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Posts Tagged ‘Chile’

El largo viaje de FIDAE.

April 5, 2018 Comments off

 

¿Qué hay de nuevo en la vigésima versión de la Feria Internacional del Aire y el Espacio (FIDAE)? En aviones de combate Estados Unidos no tuvo rivales. La gran novedad es la exhibición estática de un par de F-35. Aparatos que representan el estado del arte aeronáutico. Este es el avión concebido por el Pentágono para cubrir todos los roles, desde el despegue vertical al vuelo supersónico. Está destinado a operar tanto desde bases aéreas como portaaviones. Así aspira a reemplazar a media docena de emblemáticos modelos que incluyen al F-16,  el F-18 y la versión estadounidense del Harrier británico. Ello con un alto grado de invisibilidad ante los radares. Claro que todas estas virtudes tienen un precio: es el proyecto más caro de la historia de la aviación. Nada menos que unos 400 mil millones de dólares. Se estima que cada unidad cuesta 200 millones de dólares. Washington también despachó un par de avanzados  aviones F-22 Raptor que pueden apreciarse en sus vuelos cotidianos.

El foco de esta FIDAE, sin embargo, no está orientado a los aviones F (fighters/combate) sino que a los aparatos C, los cargueros. La probabilidad  de una guerra  entre estados latinoamericanos es remota. Los desastres naturales, en cambio,  están a la orden del día. De allí que los aviones de empleo dual,  para la logística militar y misiones de socorro humanitario cubren la loza de la Feria. Brasil está presente con su carguero KC-390 en su primera visita a Chile. Su fabricante Embraer invitó a ENAER, su par chilena, a participar en el desarrollo de birreactor. Los problemas económicos y administrativos de la empresa  chilena impidieron que se uniera al emprendimiento. También vuela cada día el enorme carguero turbohélice  A-400 del consorcio europeo Airbus. Chile llegó a firmar una carta de intención para la adquisición de un par de unidades. La Fuerza Aérea de Chile tuvo sus reparos por el costo de las máquinas y la compra fue anulada.

Como en ferias anteriores hay mucho más que aviones. Un rol creciente es el de los drones que ganan una enorme popularidad. Mientras los exhibidores  exaltan sus virtudes crece la inquietud por las transgresiones de estos pequeños objetos voladores no tripulados.  Cada año se registran cientos de incidentes de drones que ingresan a las rutas de aviones aledañas a  aeropuertos. Es un accidente que está esperando ocurrir. Para adelantarse a este peligro una empresa expone  una suerte de fusil electrónico para deshabilitar y capturar drones intrusos. Los que si ya han tumbado numerosos aviones son los plumíferos que se estrellan contra motores o son tragados  por  turbinas. Para ahuyentarlos una compañía canadiense ha traído una perfecta réplica de un halcón peregrino, un drone comandado a control remoto, que vuela batiendo sus alas aterrorizando a todas las aves del sector.

Otra novedad es la proliferación  de una serie de empresas, con muy discreta presencia visual,  que ofrecen servicios seguridad en el mundo virtual. Cómo proteger las comunicaciones e impedir los robos de información y los hackeos es una prioridad tanto para gobiernos como compañías. Así FIDAE se pone al día con los tiempos que corren.

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Silencio en La Haya

March 29, 2018 Comments off

Chile y Bolivia concluyeron sus alegatos ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Los abogados de ambos bandos ya  pueden colgar sus pelucas y togas.  Ahora corresponde a los jueces deliberar y sin un plazo fijo entregar un veredicto, este año o el próximo, sobre la demanda boliviana. La Paz solicitó a la  Corte, en 2013, que obligue a Chile a abrir negociaciones sobre una salida al Pacífico.

Con solo lograr que la  CIJ   considerara el caso Bolivia obtuvo un logro: llamar la atención a nivel mundial  que existe un diferendo entre ambos países. Durante cinco años La Paz ha contado con una poderosa caja de resonancia que ha visibilizado sus exigencias a nivel mundial. Desde la perspectiva boliviana no había más remedio que apelar a La Haya puesto que Chile se niega a un diálogo directo sobre la cuestión marítima.  Pareciera, en todo caso, que Bolivia sigue el modelo diplomático argentino en relación a Las Malvinas. Cuanto más denuncias, cuanto más pueda incomodar a Londres tanto mejor. Hasta cierto punto la diplomacia boliviana ha tenido éxito  en poner a Chile a la defensiva. En definitiva Santiago no tiene nada que ganar en el litigio y solo podría ver su postura disminuida ante un fallo favorable a Bolivia.

Media década después, con varias decenas de millones de dólares gastados en sus respectivas delegaciones, abogados y legiones de expertos nada ha cambiado. Los argumentos son los mismos. Santiago dice que todo está zanjado por el Tratado de 1904. El Presidente Sebastián  Piñera reitera que frente a Bolivia Chile: “No tiene problemas ni de mar ni de territorio pendientes”. Bolivia replica  que Chile asumió el compromiso de ceder un acceso oceánico. Ello a través de lo que denomina  el derecho expectaticio.

En algo coinciden, sin embargo, ambos países. Sea cual sea el fallo de la CIJ ninguno tiene la  voluntad de alterar sus políticas. Roberto Ampuero, el canciller chileno, reitera la tradicional postura chilena de “No ceder ni un centímetro de territorio”. El Presidente Morales, por su parte,  advirtió  que “Si  esta demanda no fuera bien, ni se imaginan ustedes que tenemos planes mucho más interesantes que esta primera etapa de batalla legal en la Comunidad Internacional”.

Bolivia no dispone de muchos recursos para presionar a Chile. En algún momento La Paz consideró sus ricas reservas gasíferas como un elemento para la negociación. Pero la idea no prosperó pues Santiago aseguró sus requerimientos a través de otras fuentes. La fuerza militar  tampoco es una opción pues Chile destina diez veces más recursos a la preparación bélica: Mientras Bolivia invierte alrededor de 500 millones de dólares en sus fuerzas armadas sus pares chilenas reciben 5.000 millones de dólares.

La coyuntura regional favorece a Piñera que está en sintonía política con los principales gobernantes sudamericanos.  El latinoamericanismo, postulado por los ideales bolivarianos, ha quedado postergado en la mayoría de las capitales de la región más interesadas en las relaciones económicas. La llave para superar el problema es encontrar una propuesta que favorezca a ambos países y tenga la aprobación de sus pueblos.

A propósito del submarino San Juan

November 24, 2017 Comments off

El submarino es el arma disuasiva por excelencia. Basta una de estas naves para sembrar inquietud e incertidumbre en una vasta zona marítima. Una vez bajo el mar es de difícil detección. Esta virtud  en el campo bélico se revierte en su contra en caso de dificultades en la  navegación.

La noticia que nadie quería escuchar fue entregada en forma velada: la  armada  argentina señaló la detección de una   “anomalía hidroacústica” … “consistente con una explosión”. Era el parte de defunción para los 44 tripulantes del submarino ARA San  Juan, desaparecido desde el 15 de noviembre.

Argentina sabe de amenazas submarinas pues la experimentó durante  la guerra de Malvinas en 1982.   Su almirantazgo consideró, a mediados de la década del 70,  que un enemigo podría bloquear con relativa facilidad el puerto de Buenos Aires. Así estrangularía buena parte de la economía del país. Para impedirlo  compró el portaaviones 25 de Mayo, cuatro destructores y seis fragatas. Además  de seis submarinos del modelo alemán TR 1700, de los cuales solo fueron construidos dos en Alemania.  Las previsiones del mando naval resultaron acertadas, pero no así el remedio. Con el estallido de la guerra por las islas en el Atlántico Sur  la flota se replegó a puerto quedando  embotellada. Ello luego que el submarino británico Conqueror  hundiera al crucero Belgrano.

Ello no  mermó el apetito del conjunto de las armadas oceánicas sudamericanas  por contar con por lo menos un par de submarinos. Hasta hace poco, antes de la irrupción del Scorpene francés, los astilleros alemanes  tenían un virtual monopolio de estas naves.  Esto facilitado por el hecho que Estados Unidos y Gran Bretaña construye  solo submarinos a propulsión  nuclear que no están a la venta.

Chile cuenta con un par de sumergibles tipo 208 alemanes  y dos  Scorpene franceses.  El Perú dispone de media docena de unidades alemanas. La Guerra del Pacífico enseñó a los marinos peruanos el papel decisivo jugado por la armada chilena en la supremacía naval que le permitió transportar al ejército invasor. Una barrera de submarinos le ofrecería una línea de defensa en caso de un conflicto. Brasil es, sin embargo,  el país que ha ido más lejos. Su armada está obsesionada con el Programa de Submarino con Propulsión Nuclear (Prosub). El presupuesto original, en 2008, para el Prosub, desarrollado con respaldo francés sobre la base de un Scorpene, fue de diez mil millones de dólares. Una cifra que será rebasada largamente. Además la crisis económica ha retrasado su entrega con el consecuente aumento de costos. El Prosub, como en muchos casos, es una expresión de militarismo. O si se prefiere de la capacidad de los uniformados para imponer gastos desmedidos en proyectos de dudosa utilidad.

La  lamentable perdida del San Juan tiene un consuelo: la notable solidaridad que ha movilizado a buques y aeronaves de todo el mundo para dar con la desaparecida nave. El protocolo naval de anteponer el rescate de una tripulación por sobre toda otra consideración goza de buena salud.

Homicidios en América Latina

October 25, 2017 Comments off

Cada cuarto de hora  cuatro personas son asesinadas en América Latina. Ello representa un total de casi 400 individuos diarios. Hay un viejo decir  que la mitad de los latinoamericanos no come mientras la otra mitad no duerme. La desigualdad extrema lleva a los hambrientos a tratar de arrebatar algo a los que tienen, quitándoles el sueño y a veces la vida. Pese a que hay algo de cierto en la afirmación ella es inexacta, no solo en cuanto a las proporciones, sino que a las causas. Junto a la marginalidad las drogas influyen de manera decisiva en la brutal tasa de homicidio que la convierte en la región más peligrosa del mundo. Latinoamérica alberga a ocho por ciento de la población pero en ella tiene lugar un tercio de los homicidios. Mientras en otras regiones baja la tasa de homicidio en América Latina sigue al alza.

México, se encamina a un nuevo record pues 21.800 personas fueron asesinadas hasta septiembre de este año. El Presidente Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico en el 2006. Lo hizo comprometiendo a fondo a las fuerzas armadas y los resultados son desastrosos: más de 200 mil personas han perdido la vida en enfrentamientos, arreglos de cuentas  y asesinatos. El  derramamiento de sangre ha sido en vano pues el país está lejos de superar el reto del narcotráfico. Asesinar en México lleva el riesgo de represalias de las bandas rivales o de las fuerzas uniformadas pero la justicia es una preocupación menor para los criminales. 92 por cientos de los asesinatos no encuentran un culpable en los tribunales.  Algunas estimaciones elevan el porcentaje a 99 si se consideran las muertes que no son denunciadas. Una notoria ausencia del Estado.

Venezuela, por su parte, registró 17.778 homicidios en 2015, la última vez que se entregaron cifras oficiales. Según cálculos del Observatorio Venezolano de  Violencia en  2016 los homicidios totalizaron 27.785 con 90 asesinados por cada 100 mil habitantes, una de las tasas más altas a nivel mundial. Caracas fue proclamada la ciudad más violenta del mundo. En la clasificación de las urbes más peligrosa está escoltada por 25 ciudades  brasileñas que destacan entre las 50 con el mayor número de homicidios. En el triste listado de  la muerte también figura El Salvador, Honduras y Colombia.

Una de las razones de la tolerancia de las autoridades ante semejante epidemia de violencia es la extracción social de las víctimas. En su mayoría son jóvenes pobres, a menudo desempleados, entre 15 y6 29 años. La pasividad del poder está reflejada en la bajísima tasa de condenas a los homicidas, la impunidad es la tónica. Solo  cuando la violencia traspasa la barrera de los marginales, lucha  entre carteles o maras, los gobiernos asumen una postura más severa.

El país más seguro de América Latina es… si, acertó, Chile que según el Homicide Monitor, registró  495 asesinatos en 2016 lo que da una tasa de 2,7 homicidios por cada 100 mil chilenos. Para mantener y reducir este nivel es necesario perseverar en una estricta política de erradicación de las armas de fuego. Las encuestas señalaban que la mayoría de los latinoamericanos siente temor e inseguridad. La tenencia de armas no solo no mejora las cosas sino que la agrava.

Trump promete paz y prepara guerra.

March 2, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump declaró ante ambas cámaras del Congreso que ansiaba la paz. Así borraba con el codo su deseo  que Estados Unidos “comience a ganar guerras una vez más”, dicho solo días antes. A lo largo de la campaña presidencial señaló que su país era un perdedor en el campo bélico. Para enmendar esta realidad prometió que reforzar las fuerzas armadas. Dicho y hecho, pues ha dispuesto de un aumento de casi diez por ciento del presupuesto de defensa. Es un incremento de 54 mil millones de dólares. Alrededor de once veces todo lo que gasta Chile en un año. El aumento equivale al presupuesto militar anual ruso.

Washington destinará la friolera de 603 mil millones de dólares en aprestos bélicos. El gasto previsto para 2018 asegurará que el ejército pase de los 480 mil efectivos actuales a 540 mil. Los infantes de marina pasarán de los 23 batallones a 36 lo que representa otros diez mil efectivos. Este es un dato importante pues los marines son la primera fuerza de intervención en las operaciones en el extranjero. La armada recibirá 74 buques y submarinos adicionales. La fuerza aérea contará con otro centenar de aviones. Hoy en términos de ejércitos regulares ningún país que podría enfrentarse a Estados Unidos en un conflicto fuera de sus propias fronteras. Trump cree en la vieja e ilusoria ambición de ser tan fuerte que los demás no tendrán más opción  que someterse. Incluso ha llevado esta idea al campo nuclear donde propone modernizar su arsenal atómico. Con qué autoridad pedirá Estados Unidos a otros países que renuncien a un arsenal nuclear mientras refuerza el suyo.

A propósito de la fuerza militar viene al caso  recordar una  anécdota sobre la guerra de Vietnam. En  1969, al llegar al gobierno, Richard Nixon ingresó a una computadora del Pentágono toda la información disponible sobre Estados Unidos y Vietnam del Norte: población, producción industrial, ingreso per cápita y los arsenales respectivos. Luego, consultó a la computadora: ¿cuándo ganaremos? La máquina respondió de una: ustedes ganaron en 1964.

La fuerza de los países para imponer su voluntad sobre otros Estados depende de varios factores además del militar. Cuentan la fortaleza económica, la amplitud y efectividad de sus alianzas internacionales y también el llamado el poder blando. En el destaca la diplomacia,  así como la capacidad de persuadir a los pueblos que se tiene una causa justa, entre otros factores. En realidad lo que propone Trump es desvestir a un santo para vestir a otro. Para transferir fondos al Pentágono  le restará treinta por ciento de su presupuesto del Departamento de Estado. De este recorte un 40 por ciento corresponderá  a las contribuciones del país a ciertas agencias internacionales, entre ellas las Naciones Unidas. La Agencia de Protección Ambiental  perdería un cuarto de sus recursos. Ello en circunstancia que el calentamiento global es la mayor amenaza para el conjunto de la humanidad. Desde hace años se observa como el cambio climático no solo causa estragos sino que está en la raíz de numerosos conflictos. De poco sirve la fuerza sin la razón.

Bye bye TPP

January 26, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump desahució la participación de Estados Unidos en el   Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).  La medida, aunque  era esperada, marca un viraje radical. La docena de países de la Cuenca del Pacífico, incluido Chile entre los más entusiastas, ven frustrada su ambición de liberalizar el comercio en la región. El gobierno de Barack Obama invirtió mucho capital político durante un lustro  para concretar el TPP. Uno de los rasgos cuestionables del acuerdo era que  excluía a China, la segunda potencia del mundo. Ello porque Estados Unidos, Japón y en menor medida otros países buscaban frenar la expansión económica e influencia política de Beijing. Es claro que el libre comercio nunca es tan libre. En primer lugar los países hegemónicos buscan fijar reglas del juego que les den ventaja frente a sus competidores. Además buscan consolidar su influencia política en determinadas regiones. Eso era lo que buscaba Washington a través del TPP.

Para Trump, desde su perspectiva  nacionalista, los acuerdos de libre comercio solo tienen sentido si son totalmente favorables para Estados Unidos. Por eso señala que revisará todos los que ha firmado su país. En el futuro, advierte, las negociones serán uno a uno. Es otra forma de decir que en muchos casos no hay negociación posible. Qué posibilidades tiene un pequeño país, en el sentido económico, como Chile de sentarse de igual  a igual frente a Estados Unidos: ninguna.  Lo que es bueno para los norteamericanos no es necesariamente conveniente para otros.

Culmina así una fase en que Estados Unidos lideró el proceso globalizador y fue el gran impulsor del comercio internacional. Para este afán utilizó a las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI para imponer sus criterios.  Si como se espera Washington buscará mayores ventajas aún es dable esperar que una serie de países lo pensaran dos veces. En el propio TPP Estados Unidos exigía más años de vigencia a patentes industriales entre las que figuraban los remedios. Ahora los once países restantes se preguntan cómo seguir adelante. China señala que estaría dispuesta a tomar el lugar abandonado por Trump. A los australianos les atrae la idea pero a los japoneses no tanto. Chile ya tiene tratados de libre comercio con la mayoría de los países del TPP. Pero, claro, siempre hay productos que podrían tener aranceles menores. En consecuencia el país que ha firmado el mayor número de acuerdos y tratados para permitir el ingreso de sus productos buscará ampliar estos espacios comerciales.

Trump añora un mundo que ya no existe y no volverá. Ha desarrollado una relación tensa con silicon valley, el eufemismo utilizado para designar al mundo de las nuevas tecnologías de la información y la computación. En cambio anhela restaurar a su vieja gloria la industria automotriz junto a las petroleras y carboníferas que, a su juicio, dan más empleo. Algo que hace mucho dejó de ser cierto.   Debería tomar en serio la advertencia de Obama: la realidad muerde.

Trump Presidente

November 10, 2016 Comments off

Muy pocos vaticinaron el triunfo presidencial de Donald Trump. Muchos, sin embargo,  sabían del malestar que embargaba a  numerosos estadounidenses.  ¿Cómo fue posible que tantos analistas no vieran lo que estaba ante sus ojos?  Más intrigante aún resulta el que casi la mitad de los votantes optaron por Donald Trump. En cifras absolutas la demócrata Hillary Clinton obtuvo más votos. Pero Trump consiguió más delegados al colegio electoral ¿Cuál fue la fórmula utilizada para vencer? Una parte de la respuesta está en su figura. Su estilo rupturista  le permitió, pese a ser un multimillonario que admite no  haber pagado impuestos, presentase como el paladín de los postergados. Sus ataques a los inmigrantes latinos y musulmanes contribuyeron a consolidar el apoyo de un núcleo de votantes blancos, de ambos sexos. Muchas mujeres desestimaron sus abusos. Una de ellas declaró: “A fin de cuentas no estamos eligiendo a un Papa”.

 

La adhesión a Trump fue ante todo emocional. Ninguno de los perjudicados por el sistema económico puede tener ilusión alguna que las cosas mejorarán con sus propuestas. Lo que se conoce hasta ahora es que adhiere a la vieja fórmula neoliberal: reducción de impuestos a los adinerados, desregulación, que es dar manga ancha a las empresas y limitar el rol del Estado. Esta es la receta que ha llevado a Estados Unidos a  la  situación actual en que la desigualdad ha crecido en forma constante en las últimas tres décadas. El 20 por ciento más rico de la población amasa 84 por ciento de la riqueza mientras  el quinto más pobre dispone del 0,1 por ciento. Un fenómeno que se agudizó desde 1980 con el Presidente Ronald Reagan. Una política que también fue aplicada en la Gran Bretaña de la Primera Ministra Margaret Thatcher. Asimismo, con gran entusiasmo, rigió las políticas del Chile dictatorial.

 

Trump ha logrado desviar el malestar por la inequidad para culpar a la globalización y su expresión concreta: los acuerdos de libre comercio. China es presentada como un competidor desleal. Pero se omite el hecho que, por ejemplo, la empresa estadounidense General Motors vende más vehículos en China que en Estados Unidos.  Acusa a los inmigrantes en situación irregular de deprimir los sueldos al trabajar por menos paga. Sus empresas han contratado legiones de estos mismos trabajadores. Trump ha circulado por los corredores del poder codeándose con la elite política, vanagloriándose de ello, lo que no le ha impedido denostarla explotando el descontento contra lo que muchos perciben como una casta política radicada en Washington. Una casta al servicio de la banca y  grandes intereses en detrimento del hombre común.

 

La pregunta en boga es: ¿hay un Trump con un discurso cargado de agresividad contra las minorías y otro más sobrio que empleará cuando asuma la presidencia? El tiempo dirá. Pero, por lo pronto, su corrosiva campaña contribuyó a polarizar  y legitimar prácticas aberrantes como la tortura. Las palabras no se las lleva el viento.