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Posts Tagged ‘Gran Bretaña’

El modelo anglosajón en crisis

June 15, 2017 Comments off

Durante más de siete décadas el campo occidental ha seguido el modelo anglosajón: léase la conducción de Washington y Londres. En estas capitales fue trazada la arquitectura del mundo actual. Desde las instituciones dominantes en el campo militar, como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a la esfera económica con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial nacen de la Carta Atlántica, concebida por el Presidente Franklin D. Roosevelt y el Primer Ministro Winston Churchill en tiempos de la Segunda guerra Mundial.

El éxito de toda ideología ,que aspire a cierta universalidad, es convencer al mayor número de personas posible que es la mejor opción para mejorar la vida de todos. Incluso el colonialismo postulaba los beneficios civilizatorios, económicos y tecnológicos aportados a las sociedades colonizadas. La propuesta anglosajona, de post guerra, destacaba la democracia, el libre comercio y  la generación de riqueza a partir de la libertad de los agentes económicos para desplegar su creatividad. La libre competencia debía dirimir quienes serían los triunfadores. .

Hoy surge la interrogante si el mundo se asoma a un cambio de época. ¿Se vive ya el fin de la hegemonía ideológica anglosajona? Son los propios líderes los que renuncian a sus postulados universalistas. Trump repite hasta la saciedad su eslogan “América primero”. La meta proclamada es “hacer América grande una vez más”. Nada muy diferente del pasado salvo que antes se decía que lo que era bueno para América también lo era para el resto. Las señales de distanciamiento estadounidense  de Europa son nítidas:  los europeos dedican más recursos a la defensa o Washington, que cubre a 75 por ciento de los gastos de la  OTAN,  renuncia a la defensa automática si alguno de los países miembros es atacado. La mera advertencia ha agrietado la confianza en la alianza militar.

Gran Bretaña, por su parte, está embarcada en su Brexit, o el abandono de la asociación con la Unión Europea. Es el triunfo de una visión nacionalista y estrecha. Mala hora, en todo caso,  escogió Londres para divorciarse de sus vecinos. Si tenía la esperanza de cerrar filas con Estados Unidos ahora se topa con un Trump que predica el aislacionismo. Así lo que ambos lados del Atlántico llamaban la “relación especial” que unía a los primos anglosajones  aparece difusa y con metas divergentes. Un cuadro muy diferente al de los años 80 cuando Ronald Reagan y Margaret Thatcher promovían al unísono las virtudes del neoliberalismo. Hoy el debate sobre el calentamiento global y la renuncia de Estados Unidos al Acuerdo de París abre una zanja entre europeos, incluidos los británicos, y Washington. Es un tema decisivo ya que Trump denuncia  al Acuerdo como un cuento para limitar el progreso económico de su país. En cambio en el viejo continente, como en el resto del mundo, existe la convicción que las emisiones de gases de efecto invernadero, causadas por actividades humanas, es la principal amenaza para la humanidad.

La hora de la post-verdad

November 17, 2016 Comments off

Varias mujeres denunciaron a Donald  Trump por acoso  sexual  El acusado negó en forma tajante las imputaciones. Consultada una de sus seguidoras si las acusaciones alteraban su intención de voto respondió: “No, porque no estamos eligiendo a un Papa”. En la réplica es claro que los hechos son secundarios. Lo primordial es la identificación con lo que Trump representa.

A este fenómeno alude el británico Diccionario de Oxford  que viene de elegir la palabra del año.  El concepto internacional seleccionado es “post-truth” o  en castellano la post-verdad. Es un término para señalar que los hechos objetivos pasan a segundo plano. El mayor impacto en la formación de la opinión pública no es dictado por datos duros sino  que por  emociones.  Casper Grathwohl, en nombre del diccionario, señaló que la post-verdad es “una de las palabras definitorias de nuestro tiempo”.

En todo caso desde hace algunos años circula el término “política post-verdad” que algunos llaman “política post -factual”. A propósito de ello Politifact, un medio estadounidense de verificación de datos,  estableció que 70 por ciento de las afirmaciones sobre hechos realizadas por Trump debían considerase “mayormente falsas”, falsas” o “completamente falsas”. Un ejemplo de lo último; Trump dijo en relación a la inmigración que Hillary Clinton “quiere dejar que la gente entre al país. Podríamos tener 650 millones  entrando y no haríamos nada al respecto. Piense. Eso es lo que podría pasar. Se podría triplicar la población del país en una semana”. Ni siquiera cuadra la aritmética: Estados Unidos tiene 324 millones de habitantes.

 

Se podría pensar que las matemáticas es lo forma más exacta de representar la realidad. En cuyo caso los mejores cronistas serían los contadores. Pero nadie ignora cuan frecuente es el “masajeo” de las cifras para que terminen cuadrando. Por algo es famosa la sentencia de un político inglés que advertía que “hay mentiras, malditas mentiras y estadísticas”. Las cifras pueden ser correctas, pero admiten diferentes lecturas. Las magnitudes dependen de con qué se las compare. El asunto es aún más complejo dado el alud de datos provenientes de una enorme cantidad de fuentes. Esto ha abierto el gran debate sobre la confiabilidad de la información que circula en las redes sociales. Es alarmante escuchar a personas que citan “a la internet” como una fuente. Es tan vago como señalar que “alguien me lo dijo”.  Los medio varían en su rigurosidad y padecen de una percepción selectiva.  Incluso en la academia muchos estudios que presumen de científicos son financiados por industrias interesadas en influir a la opinión pública.  Numerosas universidades obtienen fondos de empresas o asociaciones profesionales para el desarrollo de investigaciones. Como se suele decir no hay tal cosa como un almuerzo gratis, los financiamientos no son neutros.

En un cuadro en que es duro formarse una opinión florece la post-verdad. Cada cual identifica a ciertos líderes de opinión. Muchas veces es un proceso que resulta más emocional que racional. Hay algo que lleva a creerle a uno más que a otro.  En la batalla de la post-verdad Trump fue el claro vencedor.

Trump Presidente

November 10, 2016 Comments off

Muy pocos vaticinaron el triunfo presidencial de Donald Trump. Muchos, sin embargo,  sabían del malestar que embargaba a  numerosos estadounidenses.  ¿Cómo fue posible que tantos analistas no vieran lo que estaba ante sus ojos?  Más intrigante aún resulta el que casi la mitad de los votantes optaron por Donald Trump. En cifras absolutas la demócrata Hillary Clinton obtuvo más votos. Pero Trump consiguió más delegados al colegio electoral ¿Cuál fue la fórmula utilizada para vencer? Una parte de la respuesta está en su figura. Su estilo rupturista  le permitió, pese a ser un multimillonario que admite no  haber pagado impuestos, presentase como el paladín de los postergados. Sus ataques a los inmigrantes latinos y musulmanes contribuyeron a consolidar el apoyo de un núcleo de votantes blancos, de ambos sexos. Muchas mujeres desestimaron sus abusos. Una de ellas declaró: “A fin de cuentas no estamos eligiendo a un Papa”.

 

La adhesión a Trump fue ante todo emocional. Ninguno de los perjudicados por el sistema económico puede tener ilusión alguna que las cosas mejorarán con sus propuestas. Lo que se conoce hasta ahora es que adhiere a la vieja fórmula neoliberal: reducción de impuestos a los adinerados, desregulación, que es dar manga ancha a las empresas y limitar el rol del Estado. Esta es la receta que ha llevado a Estados Unidos a  la  situación actual en que la desigualdad ha crecido en forma constante en las últimas tres décadas. El 20 por ciento más rico de la población amasa 84 por ciento de la riqueza mientras  el quinto más pobre dispone del 0,1 por ciento. Un fenómeno que se agudizó desde 1980 con el Presidente Ronald Reagan. Una política que también fue aplicada en la Gran Bretaña de la Primera Ministra Margaret Thatcher. Asimismo, con gran entusiasmo, rigió las políticas del Chile dictatorial.

 

Trump ha logrado desviar el malestar por la inequidad para culpar a la globalización y su expresión concreta: los acuerdos de libre comercio. China es presentada como un competidor desleal. Pero se omite el hecho que, por ejemplo, la empresa estadounidense General Motors vende más vehículos en China que en Estados Unidos.  Acusa a los inmigrantes en situación irregular de deprimir los sueldos al trabajar por menos paga. Sus empresas han contratado legiones de estos mismos trabajadores. Trump ha circulado por los corredores del poder codeándose con la elite política, vanagloriándose de ello, lo que no le ha impedido denostarla explotando el descontento contra lo que muchos perciben como una casta política radicada en Washington. Una casta al servicio de la banca y  grandes intereses en detrimento del hombre común.

 

La pregunta en boga es: ¿hay un Trump con un discurso cargado de agresividad contra las minorías y otro más sobrio que empleará cuando asuma la presidencia? El tiempo dirá. Pero, por lo pronto, su corrosiva campaña contribuyó a polarizar  y legitimar prácticas aberrantes como la tortura. Las palabras no se las lleva el viento.

El acercamiento argentino británico

September 15, 2016 Comments off

Londres y Buenos Aires dieron un giro en sus fricciones por las Islas Malvinas. En un acuerdo la ministra de Relaciones Exteriores argentina Susana Malcorra y el vice canciller británico, Alan Duncan, dispusieron varias medidas que acercan a ambos países. Lo más inmediato es la ampliación de los vuelos a Mount Pleasant, el aeropuerto de la isla. Algo que es música para los isleños que dependen de un vuelo semanal de Latam que una vez al mes hace escala en Río Gallegos. El nuevo espíritu está expresado en el comunicado conjunto que insta a  “adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos. Ambas partes enfatizaron los beneficios de la cooperación y de un compromiso positivo de todos los involucrados”.

Una de las primeras señales de la distensión la dio el Presidente Mauricio Macri que apenas asumió, en diciembre, marcó un cambio de prioridades. A la cabeza de su agenda está la apertura del país a la inversión extranjera como palanca para el crecimiento económico. Un quiebre con la política de la Presidenta Cristina Fernández que gobernó con un programa de inspiración nacionalista y popular. En relación a Londres su estrategia consistió en dificultar la vida de los británicos en la explotación de las Malvinas. Entre las medidas más duras estuvo la exigencia que todo buque que recalara en puertos argentinos requería de un permiso para hacerlo en Puerto Stanley. Ello mermó el paso de cruceros de turistas que son muy populares en los mares australes. También buques chilenos que abastecían a la isla con alimento fresco se vieron afectados.

A poco de asumir el gobierno en agosto Theresa May, la Primera Ministra británica, decidió no perder tiempo y aprovechar la favorable coyuntura del cambio de línea que representaba Macri. Así  mandó una misiva a Buenos Aires para abrir conversaciones sobre  una variedad de temas de mutuo interés que incluían  los vuelos y el levantamiento de restricciones a la exploración   petrolera en los mares de Malvinas. Aunque hoy, debido al bajo precio del crudo, no hay extracción.

Para la canciller Malcorra, que postula a la secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) con respaldo de Washington, también era una buena oportunidad. Una gestión como la recién realizada baja los temores británicos de tener a una argentina a la cabeza de la ONU. Sin la venia de Londres no tiene posibilidad alguna de alcanzar el cargo.

El nuevo espíritu es positivo para ambos países y también para Chile que podrá beneficiarse de emprendimientos económicos en las islas. Argentina ha renunciado hace tiempo a la recaptura de las Malvinas por la fuerza. Por la vía de la cooperación logrará una gravitación mayor en el destino de las islas.

Fidae entre el ahorro y el terrorismo

April 1, 2016 Comments off

Los tiempos cambian y así muta la naturaleza de los conflictos. Hace algunas décadas en la Feria Internacional del Aire y el Espacio (Fidae), realizada en los años pares,  abundaban los aviones de guerra. Las mejores máquinas de combate competían sobre los cielos de Santiago para seducir a los compradores. Eran años de vacas gordas en los que varios países de la región modernizaban sus arsenales aéreos. La presentación de los aparatos más avanzados incitaba a una carrera entre  los estados por disponer de los mejores equipos. Ello con la hipótesis de que el peligro mayor provenía de un choque  bélico con algún vecino. Los temores, como era previsible, no se materializaron. Ello no fue  gracias a los poderosos aviones, adquiridos entre otros por Chile, sino que  los gobiernos han preferido la diplomacia antes que el enfrentamiento.

En estos años el conjunto de la región enfrenta una dura desaceleración económica. El fin de la bonanza del precio de las materias primas cala profundo en los recursos de las naciones. Los fabricantes de onerosos sistemas de armamentos lo tienen claro y se abstienen de los fastuosos gastos de representación del pasado. Ausentes están  los aviones de última generación de Gran Bretaña, Francia, Rusia, Suecia y otros que solían realizar maniobras para exponer la potencia de sus prototipos. En esta Fidae,  la XIX, aparte del F-22 Raptor de Estados Unidos solo se aprecian los modelos de la Fuerza Aérea de Chile. El grueso de los aparatos es de transporte o de ala rotativa como llaman a los helicópteros.

Desde hace algunas versiones en la feria prolifera el material de empleo dual: civil y militar. El énfasis se desplaza en forma creciente desde la defensa a la seguridad. El acento ya no está en el poder de fuego sino que en la capacidad de vigilancia. Por ejemplo, en forma soterrada se libra una batalla entre los abastecedores de satélites de observación. Más de media docena de empresas se empeñan en proveer a Chile con su próximo ojo espacial.  Los aviones no tripulados o drones también están bien representados y son recomendados como un vigilante infatigable de las fronteras. Se los señala como el vigía más económico contra el narcotráfico y un explorador en casos de desgracias naturales. Las comunicaciones y los sistemas de mando y control, que permiten tener información oportuna y desplegar fuerzas de la mejor manera, están a la orden del día. Los abastecedores concentran sus esfuerzos en ofertar modernizaciones de los equipos existentes antes que en la venta de un 0 kilómetros.  En la hora de la austeridad es más fácil vender equipos que permiten aprovechar mejor lo que se tiene antes que ofertar costosas novedades. También es un reflejo de la preocupación a nivel mundial con la lucha contra el terrorismo, la ampliación de los llamados conflictos asimétricos, así como un mayor control de  las fronteras frente a movimientos migratorios.  Fidae es una buena ventana para apreciar las tecnologías de punta de los tiempos que corren.

 

El duelo Airbus vs Boeing

El consorcio europeo Airbus  dejó atrás a la empresa estadounidense Boeing en lo que respecta a las presentaciones en Fidae. En la versión anterior Airbus trajo al A-380,  el avión de dos pisos que puede transportar el mayor número de pasajeros. Boeing brilló por su ausencia entonces y ahora. Esta vez Airbus se hizo presente  con el A-350 que consume un cuarto menos de combustible y es llamativamente silencioso. La empresa Latam ha adquirido 27 unidades.

El fantasma del terrorismo

August 19, 2013 Comments off

La retención arbitraria del brasileño David Miranda, en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, es último ejemplo del abuso de leyes “antierroristas”. Miranda es pareja del periodista Glenn Greenwald, del diario The Guardian, que ha divulgado las denuncias del analista de inteligencia estadounidense Edward Snowden. La detención de Miranda, a quien se le incautó su computador y todos los medio electrónicos que portaba, fue justificada invocando un acápite de las regulaciones antiterroristas. El gobierno brasileño protestó de inmediato ante semejante arbitrariedad.
Hay muchas definiciones sobre qué es el terrorismo. En los hechos es un método de lucha armada clandestina, sin portar distintivo, escondiendo el arma y al amparo de una organización clandestina. La efectividad militar de esta táctica es limitada y causa estragos menores contra fuerzas regulares. Su impacto sicológico, en cambio, puede ser importante en el conjunto de la sociedad. Un enemigo invisible, que golpea cuando y donde se lo propone, puede causar altos niveles de ansiedad en la ciudadanía. Por lo mismo su mera existencia permite a las autoridades, si se lo proponen, aplicar a su vez métodos que violan las libertades y derechos personales.
La invocación del fantasma terrorista es un arma muy recurrida en el arsenal de los gobiernos dictatoriales. Una vez que un gobierno aplica el sambenito del terrorismo contra algún grupo equivale a una luz verde para una serie de atropellos a los derechos y libertades personales. Estados Unidos, que se autoproclama como el portaestandarte de los derechos humanos, lo hizo en forma masiva, luego del 11-S-2001, con la aplicación de secuestros, torturas y cárceles secretas. Años antes, en el período del auge de las dictaduras latinoamericanas, el tratamiento se hacía extensivo a todo aquel sospechoso de tener algún conocimiento de actividades opositoras. Así los gobiernos militares buscaban legitimar la represión invocando a los que practicaban métodos similares a los suyos pero desde la clandestinidad. Los llamados terroristas contraatacaban en el campo de las invocaciones, frente al imaginario mundial, calificándose como la resistencia. Aludían a la lucha de los partisanos que combatieron contra el nazismo durante la Segunda Mundial.

En el Medio Oriente el método terrorista es aplicado en forma cotidiana en Irak. Las bombas y los atentados estallan por doquier. Ese terrorismo, que es el real, es aplicado por sunitas contra chiítas y a la inversa. Pero en la medida que no afecta a Occidente es un asunto casi de estadísticas fatales. En Siria el gobierno de de Bashar al-Asad califica a sus oponentes como terroristas. Al hacerlo no alude en lo principal al método, sino que a la completa falta de legitimidad de sus enemigos y, por lo tanto, al derecho del Estado a combatirlos sin consideración alguna. En Egipto el gobierno que depuso al Presidente Mohamed Morsi, democráticamente electo, ha comenzado a tildar a los hermanos musulmanes de terroristas. Algo que la Hermandad Musulmana no ha hecho en su larga existencia es practicar el método terrorista. Lo que hay tras la nueva rotulación es el anticipo de una campaña cuya meta es erradicar a la organización islámica. Para ello se emplearán las tácticas brutales que caracterizan el embate contra el terrorismo. Basta con acusar de terrorismo para justificar la violación de los derechos de los imputados. Como lo señala la Cruz Roja “también en las guerras hay límites” que deben ser respetados. Y el primer límite en la lucha contra el terrorismo es no abusar involucrando a personas que nada tienen que ver con dicha lucha. La autoridad británica, a través de su abusivo proceder contra Miranda, ha puesto de relieve el por qué del rechazo a disposiciones que dan poder a organismos gubernamentales que actúan en las sombras.

Servicios de inteligencia descontrolados.

June 17, 2013 Comments off

 

La enorme máquina de recolección de inteligencia estadounidense está una vez más en la mira. Las críticas a los servicios de espionaje no cuestionan sus actividades propias, que consisten en advertir a sus autoridades sobre amenazas foráneas. Las denuncias del analista de Edward Snowden apuntan a que se invade la privacidad de los ciudadanos. Los organismos destinados a proteger a la ciudadanía se convierten en potenciales amenazas para ella al extraer información personal desde las redes sociales Algo que ya ocurrió en Estados Unidos durante la guerra de Vietnam en que decenas de miles de objetores del conflicto fueron sometidos a vigilancia. Ello pese a que ejercían su pleno derecho a la libertad de conciencia. Tras el conflicto fueron examinadas las múltiples extralimitaciones. El almirante Stansfield Turner, que dirigió la CIA bajo el gobierno del Presidente Jimmy Carter, escribió: “Unos 300 mil norteamericanos fueron considerados potencialmente peligrosos para nuestra seguridad y fueron indexados en las computadoras de la CIA (…) Una enorme cantidad de ciudadanos ‘peligrosos’ fueron puestos
bajo vigilancia, con micrófonos secretos en sus hogares sin órdenes de cateo. Se hizo un uso extenso de ciudadanos informantes”.

La captura de información por medios electrónicos, conocida como Signal Intelligence (Sigint), es una de las claves del éxito en tiempos de guerra. Pero aún en tiempos de paz la Sigint es la principal fuente de inteligencia para Estados Unidos. Ello,si se consideran los presupuestos y el número de personas abocadas a enterarse de las comunicaciones ajenas. La National Security Agency (NSA), dedicada a la intercepción de todo tipo de señales, tiene una planta de 38 mil personas a las que se suman otras 25 mil bajo contrata y dedicadas a las escuchas y el monitoreo. Para sacar el mejor partido a los recursos destinados a la inteligencia está el Departamento de Seguridad Interior que reúne no sólo a la CIA, la NSA y el FBI sino que a otras 19 agencias. Todos sus empleados suman 170 mil funcionarios

Es sabido que internet es escudriñada en todas sus formas desde que el público tiene acceso a ella. La NSA trabaja en estrecha sociedad con su equivalente británico, el Government Communications Headquarters (GHCQ). En 1971 ambas organizaciones formaron la red de intercepción Echelon. Estas dos agencias vigilan todas las comunicaciones mundiales y tienen la capacidad para monitorear el 90% de todo el tráfico vía internet. La NSA fue creada en 1952 como una agencia ultra secreta. El chiste en la época era que la sigla NSA significaba No Such Agency (no hay tal agencia) o Never Say Anything (nunca diga nada).

El drama del ciudadano común es que no puede proteger su intimidad de las redes invasoras de agentes anónimos. La información es recopilada sin el consentimiento ni el conocimiento del público. En Gran Bretaña el GCHQ respeta la ley y no intercepta mensajes de sus ciudadanos porque la NSA lo hace por ellos. En Estados Unidos el GCHQ hace lo propio por la NSA. Todo en nombre de la seguridad. Y lo cierto es que la mayoría de las personas si deben escoger entre el derecho a la intimidad y la seguridad preferirán la última. Cómo la ciudadanía no puede discernir cuan seria es la amenaza terrorista, que por lo que se sabe es insignificante en relación a los medios desplegados para combatirla, no tiene más que aceptar el diagnóstico de organizaciones que por su naturaleza son de la más absoluta opacidad. Y que, como se ha visto en el pasado, a menudo desarrollan agendas propias.

Las denuncias de Edward Snowden traen a la memoria un poema del dramaturgo alemán Berthold Brecht:

General, ese tanque suyo es algo especial
puede arrasar un bosque,
aplastar un centenar de hombres
pero tiene un defecto: requiere un chofer

General, usted tiene un gran bombardero en verdad
puede volar mas veloz que el viento,
cargar mas que un elefante,
pero tiene un defecto: requiere un mecánico

General, el hombre es una criatura muy capaz
puede volar y puede matar
pero tiene un defecto: puede pensar.
Me tomo la libertad de agregar una estrofa que alude al encarcelado soldado Bradley Manning, que entregó material clasificado a WikiLeaks, y Edward Snowden:
General, usted tiene una gran red para espiar,
casi todo lo puede averiguar
pero tiene un defecto: algunos de sus espías pueden denunciar.