a la ausencia de divisas.

Si lo anterior no fuese suficiente ahora Venezuela enfrenta un oscuro cuadro internacional. Con Estados Unidos a la cabeza se perfila un cerco económico. Tras las elecciones, en palabras que anticipan un cambio de régimen, el Presidente Donald Trump dijo: “He tomado medidas para evitar que el régimen de Maduro liquide los activos (…) que el país necesitará para reconstruir su economía. Ese dinero le pertenece al pueblo venezolano”. Mike Pompeo, el secretario de Estado, señaló el domingo que  “La farsa electoral (en Venezuela) no cambia nada”. En realidad el panorama  internacional empeora para Caracas. Los 28 países de la  Unión Europea y  14 países latinoamericanos, integrantes del Grupo de Lima, tampoco reconocen los resultados de los comicios. Venezuela enfrenta un cuadro sombrío con un gobierno cercado y una oposición incapaz de abrirse paso.

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La lucha por Venezuela

February 8, 2018 Comments off

El gobierno venezolano sigue a la ofensiva: el Consejo Nacional Electoral anunció elecciones presidenciales para el 22 de abril.  La decisión desconoce las demandas opositoras que exigen un plazo mayor y garantías como la liberación de dirigentes presos. Además  piden de la revocación de  una serie de medidas entre las que desataca la exclusión de los principales partidos opositores por no haber participado en las últimas elecciones. Así como están las cosas es improbable que la oposición pueda enfrentar al oficialismo.

Las divisiones en el campo opositor son profundas. Una corriente estima que es una pérdida de tiempo negociar con un gobierno, que a su juicio, no respeta incluso sus propias reglas del juego. Hay otro sector que estima, en cambio,  que es un error abandonar el espacio político existente por estrecho que este sea. Con esta convicción ha participado en las fallidas negociaciones de Santo Domingo, en la República Dominicana.  El gobierno dice que se logró un acuerdo pero que un llamado telefónico desde Washington habría frenado  la firma por parte de los opositores. .

Desde hace años Washington ha buscado terminar el experimento político reformista iniciado por Hugo Chávez. Es una pugna que ha tenido altos y bajos pero que no afectó en lo fundamental la capacidad operativa de Caracas. Ahora Estados Unidos, con el apoyo del Grupo de Lima, donde destaca la presencia de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia y Chile entre otros, busca frenar la reelección de Maduro. En este empeño cuenta con el respaldo de la Unión Europea. Con Francia y España a la cabeza de las posturas más duras.

Desde la perspectiva opositora el macizo respaldo internacional debería ser una noticia alentadora. Pero como es sabido, a menos que exista una intervención militar,  es muy difícil cambiar la situación al interior de un país con la mera presión externa. El secretario de Estado, Rex Tillerson,  en el curso de la reciente  gira por México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica sondeó la posibilidad de aplicar sanciones drásticas a Caracas. Ellas considerarían un corte a la yugular de la economía venezolana: limitar las  compras de crudo así como las ventas de productos de petróleo refinado El más entusiasta con esta opción es el Presidente argentino Mauricio Macri.

El dilema de las sanciones petroleras es que afectaran al conjunto de los venezolanos. Ello puede empujar al gobierno de Maduro a una mayor radicalización. La aplicación  del bloqueo económico de  Estados Unidos a  Cuba resultó contraproducente. No consiguió el objetivo de tumbar al régimen. Por el contrario  galvanizó al pueblo cubano tras el liderazgo de Fidel Castro. La Habana resistió el bloqueo  y se volcó por entero al entonces Campo Socialista.

El deterioro de la situación económica de los venezolanos es manifiesta. Hay un desabastecimiento masivo y la inflación alcanzó, tan solo en enero de este año, al 84 por ciento. En estas condiciones es difícil que algún gobierno venza en elecciones libres y competitivas. Lo llamativo, sin embargo,  es que la dirigencia del chavismo insiste en realizar elecciones. Ello no porque este preocupada por los resultados. Lo que está en juego es el bien más precioso al cual aspira todo poder: la legitimidad.

 

Venezuela; referéndum o no referéndum

June 2, 2016 Comments off

El uruguayo Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), presiona a Venezuela para que realice un referéndum revocatorio. El recurso está contemplado en la Constitución venezolana y permitiría remover al Presidente Nicolás Maduro y su gobierno si se realiza este año. Para este propósito solicitó la convocatoria de un Consejo Permanente de los Estados miembros a mediados de este mes. El objetivo es analizar como la crisis por la que atraviesa el país “afecta gravemente el orden democrático”.

El fuerte del Presidente Nicolás Maduro no es la diplomacia pese a que ocupó la cartera de Relaciones Exteriores. En un lenguaje que lo empequeñece declaró: “Señor Almagro, métase su Carta Democrática por donde le quepa. ¡A Venezuela se la respeta!”. Para Maduro lo que hay tras la convocatoria es un intento por: “Imponernos desde Estados Unidos la forma de gobernar. La Carta Democrática la OEA le permite a Estados Unidos intervenir a Venezuela. Han pasado más allá del límite”,

El cambio en la correlación fuerzas política en América Latina está a la vista. Venezuela, bajo los gobierno de Hugo Chávez, jugó un rol protagónico para disminuir la influencia de la OEA. La institución era presentada como la “oficina colonial” para asuntos latinoamericanos de Washington. La gravitación de Estados Unidos sobre el organismo le restaba legitimidad ante los ojos de la corriente bolivariana en auge. El peso político de la OEA disminuía a medida que surgían instancias como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) fundada en 2007, impulsada por Brasil, o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) creada en  2011. Los países de la región reforzaban  ámbitos  que excluían a Estados Unidos.

Hay una nueva realidad política y ahora en el seno de la  OEA es el gobierno de Caracas el impugnado.  El cambio de gobierno en Argentina y de régimen en Brasil ha alterado el balance regional al cual se sumará Perú  tras las elecciones del domingo 5.  Es improbable, en todo caso,  que Venezuela sea suspendida de la organización pues cuenta con suficientes países aliados para impedirlo. El debate abierto es de todas formas una inyección a la vena para las aspiraciones opositoras de forzar  el referendo revocatorio todavía este año. Si ello ocurre y los opositores ganan corresponde realizar elecciones para un nuevo gobierno.  Si Maduro logra impedirlo y la consulta es después del 10 de enero del año entrante, en caso de perder, solo él deberá dejar el cargo y asumirá el vicepresidente. El resto del gobierno seguiría intacto. Esa es la gran batalla política que se libra en estos momentos.

 

La OEA y los cambios de régimen

La región pasó por una serie de crisis que  culminaron con la salida de  mandatarios democráticamente electos. Ocurrió en Honduras con la remoción del Presidente José Manuel  Zelaya, en 2009, con el Presidente Fernando Lugo  del Paraguay, en 2012,  y  recientemente con la suspensión de la Presidenta Dilma Rousseff en Brasil. Hechos que fueron calificados por algunos como golpes de estados constitucionales. Para otros fueron los propios mandatarios depuestos los que incurrieron en acciones reñidas con la Constitución. Son todos cambios de régimen que tumbaron  gobiernos de orientación bolivariana o progresistas por corrientes derechistas. Solo en el caso de Honduras  la OEA activó  la Carta Democrática que llevó a la suspensión del país del organismo.

el giro venezolano

December 10, 2015 Comments off

La oposición venezolana logró una victoria arrolladora. La Mesa de Unidad Democrática (MUD) acaparó más del 56 por ciento de los votos contra 40,8 del  Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En términos parlamentarios los opositores dispondrán de dos tercios de la Asamblea Nacional lo que les permite un amplio control sobre la gestión del gobierno.

El Presidente Nicolás Maduro culpó a la “guerra económica” contra sus huestes. Es evidente que el empresariado, como era esperable, ha dificultado el quehacer de un  gobierno que consideran hostil. Pero ello no es la causa principal de los males del país. El desplome del precio del petróleo, de 115 dólares el barril en 2014 a 37 dólares en estos días,  ha limitado en forma drástica el ingreso de divisas. Maduro rogó a la OPEP bajar la producción para conseguir 88 dólares por barril. Arabia Saudita hizo oídos sordos a su petición. Más de 90 por ciento de las entradas externas venezolanas provienen del crudo. Una mala gestión del sector industrial y agrícola ha forzado a multiplicar las importaciones de insumos tan pedestres como los huevos. Más compras con menos divisas tiene un resultado neto: desabastecimiento. A ello se suma una inflación galopante de más de tres dígitos y un mayor desempleo. Como si esto fuera poco Venezuela muestra una de la mayores tasas de homicidios en el mundo. La corrupción en el seno de la policía es proverbial. Con semejante cuadro ningún gobierno democrático puede aspirar al voto popular.

La oposición creó un ambiente de incertidumbre denunciado anticipadamente un fraude.   Al hacerlo, sin fundamento,  no hizo más que minar el proceso democrático que decía defender. En Venezuela se han realizado 20 comicios desde que Hugo Chávez llegó el gobierno en 1999. En ninguno de ellos se pudo acreditar un fraude. Me correspondió participar como observador en una oportunidad. El civismo del pueblo venezolano es admirable y el sistema electoral está diseñado para impedir alteraciones del resultado de las urnas.

Ahora Venezuela se encuentra en una situación común en muchos países. Con un gobierno de una tendencia y el parlamento dominado por otra. La clave de lo que viene estará en cómo ambos bandos manejan sus cuotas de poder. La MUD es una coalición amplia, de 28 partidos, que está más expuesta a posibles escisiones. Ello porque su éxito descansó en un llamado al cambio antes  que en una propuesta unificada de gestión. De hecho sus principales líderes han discrepado sobre como derrotar al gobierno. Algunos, con el encarcelado Leopoldo López a la cabeza, han privilegiado el enfrentamiento callejero. Henrique Capriles, que ha liderado varias gestas electorales,  ha preferido volcar las fuerzas tras una mayoría en las urnas.

Venezuela vive en un estado de alta tensión desde hace años con un peligroso nivel de polarización. La virtud de la democracia es que ofrece un camino para dirimir las diferencias en forma pacífica. Esta a la vista que la vía de la alternancia está abierta. Si ello ocurrirá es una cuestión que exclusivamente los venezolanos deben resolver.

 

El carisma de Chávez y Maduro.

Hay quienes señalan el carisma de Hugo Chávez y constatan su ausencia en Nicolás Maduro. Pero aún con Chávez en vida los márgenes de las victorias electorales bolivarianas se estrechaban. Dado el nivel de desbarajuste económico actual es probable que el propio Chávez hubiese sufrido una derrota. Qué gobierno puede sobrevivir a una contracción económica de 10 por ciento como ocurrirá este año y para 2016 está previsto un  6 por ciento. Todo el carisma del mundo no será más fuerte que la cotidiana y agotadora necesidad de subsistir.

 

 

 

Venezuela: Maduro con poco margen de maniobra.

February 26, 2015 Comments off

El arresto de Antonio Ledezma, el opositor alcalde de Caracas el 19 de febrero, bajo el  cargo de cometer “crímenes contra la paz y la seguridad de la nación y contra la constitución”  abre más interrogantes sobre los acusadores que sobre el imputado. En concreto se le señala como parte de una conspiración para dar un golpe de estado. El creciente número de detenciones de políticos opositores, electos democráticamente, es una señal preocupante.

Los arranques represivos del gobierno ponen de manifiesto su fragilidad política. Según encuestas recientes el nivel de respaldo público a la gestión del Presidente Nicolás Maduro ha bajado a la peligrosa cota de 20 por ciento. Su pérdida de popularidad, en todo caso, no ha sido capitalizada por la oposición que permanece dividida y sin propuestas claras.

Más que la acción opositora el gobierno sufre el embate de sus propios errores. Para Venezuela el petróleo representa  95 por ciento  de las exportaciones nacionales. Los sucesivos gobernantes han sido incapaces de superar la petróleo-dependencia.  Este rubro del cual depende su vida económica presenta un cuadro alarmante. La falta de realismo de las autoridades económicas es seria: cuando el barril se cotizaba a 103 dólares para los efectos del presupuesto nacional se lo consideró a 194, generando un formidable déficit. Para salir del paso el gobierno buscó préstamos chinos por un total de 45 mil millones de dólares. Pare empeorar las cosas el mundo vive una drástica caída de los precios del crudo que ahora se cotiza a alrededor de los 50 dólares  el barril. Dado que el petróleo venezolano es pesado y requiere de mayores costos de refinación hay que restarle cinco dólares por  barril. A lo anterior hay que agregar  la baja de la producción del crudo  venezolano desde 1999 en casi 25 por ciento. Además de la reducción persiste una política de subsidios al precio de  la bencina que le cuesta 12 mil millones de dólares al fisco. En estas circunstancias con una inflación desbocada que alcanza al 64 por ciento, según algunos analistas es  superior al 100 por ciento, no es fácil elevar el precio de los combustibles. Los venezolanos saben cuan explosivo puede ser el aumento de la bencina, ya en el pasado ha detonado  explosiones sociales.

En estas circunstancias  Maduro tiene un escaso margen de maniobra. Lo que es seguro que no aumentará su popularidad mediante los abusos de poder.

Las denuncias de Amnistía Internacional.

Los mayores violaciones tuvieron lugar durante las manifestaciones antigubernamentales realizadas el año pasado. En ellas  43 personas perdieron la vida y más de 870 resultaron heridas, entre manifestantes, miembros de las fuerzas de orden y transeúntes. Más de 3.000 personas fueron detenidas en el curso de las protestas. La mayoría fueron acusadas y puestas en libertad al cabo de pocos días. Pero al finalizar el año, más de 70 personas continuaban tras las rejas.

Cita los casos del abogado Marcelo Crovato y el defensor de los derechos humanos Rosmit Mantilla, fueron detenidos en abril y mayo, respectivamente, en relación con las protestas. Más de ocho meses después de su detención, permanecían en prisión preventiva, pese a la ausencia de pruebas sólidas que respaldaran los cargos en su contra.

La polarización venezolana.

March 14, 2014 Comments off

La ausencia de Nicolás Maduro en Chile para el traspaso del mando presidencial fue un anticlímax. Era la única incógnita en la elaborada coreografía protocolar. Y es que el  chavismo ha tenido la rara virtud de convertirse en un tema de política interna en América Latina. El proceso político iniciado por Hugo Chávez no solo ha polarizado a sus compatriotas. Lo que ocurre en Venezuela marca una línea divisoria a lo largo de la región.

El éxito electoral de los postulados bolivarianos está a la vista: desde 1999 hasta la fecha los partidarios del chavismo han vencido en todas las elecciones,  salvo una. Casi una década y media de victorias responde  a la irrupción política de sectores postergados por  el antiguo y excluyente sistema en que dos partidos alternaban en el poder.

La propuesta bolivariana de inclusión social sedujo no solo a los excluidos sino que a vastos sectores de capas medias. Los programas de alfabetización, las postas médicas barriales y  la construcción de viviendas populares fortalecieron la base bolivariana. Los cambios impulsados encontraron. como era de esperar, una fuerte resistencia de los sectores tradicionales. Lo que quedó claro en el intento de golpe en abril de 2002 y luego con un largo paro petrolero en 2002-2003.

El venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo sentenció que el petróleo es “el excremento del diablo”. Con ello quiso decir que lo que parece una bendición es, a la larga, la causa de la perdición. Lo que ocurre en Venezuela confirma su sentencia. El petróleo representa 95 por ciento de las exportaciones. La otrora abundancia de divisas proveniente del “excremento” ha caído por la menor producción. El país ha debilitado su base industrial y agrícola merced a políticas que han desincentivado la inversión. El resultado es un gran desabastecimiento. A esto hay que sumarle una inflación galopante que ronda el 56 por ciento anual. No hay popularidad política, en democracia,  que resista  por mucho tiempo un agudo deterioro económico.

Venezuela tiene una de las más altas tasas de homicidios del mundo. Los bolivarianos pensaron que gracias a la inclusión social las cosas mejorarían. Pero no ha sido así pues las cosas empeoraron,  el año pasado se registraron más de 24 mil homicidios. Un factor determinarte es la corrupción de la policía, que no actúa como corresponde e incluso, como en numerosos países latinoamericanos,  establece  sociedad con la delincuencia.

En varios países un alto porcentaje de los electores no vota por lo que realmente quiere. Lo hace con realismo por el mal menor, para evitar la victoria de posturas más antagónicas. Ese también es el dilema para muchos venezolanos. La oposición ha cambiado su discurso por uno más atrayente e inclusivo. Pero sus dirigentes son los mismos que lideraron el fallido golpe de estado de 2002. Allí están las imágenes de Enrique Capriles durante la asonada encaramado en el muro de la embajada de Cuba en Caracas, armado con un bate, amenazando al personal diplomático. Los líderes que hoy buscan interpretar el malestar ciudadano, por su trayectoria, no garantizan que respetarán las libertades democráticas que hoy exigen. Algunos analistas establecen un paralelo con lo que ocurría en Chile en 1973. Cada situación es única, pero entonces se vio que quienes clamaban por la libertad de prensa y los derechos humanos procedieron, con el respaldo de sus aliados externos, a violar  todo lo que habían proclamado. Es un hecho que la polarización hace aflorar los peores instintos de los antagonistas.

El vuelo de Evo

July 4, 2013 Comments off

El Presidente Barack Obama aseguró que no despacharía aviones para interceptar la aeronave en que viajase Edward Snowden, el analista de la NSA que ha revelado el vasto espionaje electrónico realizado por Estados Unidos, tanto en su país como en el extranjero. No mandó aviones pero pidió a varios países europeos que no dejasen pasar por su espacio aéreo al avión presidencial boliviano, el FAB 1, con el Presidente Evo Morales a bordo. Ello porque existía la sospecha que Snowden viajaba con el mandatario. Francia, España, Portugal e Italia negaron permiso para el paso del FAB 1.
Para Rubén Saavedra, ministro de Defensa boliviano no hay duda que Estados Unidos está tras de este incidente: “Esto fue orquestado, amañado, por el departamento de Estado de Estados Unidos que utilizando algunos países europeos ha provocado esta situación, con la sospecha de que en el avión presidencial estuviera el señor Snowden”, declaró en Viena. Por su parte la Presidenta argentina Cristina Fernández tiuteó: “El avión presidencial, militar, de inmunidad absoluta, fue ilegalmente detenido en la vieja Europa y constituye los vestigios de un colonialismo que creíamos totalmente superado”.
Washington ha dicho que no deben culparle porque cada Estado europeo tomó la decisión en forma soberana. Eso es algo obvio pues cada país está en condiciones de rechazar las presiones. Pero la diplomacia norteamericana no negó que había solicitado el bloqueo. El incidente es sorprendente a la luz de la molestia expresada por Francia ante las denuncias de espionaje estadounidense. Queda la interrogante ¿por qué los cuatro países debían reaccionar en forma negativa a un supuesto sobrevuelo de Snowden sobre sus territorios? En todo caso, después de lo ocurrido no será fácil para Snowden salir de Moscú. Es claro que no podrá hacerlo en un avión de línea. Si le negaron el paso al FAB 1, que contaba con inmunidad diplomática, que podría esperar una línea aérea comercial.
Estados Unidos ha desplegado todo su poder para hacer de Snowden un caso ejemplar. Es difícil para los legos evaluar cual es el daño causado por sus revelaciones en el aparataje de inteligencia estadounidense. Pero a juzgar por el capital político invertido en neutralizarlo cabe suponer que es de proporciones mayores. La fricción provocada por el incidente con Morales es seria. La mayoría de los mandatarios sudamericanos han manifestado su amplia solidaridad con La Paz. La molestia fue expresada con vehemencia por María del Carmen Almendras, la embajadora boliviana en Madrid, que calificó así lo ocurrido: “El imperialismo ha secuestrado al presidente Evo Morales, ha secuestrado la verdad y la dignidad del pueblo, maltratando, agrediendo y ofendiendo al pueblo boliviano y a su presidente”. En la misma vena tuiteó el presidente venezolano Nicolás Maduro: “Desde Venezuela, toda la solidaridad con Evo” y afirmó que “con dignidad responderemos a esta agresión peligrosa, desproporcionada e inaceptable”. Queda por ver si la condena será verbal o habrá medidas contra los causantes del agravio.