Archive

Posts Tagged ‘Trump’

Jerusalén de la discordia

December 7, 2017 Comments off

Jerusalén es el punto más delicado en el conflicto palestino israelí. Tal es su importancia que el asunto ha quedado postergado en las múltiples negociaciones de paz. Esto siguiendo la consabida fórmula de empezar a discutir sobre lo más simple  y dejar lo más complejo para el final. No podía ser de otra forma. Para los palestinos la ciudad está en el corazón de su identidad nacional. El conjunto del mundo musulmán venera la mezquita de Al-Aqsa que representa uno de sus principales lugares santos. Los judíos, por su parte,  a lo largo de siglos de diáspora han orado: “Si me  olvidase de ti, oh Jerusalén deja que mi nano derecha se paralice”.  Los cristianos no fueron menos en sus esfuerzos por llegar al Santo Sepulcro a través de sucesivas cruzadas.

Fiel a su carácter el Presidente Donald Trump decidió meter la mano en el avispero. Contrariando una política mantenida a lo largo de siete décadas anunció que Estados Unidos reconoce a Jerusalén como la capital de Israel y, en consecuencia, trasladará allí su embajada. Hasta ahora la sede diplomática estaba situada en Tel Aviv junto a las embajadas del resto del mundo.

Las razones de Trump para el cambio desafían la lógica. El mandatario estadounidense declaró que “era un paso que debió darse hace tiempo para avanzar el proceso de paz” y subrayó  “que sería una ridiculez asumir  que repetir exactamente la misma fórmula ahora daría resultados diferentes o mejores”.   Por el momento cabe esperar que el gobierno de  Banjamín Netanyahu  continuará con la implantación de nuevos colonos en la Jerusalén del este también conocida como la parte árabe. Esta sección de la ciudad fue ocupada tras la guerra librada contra Jordania en 1967. Una vez anexada Israel proclamó que su capital era indivisible. Hay más de 200 mil israelíes que viven en asentamientos considerados ilegales por la comunidad internacional.

 

Fortalecer la posición de Israel de manera alguna la alienta a una mayor flexibilidad para contribuir a la creación de un Estado palestino. Es cierto que las negociaciones de paz están estancadas pero mover la embajada a Jerusalén no aporta a una nueva fórmula para salir del atolladero. Asesores de Trump señalan que la medida fortalecerá su credibilidad al demostrar que cumple con sus promesas. Lo que no parecen percibir es que cargar la balanza a expensas de los palestinos  es un gran retroceso. De cara al mundo árabe Washington deja de ser un  mediador  con algún viso de imparcialidad.

Trump ha cumplido con una promesa repetida muchas veces a lo largo de su campaña presidencial. En su momento nadie se alarmó porque su victoria era considerada muy improbable. Pero ello le ganó las simpatías y probablemente los votos de los cristianos sionistas. Así se ha llamado a los evangélicos que hacen una lectura literal de la biblia y partir de la cual apoyan en forma incondicional las políticas del gobierno israelí.     También le valió el respaldo de sectores de la comunidad judía estadounidense, aunque la mayoría de ella se identifica  con sus opositores del partido demócrata.

Para los palestinos podría ser el fin de la esperanza de lograr un estado independiente por la vía de negociaciones internacionales. Lo más probable es que deban revisar sus alianzas y diseñar una nueva estrategia.

Advertisements

Trump y la amenaza nuclear

November 16, 2017 Comments off

Un enorme despliegue de poder de fuego se cierne sobre Corea del Norte.  Tres portaviones, con sus respectivos buques escoltas, están posicionados para un ataque. Bombarderos B-52 y B-1,  que cargan misiles crucero con ojivas nucleares, vuelan las 24 horas del día, como en los tiempos de la Guerra Fría,  a partir de Corea del Sur y la base aérea de Guam. El incremento de la presión militar estadounidense sobre Pyongyang ha despertado inquietudes sobre las intenciones del Presidente Donald Trump. Resuenan sus palabras, en agosto,  amenazando  a los norcoreanos  con un ataque de “fuego y furia como el mundo nunca ha visto”. Los propósitos fueron redondeados con enigmáticas palabras que advertían que se vivía “la calma antes de la tormenta”. Aunque nadie pudo precisar a qué se refería exactamente.

La mera posibilidad que la Casa Blanca considere el empleo del arsenal atómico encendió luces rojas en el Congreso norteamericano.  El Comité de Relaciones Exteriores del Senado realizó audiencias para explorar el tema sobre quien tiene la “Autoridad para Ordenar el Uso de Armas Nucleares”.  El asunto no se debatía desde 1976, cuando la guerra de Vietnam estaba en su apogeo. Entonces, pese a que Washington caminaba a una derrota en el sudeste asiático, quedó descartado el uso de esta  arma de destrucción masiva. En realidad desde entonces quedó archivada la opción del empleo de armas atómicas con intenciones ofensivas.

Algunos senadores expresaron su nerviosismo ante el acceso de Trump al botón nuclear. Chris Murphy,  un demócrata, señaló: “Nos preocupa que el Presidente de Estados Unidos es tan inestable, tan volátil, su proceso de toma de decisiones es tan quijotesco que podría ordenar un ataque con armamento nuclear que esté espectacularmente en contradicción con los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos”.  Bob Corker, republicano y presidente del comité,  ya había advertido sobre sus temores que Trump está encaminando a Estados Unidos por  la “senda de la Tercera Guerra Mundial”.

El general retirado C. Robert Kehler, que encabezó  el  Mando Estratégico de Estados Unidos, a cargo del arsenal nuclear, respondió ante las consultas de los senadores que solo acataría las órdenes del Presidente si estas se encuadran dentro de la legalidad. ¿Y si tuviese dudas sobre la  legalidad? Entonces lo habría consultado con sus asesores, especialmente si se trataba de un ataque preventivo. Nada de obediencia ciega.

Trump es partidario de modernizar y aumentar el arsenal nuclear estadounidense. El solo hecho que se discuta la posibilidad de la descarga de ojivas atómicas es un enorme retroceso. Pero lo peor puede estar en camino pues  Washington trabaja en una nueva doctrina del empleo de estas armas. Se anticipa  una regresión en relación a las posturas del gobierno de  Barack Obama. Ello debilitaría décadas de esfuerzos por fortalecer la no proliferación de armas nucleares y la eventual extinción de estos ingenios, los más destructivos en la historia humana.

EE.UU. terrorismo y represalia ciega.

November 2, 2017 Comments off

El ataque yihadista en Nueva York fue fiel al instructivo del Estado Islámico (EI). Sayfullo Saipov  un uzbeco arremetió, el martes, con su vehículo por una ciclovía dando muerte a ocho personas e hiriendo a una docena. Un atentado ciego en que da lo mismo quienes son las víctimas. En esta oportunidad murieron cinco turistas argentinos. En todo caso  mientras más caigan mejor se cumple el efecto catastrofista. Saipov dijo a la policía que escogió la noche de Halloween porque habría más gente en las calles. Confesó así mismo su frustración por haber chocado con un bus escolar que le impidió continuar su mortífera carrera. El atentado se suma a otras acciones similares ejecutadas en Francia, Gran Bretaña y Alemania.

Saipov acataba los consejos del vocero del EI Abu Mohammad al-Adnani, que llamó a los musulmanes en los países occidentales a “romper con piedras los cráneos de los infieles” o, en su defecto, “atropellarlos con un vehículo”. Para  más claridad sobre las intenciones arcaicas y hostiles añadió: «Nosotros conquistaremos vuestra Roma, romperemos vuestras cruces y haremos esclavas a vuestras mujeres… y venderemos a vuestros hijos en el mercado de esclavos”.

El Presidente Donald Trump reaccionó veloz a la noticia del ataque neoyorquino con un tuit: “Acabo de ordenar al Homeland Security ( la instancia responsable de la seguridad doméstica) para que haga más exigente nuestro  Programa  de Filtraje Extremo. Está bien ser políticamente correcto, pero no para esto!” También señaló que su primera opción es la pena de muerte para Saipov pero dijo estar abierto a la posibilidad de enviarlo a  Guantánamo, el enclave en Cuba donde se encuentra el campo de detención que contuvo casi 600 individuos capturados en Afganistán que fueron calificados como “combatientes extranjeros ilegales”. Se les negó la condición de prisioneros de guerra y no fueron  juzgados permaneciendo años en un limbo legal. Varios de los detenidos denunciaron torturas y tratos vejatorios. En las palabras de Amnistía Internacional: “Guantánamo simboliza el desprecio de Estados Unidos hacia el derecho internacional en su ‘guerra contra el terror’.”  Todavía resta allí una cuarentena de prisioneros y al parecer Trump está por revertir  los esfuerzos del Presidente Barack Obama por cerrar la cuestionada cárcel.

Saipov llegó a Estados Unidos, en 2010, a través del sistema de lotería de permisos de residencia, conocido como las Green Cards, tarjetas verdes, que autorizan cada año a unas cincuenta mil personas a radicarse en Estados Unidos.  Sobre este método, a través del cual  postulan decenas de millones de personas en todo el mundo, Trump viene de tuitear: “Lo que tenemos ahora es un chiste y somos el hazme reír  y no es sorprendente que muchas de estas cosas ocurran”.

Los planteamientos de la Casa Blanca para prevenir los atentados parecen tan ciegos como los blancos de los yihadistas. Prohibir el ingreso de personas provenientes de siete países de mayoría musulmana es discriminar, pues se afecta a una enorme cantidad de personas que nada tienen que ver con el extremismo. Otro tanto con las Green Cards ya que es como dejar de comer arroz porque en un paquete se coló una piedrita. Por otra parte mantener abierto Guantánamo despertará sospechas que se intenta perpetuar los abusos. El terrorismo, como cualquier delito,  debe ser combatido con la mayor certeza posible que serán castigados los culpables y no sufrirán inocentes.

 

 

Trump cruza una línea roja

August 17, 2017 Comments off

Bandas de neo nazis y supremacistas blancos, de distintos puntos de Estados Unidos, convergieron en   Charlottesville,  Virginia. Allí algunos desfilaron armados con fusiles de asalto gritando consignas racistas. En medio de un despliegue de  banderas de la Confederación, que luchó por mantener la esclavitud en la Guerra Civil de 1861-65 , se distinguían las capuchas blancas del Ku Kux Klan, la organización dedicada a perseguir y aterrorizar a la población afroamericana. La convocatoria a la marcha era en protesta contra la remoción de una estatua del general Robert E. Lee, el jefe de las tropas confederadas del sur esclavista. Los participantes gritaron consignas islamofóbicas, antinegras y antisemitas. Emulando los atentados del Estado Islámico uno de los extremistas de derecha lanzó su auto contra una multitud local. El atentado, calificado como terrorismo doméstico por las autoridades, causó la muerte a una mujer e hirió a decenas de manifestantes antiracistas.

El incidente causó una ola de repudio a lo largo y ancho del país. Para sorpresa general el Presidente Donald Trump mantuvo  48 horas de mutismo. Nada de los consabidos y polémicos tuiteos.  Finalmente, cuando rompió el silencio, señaló que ambas partes eran culpables de la violencia. Incluso acusó a los manifestantes que protestaban contra el racismo de haber atacado a los fuertemente armados  neo nazis que, según dijo,  contaban con permiso para desfilar. No así los que rechazaban el supremacismo. Ni una palabra contra contra el odio racial y la exaltación del nazismo.  La  ambigüedad, que avalaba a los racistas como una postura legitima, causó consternación en vastos círculos. Ello llevó a Trump a leer una declaración en que condenaba las posturas supremacistas como repugnantes y ajenas a los valores norteamericanos. Fue una postura que le fue impuesta por sus asesores en la Casa Blanca. A poco andar, durante una conferencia de prensa, borró con el codo lo dicho e insistió en defender a los manifestantes racistas señalando que entre ellos había gente buena.

El planteamiento de Trump provocó un verdadero sismo político.  Los militares fue uno de los estamentos que reaccionó con mayor fuerza. Los jefes de todas las ramas emitieron un comunicado condenado a los neos nazis y el racismo.  Los uniformados tienen razones para temer los brotes de discriminación. Las fuerzas armadas han dado una lucha contra el racismo en sus filas.  En Vietnam el ejército llegó al borde del amotinamiento entre otros factores por la discriminación que sufrían los afroamericanos y latinos. Por cierto los jefes militares no mencionaron a Trump por nombre pero la toma de distancia con Comandante en Jefe es manifiesta.

Otro tanto ocurrió en el mundo corporativo. Una serie de gerentes de las mayores empresas del país  renunciaron, en protesta, al consejo asesor empresarial del Presidente. Cuando era evidente que se gestaba una renuncia masiva Trump optó por disolver la instancia.   Es claro que la  presidencia de Trump ha estimulado un auge racista que divide a los Estados Unidos.

July 20, 2017 Comments off

 

Venezuela corre contra el reloj. Gobierno y oposición están en una pugna que apunta a un choque frontal. El Presidente  Nicolás Maduro plantea un referendo para cambiar las reglas del juego institucional. Ignorando a la electa Asamblea Nacional aspira a crear un nuevo ente, una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que tendrá amplios poderes para alterar el conjunto del ordenamiento  político y administrativo actual.

La oposición venezolana, por su parte, ha lanzado una ofensiva total. Para ello convocó a un referendo, realizado el domingo,  en el cual afirma que votaron unos siete y medio millones de electores. El gobierno replica que solo fue un tercio de esa cantidad. Difícil saber cuántos fueron pues los organizadores quemaron las nóminas de votantes para que no cayeran en manos del gobierno. Temían que, como pasó  tras la demanda de un referendo revocatorio, los firmantes ingresaran a listas negras del oficialismo.

La oposición levanta la consigna de la “hora cero”, como sinónimo de su esfuerzo supremo  por forzar al gobierno  a desechar el referendo, previsto para el 30 de julio, que dará paso a la ANC. Como la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), que agrupa al grueso de la oposición, ha dicho que no participará en los comicios el oficialismo tendrá un total dominio del nuevo ente.

Está por verse qué impacto tendrán las amenazas del Presidente Donald Trump, que impugnó a Maduro declarando: “Sus actos firmes y valientes (aludiendo al reciente referendo opositor) siguen ignorados por un mal líder que sueña con convertirse en dictador”, Advirtió que “Estados Unidos no se quedará quieto mientras Venezuela se desmorona. Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, tomaremos medidas económicas fuertes y rápidas”. Trazada pues la línea roja. Entre las medidas consideradas estarían sanciones a chavistas a los que se les prohibiría el ingreso a Estados Unidos además de congelarles bienes en dicho país. Se especula que podría haber recortes en las compras de petróleo.

Como era previsible Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del régimen, cambió el eje de ataque: “El jefe del imperialismo ya salió a atacar a Venezuela, lo bueno es que ahora quedó claro ante el mundo que quien dirige la oposición venezolana es él”. A estas alturas es patente que tres meses de movilizaciones y protestas opositoras, que dejan  96 muertos y miles de heridos y detenidos, no han logrado su meta. Está por verse si un paro cívico nacional más el respaldo de Estados Unidos, de la Unión Europea y varios países latinoamericanos permiten la apertura negociaciones. Ambas partes dicen estar llanas al dialogo pero los dos bandos ponen condiciones que el otro rechaza. La  MUD pone exige la renuncia al referendo para sentarse a la mesa. Los oficialistas afirman que seguirán adelante con sus planes. En esas condiciones muchos hablan de “choque de trenes”. Pero, a diferencia de  ferrocarriles descontrolados, las fuerzas en pugna tienen clara las consecuencias si fallan en sus propósitos. Quedan pocos días para llegar a un acuerdo.

Corea del Norte reta a Trump

July 6, 2017 Comments off

Una confrontación original: las partes se retan disparando misiles al mar. Corea del Norte  expresa su malestar lanzando sus cohetes a las aguas de los mares que la rodean. Otro tanto vienen de hacer Corea del Sur y Estados Unidos que dispararon misiles al océano para demostrar “una capacidad de golpes profundos de precisión”.  Es la respuesta al cohete intercontinental lanzado por Pionyang, que aspira a contar con un vector que alcance el territorio de Estados Unidos.

Donald Trump, en su condición de  candidato presidencial, impugnó al Presidente Barack Obama por hacer advertencias, trazar líneas rojas como les gusta decir en Washington, que quedaban sin respuesta para los trasgresores. El caso más notorio fue el presunto empleo de armas químicas por parte del régimen sirio. A Trump le consultaron en enero por el desarrollo de un cohete norcoreano capaz de llegar a Estados Unidos. La respuesta de Trump fue: “Eso no va a ocurrir”. Ahora que al parecer ello es una realidad queda la interrogante sobre qué hará al respecto.

Corea del Norte no es una amenaza militar para Washington y dista mucho de serlo. Hay dudas sobre el desarrollo efectivo de sus ojivas nucleares y los vectores son cohetes y no misiles pues carecen de sistemas de puntería. Lo que está en juego, como tantas veces ocurre,  es la autoridad de la nación que se percibe como el líder y responsable del orden internacional. Si el dictador norcoreano Kim Jong-un sale con la suya Trump quedará debilitado. Lo que es más grave, también serán vulnerados  los muy necesarios esfuerzos contra la proliferación nuclear.

Estados Unidos ya desplegó una fuerza de tareas encabezada por el poderoso portaaviones Carl Vinson. Esto no amedrentó a Pionyang. Trump está desilusionado porque China no aplicó las presiones que esperaba. Sobre el particular tuiteó: “ El comercio entre China y Corea del Norte creció casi 40 por ciento en el primer trimestre. Hasta ahí no más China trabajando con nosotros. Pero teníamos que intentarlo”.

Nikky Haley, la embajadora de Trump ante Naciones Unidas, señaló que “Estados Unidos está  dispuesto a emplear una amplia gama de capacidades… una de nuestras capacidades radica  en nuestra considerable fuerza militar. La usaremos, si tenemos que hacerlo, pero preferimos no marchar en esa dirección”.

Es improbable que Corea del Norte de su brazo a torcer. El joven Kim debe tener en mente lo ocurrido a Muamar Gadafi en Libia que desmanteló un incipiente programa nuclear y abrió su economía a Occidente. Poco tiempo después fue depuesto en una  campaña militar de quienes lo persuadieron a renunciar a su capacidad disuasiva. Piongyang ha hipotecado su desarrollo a cambio de una capacidad militar que lo blinde frente a sus enemigos.

China y Rusia se oponen a toda intervención militar contra Corea del Norte. Es poco probable que nuevas sanciones surtan efecto. Lo más viable sería abrir una negociación con los norcoreanos en que la voz cantante la lleve el nuevo Presidente sudcoreano Moon Jae-in. Un arreglo debe incluir un acuerdo de paz entre ambas Coreas. El Norte debe congelar su programa nuclear y coheteríl. El Sur, en tanto, tendrá que renunciar a masivos ejercicios anuales con Estados Unidos así como el retiro de las tropas de dicho país.

 

Alemania irritada con Trump

May 31, 2017 Comments off

Era previsible que Donald Trump  alteraría las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo. Lo que no se esperaba es que fuese tan rápido. Menos aún se anticipó  que la fricción fuese con Alemania, la mayor economía europea. Las expectativas apuntaban a un choque con China pues Trump la tenía en la mira a lo largo de la campaña electoral, denunciándola por competencia desleal. Pero en lo que va corrido de su presidencia ha mantenido buenas relaciones con Beijing.

Algo debe haber marchado muy mal en la reunión del G7 en Sicilia, 26-27 de mayo, donde concurrió el septeto  de las mayores potencias económicas occidentales. Apenas días más tarde la cauta y ponderada Angela Merkel, la canciller alemana, declaró que los tiempos habían cambiado y no podían dejar su suerte en manos de viejos aliados. Aludía a Washington y Londres.

La manzana de la discordia era el principio de la seguridad colectiva que rige desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora los miembros de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) se rigen por el lema de los Tres Mosqueteros: “Todos para uno y uno para todos”. Esto significa que si alguno de sus 28 países miembros es atacado el resto concurre en su defensa. Así Moscú se enfrentaba a un poderoso muro que desincentivaba toda idea de agresión. La Unión Soviética, por su parte, hizo otro tanto con el Pacto de Varsovia que  englobaba al grueso del campo socialista europeo.

De tal forma que cuando desapareció el estado soviético, y varios de sus antiguos países satélites ingresaron a la esfera occidental, cabía esperar la disolución de la OTAN. Lejos de eso la estructura, pese a no tener un adversario claro,  mantuvo su vigencia. La mayoría de los países europeos, por su parte, tenía claro que la amenaza había disminuido y redujeron sus presupuestos bélicos. La OTAN no tiene tropas ni armas propias y depende de los aportes de los distintos países. En la actualidad son pocos los miembros que cumplen con el compromiso de destinar al menos el dos por ciento de su PIB a la defensa. Estados Unidos aporta cerca de las tres cuartas partes del presupuesto de la OTAN. Trump ha advertido que no está dispuesto a mantener la seguridad colectiva a expensas del esfuerzo norteamericano.

Por su parte Emmanuel Macron, el nuevo presidente francés, dio señales que desea recuperar protagonismo internacional francés. Algo que logró invitando a París al Presidente ruso Vladimir Putin. El encuentro, sostenido el 29 de mayo, servía a ambos países. Francia sale fortalecida como el mayor poder militar y nuclear europeo occidental luego de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Algo que permite a Francia contrapesar el claro liderazgo económico alemán. Aunque no cabe esperar cambios drásticos en las relaciones entre Estados Unidos y el viejo continente es claro que las placas tectónicas se han desplazado. Trump no ha hecho más que gatillar, de manera poco elegante, un proceso en curso que cambia la arquitectura de las relaciones internacionales.