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Posts Tagged ‘Obama’

Éxitos y fracasos de Obama

January 12, 2017 Comments off

Al concluir sus mandatos el Presidente Barack Obama deja la interrogante  sobre cuál es su legado. El primer afroamericano en llegar a la Casa Blanca con la consigna: “Si podemos”, entusiasmo a millones de sus compatriotas. Era la hora del cambio en una sociedad con un triste legado de opresión racial. Unos once millones de inmigrantes, que no cuentan con residencia  permanente y viven al margen del sistema, esperanzados aguadaron una prometida reforma migratoria que regularizaría su situación.

La paradoja es que en el campo social, que se suponía sería el fuerte de Obama, las cosas no marcharon como esperaba. No logró la ansiada reforma migratoria y los millones de latinos esperan temerosos la ofensiva de deportaciones anunciadas por Donald Trump que ha anticipado que, de entrada, expulsará a unos tres millones de personas. En el frente racial a lo largo de su gobierno se vivieron varios episodios de ciudadanos negros asesinados por policías. Algunos de estos incidentes motivaron violentos desórdenes callejeros. Obama no se cansó de insistir en la necesidad de reducir la tenencia de armas de fuego. Una de las razones por la que la policía, más allá de sus sesgos étnicos, es de gatillo fácil es por el temor a enfrentar sospechosos armados. El fracaso en este campo fue total pues hoy los estadounidenses acumulan más armas de fuego que al inicio de su gestión. Tampoco logró cerrar en forma definitiva el campo de detención de Guantánamo en que aún hay presos que no han sido juzgados. Lo que si logró fue reducir de manera sustantiva el despliegue de tropas estadounidenses en Irak y Afganistán.

El otro lado de la moneda y quizás el más inesperado es el notable éxito de su gestión económica. Obama heredó en pleno la crisis del “subprime” en 2008. La tasa de desempleo llegó hasta 7,8 por ciento en el 2010. Hoy al entregar el gobierno ha bajado a cinco por ciento. La inflación es baja y quien lo hubiese dicho cumplió con la promesa de reducir  en 60 por ciento la dependencia del petróleo importado. En contrapartida aumentó en casi 300 por ciento la producción de energía solar y eólica. Esto en línea con los acuerdos asumidos a nivel mundial para bajar las emisiones de CO2 causantes del calentamiento global.

La frustración de haber jugado todo su capital político a favor de Hillary Clinton para terminar con Trump, que es el total opuesto a sus planteamientos, debe ser enorme. Pero debe consolarle haber culminado la presidencia con una popularidad que muchos mandatarios envidiarían. Las últimas encuestas le otorgan un 57 por ciento de aprobación. Su imagen crecerá con el tiempo. Su condición de orador excepcional y estilo personal trascenderá a la coyuntura política. Como suele ocurrir en política mucho dependerá del contraste con su sucesor.  En este campo, a juzgar por las polémicas desatadas por Trump incluso antes asumir la presidencia, las cosas pintan bien para Obama. En todo caso en Estados Unidos no es posible repostular a la presidencia después de haber cumplido dos mandatos. Así a los 55 años se jubila para siempre de la política de primera línea.

EE.UU. y su politizada Corte Suprema.

February 18, 2016 Comments off

La muerte del supremo Antonin Scalia tiene repercusiones mundiales. El juez falleció este sábado y cambió el balance de poder en el máximo tribunal estadounidense. La Corte, integrada por nueve miembros, operaba con cinco magistrados conservadores, liderados por Scalia, y cuatro de orientación liberal o filo demócratas. Ahora ambos sectores están empatados y así, por el momento, incapacitados de dar un veredicto final en casos reñidos.

Estados Unidos vive, desde hace años, una aguda polarización política. La Corte Suprema no es la excepción y guiada por Scalia asumió una postura conservadora militante. Scalia fue el defensor del “textualismo” o el “orginalismo”. Esto es interpretar de la forma más ortodoxa posible la Constitución aplicándola al pie de la letra. La doctrina del fallecido juez era explicita: “Las palabras tienen significados. Y su significado no cambia”. Pocas personas postularían un concepto tan ahistórico. Pero en Estados Unidos hay corrientes que niegan la teoría de Charles Darwin sobre la evolución humana. Son los “creacionistas” que afirman que, como dice la Biblia, Dios creó al hombre. En cuanto al significado de las palabras es evidente que el concepto de libertad estadounidense actual es diferente al que imperó durante la larga fase esclavista.. Los temas de género eran vistos de manera muy diferente cuando los padres fundadores redactaron la Constitución. La lengua es algo tan vivo y cambiante como las propias sociedades.

Una de las decisiones de la Corte Suprema, que pesa sobre la vida política norteamericana, fue la autorización para realizar aportes ilimitados a campañas electorales. Ello en circunstancias que en todo el mundo se busca moderar la gravitación de los grandes capitales en la conducción política. Otro fallo político de gran impacto fue decretar la victoria electoral del republicano George W, Bush, en detrimento del demócrata Al Gore el  2000. En otro fallo reforzó la tenencia de armas por parte de particulares. La Corte Suprema viene de rechazar algunas de las limitaciones impuestas a las centrales termoeléctricas carboneras propuestas por el Presidente Barack Obama. Las medidas para reducir las emisiones de CO2  formaban parte del paquete presentado por Estados Unidos en la reunión contra el cambio climático, COP 21 en París. Así un grupo de jueces tiene un impacto directo sobre las emisiones de dióxido de carbono y, en consecuencia, sobre el calentamiento global del planeta.

Ahora le corresponde a Obama nombrar al sucesor de Scalia. Varios líderes republicanos señalan que no debe hacerlo. Esa es una tarea que debería dejar a la persona que resulte elegida en noviembre. “Dejamos que el pueblo decida” dicen algunos republicanos. Obama replica que es su deber constitucional nombrar al sucesor. Los opositores que controlan el Senado indican que no aprobaran al candidato del ejecutivo. Es una pugna más  que se proyecta sobre la campaña presidencial. Obama a la Corte Suprema.

Faltan 11 meses para que asuma el próximo Presidente, en enero de 2017. Es posible que en este largo período el Senado bloqueé la nominación propuesta por la Casa Blanca. Podría ocurrir si Hillary Clinton gana los comicios que ella proponga a Obama para convertirlo en uno de los supremos. Consultada al respecto Clinton respondió: “ Es una gran idea…él es brillante. Él tiene todas las credenciales”. Pero ya se sabe que en política una semana puede ser una eternidad.

Estados Unidos y el fantasma de Vietnam.

September 20, 2014 Comments off

El Presidente Barack Obama llegó a la Casa Blanca, entre otras cosas, con la promesa de sacar al país de las guerras más largas de su historia: la de Afganistán e Irak. Ambas iniciadas por su antecesor George W Bush. Esta voluntad de acabar con ambos conflictos le valió a Obama el premio Nobel de la Paz que le fue otorgado en 2009. Pero ahora en Estados Unidos viene de declarar que su país está en guerra con ISIS, la organización yihadista sunita   que ocupa parte del territorio de Siria e Irak. Obama ha sido enfático en asegurar a sus compatriotas que Washington limitará su participación al reconocimiento y bombardeos aéreos. En tierra brindará entrenamiento, armas y apoyo logístico pero no pondrá tropas en el campo de batalla.  Dado que el ejército iraquí ha demostrado una bajísima capacidad de combate queda la interrogante quien enfrentará a los yihadistas.  El general Martin Dempsey, el jefe del Estado Mayor conjunto, fue más lejos que su  superior el primer mandatario: “ Para ser claros, si llegamos al punto en que yo creo que nuestros asesores deben acompañar a las tropas iraquíes en ataques contra  blancos del ISIS, yo se lo recomendaré al Presidente”. En la actualidad el Pentágono mantiene 1.600 asesores militares  desplegados en Irak.

Abrir la posibilidad que tropas estadounidenses vuelvan a misiones de combate despierta suspicacias. Viene a la memoria la experiencia de la Guerra de Vietnam en que Estados Unidos buscó ocultar cuanto pudo su alto grado participación militar. Inicialmente negó que los aviones que combatían en Vietnam del Sur a menudo fueran piloteados por estadounidenses. Durante años negó que ejecutara bombardeos devastadores en Laos y Cambodia. En situaciones militares críticas, cuando acecha la derrota, corre esto de que en la guerra todo vale.

La ambigüedad de Washington sobre las metas y plazos en esta nueva guerra abre muchas interrogantes. Obama habla de destruir a ISIS en un plazo de tres años.  ¿Qué significa destruir? ¿Ha concluido la guerra contra Al Qaeda? A fin de cuentas ISIS no es más que una de sus disidencias. ¿Qué otras organizaciones son afines al yihadismo sunita? El régimen militar egipcio postula que la Hermandad Musulmana, del depuesto Presidente Mohamed Morsi, calza en la definición. En dicho caso habrá que incluir a los palestinos de Hamás que están afiliados a la Hermandad.

En toda guerra un punto clave es tener objetivos claros. ¿Cuál era el objetivo en Vietnam? Desde la perspectiva de Washington sería una guerra limitada. No se pretendía derrotar a los norvietnamitas sino que proteger a Vietnam del Sur. Ahora el enemigo declarado es ISIS pero para combatirlo será necesario atacar a Siria un país soberano desgarrado por una guerra civil. Así, de entrada, Obama propone una guerra larga que legará a su sucesor/a. Un conflicto de perfiles grises en el que no se aprecia una estrategia de salida sino que muchas posibilidades de resultar empantanado.

Lecciones de Vietnam

Tras el conflicto en Vietnam que culminó con la derrota de Estados Unidos se realizaron numerosos estudios para explicar el revés. Entre las conclusiones centrales destacaron las siguientes:

Las guerras deben ser breves. En las democracias el electorado tiene poca tolerancia ante la pérdida de vidas y recursos.

La mayoría de los norteamericanos no entiende ni se identifica con las culturas del Tercer Mundo.

Los países subdesarrollados, entre los que se cuentan los estados árabes, suelen albergar sentimientos antinorteamericanos y a menudo son contrarios a la globalización.

Es frecuente que los conflictos en el Tercer Mundo se prolonguen y carezcan de objetivos definidos

La CIA y los asesinatos señalados

February 8, 2013 Comments off

El nombramiento del nuevo jefe de la CIA ha desatado un debate abierto sobre los asesinatos señalados (targeted assassinations). John O. Brennan el hombre nominado para dirigirla lleva 25 años en diversas funciones en el seno de la Agencia. Como el resto de los agentes sabe bien de las torturas practicadas en forma generalizada durante el período del Presidente George W. Bush. En particular las técnicas de sofocación (waterboarding) que Brennan, en su comparecencia ante el Senado, se abstuvo de admitir que eran una tortura pero dijo que eran criticables y “algo que no se debió hacer”.
Brennan en su condición de asesor en materia de contraterrorismo del Presidente Barack Obama, en el curso de los últimos 4 años, es señalado como el arquitecto de la táctica de asesinatos señalados. El instrumento de preferencia para la ejecución de los ataques selectivos son los aviones no tripulados o drones.
Los ataques con drones se han multiplicado y ya superan las 400 incursiones contra blancos en Afganistán, Pakistán, Somalia y Yemen. Según algunas estimaciones han causado más de tres mil muertos. Algunos de ellos eran civiles inocentes de países soberanos con los cuales Estados Unidos no está siquiera en conflicto. El caso más notorio es el de Anwar al-Awlaki, un ciudadano estadounidense asesinado en 2011 en Yemen. Se le acusó de ser un propagandista de Al Qaeda y fue calificado como un “peligro inminente”. Ya en Naciones Unidas se analiza la legalidad de acciones que asesinan a personas que no han sido sometidas a un debido proceso. Pero además de las dudas sobre quién hace las lista de la muerte, de las víctimas inocentes productos de errores en los bombardeos hay preocupación por el vuelo de los los drones sobre vastas regiones.
Medea Benjamin, de la organización Codepink apunta que “no son solo las matanzas, es aterrorizar a poblaciones enteras, que escuchan el zumbido de los drones las 24 horas sobre sus cabezas. Ya tienen miedo de ir al colegio, miedo de ir a los mercados, a funerales o bodas”. Los opositores al empleo de drones y los asesinatos señalados dicen que constituye una política ilegal, inmoral e inhumana que provoca gran animosidad y que ello sirve, precisamente, a los enemigos que Estados Unidos combate.
Los partidarios del empleo de los drones dicen, por su parte, que es el arma perfecta para el nuevo tipo de conflictos que algunos llaman guerras de cuarta generación (G4G). Definida como una guerra sin frentes ni campos de batalla fijos. Antes que enfrentar a las fuerzas armadas regulares del Estado, la G4G cabría llamarla una guerra fantasma, librada en la dimensión gris donde converge el fin de la política y comienza el conflicto bélico. A diferencia de la guerra convencional, en que se busca el ataque frontal, aquí se libra un juego de sombras que busca aislar y desgastar al adversario.

Las críticas al empleo de los drones y los asesinatos señalados crecen. En la opinión de la senadora demócrata Dianne Feinstein “Yo creo que esto ha llegado tan lejos como podía como parte de una actividad encubierta”. Aquellos que se han autodesignado como la vara de la moralidad, con la cual ha de ser juzgado el resto del mundo, deberían predicar con el ejemplo.

El nombramiento del nuevo jefe de la CIA ha desatado un debate abierto sobre los asesinatos señalados (targeted assassinations). John O. Brennan el hombre nominado para dirigirla lleva 25 años en diversas funciones en el seno de la Agencia. Como el resto de los agentes sabe bien de las torturas practicadas en forma generalizada durante el período del Presidente George W. Bush. En particular las técnicas de sofocación (waterboarding) que Brennan, en su comparecencia ante el Senado, se abstuvo de admitir que eran una tortura pero dijo que eran criticables y “algo que no se debió hacer”.
Brennan en su condición de asesor en materia de contraterrorismo del Presidente Barack Obama, en el curso de los últimos 4 años, es señalado como el arquitecto de la táctica de asesinatos señalados. El instrumento de preferencia para la ejecución de los ataques selectivos son los aviones no tripulados o drones.
Los ataques con drones se han multiplicado y ya superan las 400 incursiones contra blancos en Afganistán, Pakistán, Somalia y Yemen. Según algunas estimaciones han causado más de tres mil muertos. Algunos de ellos eran civiles inocentes de países soberanos con los cuales Estados Unidos no está siquiera en conflicto. El caso más notorio es el de Anwar al-Awlaki, un ciudadano estadounidense asesinado en 2011 en Yemen. Se le acusó de ser un propagandista de Al Qaeda y fue calificado como un “peligro inminente”. Ya en Naciones Unidas se analiza la legalidad de acciones que asesinan a personas que no han sido sometidas a un debido proceso. Pero además de las dudas sobre quién hace las lista de la muerte, de las víctimas inocentes productos de errores en los bombardeos hay preocupación por el vuelo de los los drones sobre vastas regiones.
Medea Benjamin, de la organización Codepink apunta que “no son solo las matanzas, es aterrorizar a poblaciones enteras, que escuchan el zumbido de los drones las 24 horas sobre sus cabezas. Ya tienen miedo de ir al colegio, miedo de ir a los mercados, a funerales o bodas”. Los opositores al empleo de drones y los asesinatos señalados dicen que constituye una política ilegal, inmoral e inhumana que provoca gran animosidad y que ello sirve, precisamente, a los enemigos que Estados Unidos combate.
Los partidarios del empleo de los drones dicen, por su parte, que es el arma perfecta para el nuevo tipo de conflictos que algunos llaman guerras de cuarta generación (G4G). Definida como una guerra sin frentes ni campos de batalla fijos. Antes que enfrentar a las fuerzas armadas regulares del Estado, la G4G cabría llamarla una guerra fantasma, librada en la dimensión gris donde converge el fin de la política y comienza el conflicto bélico. A diferencia de la guerra convencional, en que se busca el ataque frontal, aquí se libra un juego de sombras que busca aislar y desgastar al adversario.

Las críticas al empleo de los drones y los asesinatos señalados crecen. En la opinión de la senadora demócrata Dianne Feinstein “Yo creo que esto ha llegado tan lejos como podía como parte de una actividad encubierta”. Aquellos que se han autodesignado como la vara de la moralidad, con la cual ha de ser juzgado el resto del mundo, deberían predicar con el ejemplo.

El nombramiento del nuevo jefe de la CIA ha desatado un debate abierto sobre los asesinatos señalados (targeted assassinations). John O. Brennan el hombre nominado para dirigirla lleva 25 años en diversas funciones en el seno de la Agencia. Como el resto de los agentes sabe bien de las torturas practicadas en forma generalizada durante el período del Presidente George W. Bush. En particular las técnicas de sofocación (waterboarding) que Brennan, en su comparecencia ante el Senado, se abstuvo de admitir que eran una tortura pero dijo que eran criticables y “algo que no se debió hacer”.
Brennan en su condición de asesor en materia de contraterrorismo del Presidente Barack Obama, en el curso de los últimos 4 años, es señalado como el arquitecto de la táctica de asesinatos señalados. El instrumento de preferencia para la ejecución de los ataques selectivos son los aviones no tripulados o drones.
Los ataques con drones se han multiplicado y ya superan las 400 incursiones contra blancos en Afganistán, Pakistán, Somalia y Yemen. Según algunas estimaciones han causado más de tres mil muertos. Algunos de ellos eran civiles inocentes de países soberanos con los cuales Estados Unidos no está siquiera en conflicto. El caso más notorio es el de Anwar al-Awlaki, un ciudadano estadounidense asesinado en 2011 en Yemen. Se le acusó de ser un propagandista de Al Qaeda y fue calificado como un “peligro inminente”. Ya en Naciones Unidas se analiza la legalidad de acciones que asesinan a personas que no han sido sometidas a un debido proceso. Pero además de las dudas sobre quién hace las lista de la muerte, de las víctimas inocentes productos de errores en los bombardeos hay preocupación por el vuelo de los los drones sobre vastas regiones.
Medea Benjamin, de la organización Codepink apunta que “no son solo las matanzas, es aterrorizar a poblaciones enteras, que escuchan el zumbido de los drones las 24 horas sobre sus cabezas. Ya tienen miedo de ir al colegio, miedo de ir a los mercados, a funerales o bodas”. Los opositores al empleo de drones y los asesinatos señalados dicen que constituye una política ilegal, inmoral e inhumana que provoca gran animosidad y que ello sirve, precisamente, a los enemigos que Estados Unidos combate.
Los partidarios del empleo de los drones dicen, por su parte, que es el arma perfecta para el nuevo tipo de conflictos que algunos llaman guerras de cuarta generación (G4G). Definida como una guerra sin frentes ni campos de batalla fijos. Antes que enfrentar a las fuerzas armadas regulares del Estado, la G4G cabría llamarla una guerra fantasma, librada en la dimensión gris donde converge el fin de la política y comienza el conflicto bélico. A diferencia de la guerra convencional, en que se busca el ataque frontal, aquí se libra un juego de sombras que busca aislar y desgastar al adversario.

Las críticas al empleo de los drones y los asesinatos señalados crecen. En la opinión de la senadora demócrata Dianne Feinstein “Yo creo que esto ha llegado tan lejos como podía como parte de una actividad encubierta”. Aquellos que se han autodesignado como la vara de la moralidad, con la cual ha de ser juzgado el resto del mundo, deberían predicar con el ejemplo.

Empate político en Israel

January 23, 2013 Comments off

Elecciones en un pequeño país, de apenas 7,5 millones de habitantes, no debiera concitar gran interés. Pero si se trata de Israel, situada en el corazón de los conflictos del Medio Oriente, si importa quién gobierna. Todo indica que el actual Primer Ministro Benjamín Netanyahu continuará al mando para cumplir un tercer mandato. Pero, para su sorpresa, el electorado disminuyó en forma sustantiva su margen de maniobra. De hecho los comicios muestran un empate, en el número de parlamentarios con 60 cada cual, entre las formaciones de derecha y religiosas frente a las de centroizquierda junto a las de los palestinos israelíes.
“Un Primer Ministro fuerte para una Israel fuerte” fue el eslogan electoral de Netanyahu. En lo que toca al primer ministro es claro que será más débil. Ello porque para formar una mayoría parlamentaria deberá articular una coalición más amplía y, por lo mismo, menos coherente en la que coexistirán visiones dispares. La idea de un gobernante fuerte no atrajo a un gran sector del electorado que está harto de conflictos. En particular temen que la postura agresiva de Netanyahu frente a Irán culmine en una guerra entre ambos países. El tema de Irán estuvo casi ausente de los debates a lo largo de la campaña.
Se suele decir que no hay tal cosa como la política exterior en las disputas electorales. Toda la atención está volcada a los temas domésticos y solo se discuten aspectos internacionales si inciden en los asuntos internos. Israel no fue la excepción. El interés del grueso del electorado se volcó a los clásicos problemas habitacionales, de salud y educación. Ello explica los buenos resultados de los partidos de centro e izquierda que postergaron su agenda pacifista a cambio de recoger las demandas cotidianas de la población.
En lo que toca a los palestinos los resultados de las elecciones no les dan pie para mayor optimismo. Es probable que el nuevo gobierno modere la expansión de los asentamientos. De no ser así ya no habrá territorio suficiente para la creación de un Estado palestino viable que respete la reivindicación de una parte de Jerusalén como capital. Así quedaría sepultada la idea de la coexistencia israelo-palestino sobre la base de dos estados independientes. A lo largo de su gestión de gobierno Netanyahu ha creado condiciones adversas para negociaciones de paz conducentes a un acuerdo con los palestinos. Ahora es probable que deba pactar con partidos que exigen la vuelta a la mesa negociadora. Además deberá enfrentar a un Barack Obama mas asertivo en sus iniciativas por resolver un conflicto que se arrastra por más de medio siglo. El nuevo gobierno israelí deberá destinar más recursos para resolver las demandas sociales de su población que onerosas campañas bélicas.

La guerra de los drones

January 2, 2013 Comments off

Las guerras clásicas entre estados, con grandes formaciones militares enfrentadas en campos de batalla, es algo que caracterizó al siglo pasado.  Hay, sin embargo, ciertas constantes cualquiera sea la forma que asuman los conflictos bélicos. Cada bando buscará minimizar sus bajas y la incertidumbre que genera la niebla de la guerra. En los países democráticos las pérdidas humanas propias son un factor clave en la percepción pública  de la marcha de las campañas. De allí que políticos y generales se esfuercen por no exponer a las tropas a los riesgos que significa aventurarse en territorio hostil.

Estados Unidos, que es más sensible que los europeos frente a la muerte de sus soldados, ha buscado, desde Vietnam,  métodos de combate que le permitan operar en forma remota o fuera del alcance de sus enemigos. Para este propósito ha desarrollado un vasto arsenal donde destacan los misiles cruceros, aviones “stealth”  (invisibles al radar) y, por sobre todo, los vehículos aéreos no tripulados o drones. Estos nuevos sistemas de armamentos corresponden a los drásticos cambios en la naturaleza de los conflictos. Si bien  disminuyeron los choques entre estados soberanos aumentaron las insurgencias, así como la participación de organizaciones sin vínculos con estados como, por ejemplo, Al Qaeda.

El Presidente Barack Obama llegó a su primer período en la Casa Blanca con una promesa: terminar las guerras más largas de la historia de su país, la intervención en Irak y Afganistán. Hasta ahora va por buen camino para extraer al conjunto de sus fuerzas de ambos países. Ello pese a que la violencia domina amplias regiones de ambos países. En Washington llegaron a la conclusión que poco se conseguía exponiendo  a decenas de miles de efectivos en un conflicto de baja intensidad  que se arrastra por más de una década. Dicho sea de paso, se calcula que la permanencia de un soldado por un año tiene un costo de 1 millón de dólares.   En cambio en lo que hoy algunos llaman la Doctrina Obama se optó por potenciar ataques desde drones contra sospechosos de dirigir la lucha contra Estados Unidos.

Si bien las fuerzas armadas, en especial la fuerza aéra y el ejército, cuentan con sus flotas de drones, la batuta en la materia la tiene la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que ha desplegado sus vehículos no tripulados en la lucha contra las organizaciones yihadistas.  El combate a control remoto a través de los drones, que cargan una variedad de avanzadas cámaras, sensores y misiles, ahorra despachar soldados a lugares remotos  de alto riego. A cambio es necesario contar con información de precisión indiscutida sobre la ubicación de los blancos. Existe una lista llamada “del terror” que contiene los nombres de los líderes yihadistas cuyo asesinato está autorizado. Contar con inteligencia irrefutable proveniente de zonas con una cultura tan diferente como la afgana y paquistaní es un  desafío casi imposible. La información proviene de informantes motivados por el dinero o por sus respectivas agendas, leáse rivalidades locales. En consecuencia los errores, por lo general, no provienen de los operadores de los drones sino que los recolectores de inteligencia.

Los errores, bombardeos de comunidades inocentes o individuos que no figuraban en la “lista del terror”, han sido numerosos. Regiones enteras han sido aterrorizadas con el sobrevuelo de los drones que merodean durante días sobre ciertos parajes. En las zonas montañosas los aldeanos pueden escuchar los motores y, claro, no pueden saber cuándo se trata de un vuelo de reconocimiento o si en algunos instantes descargarán sus misiles.

La tecnología empleada en un conflicto juega un papel importante. Por el momento Washington está satisfecho porque lleva a cabo sus campañas con pocas bajas propias y con lo que considera pocas muertes de inocentes. En rigor la utilización de aviones tripulados no mejora para nada el cuadro. Pero  lo que define todas las guerras, a la larga, es la voluntad de la gente. Si los drones amedrentan a la población y  generan animosidad contra sus controladores ello hará mas populares a quienes se busca aislar. En el caso de Yemén estudiosos en el terreno han detectado un aumento de la convocatoria yihadista a causa de los ataques con drones. Lo cierto es que en cuestiones bélicas nunca ha existido una bala de plata.

La victoria de Obama y el voto latino.

November 7, 2012 Comments off

Hay un decir en política que aquel que impone su agenda tiene la mitad de la batalla ganada. Mitt Romney,  y su partido republicano, definieron una estrategia  electoral clásica. La mayoría de los estadounidenses están preocupados, ante todo, por la marcha de la economía. Con un desempleo relativamente alto, con un mercado laboral que crece con lentitud, la incertidumbre causa zozobras a un alto porcentaje de la población. Como prácticamente ningún presidente ha sido reelecto en condiciones económicas adversas era claro el rumbo para los opositores. Romney subrayó hasta el cansancio las debilidades del gobierno de su adversario. A la vez,  proclamó que como empresario sabía cómo sacar al país de su letargo. En definitiva intentó convertir las elecciones en plebiscito sobre la gestión del gobierno que concluía.

El Presidente  Barack Obama, y el partido demócrata, no estuvieron dispuestos a rendir examen en esos términos. En cambio plantearon que Estados Unidos tenía ante sí la elección entre dos visiones. Una, la de Romney, que favorecía a los más ricos y por eso proponía bajarles los impuestos. La suya favorecía una redistribución de riquezas castigando al uno por ciento más pudiente. Fue el clásico enfrentamiento que se vive con regularidad en Europa y América Latina entre los sectores conservadores y los partidos con inclinaciones socialdemócratas.

Al debate ideológico, que además abarcó un amplio rango de fricciones sobre el rol y las responsabilidades del Estado, se sumó la cambiante realidad demográfica del país. Como solía decir el muy conservador  ensayista  Samuel P.  Huntington en el país nacen más niños con el nombre latino de José  que con su equivalente anglosajón, Joe. De hecho los latinos son  la minoría más numerosa y representa 15 por ciento de la población. Se estima que alrededor de 70 por ciento de sus votantes optó por Obama asegurándole el triunfo en estados como Colorado y Nevada entre otros. Los republicanos, por su parte, aplican políticas migratorias discriminatorias hacia los latinos en varios estados entre los que destacan Arizona y Alabama. Obama, con un frío cálculo electoral, supo ganarse la adhesión  latina  al anunciar,  en junio,  que cancelaba las deportaciones de casi dos millones de estudiantes indocumentados. Demás está decir que la población homosexual, que se estima representa 7 por ciento de los votantes, ha sido blanco de la hostilidad conservadora y que fue Obama el que removió las trabas que la marginaba de las fuerzas armadas. Fue pues la suma de los excluidos, entre los que se cuentan los negros que suman 13,6 por ciento de la población, además de la mayoría de las mujeres los que contribuyeron a una victoria en condiciones económicas  negativas.