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A propósito del submarino San Juan

November 24, 2017 Comments off

El submarino es el arma disuasiva por excelencia. Basta una de estas naves para sembrar inquietud e incertidumbre en una vasta zona marítima. Una vez bajo el mar es de difícil detección. Esta virtud  en el campo bélico se revierte en su contra en caso de dificultades en la  navegación.

La noticia que nadie quería escuchar fue entregada en forma velada: la  armada  argentina señaló la detección de una   “anomalía hidroacústica” … “consistente con una explosión”. Era el parte de defunción para los 44 tripulantes del submarino ARA San  Juan, desaparecido desde el 15 de noviembre.

Argentina sabe de amenazas submarinas pues la experimentó durante  la guerra de Malvinas en 1982.   Su almirantazgo consideró, a mediados de la década del 70,  que un enemigo podría bloquear con relativa facilidad el puerto de Buenos Aires. Así estrangularía buena parte de la economía del país. Para impedirlo  compró el portaaviones 25 de Mayo, cuatro destructores y seis fragatas. Además  de seis submarinos del modelo alemán TR 1700, de los cuales solo fueron construidos dos en Alemania.  Las previsiones del mando naval resultaron acertadas, pero no así el remedio. Con el estallido de la guerra por las islas en el Atlántico Sur  la flota se replegó a puerto quedando  embotellada. Ello luego que el submarino británico Conqueror  hundiera al crucero Belgrano.

Ello no  mermó el apetito del conjunto de las armadas oceánicas sudamericanas  por contar con por lo menos un par de submarinos. Hasta hace poco, antes de la irrupción del Scorpene francés, los astilleros alemanes  tenían un virtual monopolio de estas naves.  Esto facilitado por el hecho que Estados Unidos y Gran Bretaña construye  solo submarinos a propulsión  nuclear que no están a la venta.

Chile cuenta con un par de sumergibles tipo 208 alemanes  y dos  Scorpene franceses.  El Perú dispone de media docena de unidades alemanas. La Guerra del Pacífico enseñó a los marinos peruanos el papel decisivo jugado por la armada chilena en la supremacía naval que le permitió transportar al ejército invasor. Una barrera de submarinos le ofrecería una línea de defensa en caso de un conflicto. Brasil es, sin embargo,  el país que ha ido más lejos. Su armada está obsesionada con el Programa de Submarino con Propulsión Nuclear (Prosub). El presupuesto original, en 2008, para el Prosub, desarrollado con respaldo francés sobre la base de un Scorpene, fue de diez mil millones de dólares. Una cifra que será rebasada largamente. Además la crisis económica ha retrasado su entrega con el consecuente aumento de costos. El Prosub, como en muchos casos, es una expresión de militarismo. O si se prefiere de la capacidad de los uniformados para imponer gastos desmedidos en proyectos de dudosa utilidad.

La  lamentable perdida del San Juan tiene un consuelo: la notable solidaridad que ha movilizado a buques y aeronaves de todo el mundo para dar con la desaparecida nave. El protocolo naval de anteponer el rescate de una tripulación por sobre toda otra consideración goza de buena salud.

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Homicidios en América Latina

October 25, 2017 Comments off

Cada cuarto de hora  cuatro personas son asesinadas en América Latina. Ello representa un total de casi 400 individuos diarios. Hay un viejo decir  que la mitad de los latinoamericanos no come mientras la otra mitad no duerme. La desigualdad extrema lleva a los hambrientos a tratar de arrebatar algo a los que tienen, quitándoles el sueño y a veces la vida. Pese a que hay algo de cierto en la afirmación ella es inexacta, no solo en cuanto a las proporciones, sino que a las causas. Junto a la marginalidad las drogas influyen de manera decisiva en la brutal tasa de homicidio que la convierte en la región más peligrosa del mundo. Latinoamérica alberga a ocho por ciento de la población pero en ella tiene lugar un tercio de los homicidios. Mientras en otras regiones baja la tasa de homicidio en América Latina sigue al alza.

México, se encamina a un nuevo record pues 21.800 personas fueron asesinadas hasta septiembre de este año. El Presidente Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico en el 2006. Lo hizo comprometiendo a fondo a las fuerzas armadas y los resultados son desastrosos: más de 200 mil personas han perdido la vida en enfrentamientos, arreglos de cuentas  y asesinatos. El  derramamiento de sangre ha sido en vano pues el país está lejos de superar el reto del narcotráfico. Asesinar en México lleva el riesgo de represalias de las bandas rivales o de las fuerzas uniformadas pero la justicia es una preocupación menor para los criminales. 92 por cientos de los asesinatos no encuentran un culpable en los tribunales.  Algunas estimaciones elevan el porcentaje a 99 si se consideran las muertes que no son denunciadas. Una notoria ausencia del Estado.

Venezuela, por su parte, registró 17.778 homicidios en 2015, la última vez que se entregaron cifras oficiales. Según cálculos del Observatorio Venezolano de  Violencia en  2016 los homicidios totalizaron 27.785 con 90 asesinados por cada 100 mil habitantes, una de las tasas más altas a nivel mundial. Caracas fue proclamada la ciudad más violenta del mundo. En la clasificación de las urbes más peligrosa está escoltada por 25 ciudades  brasileñas que destacan entre las 50 con el mayor número de homicidios. En el triste listado de  la muerte también figura El Salvador, Honduras y Colombia.

Una de las razones de la tolerancia de las autoridades ante semejante epidemia de violencia es la extracción social de las víctimas. En su mayoría son jóvenes pobres, a menudo desempleados, entre 15 y6 29 años. La pasividad del poder está reflejada en la bajísima tasa de condenas a los homicidas, la impunidad es la tónica. Solo  cuando la violencia traspasa la barrera de los marginales, lucha  entre carteles o maras, los gobiernos asumen una postura más severa.

El país más seguro de América Latina es… si, acertó, Chile que según el Homicide Monitor, registró  495 asesinatos en 2016 lo que da una tasa de 2,7 homicidios por cada 100 mil chilenos. Para mantener y reducir este nivel es necesario perseverar en una estricta política de erradicación de las armas de fuego. Las encuestas señalaban que la mayoría de los latinoamericanos siente temor e inseguridad. La tenencia de armas no solo no mejora las cosas sino que la agrava.

Trump promete paz y prepara guerra.

March 2, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump declaró ante ambas cámaras del Congreso que ansiaba la paz. Así borraba con el codo su deseo  que Estados Unidos “comience a ganar guerras una vez más”, dicho solo días antes. A lo largo de la campaña presidencial señaló que su país era un perdedor en el campo bélico. Para enmendar esta realidad prometió que reforzar las fuerzas armadas. Dicho y hecho, pues ha dispuesto de un aumento de casi diez por ciento del presupuesto de defensa. Es un incremento de 54 mil millones de dólares. Alrededor de once veces todo lo que gasta Chile en un año. El aumento equivale al presupuesto militar anual ruso.

Washington destinará la friolera de 603 mil millones de dólares en aprestos bélicos. El gasto previsto para 2018 asegurará que el ejército pase de los 480 mil efectivos actuales a 540 mil. Los infantes de marina pasarán de los 23 batallones a 36 lo que representa otros diez mil efectivos. Este es un dato importante pues los marines son la primera fuerza de intervención en las operaciones en el extranjero. La armada recibirá 74 buques y submarinos adicionales. La fuerza aérea contará con otro centenar de aviones. Hoy en términos de ejércitos regulares ningún país que podría enfrentarse a Estados Unidos en un conflicto fuera de sus propias fronteras. Trump cree en la vieja e ilusoria ambición de ser tan fuerte que los demás no tendrán más opción  que someterse. Incluso ha llevado esta idea al campo nuclear donde propone modernizar su arsenal atómico. Con qué autoridad pedirá Estados Unidos a otros países que renuncien a un arsenal nuclear mientras refuerza el suyo.

A propósito de la fuerza militar viene al caso  recordar una  anécdota sobre la guerra de Vietnam. En  1969, al llegar al gobierno, Richard Nixon ingresó a una computadora del Pentágono toda la información disponible sobre Estados Unidos y Vietnam del Norte: población, producción industrial, ingreso per cápita y los arsenales respectivos. Luego, consultó a la computadora: ¿cuándo ganaremos? La máquina respondió de una: ustedes ganaron en 1964.

La fuerza de los países para imponer su voluntad sobre otros Estados depende de varios factores además del militar. Cuentan la fortaleza económica, la amplitud y efectividad de sus alianzas internacionales y también el llamado el poder blando. En el destaca la diplomacia,  así como la capacidad de persuadir a los pueblos que se tiene una causa justa, entre otros factores. En realidad lo que propone Trump es desvestir a un santo para vestir a otro. Para transferir fondos al Pentágono  le restará treinta por ciento de su presupuesto del Departamento de Estado. De este recorte un 40 por ciento corresponderá  a las contribuciones del país a ciertas agencias internacionales, entre ellas las Naciones Unidas. La Agencia de Protección Ambiental  perdería un cuarto de sus recursos. Ello en circunstancia que el calentamiento global es la mayor amenaza para el conjunto de la humanidad. Desde hace años se observa como el cambio climático no solo causa estragos sino que está en la raíz de numerosos conflictos. De poco sirve la fuerza sin la razón.

Bye bye TPP

January 26, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump desahució la participación de Estados Unidos en el   Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).  La medida, aunque  era esperada, marca un viraje radical. La docena de países de la Cuenca del Pacífico, incluido Chile entre los más entusiastas, ven frustrada su ambición de liberalizar el comercio en la región. El gobierno de Barack Obama invirtió mucho capital político durante un lustro  para concretar el TPP. Uno de los rasgos cuestionables del acuerdo era que  excluía a China, la segunda potencia del mundo. Ello porque Estados Unidos, Japón y en menor medida otros países buscaban frenar la expansión económica e influencia política de Beijing. Es claro que el libre comercio nunca es tan libre. En primer lugar los países hegemónicos buscan fijar reglas del juego que les den ventaja frente a sus competidores. Además buscan consolidar su influencia política en determinadas regiones. Eso era lo que buscaba Washington a través del TPP.

Para Trump, desde su perspectiva  nacionalista, los acuerdos de libre comercio solo tienen sentido si son totalmente favorables para Estados Unidos. Por eso señala que revisará todos los que ha firmado su país. En el futuro, advierte, las negociones serán uno a uno. Es otra forma de decir que en muchos casos no hay negociación posible. Qué posibilidades tiene un pequeño país, en el sentido económico, como Chile de sentarse de igual  a igual frente a Estados Unidos: ninguna.  Lo que es bueno para los norteamericanos no es necesariamente conveniente para otros.

Culmina así una fase en que Estados Unidos lideró el proceso globalizador y fue el gran impulsor del comercio internacional. Para este afán utilizó a las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI para imponer sus criterios.  Si como se espera Washington buscará mayores ventajas aún es dable esperar que una serie de países lo pensaran dos veces. En el propio TPP Estados Unidos exigía más años de vigencia a patentes industriales entre las que figuraban los remedios. Ahora los once países restantes se preguntan cómo seguir adelante. China señala que estaría dispuesta a tomar el lugar abandonado por Trump. A los australianos les atrae la idea pero a los japoneses no tanto. Chile ya tiene tratados de libre comercio con la mayoría de los países del TPP. Pero, claro, siempre hay productos que podrían tener aranceles menores. En consecuencia el país que ha firmado el mayor número de acuerdos y tratados para permitir el ingreso de sus productos buscará ampliar estos espacios comerciales.

Trump añora un mundo que ya no existe y no volverá. Ha desarrollado una relación tensa con silicon valley, el eufemismo utilizado para designar al mundo de las nuevas tecnologías de la información y la computación. En cambio anhela restaurar a su vieja gloria la industria automotriz junto a las petroleras y carboníferas que, a su juicio, dan más empleo. Algo que hace mucho dejó de ser cierto.   Debería tomar en serio la advertencia de Obama: la realidad muerde.

Trump Presidente

November 10, 2016 Comments off

Muy pocos vaticinaron el triunfo presidencial de Donald Trump. Muchos, sin embargo,  sabían del malestar que embargaba a  numerosos estadounidenses.  ¿Cómo fue posible que tantos analistas no vieran lo que estaba ante sus ojos?  Más intrigante aún resulta el que casi la mitad de los votantes optaron por Donald Trump. En cifras absolutas la demócrata Hillary Clinton obtuvo más votos. Pero Trump consiguió más delegados al colegio electoral ¿Cuál fue la fórmula utilizada para vencer? Una parte de la respuesta está en su figura. Su estilo rupturista  le permitió, pese a ser un multimillonario que admite no  haber pagado impuestos, presentase como el paladín de los postergados. Sus ataques a los inmigrantes latinos y musulmanes contribuyeron a consolidar el apoyo de un núcleo de votantes blancos, de ambos sexos. Muchas mujeres desestimaron sus abusos. Una de ellas declaró: “A fin de cuentas no estamos eligiendo a un Papa”.

 

La adhesión a Trump fue ante todo emocional. Ninguno de los perjudicados por el sistema económico puede tener ilusión alguna que las cosas mejorarán con sus propuestas. Lo que se conoce hasta ahora es que adhiere a la vieja fórmula neoliberal: reducción de impuestos a los adinerados, desregulación, que es dar manga ancha a las empresas y limitar el rol del Estado. Esta es la receta que ha llevado a Estados Unidos a  la  situación actual en que la desigualdad ha crecido en forma constante en las últimas tres décadas. El 20 por ciento más rico de la población amasa 84 por ciento de la riqueza mientras  el quinto más pobre dispone del 0,1 por ciento. Un fenómeno que se agudizó desde 1980 con el Presidente Ronald Reagan. Una política que también fue aplicada en la Gran Bretaña de la Primera Ministra Margaret Thatcher. Asimismo, con gran entusiasmo, rigió las políticas del Chile dictatorial.

 

Trump ha logrado desviar el malestar por la inequidad para culpar a la globalización y su expresión concreta: los acuerdos de libre comercio. China es presentada como un competidor desleal. Pero se omite el hecho que, por ejemplo, la empresa estadounidense General Motors vende más vehículos en China que en Estados Unidos.  Acusa a los inmigrantes en situación irregular de deprimir los sueldos al trabajar por menos paga. Sus empresas han contratado legiones de estos mismos trabajadores. Trump ha circulado por los corredores del poder codeándose con la elite política, vanagloriándose de ello, lo que no le ha impedido denostarla explotando el descontento contra lo que muchos perciben como una casta política radicada en Washington. Una casta al servicio de la banca y  grandes intereses en detrimento del hombre común.

 

La pregunta en boga es: ¿hay un Trump con un discurso cargado de agresividad contra las minorías y otro más sobrio que empleará cuando asuma la presidencia? El tiempo dirá. Pero, por lo pronto, su corrosiva campaña contribuyó a polarizar  y legitimar prácticas aberrantes como la tortura. Las palabras no se las lleva el viento.

El acercamiento argentino británico

September 15, 2016 Comments off

Londres y Buenos Aires dieron un giro en sus fricciones por las Islas Malvinas. En un acuerdo la ministra de Relaciones Exteriores argentina Susana Malcorra y el vice canciller británico, Alan Duncan, dispusieron varias medidas que acercan a ambos países. Lo más inmediato es la ampliación de los vuelos a Mount Pleasant, el aeropuerto de la isla. Algo que es música para los isleños que dependen de un vuelo semanal de Latam que una vez al mes hace escala en Río Gallegos. El nuevo espíritu está expresado en el comunicado conjunto que insta a  “adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos. Ambas partes enfatizaron los beneficios de la cooperación y de un compromiso positivo de todos los involucrados”.

Una de las primeras señales de la distensión la dio el Presidente Mauricio Macri que apenas asumió, en diciembre, marcó un cambio de prioridades. A la cabeza de su agenda está la apertura del país a la inversión extranjera como palanca para el crecimiento económico. Un quiebre con la política de la Presidenta Cristina Fernández que gobernó con un programa de inspiración nacionalista y popular. En relación a Londres su estrategia consistió en dificultar la vida de los británicos en la explotación de las Malvinas. Entre las medidas más duras estuvo la exigencia que todo buque que recalara en puertos argentinos requería de un permiso para hacerlo en Puerto Stanley. Ello mermó el paso de cruceros de turistas que son muy populares en los mares australes. También buques chilenos que abastecían a la isla con alimento fresco se vieron afectados.

A poco de asumir el gobierno en agosto Theresa May, la Primera Ministra británica, decidió no perder tiempo y aprovechar la favorable coyuntura del cambio de línea que representaba Macri. Así  mandó una misiva a Buenos Aires para abrir conversaciones sobre  una variedad de temas de mutuo interés que incluían  los vuelos y el levantamiento de restricciones a la exploración   petrolera en los mares de Malvinas. Aunque hoy, debido al bajo precio del crudo, no hay extracción.

Para la canciller Malcorra, que postula a la secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) con respaldo de Washington, también era una buena oportunidad. Una gestión como la recién realizada baja los temores británicos de tener a una argentina a la cabeza de la ONU. Sin la venia de Londres no tiene posibilidad alguna de alcanzar el cargo.

El nuevo espíritu es positivo para ambos países y también para Chile que podrá beneficiarse de emprendimientos económicos en las islas. Argentina ha renunciado hace tiempo a la recaptura de las Malvinas por la fuerza. Por la vía de la cooperación logrará una gravitación mayor en el destino de las islas.

Fricciones chileno bolivianas

July 21, 2016 Comments off

Para bailar tango se necesitan dos. La visita a Chile de David Choquehuanca, el canciller boliviano, marcó un áspero nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países. Quedó al descubierto que La Paz y Santiago, como dice el refrán, bailan una misma melodía pero a ritmos dispares. El objetivo boliviano es lograr una salida soberana y continua al Océano Pacífico. La meta chilena es impedir que lo haga, al menos de manera continua,  a través de su territorio. El gobierno chileno postula que no hay disputa alguna pues Bolivia, de manera soberana, ratificó los tratados que fijan los límites actuales. Para Santiago lo que rige es el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que fija las fronteras y el acceso boliviano al mar a través de puertos chilenos.Pese a ello en distintos momentos ha aceptado considerar un nuevo trazado que abra una ruta al mar para su vecino mediterráneo. Lo hizo el régimen de Augusto Pinochet, a través de la declaración de Charaña de 1975,  que discutió un intercambio territorial.

En tiempos más recientes, en 2007, fue generada la llamada “agenda de trece puntos”. De todos  ellos había uno que era el que más interesaba a Bolivia, el sexto, que trataba sobre una salida al Pacífico. Como suele ocurrir con las agendas internacionales que presentan dificultades se partió por lo más simple para dejar para el final lo más conflictivo: la cuestión marítima. El mandato de Bachelet concluyó sin acuerdos. En su gestión el Presidente Sebastián Piñera (2010-14), orientado a la Alianza del Pacífico, en los hechos abandonó las negociaciones con Bolivia.  Fue un punto quiebre que convenció al Presidente Evo Morales que por la vía de negociaciones directas no lograría avances. Ante esta frustración y al observar el éxito relativo de Perú  La Paz optó por llevar el tema a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya. En todo caso Chile siempre ha insistido que  la reclamación de sus vecinos pertenece al ámbito bilateral. .

Ante la venida de Choquehuanca la cancillería chilena solicitó al ministro boliviano su programa de visita. Ello para garantizar la seguridad y brindarle las cortesías protocolares a él y su comitiva de parlamentarios y periodistas.  Aquí ya quedó de manifiesto la diferencia de libretos entre los dos países. La autoridad boliviana señaló que deseaba inspeccionar los puertos de Arica y Antofagasta así como la situación de sus compatriotas camioneros. Ello sin someterse al tutelaje chileno. Las declaraciones acrimoniosas y  fricciones no tardaron.  Eran, probablemente, el objetivo de la visita. Señalar a Chile como un país que incumple sus obligaciones. El propósito sería engordar el expediente presentado ante la CIJ. En el futuro cabría esperar más de lo mismo.

Diálogo de sordos :

Presidente Evo Morales en Twitter: “Canciller chileno dice que si canciller boliviano, David Choquehuanca, visita Chile ‘llegará en condición de turista’ esta es la prueba más contundente del neocolonialismo racista que gobierna Chile y que no reconoce a un canciller indígena”.

Canciller Heraldo Muñoz: “Lo que tenemos ahora es una visita privada que al final fue un montaje”.