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Posts Tagged ‘Chile’

Trump promete paz y prepara guerra.

March 2, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump declaró ante ambas cámaras del Congreso que ansiaba la paz. Así borraba con el codo su deseo  que Estados Unidos “comience a ganar guerras una vez más”, dicho solo días antes. A lo largo de la campaña presidencial señaló que su país era un perdedor en el campo bélico. Para enmendar esta realidad prometió que reforzar las fuerzas armadas. Dicho y hecho, pues ha dispuesto de un aumento de casi diez por ciento del presupuesto de defensa. Es un incremento de 54 mil millones de dólares. Alrededor de once veces todo lo que gasta Chile en un año. El aumento equivale al presupuesto militar anual ruso.

Washington destinará la friolera de 603 mil millones de dólares en aprestos bélicos. El gasto previsto para 2018 asegurará que el ejército pase de los 480 mil efectivos actuales a 540 mil. Los infantes de marina pasarán de los 23 batallones a 36 lo que representa otros diez mil efectivos. Este es un dato importante pues los marines son la primera fuerza de intervención en las operaciones en el extranjero. La armada recibirá 74 buques y submarinos adicionales. La fuerza aérea contará con otro centenar de aviones. Hoy en términos de ejércitos regulares ningún país que podría enfrentarse a Estados Unidos en un conflicto fuera de sus propias fronteras. Trump cree en la vieja e ilusoria ambición de ser tan fuerte que los demás no tendrán más opción  que someterse. Incluso ha llevado esta idea al campo nuclear donde propone modernizar su arsenal atómico. Con qué autoridad pedirá Estados Unidos a otros países que renuncien a un arsenal nuclear mientras refuerza el suyo.

A propósito de la fuerza militar viene al caso  recordar una  anécdota sobre la guerra de Vietnam. En  1969, al llegar al gobierno, Richard Nixon ingresó a una computadora del Pentágono toda la información disponible sobre Estados Unidos y Vietnam del Norte: población, producción industrial, ingreso per cápita y los arsenales respectivos. Luego, consultó a la computadora: ¿cuándo ganaremos? La máquina respondió de una: ustedes ganaron en 1964.

La fuerza de los países para imponer su voluntad sobre otros Estados depende de varios factores además del militar. Cuentan la fortaleza económica, la amplitud y efectividad de sus alianzas internacionales y también el llamado el poder blando. En el destaca la diplomacia,  así como la capacidad de persuadir a los pueblos que se tiene una causa justa, entre otros factores. En realidad lo que propone Trump es desvestir a un santo para vestir a otro. Para transferir fondos al Pentágono  le restará treinta por ciento de su presupuesto del Departamento de Estado. De este recorte un 40 por ciento corresponderá  a las contribuciones del país a ciertas agencias internacionales, entre ellas las Naciones Unidas. La Agencia de Protección Ambiental  perdería un cuarto de sus recursos. Ello en circunstancia que el calentamiento global es la mayor amenaza para el conjunto de la humanidad. Desde hace años se observa como el cambio climático no solo causa estragos sino que está en la raíz de numerosos conflictos. De poco sirve la fuerza sin la razón.

Bye bye TPP

January 26, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump desahució la participación de Estados Unidos en el   Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).  La medida, aunque  era esperada, marca un viraje radical. La docena de países de la Cuenca del Pacífico, incluido Chile entre los más entusiastas, ven frustrada su ambición de liberalizar el comercio en la región. El gobierno de Barack Obama invirtió mucho capital político durante un lustro  para concretar el TPP. Uno de los rasgos cuestionables del acuerdo era que  excluía a China, la segunda potencia del mundo. Ello porque Estados Unidos, Japón y en menor medida otros países buscaban frenar la expansión económica e influencia política de Beijing. Es claro que el libre comercio nunca es tan libre. En primer lugar los países hegemónicos buscan fijar reglas del juego que les den ventaja frente a sus competidores. Además buscan consolidar su influencia política en determinadas regiones. Eso era lo que buscaba Washington a través del TPP.

Para Trump, desde su perspectiva  nacionalista, los acuerdos de libre comercio solo tienen sentido si son totalmente favorables para Estados Unidos. Por eso señala que revisará todos los que ha firmado su país. En el futuro, advierte, las negociones serán uno a uno. Es otra forma de decir que en muchos casos no hay negociación posible. Qué posibilidades tiene un pequeño país, en el sentido económico, como Chile de sentarse de igual  a igual frente a Estados Unidos: ninguna.  Lo que es bueno para los norteamericanos no es necesariamente conveniente para otros.

Culmina así una fase en que Estados Unidos lideró el proceso globalizador y fue el gran impulsor del comercio internacional. Para este afán utilizó a las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI para imponer sus criterios.  Si como se espera Washington buscará mayores ventajas aún es dable esperar que una serie de países lo pensaran dos veces. En el propio TPP Estados Unidos exigía más años de vigencia a patentes industriales entre las que figuraban los remedios. Ahora los once países restantes se preguntan cómo seguir adelante. China señala que estaría dispuesta a tomar el lugar abandonado por Trump. A los australianos les atrae la idea pero a los japoneses no tanto. Chile ya tiene tratados de libre comercio con la mayoría de los países del TPP. Pero, claro, siempre hay productos que podrían tener aranceles menores. En consecuencia el país que ha firmado el mayor número de acuerdos y tratados para permitir el ingreso de sus productos buscará ampliar estos espacios comerciales.

Trump añora un mundo que ya no existe y no volverá. Ha desarrollado una relación tensa con silicon valley, el eufemismo utilizado para designar al mundo de las nuevas tecnologías de la información y la computación. En cambio anhela restaurar a su vieja gloria la industria automotriz junto a las petroleras y carboníferas que, a su juicio, dan más empleo. Algo que hace mucho dejó de ser cierto.   Debería tomar en serio la advertencia de Obama: la realidad muerde.

Trump Presidente

November 10, 2016 Comments off

Muy pocos vaticinaron el triunfo presidencial de Donald Trump. Muchos, sin embargo,  sabían del malestar que embargaba a  numerosos estadounidenses.  ¿Cómo fue posible que tantos analistas no vieran lo que estaba ante sus ojos?  Más intrigante aún resulta el que casi la mitad de los votantes optaron por Donald Trump. En cifras absolutas la demócrata Hillary Clinton obtuvo más votos. Pero Trump consiguió más delegados al colegio electoral ¿Cuál fue la fórmula utilizada para vencer? Una parte de la respuesta está en su figura. Su estilo rupturista  le permitió, pese a ser un multimillonario que admite no  haber pagado impuestos, presentase como el paladín de los postergados. Sus ataques a los inmigrantes latinos y musulmanes contribuyeron a consolidar el apoyo de un núcleo de votantes blancos, de ambos sexos. Muchas mujeres desestimaron sus abusos. Una de ellas declaró: “A fin de cuentas no estamos eligiendo a un Papa”.

 

La adhesión a Trump fue ante todo emocional. Ninguno de los perjudicados por el sistema económico puede tener ilusión alguna que las cosas mejorarán con sus propuestas. Lo que se conoce hasta ahora es que adhiere a la vieja fórmula neoliberal: reducción de impuestos a los adinerados, desregulación, que es dar manga ancha a las empresas y limitar el rol del Estado. Esta es la receta que ha llevado a Estados Unidos a  la  situación actual en que la desigualdad ha crecido en forma constante en las últimas tres décadas. El 20 por ciento más rico de la población amasa 84 por ciento de la riqueza mientras  el quinto más pobre dispone del 0,1 por ciento. Un fenómeno que se agudizó desde 1980 con el Presidente Ronald Reagan. Una política que también fue aplicada en la Gran Bretaña de la Primera Ministra Margaret Thatcher. Asimismo, con gran entusiasmo, rigió las políticas del Chile dictatorial.

 

Trump ha logrado desviar el malestar por la inequidad para culpar a la globalización y su expresión concreta: los acuerdos de libre comercio. China es presentada como un competidor desleal. Pero se omite el hecho que, por ejemplo, la empresa estadounidense General Motors vende más vehículos en China que en Estados Unidos.  Acusa a los inmigrantes en situación irregular de deprimir los sueldos al trabajar por menos paga. Sus empresas han contratado legiones de estos mismos trabajadores. Trump ha circulado por los corredores del poder codeándose con la elite política, vanagloriándose de ello, lo que no le ha impedido denostarla explotando el descontento contra lo que muchos perciben como una casta política radicada en Washington. Una casta al servicio de la banca y  grandes intereses en detrimento del hombre común.

 

La pregunta en boga es: ¿hay un Trump con un discurso cargado de agresividad contra las minorías y otro más sobrio que empleará cuando asuma la presidencia? El tiempo dirá. Pero, por lo pronto, su corrosiva campaña contribuyó a polarizar  y legitimar prácticas aberrantes como la tortura. Las palabras no se las lleva el viento.

El acercamiento argentino británico

September 15, 2016 Comments off

Londres y Buenos Aires dieron un giro en sus fricciones por las Islas Malvinas. En un acuerdo la ministra de Relaciones Exteriores argentina Susana Malcorra y el vice canciller británico, Alan Duncan, dispusieron varias medidas que acercan a ambos países. Lo más inmediato es la ampliación de los vuelos a Mount Pleasant, el aeropuerto de la isla. Algo que es música para los isleños que dependen de un vuelo semanal de Latam que una vez al mes hace escala en Río Gallegos. El nuevo espíritu está expresado en el comunicado conjunto que insta a  “adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos. Ambas partes enfatizaron los beneficios de la cooperación y de un compromiso positivo de todos los involucrados”.

Una de las primeras señales de la distensión la dio el Presidente Mauricio Macri que apenas asumió, en diciembre, marcó un cambio de prioridades. A la cabeza de su agenda está la apertura del país a la inversión extranjera como palanca para el crecimiento económico. Un quiebre con la política de la Presidenta Cristina Fernández que gobernó con un programa de inspiración nacionalista y popular. En relación a Londres su estrategia consistió en dificultar la vida de los británicos en la explotación de las Malvinas. Entre las medidas más duras estuvo la exigencia que todo buque que recalara en puertos argentinos requería de un permiso para hacerlo en Puerto Stanley. Ello mermó el paso de cruceros de turistas que son muy populares en los mares australes. También buques chilenos que abastecían a la isla con alimento fresco se vieron afectados.

A poco de asumir el gobierno en agosto Theresa May, la Primera Ministra británica, decidió no perder tiempo y aprovechar la favorable coyuntura del cambio de línea que representaba Macri. Así  mandó una misiva a Buenos Aires para abrir conversaciones sobre  una variedad de temas de mutuo interés que incluían  los vuelos y el levantamiento de restricciones a la exploración   petrolera en los mares de Malvinas. Aunque hoy, debido al bajo precio del crudo, no hay extracción.

Para la canciller Malcorra, que postula a la secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) con respaldo de Washington, también era una buena oportunidad. Una gestión como la recién realizada baja los temores británicos de tener a una argentina a la cabeza de la ONU. Sin la venia de Londres no tiene posibilidad alguna de alcanzar el cargo.

El nuevo espíritu es positivo para ambos países y también para Chile que podrá beneficiarse de emprendimientos económicos en las islas. Argentina ha renunciado hace tiempo a la recaptura de las Malvinas por la fuerza. Por la vía de la cooperación logrará una gravitación mayor en el destino de las islas.

Fricciones chileno bolivianas

July 21, 2016 Comments off

Para bailar tango se necesitan dos. La visita a Chile de David Choquehuanca, el canciller boliviano, marcó un áspero nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países. Quedó al descubierto que La Paz y Santiago, como dice el refrán, bailan una misma melodía pero a ritmos dispares. El objetivo boliviano es lograr una salida soberana y continua al Océano Pacífico. La meta chilena es impedir que lo haga, al menos de manera continua,  a través de su territorio. El gobierno chileno postula que no hay disputa alguna pues Bolivia, de manera soberana, ratificó los tratados que fijan los límites actuales. Para Santiago lo que rige es el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que fija las fronteras y el acceso boliviano al mar a través de puertos chilenos.Pese a ello en distintos momentos ha aceptado considerar un nuevo trazado que abra una ruta al mar para su vecino mediterráneo. Lo hizo el régimen de Augusto Pinochet, a través de la declaración de Charaña de 1975,  que discutió un intercambio territorial.

En tiempos más recientes, en 2007, fue generada la llamada “agenda de trece puntos”. De todos  ellos había uno que era el que más interesaba a Bolivia, el sexto, que trataba sobre una salida al Pacífico. Como suele ocurrir con las agendas internacionales que presentan dificultades se partió por lo más simple para dejar para el final lo más conflictivo: la cuestión marítima. El mandato de Bachelet concluyó sin acuerdos. En su gestión el Presidente Sebastián Piñera (2010-14), orientado a la Alianza del Pacífico, en los hechos abandonó las negociaciones con Bolivia.  Fue un punto quiebre que convenció al Presidente Evo Morales que por la vía de negociaciones directas no lograría avances. Ante esta frustración y al observar el éxito relativo de Perú  La Paz optó por llevar el tema a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya. En todo caso Chile siempre ha insistido que  la reclamación de sus vecinos pertenece al ámbito bilateral. .

Ante la venida de Choquehuanca la cancillería chilena solicitó al ministro boliviano su programa de visita. Ello para garantizar la seguridad y brindarle las cortesías protocolares a él y su comitiva de parlamentarios y periodistas.  Aquí ya quedó de manifiesto la diferencia de libretos entre los dos países. La autoridad boliviana señaló que deseaba inspeccionar los puertos de Arica y Antofagasta así como la situación de sus compatriotas camioneros. Ello sin someterse al tutelaje chileno. Las declaraciones acrimoniosas y  fricciones no tardaron.  Eran, probablemente, el objetivo de la visita. Señalar a Chile como un país que incumple sus obligaciones. El propósito sería engordar el expediente presentado ante la CIJ. En el futuro cabría esperar más de lo mismo.

Diálogo de sordos :

Presidente Evo Morales en Twitter: “Canciller chileno dice que si canciller boliviano, David Choquehuanca, visita Chile ‘llegará en condición de turista’ esta es la prueba más contundente del neocolonialismo racista que gobierna Chile y que no reconoce a un canciller indígena”.

Canciller Heraldo Muñoz: “Lo que tenemos ahora es una visita privada que al final fue un montaje”.

Perú vira a la derecha.

June 22, 2016 Comments off

La victoria de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en las elecciones presidenciales peruanas era impredecible. El estrechísimo margen con su contendora Keiko Fujimori, en el balotaje del 5 junio, mantuvo al país en vilo hasta el último minuto. Pocos daban una chance de victoria al candidato presidencial de la derecha liberal. En las encuestas corría mezclado en el pelotón de aspirantes. Pero como suele ocurrir en política las cosas tomaron un rumbo inesperado. En competencia con ex mandatarios, aspirantes descalificados por no cumplir con las exigencias electorales, PPK logró pasar a la segunda ronda y confrontar a la hija del encarcelado ex Presidente Alberto Fujimori (1990-2000). De allí en más PPK invocó el fantasma del gobierno de su padre reflotando los viejos temores. Abundaron los rumores sobre funcionarios de la campaña de Keiko involucrados en el lavado de dinero y en  narcotráfico. La agencia antinarcóticos estadounidenses, la DEA, denunció que  investigaba a Joaquín Ramírez , secretario  general de Fuerza Popular el partido del fujimorismo.  La acusación impactó de lleno en la campaña de Keiko y, por lo mismo, fue una inyección a la vena para las aspiraciones de PPK.

Como es habitual en Latinoamérica los que no adhieren a la ortodoxia neo liberal son motejados de populistas. Pero en rigor en el caso del fujimorismo sería más preciso hablar de clientelismo. Que en este caso alude a realizar pactos oscuros con sectores de la economía informal, como la minería clandestina que da sustento en forma directa o indirecta a unas 400 mil personas.

PPK, líder de Peruanos por el Kambio, después de haber quedado en desventaja en un primer debate realizado en Piura pasó a la ofensiva en el último foro en Lima. Al candidato de 77 años se le apoda el gringo. El ex Presidente Alán García le enrostró que no tenía “un gota de sangre peruana. Tiene sangre polaca, judía, francesa, pero peruana cero”. El asunto fue respondido por un eslogan de campaña que buscaba bajar el perfil de su aspecto de banquero de Wall Stret:  “Gringo por fuera, cholo por dentro”. Para probar su nexo con la sierra PPK, un flautista eximio,  deleitaba en los mítines tocando melodías andinas.  Con ello además logró maquillar su pobre oratoria  en un país donde abunda una discursiva descollante. Una hábil campaña publicitaria logró camuflar su escaso carisma.

En las últimas semanas de campaña, dominada por la descalificación mutua, logró imponer sus puntos a través de acusaciones de amenazas a la democracia y  un auge de la corrupción en caso vencer su contrincante. En el campo económico ambas candidaturas tenían más coincidencias que discrepancias. Perú ha gozado de una prolongada bonanza con altas tasas de crecimiento. En toda elección el  bolsillo de los electores siempre es un factor crítico. Pero dado los buenos precios de las materias primas y el aumento de las exportaciones el debate económico quedó relegado. El primer lugar lo ocupó la seguridad ciudadana y la lucha contra el crimen. Las encuestas ubicaron esta problemática en el primer lugar: 61 por ciento de los  encuestados señaló la seguridad como su mayor preocupación.  Aquí se dividieron las aguas. Keiko  postuló la participación de las fuerzas armadas en la lucha contra la delincuencia. PPK rechazó la idea señalando que los militares no están formados para estas tareas. La experiencia latinoamericana en la materia le da la razón. La intervención castrense en tareas de seguridad doméstica en México y Brasil ha sido negativa. Ello tanto para los uniformados como para contener la criminalidad. Keiko propuso un enfoque punitivo: construir cárceles de alta seguridad y situarlas en emplazamientos altiplánicos a más de cuatro mil metros. Una propuesta que dificultaría las visitas familiares de los costeños. La presencia de seres queridos es un elemento importante para hacer tolerable el encierro y mantener el acatamiento a la autoridad. PPK se inclinó por incrementar el contingente policial “en todos los barrios” y, al igual que su adversaria, construir cárceles de alta seguridad aunque no especificó la cota.

El fujimorismo

Los variopintos opositores a la candidatura de Keiko convocaron a multitudinarias marchas en Lima y otras localidades bajo una consigna unitaria y nada propositiva: “No a Keiko”. El gobierno de Ollanta Humala llamó a respaldar a PPK y otro tanto hizo Verónika Mendoza (la K está de moda), la ex candidata del izquierdista del Frente Amplio, que remachó tercera tras PPK  en la primera vuelta.

El proceso electoral reveló la fragilidad del sistema partidario peruano. En los hechos fue una confrontación entre fujimorismo y el antifujimorismo. Es notable que la hija de un hombre fuerte, que muchos tildan de dictador, haya logrado casi el 50 por ciento de las preferencias. En términos del imaginario popular el fujimorismo encarna  unas mezcla de paternalismo, a través del clientelismo, y una actitud autoritaria, a menudo trasgresora, que es interpretada como efectividad. Esta última percepción proviene de la exitosa lucha contra Sendero Luminoso que dejó un saldo de 60 mil muertos, 40 por ciento de ellos causados por los senderistas. Los peruanos aluden a la década de los 90 como una década perdida.

El éxito del fujimorismo, en un país muy diverso en lo étnico y geográfico, ha sido articular alianzas con vastos sectores informales. Pactos con los mineros que explotan en forma clandestina oro y cobre le atraen una legión de votantes. Hace un par de años la minería ilegal estaba presente en 21de los 24 departamentos del país. Según datos oficiales generaban un ingreso de 3 mil millones de dólares. Se estimó que esta cifra superaba en 15 por ciento los retornos del narcotráfico. La minería informal emplea 2,5 veces más personas que la minería establecida. Otro rubro informal es la tala clandestina de las zonas selváticas. Los activistas de Fuerza Popular han tenido buena acogida en sectores rurales emergentes con dificultades en sus relaciones con el Estado. La promesa de la formalización con los beneficios que ello representa en término de créditos, cooperación técnica y desarrollo de infraestructura es un gran magneto.

El Perú no es la excepción a la hora del rechazo a la política convencional. El país muestra buenas cifras económicas, los indicadores de pobreza marcan un claro descenso pero la desigualdad y la marginación afectan a grandes sectores. Como en otros países de la región conforme crecen las expectativas aumenta la insatisfacción. Apenas 16 por ciento de los peruanos cree que sus gobiernos obran “para el bien de todo el pueblo”. Solo el 17 por ciento cree que la distribución de la riqueza en el Perú es justa.

 

En lo que toca a la derecha y la elite económica política peruana en su gran mayoría coincide con Mario Vargas Llosa, que siempre apoyó a PPK, y que apenas supo de su triunfo declaró: “Ha salvado al Perú de una catástrofe: el retorno al poder de la mafia fujimorista que (…) robó, torturó y asesinó con una ferocidad sin precedentes”. Su última novela Cinco Esquinas es elocuente del total desprecio del autor por el gobierno de Alberto Fujimori y su encarcelado brazo derecho Vladimiro Montesinos.

Por su parte el balotaje dejó a la izquierda ante dos propuestas conservadoras. Por lo que para los izquierdistas la opción, como tantas veces ocurre, era votar por el mal menor. Verónica Mendoza, a nombre del Frente Amplio, llamó a volcar el 19 por ciento de los votos logrados en la primera vuelta:  “Para cerrarle el paso al fujimorismo sólo queda marcar por Kuczynski” (…) “No quiero que mis hijos vivan en un país de corrupción, drogas y violencia (…), por eso Keiko no va”. Recordó que mientras Keiko oficiaba de primera dama su padre no tuvo problemas para robar dineros públicos, extorsionar a ciudadanos, matar a los que pensaban distinto y esterilizar por la fuerza a unas 300 mil mujeres.

La voz de Mendoza fue escuchada y los resultados en varias regiones del sur del país vieron multiplicada la votación de PPK permitiéndole superar a Keiko con amplitud. A su vez el respaldo del oficialismo contribuyó a cargar la balanza a favor del ex ministro de Economía y Finanzas del Presidente Alejandro Toledo.

El impacto regional

PPK pondrá los intereses económicos del Perú al tope de su agenda internacional. Su vocación pragmática le llevará a desechar las disputas  fronterizas. Las fricciones con Chile generadas bajo el gobierno del Presidente Alán García y  que culminó con el fallo en La Haya con Ollanta Humala quedarán en el pasado. Ello pese a que PPK señaló durante la campaña que reclamará como peruanas las 3,7 hectáreas del llamado triángulo terrestre. Aunque difícilmente podía decir otra cosa. Más indicativo es que tiene óptimas relaciones con empresarios chilenos y buscará acrecentar los lazos comerciales.

Desde la perspectiva chilena Kuczynski puede abrir una ventana de oportunidades para avanzar en procesos integradores. La victoria de Mauricio Macri marcó un cambio en la perspectiva de Buenos Aires que ahora busca una integración a la Alianza del Pacífico, de la cual forman parte México, Perú, Chile y Colombia y es Bogotá la que impulsa el acercamiento argentino. Este cambio es en parte posible por el viraje de la política exterior brasileña desde que fue suspendida la Presidenta Dilma Rousseff. Brasilia tenía reparos frente a la Alianza y sospechaba que era alentada por Estados Unidos en un esfuerzo por restar fuerzas a las inciativas brasileñas y en particular al Mercosur. El entusiasmo creciente por explotar los vínculos con Asia podría revigorizar los proyectos de corredores bioceánicos.

La mayor inquietud por el cambio en Lima debe sentirlo el gobierno boliviano que ve debilitado su alcance diplomático de cara a Buenos Aires y Brasilia. Perú ha asumido una postura de neutralidad declarada en la disputa chileno boliviana señalando que es un tema corresponde resolver a ambos países. En los hechos no ha sido así y Lima, en más de una oportunidad, ha interferido para dificultar un arreglo. Es prematuro para pronosticar como evolucionaran las relaciones entre los diversos actores regionales. Pero es una coyuntura interesante.

PPK no la tendrá fácil.

Kuczynski cuenta con apenas un quinto del electorado que puede considerar suyo. El resto se alineó tras él en un gran frente no declarado contra el fujimorismo. Muchos de ellos provienen de sectores opuestos a sus propuestas neoliberales. PPK encabeza un conglomerado que dista de a ser un partido. . Su fuerte es una apreciable legión de tecnócratas. Pero un país tan fragmentado políticamente como Perú es indispensable contar con buenos operadores políticos que brillan por su ausencia entre sus filas. A esto se suma su precaria presencia en el parlamento unicameral de 130 miembros, donde cuenta apenas con 18 representantes. Allí deberá hacer frente a los 73 miembros de Fuerza Popular. Consciente de la magnitud del desafío su primer llamado fue a una concertación política. A su favor tiene que no hay grandes expectativas. El grueso del electorado se daría por satisfecho con un buen manejo económico y la continuidad democrática. Ha sido el sino de los presidente peruanos abandonar el palacio presidencial con bajísimos niveles de aprobación. Dada la polarización vivida en el proceso electoral es dable esperar un muy breve período de gracia. PPK deberá correr contra el tiempo biológico y político.

El factor chino en la economía mundial

January 20, 2016 Comments off

Los titulares anuncian que la economía china creció 6,9 por ciento en 2015. Un porcentaje formidable para cualquier país y en especial para la segunda economía tras Estados Unidos. Pero el asunto es visto con otro prisma: es el crecimiento más bajo de los últimos 25 años de la locomotora asiática. Pese a la desaceleración China es la envidia de las naciones desarrolladas. Estados Unidos creció del orden de dos por ciento el año pasado.  Una cifra que llena de contento a los estadounidenses.

Lo que pasa en el reino del centro es clave para muchos países que tienen una alta dependencia de sus importaciones de materias primas, como ocurre en Latinoamérica. Cuando China crecía a un ritmo desbocado, al 12 por ciento anual, se tornó en el principal comprador de cobre en el mundo, devorando cerca del 40 por ciento de la oferta. En la cima de la demanda el precio pasó de los cuatro dólares la libra. Eran los días en que bandas de delincuentes en muchos lugares  paralizaban trenes y dejaban barrios a oscuras por el robo de cableado de cobre. Ahora el metal rojo oscila en los dos dólares la libra y ya ha forzado el cierre de minas de baja ley.  El impacto para Chile, el mayor productor cuprífero del mundo,  es dramático. Por cada centavo de dólar promedio anual que cae el precio del cobre, el país deja de percibir 128 millones de dólares. Para el fisco ello significa que por cada centavo de baja del precio percibe 60 millones de dólares menos.

Más que el frenazo económico chino lo que desvela a muchos analistas es la incertidumbre. ¿Las estadísticas chinas son confiables? Algunos recuerdan el mentado  Gran Salto Adelante, 1958-1961, en que Mao Zedong  empujó una industrialización  acelerada. La experiencia fue desastrosa pues el país terminó en una hambruna que costó la vida  de decenas de  millones de personas. Una de las causas fue el falseo de las informaciones sobre la producción agrícola. Bajo intensa presión la burocracia  exageró las cosechas. A la hora de requerir los alimentos estos simplemente no existían  Hoy hay quienes creen que las estadísticas esconden la realidad y que el crecimiento sería inferior entre uno y tres por ciento del declarado.  Las autoridades descartan esto y señalan que sus cifras han coincido a lo largo del tiempo con las del Fondo Monetario Internacional.  El problema crítico está en los informes de autoridades provinciales y regionales que no presentan un cuadro ajustado a lo que ocurre, Se señala, por ejemplo, a las llamadas  empresas zombis. Industrias que son  deficitarias pero que son mantenidas por razones  políticas y de empleo.  Pese a las miradas agoreras, que desde hace décadas advierten del inminente colapso de su economía, lo concreto es que China ha logrado la mayor acumulación de riqueza registrada en la historia humana.

El nuevo modelo chino.

Beijing no pierde el sueño sobre como sufren sus abastecedores. Las autoridades chinas advierten, desde hace años, que transitan desde un modelo exportador a uno centrado en el mercado interno. Algo que les garantizará mayor estabilidad ahora que han generado una clase media con cierto poder adquisitivo. Buscan pasar de la producción masiva, muchas veces por cuenta de empresas extranjeras, a productos con tecnología y marcas chinas reconocidas. Es un camino ya transitado con éxito por otros países asiáticos.