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Posts Tagged ‘Afganistán’

Afganistán y sus mil generales

August 24, 2017 Comments off

“Afganistán es una pérdida total. Es hora de volver a casa”  tuiteó Donald Trump en 2012. Está semana, instalado en la Casa Blanca, viró en 180 grados y anunció el despacho de más tropas para continuar la guerra que Estados Unidos inició hace 16 años, que ya es la más larga de su historia. No precisó la cantidad de efectivos pero se estima que podrían ser unos cuatro mil que reforzarán a los ocho mil que combaten en el país asiático. En todo caso prometió que  “Nosotros no vamos a construir la nación nuevamente…Vamos a matar terroristas”.  Concluyó su mensaje prometiendo la victoria que les ha resultado tan elusiva.  Pero no aclaró qué tendría que ocurrir para proclamar que había vencido.

Kabul y Washington  enfrentan la poderosa  insurgencia de los talibanes que ha cobrado la vida de unos dos mil estadounidenses. Pero quizás un enemigo tan peligroso como los fundamentalistas islámicos es la incapacidad y corrupción del  gobierno afgano. Esto no es nuevo. En las semanas que precedieron la invasión a Afganistán, el 2001,  unidades norteamericanas y británicas se infiltraron en el país con la misión de explotar las divisiones de un país fragmentado en clanes dominados por atávicos odios tribales y étnicos. El arma era el dinero para comprar lealtades. Seguían la vieja enseñanza del Presidente mexicano Álvaro Obregón (1920-1924) que afirmaba: “Yo no conozco a ningún general que aguante un cañonazo de 50.000 pesos”. En el caso de los líderes afganos los cañonazos ascendían en promedio los 200 mil dólares. Esto era lo que exigían a los caudillos para que junto a sus seguidores para cambiar de bando y abandonar el régimen talibán.

La invasión de las fuerzas occidentales en nada cambió la corrupción generalizada. Una demostración es el hecho que el país cuenta con mil generales de ejército  bien remunerados además de sus respectivos guardaespaldas, una importante señal de estatus.  Los grados de coronel y general son comprados a buen precio sin que los que ostentan los galones tengan calificación alguna. Algunos no superan los 30 años. Estados Unidos cuenta con 886 generales  y Chile con 49.

La estrategia militar de  Trump postula metas pero no plazos. La intención es desmoralizar a los talibanes al no señalar una fecha de salida del país. Es necesario tener en cuenta que los afganos derrotaron en su tiempo a los británicos y más tarde a los soviéticos. Nadie ha logrado someterlos durante mucho tiempo. Cuando no han luchado contra extranjeros  lo hacen entre ellos y  a lo largo de décadas. Así que lo más probable es que sean los invasores de turno los que terminen por abandonar las inhóspitas alturas altiplánicas.

Una opción considerada por Trump, a sugerencia del ex asesor estratégico Steve Bannon, fue el despacho de tropas mercenarias encuadradas por empresas privadas. Así el Estado se libraría hasta cierto punto de la presión política que ocasionan las bajas. Esta posibilidad fue desechada por los generales presentes en la Casa Blanca así como por el Pentágono. Un líder talibán, por su parte, declaró estar dispuesto a combatir por los próximos 16 años.

 

 

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Éxitos y fracasos de Obama

January 12, 2017 Comments off

Al concluir sus mandatos el Presidente Barack Obama deja la interrogante  sobre cuál es su legado. El primer afroamericano en llegar a la Casa Blanca con la consigna: “Si podemos”, entusiasmo a millones de sus compatriotas. Era la hora del cambio en una sociedad con un triste legado de opresión racial. Unos once millones de inmigrantes, que no cuentan con residencia  permanente y viven al margen del sistema, esperanzados aguadaron una prometida reforma migratoria que regularizaría su situación.

La paradoja es que en el campo social, que se suponía sería el fuerte de Obama, las cosas no marcharon como esperaba. No logró la ansiada reforma migratoria y los millones de latinos esperan temerosos la ofensiva de deportaciones anunciadas por Donald Trump que ha anticipado que, de entrada, expulsará a unos tres millones de personas. En el frente racial a lo largo de su gobierno se vivieron varios episodios de ciudadanos negros asesinados por policías. Algunos de estos incidentes motivaron violentos desórdenes callejeros. Obama no se cansó de insistir en la necesidad de reducir la tenencia de armas de fuego. Una de las razones por la que la policía, más allá de sus sesgos étnicos, es de gatillo fácil es por el temor a enfrentar sospechosos armados. El fracaso en este campo fue total pues hoy los estadounidenses acumulan más armas de fuego que al inicio de su gestión. Tampoco logró cerrar en forma definitiva el campo de detención de Guantánamo en que aún hay presos que no han sido juzgados. Lo que si logró fue reducir de manera sustantiva el despliegue de tropas estadounidenses en Irak y Afganistán.

El otro lado de la moneda y quizás el más inesperado es el notable éxito de su gestión económica. Obama heredó en pleno la crisis del “subprime” en 2008. La tasa de desempleo llegó hasta 7,8 por ciento en el 2010. Hoy al entregar el gobierno ha bajado a cinco por ciento. La inflación es baja y quien lo hubiese dicho cumplió con la promesa de reducir  en 60 por ciento la dependencia del petróleo importado. En contrapartida aumentó en casi 300 por ciento la producción de energía solar y eólica. Esto en línea con los acuerdos asumidos a nivel mundial para bajar las emisiones de CO2 causantes del calentamiento global.

La frustración de haber jugado todo su capital político a favor de Hillary Clinton para terminar con Trump, que es el total opuesto a sus planteamientos, debe ser enorme. Pero debe consolarle haber culminado la presidencia con una popularidad que muchos mandatarios envidiarían. Las últimas encuestas le otorgan un 57 por ciento de aprobación. Su imagen crecerá con el tiempo. Su condición de orador excepcional y estilo personal trascenderá a la coyuntura política. Como suele ocurrir en política mucho dependerá del contraste con su sucesor.  En este campo, a juzgar por las polémicas desatadas por Trump incluso antes asumir la presidencia, las cosas pintan bien para Obama. En todo caso en Estados Unidos no es posible repostular a la presidencia después de haber cumplido dos mandatos. Así a los 55 años se jubila para siempre de la política de primera línea.

La CIA y su nuevo enfoque

March 12, 2015 Comments off

John Brennan, el director de la CIA, anunció la semana pasada una reestructuración mayor de la agencia de espionaje estadounidense. Cada cierto tiempo la CIA realiza cambios drásticos en sus estructuras. Ellos son importantes dada su gravitación e injerencia a nivel internacional. Brennan señaló que  “No quiero solo ser parte de una agencia que informa sobre los incendios en el mundo, y el colapso de diversos países y sistemas”. De sus palabras se deduce que desea una participación más activa en los conflictos. Es esta voluntad de estar más presente en los campos de batalla la que le ha acarreado dificultades. En Estados Unidos hay quienes llaman a la CIA las tropas del Departamento de Estado. Con lo que quieren decir que son las que realizan las operaciones de política exterior. Más allá de apreciaciones burocráticas la CIA participa en bombardeos realizados mediante aviones no tripulados, drones,  y en el apoyo a facciones combatientes.

Brennan y las CIA han salido muy mal parados luego de un informe senatorial sobre la aplicación metódica de torturas, secuestros de personas y lugares secretos de detención. Además de mentir sobre presuntos éxitos logrados gracias a  las torturas. El propio Brennan reconoció que los métodos empleados eran “horrorosos”. Pero la admisión no le impidió anunciar un cambio, quizás el más importante, que consistirá terminar con la separación entre los agentes operativos y los analistas. En la gran mayoría de los servicios de inteligencia hay departamentos distintos que separan  a los que interpretan la información para convertirla en inteligencia de quienes actúan sobre su base. El motivo para mantenerlos distantes es que quienes analizan no se involucren en las operaciones. Eso para asegurar mayor objetividad y frialdad en el análisis. Algo que ayuda a no cometer errores en terrenos resbaladizos donde hay pocas certezas. Uno de los mayores errores de la inteligencia militar chilena durante la dictadura fue no ejercer esta separación. Los que recababan información eran los mismos que luego ejecutaban las misiones. Una vez que llegaban a una conclusión en la fase indagatoria ya estaba firmada la sentencia.

Una de las novedades en la CIA es la creación de una nueva ala destinada a la innovación digital. A juicio de Brennan las ciberamenazas y el empleo de tecnología digital jugarán un papel determinante en los conflictos futuros. Señaló que quienes no anticipen esta situación corren el riesgo de sufrir la misma suerte que la empresa Kodak que no supo reaccionar a tiempo.

Fallos de inteligencia.

Las limitaciones de la inteligencia occidental quedaron claras durante la guerra en Afganistán. Marc Gerecht, quien trabajó para la CIA, en el Medio Oriente durante nueve años, criticó hace algún tiempo a la agencia por “burocrática, no le gusta asumir riesgos, y su programa de contraterrorismo en el Medio Oriente es un mito” Otro funcionario con experiencia en la región declaró: “Probablemente la CIA no tiene un solo funcionario calificado, que hable árabe y haya vivido en el Medio Oriente, que pueda pasar por fundamentalista. Y menos que se presente de voluntario para pasar años con una comida atroz y sin una mujer en las montañas de Afganistán”. Otro agente agregó: “Operaciones que impliquen diarrea como forma de vida simplemente no se ejecutan”. Quizás esto explique por qué Estados Unidos fue tomado por sorpresa por la ofensiva del  Estado Islámico que el año pasado arrasó con el ejército iraquí.

Las tropas fantasmas

December 4, 2014 Comments off

Un negocio muy rentable: cobrar sueldos y mantención por tropas inexistentes.  Haider al-Abadi , el Primer Ministro iraquí,  viene de denunciar ante el parlamento que en su país hay al menos 50.000  soldados inexistentes, por los que otros perciben sus ingresos. La paga  promedio del soldado iraquí es de 600 dólares. De manera que el monto del fraude es del orden de los 350 millones de dólares. Bueno, si esa es la cifra real  de los muertos, desertores y quienes se han ido a casa pero que permanecen en las nominas de pago. El diputado Hamid al-Mutlaq, miembro de la comisión de Seguridad y Defensa, cree que, en realidad,  la cifra podría alcanzar al triple. Vale decir 150.000  uniformados fantasmas.  Si este fuera el caso explicaría la facilidad con que los yihadistas del ISIS han ocupado un tercio del país en cuestión de pocos meses. A fin de cuentas en el papel el ejército iraquí dispone de 270.000 efectivos. Ahora, claro, nadie osaría decir cuál es la cifra exacta en estos días.  Pero cualquiera sea el monto del fraude ha quedado al descubierto la magnitud de la corrupción militar iraquí. Es una gran trenza que involucra desde generales a cabos.

En Irak el escándalo ha quedado al descubierto por la reciente debacle militar sufrida ante los fundamentalistas islámicos. En América Latina también se han detectado soldados fantasmas. Ocurrió en la guerra entre El Salvador y Honduras en 1969. Fue el primer conflicto bélico  en el hemisferio desde la Segunda Guerra Mundial. El choque entre ambas naciones centroamericanas es  recordado como la “guerra del fútbol”,  pues las fricciones entre ambos países aumentaron durante los partidos para clasificar al mundial de 1970. El hecho es que tropas salvadoreñas atacaron a Honduras en varios frentes. En uno de los enfrentamientos quedó al descubierto que la guarnición hondureña de Santa Rosa de Copán, que en teoría disponía de un millar de efectivos, en realidad apenas contaba con 463. La dotación restante no pasaba de ser una ficción administrativa que permitía a los comandantes y algunos de sus oficiales cobrar un presupuesto por mil sueldos y bocas.

Las guerras desnudan los fraudes realizados en los cuárteles y que son difíciles de detectar en tiempos de paz. Proverbiales son los estallidos de arsenales. Es cierto que contienen elementos altamente explosivos pero en muchos casos se ha constatado que son deliberados. El propósito ese blanquear ventas en el mercado negro o bien ocultar compras  de armas inferiores a las declaradas.

Mucho peor, en todo caso, es lo ocurrido con los llamados “falsos positivos” en Colombia  donde militares cobraban por  matar a inocentes para ganar premios. Es lo que ha pasado en Colombia en la guerra contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Un positivo, en la jerga castrense,  es dar muerte a un insurgente.  Pero si es un civil cualquiera se configura un falso positivo. Mandos castrenses  colombianos   estimularon crímenes de inocentes para hacerlos pasar por positivos. A cambio los asesinos uniformados recibían semanas de vacaciones y remuneraciones del orden de los dos mil dólares. La  Procuraduría  ha investigado  por presuntas ejecuciones extrajudiciales a 2.742 miembros del Ejército.

Afganistán: fuego verde sobre azul

August 9, 2014 Comments off

El general de dos estrellas Harold Green,  del ejército estadounidense, murió alcanzado por los disparos de un soldado afgano.  En la fatal descarga fueron alcanzados otros 15 militares más, entre ellos un brigadier-general alemán, un general afgano junto a otros altos oficiales occidentales. El atacante fue muerto en el sitio del suceso, Camp Qarga que alberga la  Universidad Nacional de Defensa, en la que son formados los oficiales del ejército nacional afgano.

En la jerga militar los incidentes son catalogados  por colores. En los ejercicios bélicos occidentales siempre las fuerzas propias son azules. Los enemigos, no era difícil de imaginar,  son los rojos. En caso de fuego amigo, cuando por accidente soldados son alcanzados por su propio bando, se habla de azul sobre azul. En Afganistán, donde se han registrado numerosos ataques deliberados por parte de soldados criollos contra aliados extranjeros, se aplica el rotulo de verde sobre azul.  2012 fue el año récord de este último tipo de agresiones:  62 soldados, en su mayoría norteamericanos, murieron en una cuarentena de balaceras.  Ello representó cerca de un cuarto  de las bajas fatales de las fuerzas foráneas dicho año.   Los ataques  por parte de quienes cabría esperar gratitud por compartir su destino en el campo de batalla, contra los insurgentes talibanes, minó la confianza de las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos. Para aminorar los riesgos fueron tomadas ciertas precauciones entre las que destacó la táctica del “ángel guardián”. En cada encuentro, desde un ejercicio de instrucción a un partido de fútbol o un asado, un par de soldados occidentales montaban una guardia armada, lo más discreta posible para no ofender a las tropas nativas. 

Las investigaciones sobre las causas de los ataques sorprendieron al Pentágono. La sospecha inicial apuntaba a talibanes infiltrados.  En realidad el grueso de las agresiones fueron ejecutadas por soldados descontentos. A menudo la causa fue el resentimiento contra lo que estimaban un falta de respeto por parte de las tropas occidentales. En este último incidente, el más grave de todos,  los talibanes no se han adjudicado la autoría. El futuro de la presencia Occidental en  el disputado país asiático es complejo. Todos los miembros de la coalición internacional han retirado sus efectivos o están en proceso de hacerlo. Estados Unidos se propone acabar con todas sus misiones de combate a fines de este año y completar la retirada para el 2016. Ello pese a que la amenaza de los talibanes está tan presente como siempre. 

Estados Unidos invadió Afganistán, en 2001, luego que el gobierno talibán rechazó la entrega de  Osama bin Laden y otros líderes de Al Qaeda que residían en el país. Los fundamentalistas islámicos guiados por el mulá Omar, cuyo paradero todavía es un misterio, replicaron que la hospitalidad acordada a bin Laden no era negociable. El Presidente George W. Bush, bajo el impacto de los atentados del 11-S-2001, despachó tropas que llegaron a sumar  los 100 mil efectivos. Han pasado  casi 13 años, la guerra más larga librada por Washington,  con un enorme costo humano y material. Pero al igual que los británicos en el siglo XIX y los soviéticos en el siglo XX en este siglo los estadounidenses dejarán el país sin lograr la anhelada victoria.

Los peligros del 5774

September 6, 2013 Comments off

Esta semana, el calendario judio viene de celebrar el ingreso al 5774. Y como es la tonica en el Medio Oriente, la mayoria de sus habitantes miran con inquietud el futuro de la region. El grueso de los israelies no cree, en todo caso, que ante un ataque estadounidense contra Siria, Damasco responda con el disparo de misiles en su contra. La confianza israeli descansa en la enorme superioridad militar de Israel sobre Siria. Ello no impide que muchos israelies renueven los filtros de sus mascaras de gases. Largas filas se han formado en algunos puntos de distribucion. Por su parte el gobierno israeli disparo un misil sobre el Mediterraneo. Este fue detectado por los rusos que lo dieron a conocer. Las autoridades israelies dijeron que era un ejercicio planificado con anterioridad. En la jerga diplomatico-militar a este tipo de actividades se les llama “senales”.
El gobierno sirio, por su parte, ha adoptado ya una serie de medidas defensivas como por ejemplo proteger su fuerza de misiles. Estos, sin duda, figuraran en la primera linea de los bombardeos norteamericanos. Su destruccion representaria una merma seria a la capacidad disuasiva de Damasco.
Iran ha mantenido un bajo perfil desde el empleo de sustancias quimicas en Siria un par de semanas atras. Dicho sea de pasada las intervenciones militares estadounidenses en la region han favorecido a Teheran. La caida de los Taibanes en Afganistan, enemigos acerrimos de los iranies, y la derrota de Saddam Hussien en Irak, pais con el cual Iran libro la guerra mas larga del siglo pasado, terminaron por aumentar la influencia irani en la region.
Ahora la respuesta de Teheran apunta al fortalecimiento de sus aliados locales. El principal aliado de Siria e Iran es Hezbola, la organizacion politico millitar chiita, que controla buena parte del sur del Libano. Sus milicianos, que combaten junto al regimen sirio, han sido movilizados a un nivel de alerta y a ocupar sus posiciones de combate. Entre las instrucciones figura apagar todos los telefonos moviles para evitar que se detecten sus desplazamientos.
En el estado de incertidumbre y complejas rivalidades del Medio Oriente nadie puede pronosticar con certeza que impacto tendra un ataque aereo contra el regimen de Damasco. Siempre cabe invocar el viejo decir que se sabe como empiezan las guerras pero nunca se sabe como terminaran.

Menos guerra, menos drones.

May 24, 2013 Comments off

El empleo de aviones no tripulados, los llamados drones, son objeto de una creciente crítica. El Presidente Barack Obama, con el propósito de tranquilizar a la opinión pública estadounidense e internacional, aclaró las condiciones bajo las cuales operaran estas plataformas robóticas armadas que, hoy por hoy, son los instrumentos predilectos para atacar a presuntos terroristas.
Obama dijo que el empleo de Drones constituía un arma legítima en “una guerra justa”. Cabe preguntarse cuál guerra pues difícilmente la campaña contra las organizaciones yihadistas , en diversos países, puede catalogarse como una guerra. En rigor es una campaña contra núcleos militantes de poco peso. Peligrosos sí, pero siempre habrán grupos que recurran al método terrorista y ello no permite hablar de guerra y todo lo que ella conlleva. El propio Obama admitió en su alocución que Estados Unidos no puede permanecer “en una guerra perpetua”, ya sea a través de ataques con drones u operaciones de fuerzas especiales. Al fin y al cabo es una “guerra” que ya lleva 12 años y que comenzó con los atentados del 11-S-2001. El mandatario advirtió que persistir en eternizar la “guerra” sería “contraproducente”.
Lo contraproducente son ataques lanzados sobre países soberanos donde provocan gran animosidad, como en Pakistán y Afganistán. La muerte de civiles en el curso de las incursiones ha desatado grandes movilizaciones anti norteamericanas. La presencia de los drones, incluso los de mera observación, causa una ansiedad mayor en las regiones en las que operan. En definitiva dar muerte a presuntos enemigos, que no han sido juzgados, con el propósito de prevenir un sospechado ataque está fuera del derecho humanitario. Basta con considerar la cantidad de identificaciones erróneas cometidas, en forma cotidiana, por la justicia ordinaria. ¿De dónde proviene la inteligencia que guía los ataques? En muchos casos de agentes e informantes pagados que no es inusual que tengan sus propias agendas. El margen de error es enorme. No en vano Obama aclaró que no permitiría el empleo de drones sobre su país.
En cuanto a las normas que regirán el empleo de estas armas en el futuro señaló cuatro criterios. Uno, tener la “casi certeza” que el blanco está presente y que civiles no resultarán heridos o muertos. Dos, la captura no es posible. Tres, las autoridades del país en cuestión no pueden o no están dispuestas a enfrentar la amenaza. Cuatro, no hay ninguna otra alternativa disponible. En todo caso los ataques con drones han disminuido en el último tiempo. Pero como lo señaló Obama seguirán prestando servicio. Desde la perspectiva de Washington es el arma ideal que permite golpear a enemigos remotos, que operan en territorios inaccesibles y, lo más importante, sin exponerse a pérdidas propias que conllevan un alto costo político.