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Posts Tagged ‘Trump’

July 20, 2017 Comments off

 

Venezuela corre contra el reloj. Gobierno y oposición están en una pugna que apunta a un choque frontal. El Presidente  Nicolás Maduro plantea un referendo para cambiar las reglas del juego institucional. Ignorando a la electa Asamblea Nacional aspira a crear un nuevo ente, una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que tendrá amplios poderes para alterar el conjunto del ordenamiento  político y administrativo actual.

La oposición venezolana, por su parte, ha lanzado una ofensiva total. Para ello convocó a un referendo, realizado el domingo,  en el cual afirma que votaron unos siete y medio millones de electores. El gobierno replica que solo fue un tercio de esa cantidad. Difícil saber cuántos fueron pues los organizadores quemaron las nóminas de votantes para que no cayeran en manos del gobierno. Temían que, como pasó  tras la demanda de un referendo revocatorio, los firmantes ingresaran a listas negras del oficialismo.

La oposición levanta la consigna de la “hora cero”, como sinónimo de su esfuerzo supremo  por forzar al gobierno  a desechar el referendo, previsto para el 30 de julio, que dará paso a la ANC. Como la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), que agrupa al grueso de la oposición, ha dicho que no participará en los comicios el oficialismo tendrá un total dominio del nuevo ente.

Está por verse qué impacto tendrán las amenazas del Presidente Donald Trump, que impugnó a Maduro declarando: “Sus actos firmes y valientes (aludiendo al reciente referendo opositor) siguen ignorados por un mal líder que sueña con convertirse en dictador”, Advirtió que “Estados Unidos no se quedará quieto mientras Venezuela se desmorona. Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, tomaremos medidas económicas fuertes y rápidas”. Trazada pues la línea roja. Entre las medidas consideradas estarían sanciones a chavistas a los que se les prohibiría el ingreso a Estados Unidos además de congelarles bienes en dicho país. Se especula que podría haber recortes en las compras de petróleo.

Como era previsible Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del régimen, cambió el eje de ataque: “El jefe del imperialismo ya salió a atacar a Venezuela, lo bueno es que ahora quedó claro ante el mundo que quien dirige la oposición venezolana es él”. A estas alturas es patente que tres meses de movilizaciones y protestas opositoras, que dejan  96 muertos y miles de heridos y detenidos, no han logrado su meta. Está por verse si un paro cívico nacional más el respaldo de Estados Unidos, de la Unión Europea y varios países latinoamericanos permiten la apertura negociaciones. Ambas partes dicen estar llanas al dialogo pero los dos bandos ponen condiciones que el otro rechaza. La  MUD pone exige la renuncia al referendo para sentarse a la mesa. Los oficialistas afirman que seguirán adelante con sus planes. En esas condiciones muchos hablan de “choque de trenes”. Pero, a diferencia de  ferrocarriles descontrolados, las fuerzas en pugna tienen clara las consecuencias si fallan en sus propósitos. Quedan pocos días para llegar a un acuerdo.

Corea del Norte reta a Trump

July 6, 2017 Comments off

Una confrontación original: las partes se retan disparando misiles al mar. Corea del Norte  expresa su malestar lanzando sus cohetes a las aguas de los mares que la rodean. Otro tanto vienen de hacer Corea del Sur y Estados Unidos que dispararon misiles al océano para demostrar “una capacidad de golpes profundos de precisión”.  Es la respuesta al cohete intercontinental lanzado por Pionyang, que aspira a contar con un vector que alcance el territorio de Estados Unidos.

Donald Trump, en su condición de  candidato presidencial, impugnó al Presidente Barack Obama por hacer advertencias, trazar líneas rojas como les gusta decir en Washington, que quedaban sin respuesta para los trasgresores. El caso más notorio fue el presunto empleo de armas químicas por parte del régimen sirio. A Trump le consultaron en enero por el desarrollo de un cohete norcoreano capaz de llegar a Estados Unidos. La respuesta de Trump fue: “Eso no va a ocurrir”. Ahora que al parecer ello es una realidad queda la interrogante sobre qué hará al respecto.

Corea del Norte no es una amenaza militar para Washington y dista mucho de serlo. Hay dudas sobre el desarrollo efectivo de sus ojivas nucleares y los vectores son cohetes y no misiles pues carecen de sistemas de puntería. Lo que está en juego, como tantas veces ocurre,  es la autoridad de la nación que se percibe como el líder y responsable del orden internacional. Si el dictador norcoreano Kim Jong-un sale con la suya Trump quedará debilitado. Lo que es más grave, también serán vulnerados  los muy necesarios esfuerzos contra la proliferación nuclear.

Estados Unidos ya desplegó una fuerza de tareas encabezada por el poderoso portaaviones Carl Vinson. Esto no amedrentó a Pionyang. Trump está desilusionado porque China no aplicó las presiones que esperaba. Sobre el particular tuiteó: “ El comercio entre China y Corea del Norte creció casi 40 por ciento en el primer trimestre. Hasta ahí no más China trabajando con nosotros. Pero teníamos que intentarlo”.

Nikky Haley, la embajadora de Trump ante Naciones Unidas, señaló que “Estados Unidos está  dispuesto a emplear una amplia gama de capacidades… una de nuestras capacidades radica  en nuestra considerable fuerza militar. La usaremos, si tenemos que hacerlo, pero preferimos no marchar en esa dirección”.

Es improbable que Corea del Norte de su brazo a torcer. El joven Kim debe tener en mente lo ocurrido a Muamar Gadafi en Libia que desmanteló un incipiente programa nuclear y abrió su economía a Occidente. Poco tiempo después fue depuesto en una  campaña militar de quienes lo persuadieron a renunciar a su capacidad disuasiva. Piongyang ha hipotecado su desarrollo a cambio de una capacidad militar que lo blinde frente a sus enemigos.

China y Rusia se oponen a toda intervención militar contra Corea del Norte. Es poco probable que nuevas sanciones surtan efecto. Lo más viable sería abrir una negociación con los norcoreanos en que la voz cantante la lleve el nuevo Presidente sudcoreano Moon Jae-in. Un arreglo debe incluir un acuerdo de paz entre ambas Coreas. El Norte debe congelar su programa nuclear y coheteríl. El Sur, en tanto, tendrá que renunciar a masivos ejercicios anuales con Estados Unidos así como el retiro de las tropas de dicho país.

 

Alemania irritada con Trump

May 31, 2017 Comments off

Era previsible que Donald Trump  alteraría las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo. Lo que no se esperaba es que fuese tan rápido. Menos aún se anticipó  que la fricción fuese con Alemania, la mayor economía europea. Las expectativas apuntaban a un choque con China pues Trump la tenía en la mira a lo largo de la campaña electoral, denunciándola por competencia desleal. Pero en lo que va corrido de su presidencia ha mantenido buenas relaciones con Beijing.

Algo debe haber marchado muy mal en la reunión del G7 en Sicilia, 26-27 de mayo, donde concurrió el septeto  de las mayores potencias económicas occidentales. Apenas días más tarde la cauta y ponderada Angela Merkel, la canciller alemana, declaró que los tiempos habían cambiado y no podían dejar su suerte en manos de viejos aliados. Aludía a Washington y Londres.

La manzana de la discordia era el principio de la seguridad colectiva que rige desde fines de la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora los miembros de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) se rigen por el lema de los Tres Mosqueteros: “Todos para uno y uno para todos”. Esto significa que si alguno de sus 28 países miembros es atacado el resto concurre en su defensa. Así Moscú se enfrentaba a un poderoso muro que desincentivaba toda idea de agresión. La Unión Soviética, por su parte, hizo otro tanto con el Pacto de Varsovia que  englobaba al grueso del campo socialista europeo.

De tal forma que cuando desapareció el estado soviético, y varios de sus antiguos países satélites ingresaron a la esfera occidental, cabía esperar la disolución de la OTAN. Lejos de eso la estructura, pese a no tener un adversario claro,  mantuvo su vigencia. La mayoría de los países europeos, por su parte, tenía claro que la amenaza había disminuido y redujeron sus presupuestos bélicos. La OTAN no tiene tropas ni armas propias y depende de los aportes de los distintos países. En la actualidad son pocos los miembros que cumplen con el compromiso de destinar al menos el dos por ciento de su PIB a la defensa. Estados Unidos aporta cerca de las tres cuartas partes del presupuesto de la OTAN. Trump ha advertido que no está dispuesto a mantener la seguridad colectiva a expensas del esfuerzo norteamericano.

Por su parte Emmanuel Macron, el nuevo presidente francés, dio señales que desea recuperar protagonismo internacional francés. Algo que logró invitando a París al Presidente ruso Vladimir Putin. El encuentro, sostenido el 29 de mayo, servía a ambos países. Francia sale fortalecida como el mayor poder militar y nuclear europeo occidental luego de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Algo que permite a Francia contrapesar el claro liderazgo económico alemán. Aunque no cabe esperar cambios drásticos en las relaciones entre Estados Unidos y el viejo continente es claro que las placas tectónicas se han desplazado. Trump no ha hecho más que gatillar, de manera poco elegante, un proceso en curso que cambia la arquitectura de las relaciones internacionales.

Trump con los sunitas vs los chiítas.

May 24, 2017 Comments off

Estados Unidos venderá armas por 110 mil millones de dólares a Arabia Saudita. El anuncio,  hecho durante la visita del Presidente Donald Trump  al reino saudí, marca un  viraje en la política exterior de Washington.  Trump  destacó por su lenguaje islamofóbico durante la campaña electoral  en  que, en otras cosas,  afirmó que “el Islam nos odia” además de llamar a no dejar entrar a ningún musulmán al país. Ahora revisa sus dichos y propone una alianza  a las decenas de monarcas dictadores reunidos en la capital saudita.

Llama a los gobernantes sunitas a combatir al declarado enemigo común: Irán y, por extensión, a los chiítas. Trump le advierte a Teherán que: bajo ninguna circunstancia podrán disponer de armas atómicas; según Naciones Unidas los iraníes han respetado el acuerdo alcanzado, en 2015, en el suspendían ciertas actividades atómicas.  Le exige que desmantele las redes  terroristas y las milicias  chiítas; en rigor las organizaciones milicianas y terroristas más peligrosas como el Estado Islámico y Al Qaeda son sunitas. Le exige a Irán que retire sus fuerzas de Siria lo cual es una demanda unilateral dado que muchos países incluida Rusia , Turquía y Estados Unidos tienen efectivos en el país. Irán debe forzar a sus aliados chiítas  de Hezbolá a que salgan de Siria para volver al Líbano donde deben dejar las armas.  Son exigencias tan poco realistas que despiertan sospechas que lo que se busca es un conflicto.  Trump señaló que de” Líbano a Irak a Yemen,  es Irán el que financia, arma y entrena a los terroristas, las milicias y otros grupos extremistas que causan destrucción y caos en la región”.

Esta postura no hará más que ahondar la rivalidad entre sunitas y chiítas que antes de la revolución iraní, en 1979, no era un factor relevante. Ha sido la pugna con Arabia Saudita y otras monarquías, que temen que sus coronas están en peligro,  lo que gatilló la animosidad  entre ambas facciones islámicas, los  sunitas constituyen el 85 por ciento y los chiítas 15 por ciento  de los musulmanes,  y que ha dejado cientos de miles de muertes, especialmente en Irak.

Esto ocurre a menos de una semana de la victoria Hassan Rouhani, con 57 por ciento de los votos,  en las elecciones presidenciales en Irán.  Ello con la propuesta a los iraníes  de abrir un “·camino de integración con el mundo”. Su rival Ebrahim Raisi, que logró el 38 por ciento  de las preferencias, postulaba una línea de integrismo religioso y confrontación internacional. La victoria de Rouhani fue posible, en parte, por la política conciliadora del Presidente Barack Obama que favoreció el diálogo antes que el enfrentamiento  con la radicalización que ello acarrea. La agresiva actitud de Trump, que encanta a Israel que desde hace mucho denuncia a Teherán como su mayor amenaza, complicará la vida de las fuerzas aperturistas en Irán que aspiran a una inyección de inversiones extranjeras. Lo más probable es que la confrontación contra Irán se libre en la ensangrentada Siria y el sufriente Yemen donde organizaciones humanitarias ya denuncian una letal hambruna.

El FBI descabezado

May 11, 2017 Comments off

El despido de James Comey, el director del FBI, levanta serias dudas sobre el proceder del Presidente Donald Trump. Es comprensible, sin embargo, que el mandatario estadounidense se sienta incómodo  con las indagaciones sobre sus relaciones con Rusia. El hombre que llegó a la Casa Blanca con el eslogan “América Primero”, que  proclama que cerrará las fronteras para impedir la llegada de inmigrantes, que se proyecta como un  líder patriótico, un nativista,  no puede tolerar que le imputen haber ganado la presidencia ayudado por  operaciones manipuladas desde Moscú.

El escándalo comenzó hace un año cuando se filtraron correos electrónicos de la campaña de Hillary Clinton. El mayor daño lo hizo una serie de mails  difundidos por WikiLeaks en los que ella aparecía defendiendo intereses de la gran banca, Wall Street como la llaman los estadounidenses. Según los partidarios de Clinton  agentes rusos entregaron el material a WikiLeaks. Incluso la candidata Clinton llegó a acusar a Trump de ser “una marioneta de Rusia”.

Las cosas empeoraron para Clinton cuando Comey, a once días de la elección, dijo que reabriría la investigación sobre el peligro que podían representar los correos filtrados. El FBI no solo está a cargo de investigar los crímenes cometidos a nivel nacional, federal, sino que también es responsable de la contrainteligencia, es decir de la detección de espías y colaboradores con potencias hostiles. En su momento Trump aplaudió a Comey por su coraje. Recién hace algunos días Clinton señaló a Comey como un factor clave en su derrota.

Comey, a su vez,  ordenó una investigación sobre los lazos de Trump y varios de sus más cercanos colaboradores con operativos rusos.  Uno de los indagados es el teniente general ( r) Michael Flynn, que tuvo que renunciar a su cargo, de consejero de seguridad nacional, luego que se estableció que recibió dineros rusos y faltó a la verdad cuando fue interrogado sobre ello.

Tanto Trump como Moscú señalan que las sospechas carecen de todo fundamento. Pero el inesperado despido de Comey, que se enteró de su abrupta cesación del cargo cuando se dirigía a miembros del FBI en Los Angeles, ha azuzado  las sospechas sobre el rol de Trump  en las manipulaciones informativas.  Ha trascendido que Comey venía de solicitar un notable incremento de personal y recursos para ampliar la indagatoria.

La oposición exige ahora el nombramiento de un fiscal independiente para que continúe la investigación truncada con la salida de Comey que se había convertido en un personaje impopular. Su desempeño era cuestionado por los demócratas encabezados por Clinton y recientemente por los republicanos. En otras palabras tenía pocos amigos políticos en Washington. En todo caso  improbable que Trump y los republicanos, que controlan ambas cámaras del parlamento, acojan la demanda del partido demócrata.

La relación de Trump con el inmenso y poderoso mundo de los servicios de inteligencia estadounidenses está severamente dañada. A no dudarlo vendrán nuevos enfrentamientos en el esfuerzo por aclarar los alcances de la “conexión rusa”. Un tema que está en el centro de la lucha de poder en Washington

Trump promete paz y prepara guerra.

March 2, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump declaró ante ambas cámaras del Congreso que ansiaba la paz. Así borraba con el codo su deseo  que Estados Unidos “comience a ganar guerras una vez más”, dicho solo días antes. A lo largo de la campaña presidencial señaló que su país era un perdedor en el campo bélico. Para enmendar esta realidad prometió que reforzar las fuerzas armadas. Dicho y hecho, pues ha dispuesto de un aumento de casi diez por ciento del presupuesto de defensa. Es un incremento de 54 mil millones de dólares. Alrededor de once veces todo lo que gasta Chile en un año. El aumento equivale al presupuesto militar anual ruso.

Washington destinará la friolera de 603 mil millones de dólares en aprestos bélicos. El gasto previsto para 2018 asegurará que el ejército pase de los 480 mil efectivos actuales a 540 mil. Los infantes de marina pasarán de los 23 batallones a 36 lo que representa otros diez mil efectivos. Este es un dato importante pues los marines son la primera fuerza de intervención en las operaciones en el extranjero. La armada recibirá 74 buques y submarinos adicionales. La fuerza aérea contará con otro centenar de aviones. Hoy en términos de ejércitos regulares ningún país que podría enfrentarse a Estados Unidos en un conflicto fuera de sus propias fronteras. Trump cree en la vieja e ilusoria ambición de ser tan fuerte que los demás no tendrán más opción  que someterse. Incluso ha llevado esta idea al campo nuclear donde propone modernizar su arsenal atómico. Con qué autoridad pedirá Estados Unidos a otros países que renuncien a un arsenal nuclear mientras refuerza el suyo.

A propósito de la fuerza militar viene al caso  recordar una  anécdota sobre la guerra de Vietnam. En  1969, al llegar al gobierno, Richard Nixon ingresó a una computadora del Pentágono toda la información disponible sobre Estados Unidos y Vietnam del Norte: población, producción industrial, ingreso per cápita y los arsenales respectivos. Luego, consultó a la computadora: ¿cuándo ganaremos? La máquina respondió de una: ustedes ganaron en 1964.

La fuerza de los países para imponer su voluntad sobre otros Estados depende de varios factores además del militar. Cuentan la fortaleza económica, la amplitud y efectividad de sus alianzas internacionales y también el llamado el poder blando. En el destaca la diplomacia,  así como la capacidad de persuadir a los pueblos que se tiene una causa justa, entre otros factores. En realidad lo que propone Trump es desvestir a un santo para vestir a otro. Para transferir fondos al Pentágono  le restará treinta por ciento de su presupuesto del Departamento de Estado. De este recorte un 40 por ciento corresponderá  a las contribuciones del país a ciertas agencias internacionales, entre ellas las Naciones Unidas. La Agencia de Protección Ambiental  perdería un cuarto de sus recursos. Ello en circunstancia que el calentamiento global es la mayor amenaza para el conjunto de la humanidad. Desde hace años se observa como el cambio climático no solo causa estragos sino que está en la raíz de numerosos conflictos. De poco sirve la fuerza sin la razón.

Trump desconoce acuerdo con palestinos.

February 16, 2017 Comments off

 

El futuro de un Estado palestino aparece más difuso aún. Durante la reciente visita de Binyamin Netanyahu, el Primer Ministro israelí,  a Washington el Presidente Donald Trump fijó, el 15 de febrero,   su postura ante el conflicto palestino-israelí. Dijo Trump : “Así es que estoy considerando dos Estados o un Estado. A mí me gusta aquel que le gusta a ambas partes. Yo estoy muy contento con la que le gusta a las dos partes. Yo puedo vivir con cualquiera de las dos.  Yo pensé por algún tiempo  que la de los dos Estados  era la más simple. Para ser honesto, si Bibi (Netanyahu) y los palestinos, si Israel y los palestinos están satisfechos, yo estoy satisfecho con la  que les guste más”.

 

Música para los oídos de Netanyahu. La extrema derecha israelí se ha opuesto desde siempre a la creación de un Estado palestino independiente y viable. De acuerdo a la llamada Hoja de Ruta establecida por el Cuarteto, integrado por Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y Naciones Unidas, redactado en septiembre de 2002, para el año 2005 ya debía existir el Estado palestino. Pero un primer ministro israelí tras otro ha trabado el camino a una Palestina soberana. Una de las formas de obstruir la creación de otro Estado ha sido colonizar territorios de Cisjordania donde se erigiría la nueva patria palestina. Inicialmente los gobiernos israelíes exigían, con razón, el reconocimiento del Estado de Israel como requisito para conversaciones paz. La Autoridad Nacional Palestina aceptó la demanda. Entonces Israel cambió los términos y hoy les exige que reconozcan al “Estado Judío de Israel”. En rigor Israel no puede ser un Estado judío en circunstancias que allí vive alrededor de un millón de árabes además de otras comunidades no judías.

 

La vida de los palestinos está gobernada, en gran medida, por los israelíes que suministran la electricidad, el agua, controlan los impuestos, establecen estrictos retenes camineros. En esas circunstancias la propuesta de un Estado significa más de la misma opresión para los palestinos. Está además la variable demográfica. Israel decidió abandonar los territorios ocupados de Gaza luego de concluir que le sería imposible mantener un Estado democrático con una creciente población palestina. Esto significaba que si los palestinos son asimilados como ciudadanos israelíes, en un par de décadas superarán a la población judía. Y si el país se rige por normas democráticas, los primeros tendrán la voz cantante.

La estrategia de Netanyahu, que tiene el respaldo de Trump, es subsumir a los palestinos en una negociación más amplia. Israel aspira a “abrir la cancha” y ve la coyuntura actual como propicia para lograr el reconocimiento de su país por parte de  Arabia Saudita y varias monarquías árabes. El eje de esta iniciativa no busca resolver la situación de los palestinos sino que confrontar a Irán. Algo que Trump ha colocado entre sus primeras prioridades internacionales. Un cuadro poco alentador para el Medio Oriente y en especial para los palestinos