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Posts Tagged ‘Irak’

Éxitos y fracasos de Obama

January 12, 2017 Comments off

Al concluir sus mandatos el Presidente Barack Obama deja la interrogante  sobre cuál es su legado. El primer afroamericano en llegar a la Casa Blanca con la consigna: “Si podemos”, entusiasmo a millones de sus compatriotas. Era la hora del cambio en una sociedad con un triste legado de opresión racial. Unos once millones de inmigrantes, que no cuentan con residencia  permanente y viven al margen del sistema, esperanzados aguadaron una prometida reforma migratoria que regularizaría su situación.

La paradoja es que en el campo social, que se suponía sería el fuerte de Obama, las cosas no marcharon como esperaba. No logró la ansiada reforma migratoria y los millones de latinos esperan temerosos la ofensiva de deportaciones anunciadas por Donald Trump que ha anticipado que, de entrada, expulsará a unos tres millones de personas. En el frente racial a lo largo de su gobierno se vivieron varios episodios de ciudadanos negros asesinados por policías. Algunos de estos incidentes motivaron violentos desórdenes callejeros. Obama no se cansó de insistir en la necesidad de reducir la tenencia de armas de fuego. Una de las razones por la que la policía, más allá de sus sesgos étnicos, es de gatillo fácil es por el temor a enfrentar sospechosos armados. El fracaso en este campo fue total pues hoy los estadounidenses acumulan más armas de fuego que al inicio de su gestión. Tampoco logró cerrar en forma definitiva el campo de detención de Guantánamo en que aún hay presos que no han sido juzgados. Lo que si logró fue reducir de manera sustantiva el despliegue de tropas estadounidenses en Irak y Afganistán.

El otro lado de la moneda y quizás el más inesperado es el notable éxito de su gestión económica. Obama heredó en pleno la crisis del “subprime” en 2008. La tasa de desempleo llegó hasta 7,8 por ciento en el 2010. Hoy al entregar el gobierno ha bajado a cinco por ciento. La inflación es baja y quien lo hubiese dicho cumplió con la promesa de reducir  en 60 por ciento la dependencia del petróleo importado. En contrapartida aumentó en casi 300 por ciento la producción de energía solar y eólica. Esto en línea con los acuerdos asumidos a nivel mundial para bajar las emisiones de CO2 causantes del calentamiento global.

La frustración de haber jugado todo su capital político a favor de Hillary Clinton para terminar con Trump, que es el total opuesto a sus planteamientos, debe ser enorme. Pero debe consolarle haber culminado la presidencia con una popularidad que muchos mandatarios envidiarían. Las últimas encuestas le otorgan un 57 por ciento de aprobación. Su imagen crecerá con el tiempo. Su condición de orador excepcional y estilo personal trascenderá a la coyuntura política. Como suele ocurrir en política mucho dependerá del contraste con su sucesor.  En este campo, a juzgar por las polémicas desatadas por Trump incluso antes asumir la presidencia, las cosas pintan bien para Obama. En todo caso en Estados Unidos no es posible repostular a la presidencia después de haber cumplido dos mandatos. Así a los 55 años se jubila para siempre de la política de primera línea.

Mosul : la madre de todas las batallas.

October 20, 2016 Comments off

 

En las primeras horas del domingo comenzó la esperada ofensiva para liberar a Mosul de manos de los yihadistas. La segunda ciudad de Irak, con una población original de dos millones de habitantes,  fue capturada por el Estado Islámico (EI) en junio de 2014. El ataque en curso podría auspiciar el fin de la dominación territorial del EI en Irak.

La lucha por Mosul involucra tanto a potencias locales como a otras más distantes.  Según su desenlace podría cambiar la configuración del mapa de la región. El control sobre  Mosul reverbera en Siria, Turquía, Irán, Jordania y sobre todo el mundo árabe.

En primer lugar está el brutal choque entre la facción de musulmanes chiítas, que gobiernan Irak,  y los sunitas que son mayoría en Mosul.  El EI, que pertenece a la corriente sunita,  ha declarado una guerra a muerte contra los chiítas. Sus ataques suicidas han detonado bombas en mezquitas y concurridos mercados. Es la continuación de la  guerra civil librada entre ambas denominaciones, 2006-2007, que dejó medio millón de muertos.  Se  calcula  además que por tres  muertes violentas hay que sumar otras dos a causa de desplazamientos forzados, colapso del sistema hospitalario, falta de agua y alimentos.

En la batalla de Mosul convergen tropas oficialistas que incluyen al ejército y milicias chiíes con vínculos con Irán. Son éstas últimas las que despiertan la mayor inquietud pues en el pasado han cometido atrocidades contra la población sunita. También participa un importante contingente de tropas de la minoría kurda. Estados Unidos está presente con un contingente de al menos 600 efectivos de fuerzas especiales y asesores. La planificación de la batalla  ha corrido por cuenta del Pentágono.

El EI capturó la ciudad con un par de miles de sus combatientes que  lograron batir a más 50 mil soldados del ejército iraquí que abandonaron sus armas para huir. Ahora unos 25 mil atacantes enfrentan a unos seis mil yihadistas atrincherados en una vasta superficie que aún mantiene una población estimada en 1,2 millones de personas. Se anticipa que el enfrentamiento provocará el éxodo de  700 mil civiles.

 

Las tropas oficialistas, junto a los kurdos,  tienen una abrumadora superioridad numérica y de poder de fuego. La táctica de los atacantes será lanzar ofensivas localizadas para obligar al EI a revelar sus posiciones. Entonces intervendrán los drones y las fuerzas aéreas de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña para aniquilar a los yihadistas. Se prevé que será un proceso lento y complejo para causar el menor daño a la población. Porque de ello depende, en última instancia, si Irak subsistirá como un país o derivara en una partición. Hay quienes anticipan que  surgirán tres nuevos estados. Uno chiíta que incluirá Bagdad y el sur del Irak actual. Otro sunita en el norte de Irak y parte de Siria y Jordania,  el tercero sería el Kurdistán que como mínimo abarcaría regiones de Irak y Siria. Lo que parece seguro es que se evapora el sueño yihadista de fundar un califato.

 

Lobo solitario ataca en tren de alta velocidad.

August 28, 2015 Comments off

Un ataque terrorista tuvo lugar a bordo de un tren francés proveniente de Amsterdam. El notable heroísmo de algunos pasajeros, entre los que destacaron soldados estadounidenses de franco, impidió una masacre. El viernes pasado el marroquí Ayoub El Khazzani abrió fuego contra los pasajeros antes de ser desarmado. No hubo muertes y solo tres heridos. Cada incidente, sin embargo, deja cicatrices.

Una primera consecuencia es el debate sobre cómo deben proceder los servicios de inteligencia y la policía. El atacante ya figuraba en los ficheros de seguridad como un peligro potencial. En la actualidad hay unos seis mil europeos que están bajo vigilancia por su militancia o conexiones con organizaciones yihadistas. Estas personas son libres de viajar sin controles en 26 países de la Unión Europa que integran el acuerdo de Schengen. Como es prácticamente imposible el seguimiento de la gran mayoría varios países, entre ellos Francia, ejercen una vigilancia digital de los sospechosos. Sus teléfonos móviles son intervenidos para monitorear desplazamiento y conversaciones.

Un segundo debate es sobre la seguridad a bordo de los trenes. ¿Debe permitirse el despacho de paquetes o valijas no acompañadas? Algo que está prohibido en los aviones. Los viajeros frecuentes habrán experimentado atrasos en los vuelos debido a maletas cuyos dueños no aparecen a la hora del despegue. La línea aérea tiene la obligación de desembarcar el equipaje que se torna sospechoso. Cada pasajero debe pasar por detectores de metales además de otras verificaciones. Aplicar semejantes medidas a los cinco millones de viajeros que cada día aborda un tren Francia es impracticable. Lo que si se considera es ejecutar controles aleatorios. Esto es algo que ya ocurre en las calles y metros bajo el programa de seguridad Vigipirate. Estos controles preventivos tienen mucho de perfilamiento étnico y basta una piel morena y cabello rizado para que aumente exponencialmente la posibilidad que le exijan la documentación. Es una causa de malestar de muchos franceses descendientes de africanos que, con razón, sienten que son discriminados por ser tratados como sospechosos por sus rasgos físicos.

En el ataque al tren como muchos que los ocurridos en España, Gran Bretaña y otros países los atacantes eligen blancos de nulo valor político o militar. Su meta es que los europeos sufran algo de lo que ellos viven en sus países. Lo anticipó Osama bin Laden: “Juro a Alá que los estadounidenses jamás volverán a sentirse seguros, a menos que nosotros nos sintamos seguros y a salvo en nuestra tierra”.  El dilema para toda sociedad democrática es enfrentar con máxima efectividad la amenaza y restringir al mínimo las libertades públicas y el derecho de las personas a la privacidad.

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Los lobos solitarios

Los ciudadanos que adhieren a una visión fanática del islam, sin vínculos con una organización yihadista, son los más peligrosos. Los que han luchado en Siria o Irak están identificados. Pero estos individuos anónimos que los servicios de inteligencia llaman los “lobos solitarios” son indetectables. Muchas veces sus propias familias ignoran la devoción religiosa que los lleva a matar e inmolarse. Se estima que en Europa el universo de simpatizantes o ayudistas del yihadismo alcanza a unas 15 mil personas. Algunas de ellas podrían cruzar la línea del apoyo pasivo y entrar en acción en cierto momento. Todo dependerá del grado de radicalización de cada cual.

La misoginia yihadista

June 11, 2015 Comments off

Mujeres y  niñas secuestradas por el Estado Islámico (EI), en Siria e Irak, son vendidas como esclavas en mercados. Así lo denuncia Zainab Bangura, responsable de Naciones Unidas para investigar la violencia sexual. En su opinión  lo que ocurre en ambos países “es una guerra que se libra en los cuerpos de la mujeres”. Bangura relató la suerte de  un centenar de muchachas yazidis, una minoría religiosa,  que “fueron llevadas a una pequeña casa donde fueron desnudadas y lavadas”. Luego fueron exhibidas frente a un grupo de hombres que decidían sobre cual era valor de la mujer que deseaban adquirir como esclava. Bangura narra el caso de una chica de 15 años que fue seleccionada por un hombre cincuentón, un jeque como se hacen llamar los comandantes.  Otras son ofrecidas en matrimonio a voluntarios extranjeros que ingresan al EI. “Así atraen a los  jóvenes varones: tenemos mujeres para ustedes, vírgenes con las que pueden casarse” señaló la diplomática

Si alguien alguna vez mereció el calificativo de fundamentalista, en un sentido literal, es el mulá Mohamed Omar, el líder espiritual talibán que vive en la clandestinidad,  quien declaró que su meta era: “Recrear los tiempos del profeta (…) Queremos vivir la vida como la vivió el profeta hace 1400 años”. La plana mayor del EI comparte esta visión: así, por ejemplo, Abu Muhammad al-Adnani,  el vocero del EI, llamó a los musulmanes en los países occidentales a “romper con piedras los cráneos de los infieles…a envenenarlos, a destruir sus cultivos” todas alusiones a métodos señalados en los antiguos textos coránicos. Pero no excluyó técnicas contemporáneas como “atropellarlos con un vehículo”. Para que no quedaran dudas sobre las intenciones dijo: “Nosotros conquistaremos vuestra Roma, romperemos vuestras cruces y haremos esclavas a vuestras mujeres…Venderemos  a vuestros hijos  en el mercado de esclavos”.  Las denuncias  muestran que no era un discurso retórico.

Es una costumbre tan criminal como antigua el que los vencedores consideren a las mujeres como parte del botín de guerra.  Pero en el caso de los yihadistas la misoginia es total como lo  expresa el mulá Omar: “Por su naturaleza la mujer es un ser débil y vulnerable a la tentación (…) Una mujer que deja su casa para ir a trabajar, en forma inevitable tomará contacto con hombres extraños. Y, como lo muestra la experiencia en los países occidentales, éste es el primer paso hacia la prostitución”. Es una paradoja que quienes pontifican a favor de la pureza femenina incurran en violaciones, la esclavitud sexual  y otros comportamientos  aberrantes.

Agresiones contra las mujeres.

Aunque parezca increíble, la violación y el abuso contra las mujeres no estaban tipificados como un crimen de guerra. Durante mucho tiempo la vejación sexual era catalogada como un crimen contra la propiedad (del marido). Recién el año 2006 la Corte Penal Internacional (CPI) incorporó los crímenes sexuales como crímenes de guerra. La jurisprudencia internacional define la violación como: “Una invasión física de naturaleza sexual, cometida contra una persona bajo circunstancias coercitivas. La violencia sexual no se limita a la invasión física de un cuerpo humano y puede incluir actos que no impliquen la penetración o contacto físico”.

Batalla decisiva en Irak

May 21, 2015 Comments off

La narrativa de Washington y Bagdad apuntaba en una dirección: la contraofensiva contra el Estado Islámico (IS) avanzaba a paso firme. Pero los yihadistas, que han ganado una triste reputación por  degüellos y ejecuciones masivas, dieron la gran sorpresa. Aprovecharon una tormenta de arena para capturar Ramadi una de las mayores ciudades iraquíes. La polvareda les dio cobertura de los permanentes  bombardeos estadounidenses. Así el IS se acercó a meros 115 kilómetros de la capital.

Tan importante como la captura de la ciudad es la potente señal de incapacidad tanto de Estados Unidos como del gobierno iraquí. Los fabricantes de aviones de  última generación subrayan que sus máquinas operan en toda condición climática. No fue el caso pues la tormenta de arena ocultó a los atacantes. El ejército iraquí una vez más experimentó un colapso logístico. Las tropas que defendían Ramadi, entre las que destacaba su División Dorada considerada la mejor,  agotaron sus municiones y los que pudieron huyeron de desbanda. La batalla dejó 500 muertos entre uniformados y civiles. La inevitable interrogante es cómo es posible que los insurgentes fundamentalistas estén bien aperados. En cambio las tropas oficialistas, que cuentan con enormes recursos terrestres y aéreos facilitados por el Pentágono, carecen de los medios para luchar. La explicación está en un modelo errado de gestión militar en el cual la logística queda en manos de contratistas. A lo anterior se suma  una corrupción de dimensiones faraónicas.

Los voceros militares norteamericanos buscan bajar el perfil del desastre. Su magnitud puede aquilatarse por la reunión de urgencia del Presidente Barack Obama sus asesores de seguridad para analizar el revés. La estrategia de reconstruir al ejército iraquí y respaldarlo con apoyo aéreo  no dio los frutos esperados. Algunos analistas consideran que la caída de Ramadi es la peor derrota sufrida en lo que va de la guerra contra el EI. En este caso, a diferencia de lo ocurrido en Mosul, la ofensiva yihadista era  esperada y no fue repelida.

El impacto de la derrota ante el EI en una de las batallas decisivas reverberará en todo el Medio Oriente. Tanto Arabia Saudita como Jordania temen que efectivos del EI lleguen a sus fronteras. El reforzado prestigio de los yihadistas incrementará su reclutamiento a nivel internacional Se estima que unos 20 mil islamistas han viajado a Siria para incorporarse a sus filas.  Ello augura nuevos derramamientos de sangre.

Sunitas versus chiítas .

Haider al Abadi, el  Primer Ministro iraquí, ha movilizado a las milicias chies para enfrentar al EI. Con ello arriesga profundizar las grietas que dividen a sunitas y chiítas iraquíes. Ambas denominaciones libraron una guerra civil en 2006-2007 que dejó medio millón de muertos.  Se  calcula  además que por tres  muertes violentas hay que sumar otras dos a causa de desplazamientos forzados, colapso del sistema hospitalario, falta de agua, nutrición y deterioro de las condiciones de vida. Los chiítas aprovecharon su ejercicio del gobierno para operar escuadrones de la muerte desde el ministerio del Interior. Los sunís se aglutinaron tras Al Qaeda. Que más tarde dio origen al así llamado  Estado Islámico. En la reciente batalla en Tikrit las milicias chies derrotaron al EI y luego saquearon la ciudad habitada por sunís. En Irak es cada vez más frecuente el clamor por una partición del país.

Guerras islámicas.

May 1, 2015 Comments off

La guerra al interior del Islam no da tregua. El jueves 25 de marzo fue abierto un nuevo frente bélico en Yemen. Arabia Saudita, liderando una alianza de emiratos además Egipto y Marruecos, comenzó una campaña de bombardeos contra los Huthis, chiítas yemenitas también conocidos como  Ansar Alá (guerrilleros de Dios).  Es un paso más en la desintegración del viejo  Medio Oriente. Ello podría ser algo positivo en la medida que superase estructuras anquilosadas. Pero no es el caso. Las bombas que llueven en el sur de la península arábiga agravan el cisma entre las dos grandes corrientes del Islam.  Ello además de causar  gran destrucción y sufrimiento. Aunque los bandos en pugna enarbolan las banderas de sus respectivas creencias religiosas es, en los hechos, una lucha por la hegemonía política en la región.

La enemistad entre chiíes y sunitas nace con el propio Islam con la disputa sobre quién es el legítimo sucesor de Mahoma.  Pero el choque sangriento librado por ambas corrientes, en varios países,  despunta en 1979, con el triunfo de la revolución iraní que depuso a la monarquía del sha. El ímpetu político republicano teocrático chiíta de Teherán fue percibido como una amenaza por parte del mundo sunita,  que representa al 85 por ciento de los musulmanes que en total suman unos 1500 millones de seguidores. Washington, acusado de ser el gran Satán por el ayatolá Jomeini, se alió con el Irak de Saddam Hussein en la ofensiva lanzada contra Teherán en 1980. La guerra se convirtió en la más prolongada del siglo pasado. Concluyó con ambos países desangrados,  en 1988,  con la muerte de más de un millón de personas. El interés de Estados Unidos era proteger  a las monarquías medio orientales y, en especial, a la saudita  de los vientos de cambios. Ello le garantizaba el acceso  sin restricciones a la región que alberga cerca del 60 por ciento del petróleo mundial.

Finalmente, en lo que toca a Hussein, fue acusado de disponer de armas de destrucción masiva lo que le valió ser invadido en 2003. Fue uno de los errores estratégicos más gruesos  de Washington. Muchos de los conflictos actuales son derivados directos de ese yerro. El vacío de poder creado en Irak dio pie a una cadena de enfrentamientos entre sunitas y chiítas. El más mortífero, sin duda, fue el que tuvo lugar en Irak. En la guerra civil librada entre ambas corrientes, en especial en los años 2006-2007, murió cerca de medio millón iraquíes. Se  calcula  además que por tres  muertes violentas hay que sumar otras dos a causa de desplazamientos forzados, colapso del sistema hospitalario, falta de agua, nutrición y deterioro de las condiciones de vida. La virulencia del enfrentamiento gatilló el desarrollo de milicias, en los dos bandos, que practicaron el terrorismo e innumerables asesinatos sectarios.  En este caso el  río revuelto fue sinónimo de ganancia de extremistas.  Los chiíes aprovecharon su ejercicio del gobierno para operar escuadrones de la muerte desde el ministerio del Interior. Los sunís se aglutinaron tras Al Qaeda. Que más tarde dio origen al así llamado  Estado Islámico.

Yemen y  los huthis

Los huthis, así llamados por su líder original   Hussein Badreddin al-Huthi, muerto en 2004, son habitantes del norte del país que practican la variante zaidí  del islamismo chií.  Los huthis han combatido contra los saudíes desde 2004 en varios episodios. Más que un problema religioso la  monarquía saudí ve en ellos y otros chiítas la mayor amenaza para su trono.  De hecho en  2011 despachó tropas a Bahrein para sofocar un alzamiento de la mayoría chií.  Riyad ha reemplazado a Egipto como el líder del mundo árabe y del islamismo sunita y, por lo mismo, se erige como la barrera a la expansión de la influencia chií propugnada por Irán.

Dada la naturaleza de las fuerzas huthis , que tienen la adhesión de numerosos sunis y están muy mimetizadas con la población civil, los  bombardeos saudíes  serán insuficientes para contener a sus adversarios.  Tarde o temprano, si no se logra un acuerdo político,  tendrán que despachar tropas a Yemen. Los huthis son luchadores  avezados con décadas de experiencia en las tácticas guerrilleras. No en vano en la prensa iraní ya se habla del “Afganistán saudí”, con lo cual aluden a una guerra en la cual se empantanarán al igual que le ocurrió a Estados Unidos, que ha pasado 14 años en el país asiático sin lograr la victoria.

Desde el inicio de la operación “Tormenta Decisiva” cuando comenzaron los bombardeos saudíes el barril de petróleo subió cuatro dólares. Yemen no es un gran productor petrolero aunque tiene algunos yacimientos. El temor es que el conflicto se traslade a la propia Arabia Saudita y que,  por la vía de la infiltración o agentes,  comience una campaña de sabotaje de las instalaciones petroleras del reino. Es difícil evaluar cuan efectivos han sido los ataques aéreos saudíes. Lo que está a la vista es que han causado más de 600 muertos y más de 3.000 heridos. Hospitales y obras de infraestructura han sido alcanzadas por bombas y misiles.  Los organismos internacionales hablan ya de desastre humanitario. La experiencia muestra que este tipo de agresiones unen a las víctimas contra los atacantes.

Ganadores ciertos en la coyuntura actual,  dado el desgobierno,  son las organizaciones yihadistas.  Al Qaeda en la Península Arábiga, que reclama el ataque terrorista contra Charlie Hebdo en París, protagonizó una fuga masiva de una prisión liberando a cientos de militantes. Por su parte el Estado Islámico  infiltró,  el 20 de marzo, a  cuatro suicidas en mezquitas en que oraban fieles huthis causando la muerte de 130 de ellos. Yemen, que desde hace mucho cobija una serie de grupos extremistas, corre el riesgo de convertirse en la nueva meca del terrorismo.

El crítico factor saudí.

Con ironía se señala que el reino saudí es atendido por sus propios dueños. Ello porque todo lo que ocurre en el país pasa por las manos de la dinastía que rige a la nación con poderes absolutos. A falta de legitimidad popular la Casa de Saud ha invocado la religión y las armas. En  la esfera de las creencias el  Estado saudí descansa en una antigua alianza político religiosa. En 1744, Mohamed Ibn Saud, uno de los emires, firmó un pacto con el predicador Mohammed Ibn Abdel Wahab  que pretendía volver la fe islámica sunita a su pureza original. Las enseñanzas wahabitas calzaron bien con las aspiraciones políticas de la familia Saud que aspiraba a constituir un Estado  en oposición a los chiítas,  que gobernaban en Irán y gran parte de Irak. El wahabismo destaca por su total intolerancia. Todo musulmán ajeno a sus convicciones es un impío. En esta categoría cae más del diez por ciento de la población  saudí  chíi que vive hostilizada por  wahabitas  auspiciados por el gobierno.

Pero la fe no es suficiente. El reino saudí es el país con el cuarto gasto militar más alto del mundo después de Estados Unidos, China y Rusia. Según el SIPRI, el Instituto de Investigaciones para la Paz Internacional de Estocolmo, los saudíes destinan 9,3 por ciento de su PIB a la defensa. En plata ello representa 67 mil millones de dólares anuales (Chile gasta unos cinco mil millones de dólares). Nada más que en compras de armamentos los saudíes invirtieron el año pasado algo más de  9 mil millones de dólares. Las astronómicas cifras destinadas a la defensa reflejan la inseguridad de la petromonarquía gobernante. Teme ser destronada, como ocurrió a las coronas de Egipto y Libia que cayeron a manos de oficiales jóvenes como Gamal Abdel Nasser y Muammar Gadafi.

Para enfrentar el peligro doméstico y externo la familia real adoptó una política especial: gastar fortunas en armas pero mantener fuerzas armadas pequeñas. Pretende así impedir que los militares ganen peso político que despierten sus  ambiciones golpistas. Por otro lado, mediante un gran poder de fuego, aspira a disuadir a potenciales agresores. Es frecuente que las fuerzas armadas saudíes no logren cubrir las plazas vacantes con nacionales y deben contratar  un número importante de extranjeros. En períodos  de peligro recurre a Pakistán que le ha arrendado brigadas de su ejército para controlar la capital y los lugares santos.  Es un país que, para todos los propósitos prácticos, no cuenta con un ejército nacional. Algo demostrado a apenas dos semanas después de iniciados los bombardeos contra Yemen. Esto fue revelado por  Khawaja Asif, el ministro de Defensa paquistaní, que a su regreso de Riyad señaló que “Arabia Saudita ha solicitado aviones de combate, buques y soldados”. Ante este pedido China, que mantiene estrechas relaciones con Islamabad y Teherán,  desaconsejó a Pakistán sobre la conveniencia de una intervención en el conflicto. En definitiva el parlamento paquistaní votó contra una participación directa en la crisis yemení.

Hasta  ahora los saudíes evitaron entrar a las múltiples guerras de la región. En cambio participaron desde la retaguardia con fondos y armamentos. Respaldaron a Irak contra Irán. En paralelo fueron muy activos en la guerra de los muyahedín contra los soviéticos en Afganistán.  Allí  aportaron más de cuatro mil millones de dólares a Pakistán para derrotar al Ejército Rojo soviético. En la actualidad financian a varios grupos que combaten al gobierno en Siria.

En enero falleció, a los 90 años,  el rey Abdullá  que fue sucedido  por el actual monarca Salmán, 79 años,  que goza de mala salud. De inmediato nombró al crítico puesto de ministro de la Defensa a su hijo Mohammad bin Salmán.  Si la campaña militar en Yemen es exitosa desbrozará  su ruta al trono. Pero si fracasa abrirá la disputa entre sus hermanos y primos por la sucesión. La política de Estado del reino se desarrolla, como en la Europa medieval, en los estrechos muros palaciegos donde unos siete mil príncipes y princesas   acaparan el poder.

Una gran incógnita es que impacto tendrá sobre Arabia Saudita una intervención prolongada en Yemen. Pese a que la caída de la dinastía de los Saud es un pronóstico recurrente  el reino logró eludir las turbulencias de la Primavera Árabe.  En Washington y entre sus aliados no hay mayor preocupación por las inequidades de la monarquía. Pero si prestan atención a los gigantescos yacimientos  Ghawar, en el este del país, donde vive buena parte de la minoría chií   que son tratados como ciudadanos de segunda clase. Aunque peor trato reciben los trabajadores extranjeros en empleos de baja calificación donde constituyen el 85 por ciento. 56 por ciento de toda fuerza laboral, de un país de 30 millones de habitantes, son extranjeros.

A lo largo de la historia uno de los grandes factores desestabilizadores son las guerras. Si Riyad no consigue sus objetivos en Yemen el delicado tejido social del reino, en cuya cúpula hay rivalidades, podría abrir el camino al termino de un régimen anacrónico que  ha mostrado que es incapaz de efectuar reformas mínimas, como la de garantizar un estatuto de existencia legal para las mujeres. El atropello a los derechos humanos es ejemplificado por el bloguero saudí  Raif Badawi que fue condenado a mil latigazos por hacer críticas que incomodaron  al régimen. Después de los primeros 50 latigazos la condena fue suspendida por la precaria salud de la víctima. Semejante trato evoca comparaciones con la brutalidad del Estado Islámico. Pese a ello la alianza saudí estadounidense es solida. Aviones norteamericanos reabastecen en vuelo a los bombarderos saudíes.  En momentos en que Washington negocia un acuerdo para frenar el programa nuclear iraní busca, a la par, dar garantías a sus aliados suníes que está con ellos frente a Teherán.

Dada la fragilidad de las estructuras sociales de la región, como lo demostró la Primavera Árabe, las violentas pugnas entre sunitas y chiítas, la expansión del yihadismo del Estado Islámico y Al Qaeda, sumado a la lucha por la hegemonía entre diversos países, auguran  tiempos críticos. En este contexto la guerra que comienza en Yemen tiene el potencial de gatillar desastres mayores.

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La CIA y su nuevo enfoque

March 12, 2015 Comments off

John Brennan, el director de la CIA, anunció la semana pasada una reestructuración mayor de la agencia de espionaje estadounidense. Cada cierto tiempo la CIA realiza cambios drásticos en sus estructuras. Ellos son importantes dada su gravitación e injerencia a nivel internacional. Brennan señaló que  “No quiero solo ser parte de una agencia que informa sobre los incendios en el mundo, y el colapso de diversos países y sistemas”. De sus palabras se deduce que desea una participación más activa en los conflictos. Es esta voluntad de estar más presente en los campos de batalla la que le ha acarreado dificultades. En Estados Unidos hay quienes llaman a la CIA las tropas del Departamento de Estado. Con lo que quieren decir que son las que realizan las operaciones de política exterior. Más allá de apreciaciones burocráticas la CIA participa en bombardeos realizados mediante aviones no tripulados, drones,  y en el apoyo a facciones combatientes.

Brennan y las CIA han salido muy mal parados luego de un informe senatorial sobre la aplicación metódica de torturas, secuestros de personas y lugares secretos de detención. Además de mentir sobre presuntos éxitos logrados gracias a  las torturas. El propio Brennan reconoció que los métodos empleados eran “horrorosos”. Pero la admisión no le impidió anunciar un cambio, quizás el más importante, que consistirá terminar con la separación entre los agentes operativos y los analistas. En la gran mayoría de los servicios de inteligencia hay departamentos distintos que separan  a los que interpretan la información para convertirla en inteligencia de quienes actúan sobre su base. El motivo para mantenerlos distantes es que quienes analizan no se involucren en las operaciones. Eso para asegurar mayor objetividad y frialdad en el análisis. Algo que ayuda a no cometer errores en terrenos resbaladizos donde hay pocas certezas. Uno de los mayores errores de la inteligencia militar chilena durante la dictadura fue no ejercer esta separación. Los que recababan información eran los mismos que luego ejecutaban las misiones. Una vez que llegaban a una conclusión en la fase indagatoria ya estaba firmada la sentencia.

Una de las novedades en la CIA es la creación de una nueva ala destinada a la innovación digital. A juicio de Brennan las ciberamenazas y el empleo de tecnología digital jugarán un papel determinante en los conflictos futuros. Señaló que quienes no anticipen esta situación corren el riesgo de sufrir la misma suerte que la empresa Kodak que no supo reaccionar a tiempo.

Fallos de inteligencia.

Las limitaciones de la inteligencia occidental quedaron claras durante la guerra en Afganistán. Marc Gerecht, quien trabajó para la CIA, en el Medio Oriente durante nueve años, criticó hace algún tiempo a la agencia por “burocrática, no le gusta asumir riesgos, y su programa de contraterrorismo en el Medio Oriente es un mito” Otro funcionario con experiencia en la región declaró: “Probablemente la CIA no tiene un solo funcionario calificado, que hable árabe y haya vivido en el Medio Oriente, que pueda pasar por fundamentalista. Y menos que se presente de voluntario para pasar años con una comida atroz y sin una mujer en las montañas de Afganistán”. Otro agente agregó: “Operaciones que impliquen diarrea como forma de vida simplemente no se ejecutan”. Quizás esto explique por qué Estados Unidos fue tomado por sorpresa por la ofensiva del  Estado Islámico que el año pasado arrasó con el ejército iraquí.