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Posts Tagged ‘Rusia’

Siria al borde del precipicio.

April 12, 2018 Comments off

 

 

Si las palabras representan las intenciones de Estados Unidos y Rusia el mundo corre peligro. A raíz de un presunto ataque con armas químicas, en la localidad Siria de Douma, se ha desatado una crisis que enfrenta a Washington y Moscú. En Occidente se acusa a Rusia de avalar al régimen sirio de Bashar al Assad en  el empleo de gases que habrían costado la vida a unas cincuenta personas y dejado centenares de heridos. El Presidente francés Emmanuel Macron dice tener pruebas del empleo del letal gas cloro. Moscú, en todo caso, niega de manera tajante toda responsabilidad en los hechos y ha extendido su protección al régimen sirio, que además tiene el respaldo incondicional de Irán.

El Presidente Donald Trump dio señales inequívocas que prepara un ataque contra las fuerzas sirias. Para  subrayar la gravedad de la situación suspendió su participación en la ritual  reunión hemisférica, la VIII Cumbre de las Américas que tiene lugar en Lima, además de una visita a Colombia. Trump hizo trascender que prefería permanecer en su país  para manejar una situación crítica que podía escalar con consecuencias imprevisibles.

Ante la inminencia de un ataque el diplomático ruso  Alexander Zasypkin dijo que su país derribaría cualquier misil y atacaría los buques, submarinos o aviones que los dispararan. Levantaba así la vara  pues en el pasado Rusia se había limitado al empleo de sus defensas antiaéreas en caso que personal ruso estuviese bajo amenaza. Han surgido dudas sobre que dijo exactamente Zasypkin. Pero sin esperar mayores explicaciones Trump recurrió al inefable tuit: “Rusia promete derribar todos los misiles disparados en Siria. Prepárate Rusia, porque ellos llegarán hermosos, nuevos e inteligentes.  Ustedes no deberían ser socios de un animal que mata con gas a su gente y lo disfruta”.

De inmediato analistas estadounidenses enrostraron a Trump de caer en lo que había criticado a su predecesor el Presidente Barack Obama. Esto es de anunciar sus intenciones bélicas alertando al enemigo sobre los próximos pasos. Ya sea para sacarse el mote de inconsecuente o dejarse un mayor margen de maniobra Trump volvió a la carga con un tuit  que señalaba que el ataque: “Podría ser muy pronto o no tan pronto después de todo”. Más allá de las palabras las marinas estadounidense,  británica y francesa despliegan sus unidades con miras a una descarga misilística.

Suele ocurrir que las operaciones bélicas son encubiertas con  altisonantes justificaciones éticas. En este caso se trataría de trazar una línea roja frente al empleo de armas químicas. Pero la argumentación es poco convincente puesto que las mismas naciones que hoy impugnan los gases tóxicos los toleraron cuando Irak los descargó contra Irán en la guerra que libraron entre 1980-1988. Según lo señaló el diario The New York Times: “El programa encubierto estadounidense durante la administración Reagan dio a los iraquíes ayuda clave para la planificación de batallas cuando las agencias americanas de inteligencia sabían que los comandantes iraquíes emplearían armas químicas en batallas decisivas de la guerra”. El mismo diario cita a un alto oficial de inteligencia, Walter P. Lanz, que explica el pensamiento de entonces: “El empleo de gas en el campo de batalla por parte de los iraquíes no era un asunto de gran preocupación estratégica”. Lo que importaba a Washington era derrotar a las huestes del radicalismo islámico iraní. Poco ha cambiado.  No son principios los que están en juego sino que quien dominará  el Medio Oriente.

 

 

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Tregua olímpica en Corea

January 18, 2018 Comments off

La tradición olímpica sigue viva. En la antigua Grecia las ciudades suspendían sus guerras para participar en los juegos. Los atletas dejaban  espadas y escudos para competir. Pasado el magno evento los participantes volvían a sus ejércitos para retomar las armas.

Ahora  Corea del Norte y del Sur,  que parecían al borde de un conflicto solo hace semanas, están  dispuestas a desfilar unidas tras una sola bandera. Un pabellón blanco con la silueta de la península en un azul que expresa la esperanza de reunificación. Será la novena oportunidad en que lo hacen. En la  apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno, que comienza en Pyeongchang el 9 de febrero, el equipo de hockey femenino desfilará con jugadoras de ambas partes. Estos son los acuerdos comunicados por Seúl y Pyongyang hasta el momento.

Entretanto en Canadá una veintena de países estudian como  endurecer las sanciones contra Corea del Norte para obligarla a renunciar a su programa nuclear y misilístico. En Vancouver los cancilleres de los estados que combatieron contra Corea del Norte, en la guerra librada bajo la bandera de Naciones Unidas 1950-53, liderados por Estados Unidos pretenden aplicar la mayor presión económica sobre Pyongyang. Los ecos de la Guerra Fría no se han acallado. China y Rusia, que apoyaron con tropas y armas, el intento norcoreano por dominar toda la península, están ausentes y critican los esfuerzos de sus antiguos enemigos.

El interés político por lo que ocurra de los juegos podría superar a la pasión por la pugna deportiva. ¿El calor de la competencia podrá deshelar décadas de encono entre las dos Coreas?  Cómo en otros encuentros olímpicos ¿se buscará que coreanos del norte deserten de  su país?  Seúl suele exhibir a los desertores como la prueba de su superioridad sobre el régimen de Kim Jong-un.

Washington ha concentrado una gran capacidad de fuego para descargar contra Pyongyang. Cada cierto tiempo ya sea el Presidente Donald Trump o alguno de sus generales deja entrever que un ataque está entre las cartas que se barajan.  Trump ha señalado que una Norcorea con armas nucleares es inaceptable. Por su parte Corea del Norte ha empeñado recursos, incluso a costa del mínimo bienestar de sus ciudadanos, para lograr lo que estima es el arma disuasiva que no admite replica: misiles intercontinentales armados con ojivas nucleares que podrían alcanzar cualquier punto de .Estados Unidos.  Kim se jacta ya  de contar con el arma  que le garantiza la seguridad frente a sus enemigos.

Es difícil vislumbrar como alguna de las partes renunciará a sus objetivos estratégicos.  Más aún si se considera que China y Rusia, que son contrarias a una Corea del Norte con armas atómicas,  no desean un cambio de régimen en Pyongyang. Japón, por su parte, ha adoptado una postura más agresiva y podría dotarse de armas atómicas si Norcorea logra consolidar su condición nuclear. Bien podría ocurrir que el interés mayor pase del medallero olímpico al trasfondo político.

La mayor amenaza

December 21, 2017 Comments off

Estados Unidos cambia sus prioridades frente a lo que considera sus mayores desafíos en la arena internacional.  Así se desprende de la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). En ella el  énfasis está puesto en  recuperar la competitividad de la economía estadounidense a nivel mundial.

El documento está inspirado en las líneas gruesas de discursos pronunciados por el Presidente Donald Trump.  Del texto emana un claro retorno a la mentalidad que dominó durante las décadas de la Guerra Fría. El acento está en la confrontación con China y Rusia. Trump apunta a que ambos países “buscan desafiar la influencia americana, sus valores y su riqueza”.  La ESN puntualiza que “luego de haber sido descartada  como un fenómeno de siglo pasado la competencia entre las grandes potencias ha vuelto”.  Continúa señalando que  China y Rusia  insisten “en hacer sus economías menos libres y justas, en expandir su poderío militar, así como controlar la información y  los datos para reprimir sus sociedades y ampliar su influencia”.

Una consecuencia de la vuelta a la confrontación del siglo XX es la importancia que Trump atribuye a las armas nucleares. A su juicio ellas constituyen “la base de nuestra estrategia para mantener la paz y disuadir alguna agresión contra Estados Unidos”. Un marcado cambio en relación al gobierno de Barack Obama que buscó  rebajar el perfil del poderío nuclear en la política exterior de su país.

Uno de los virajes más dramáticos de la ESN es la remoción del cambio climático  de las prioridades de seguridad de Washington. Ello es consecuente con el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, firmado por la casi la totalidad de las naciones en 2015. En concreto el gobierno de Trump retiró el compromiso de aportar dos mil millones de dólares al Fondo Verde para el Clima destinado a mitigar el impacto del calentamiento global. El contraste con las políticas de la administración de Obama es aguda. En su ESN, de 2015, se postuló que el cambio climático  era un tema “urgente  y una creciente amenaza para nuestra seguridad nacional”.

En los hechos el calentamiento global es desde todo punto de vista la mayor amenaza que enfrenta el conjunto de la humanidad. Desde los huracanes, como Harvey y María,  que devastaron regiones de Estados Unidos y el Caribe hasta el aluvión de arrasó a Villa Santa Lucía. El deshielo y desmoronamiento de glaciares ocurren en el Himalaya, los Andes, los Alpes y otras cadenas montañosas. El cambio de los regímenes de lluvias produce inundaciones que desplazan a decenas de millones de personas. Regiones de África y Asia  sufren hambrunas a causa de malas cosechas. El eslogan de Trump de poner “América primero” no aplica al calentamiento global pues no hay primeros ni últimos. Es un gran yerro poner el calentamiento global en una perspectiva de dominio hegemónico mediante incremento del empleo del carbón y el petróleo.  Todos los países , quizás algunos más que otros, sufren las consecuencias de cambios que multiplican los desastres.  El reto climático es un asunto de todos.

El gusano que causa pavor.

May 18, 2017 Comments off

Cientos de miles de computadores fueron  hackeados el fin de semana pasado.  Todavía no se sabe quiénes ejecutaron  la acción criminal. Pero si se sabe de dónde salió el gusano que ha causado daños a una escala sin precedentes en decenas de países. El sistema que encripta los programas computacionales, negándole el acceso al usuario, salió de la National Security Agency (NSA) de Estados Unidos.  Es una mega agencia de muy bajo perfil que integra el descomunal enjambre del espionaje estadounidense.

La NSA es la encargada del monitoreo e intercepción  de comunicaciones o señales, Sigint, en la jerga profesional. La NSA fue creada en 1952 como una agencia ultra secreta. El chiste en la época era que la sigla NSA significaba No Such Agency (no hay tal agencia). La NSA cuenta con más personal que la CIA y el FBI sumados. Se estima que emplea a 38 mil personas. Aparte, contrata a 25 mil personas que operan los sistemas de intercepción pero que no son parte de su planta. Edward Snowden, que ahora reside en Moscú, fue uno de ellos.

Con el fin de la Guerra Fría buena parte de la atención de los servicios occidentales se reorientó hacia la inteligencia económica. En primer lugar, preservar los secretos industriales y luego saber qué tienen los otros. La NSA niega que brinde ayuda a empresas norteamericanas pero en cambio admite que monitorea a rivales comerciales para establecer si hay competencia desleal. Un caso mencionado es el de un contrato por 1,4 mil millones de dólares en Brasil que, gracias a una presunta coima a funcionarios locales, hubiese quedado en manos de la empresa francesa Thomson-CSF. La denuncia de la operación revirtió la decisión y el contrato lo obtuvo la empresa norteamericana Raytheon. Un informe presentado al Congreso de Estados Unidos en 1995 citaba “más de cien casos de firmas extranjeras que recurrían a coimas para desplazar a compañías norteamericanas en contratos internacionales por 45 mil millones de dólares”. El informe concluía que gracias a las coimas se adjudicaban 80 por ciento de estos contratos.

En el afán por penetrar las redes informativas en todo el globo la NSA detectó la vulnerabilidad de los programas de Microsoft que le permitían instalarse en los computadores espiados. Resulta que el cazador fue cazado pues la NSA sufrió un hackeo. El material robado fue entregado a WikiLeaks, con el gusano que ha causado el daño incluido,  que lo difundió junto a información sobre la campaña de Hillary Clinton. Washington acusa a Moscú y el asunto es objeto de una bullada  investigación del FBI.   Los piratas  que han bloqueado hospitales, entre otros servicios públicos,  así como empresas para exigirles pagos por desencriptar sus ordenadores encontraron el gusano en WikiLeaks. Ahora comienza el debate sobre qué responsabilidad asumen los gobiernos sobre las armas de destrucción informática alojada en sus arsenales destinados al ciberespacio. Al igual que con las armas de destrucción masiva, nucleares, químicas y biológicas lo mejor es no disponer de ellas.

El FBI descabezado

May 11, 2017 Comments off

El despido de James Comey, el director del FBI, levanta serias dudas sobre el proceder del Presidente Donald Trump. Es comprensible, sin embargo, que el mandatario estadounidense se sienta incómodo  con las indagaciones sobre sus relaciones con Rusia. El hombre que llegó a la Casa Blanca con el eslogan “América Primero”, que  proclama que cerrará las fronteras para impedir la llegada de inmigrantes, que se proyecta como un  líder patriótico, un nativista,  no puede tolerar que le imputen haber ganado la presidencia ayudado por  operaciones manipuladas desde Moscú.

El escándalo comenzó hace un año cuando se filtraron correos electrónicos de la campaña de Hillary Clinton. El mayor daño lo hizo una serie de mails  difundidos por WikiLeaks en los que ella aparecía defendiendo intereses de la gran banca, Wall Street como la llaman los estadounidenses. Según los partidarios de Clinton  agentes rusos entregaron el material a WikiLeaks. Incluso la candidata Clinton llegó a acusar a Trump de ser “una marioneta de Rusia”.

Las cosas empeoraron para Clinton cuando Comey, a once días de la elección, dijo que reabriría la investigación sobre el peligro que podían representar los correos filtrados. El FBI no solo está a cargo de investigar los crímenes cometidos a nivel nacional, federal, sino que también es responsable de la contrainteligencia, es decir de la detección de espías y colaboradores con potencias hostiles. En su momento Trump aplaudió a Comey por su coraje. Recién hace algunos días Clinton señaló a Comey como un factor clave en su derrota.

Comey, a su vez,  ordenó una investigación sobre los lazos de Trump y varios de sus más cercanos colaboradores con operativos rusos.  Uno de los indagados es el teniente general ( r) Michael Flynn, que tuvo que renunciar a su cargo, de consejero de seguridad nacional, luego que se estableció que recibió dineros rusos y faltó a la verdad cuando fue interrogado sobre ello.

Tanto Trump como Moscú señalan que las sospechas carecen de todo fundamento. Pero el inesperado despido de Comey, que se enteró de su abrupta cesación del cargo cuando se dirigía a miembros del FBI en Los Angeles, ha azuzado  las sospechas sobre el rol de Trump  en las manipulaciones informativas.  Ha trascendido que Comey venía de solicitar un notable incremento de personal y recursos para ampliar la indagatoria.

La oposición exige ahora el nombramiento de un fiscal independiente para que continúe la investigación truncada con la salida de Comey que se había convertido en un personaje impopular. Su desempeño era cuestionado por los demócratas encabezados por Clinton y recientemente por los republicanos. En otras palabras tenía pocos amigos políticos en Washington. En todo caso  improbable que Trump y los republicanos, que controlan ambas cámaras del parlamento, acojan la demanda del partido demócrata.

La relación de Trump con el inmenso y poderoso mundo de los servicios de inteligencia estadounidenses está severamente dañada. A no dudarlo vendrán nuevos enfrentamientos en el esfuerzo por aclarar los alcances de la “conexión rusa”. Un tema que está en el centro de la lucha de poder en Washington

Trump promete paz y prepara guerra.

March 2, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump declaró ante ambas cámaras del Congreso que ansiaba la paz. Así borraba con el codo su deseo  que Estados Unidos “comience a ganar guerras una vez más”, dicho solo días antes. A lo largo de la campaña presidencial señaló que su país era un perdedor en el campo bélico. Para enmendar esta realidad prometió que reforzar las fuerzas armadas. Dicho y hecho, pues ha dispuesto de un aumento de casi diez por ciento del presupuesto de defensa. Es un incremento de 54 mil millones de dólares. Alrededor de once veces todo lo que gasta Chile en un año. El aumento equivale al presupuesto militar anual ruso.

Washington destinará la friolera de 603 mil millones de dólares en aprestos bélicos. El gasto previsto para 2018 asegurará que el ejército pase de los 480 mil efectivos actuales a 540 mil. Los infantes de marina pasarán de los 23 batallones a 36 lo que representa otros diez mil efectivos. Este es un dato importante pues los marines son la primera fuerza de intervención en las operaciones en el extranjero. La armada recibirá 74 buques y submarinos adicionales. La fuerza aérea contará con otro centenar de aviones. Hoy en términos de ejércitos regulares ningún país que podría enfrentarse a Estados Unidos en un conflicto fuera de sus propias fronteras. Trump cree en la vieja e ilusoria ambición de ser tan fuerte que los demás no tendrán más opción  que someterse. Incluso ha llevado esta idea al campo nuclear donde propone modernizar su arsenal atómico. Con qué autoridad pedirá Estados Unidos a otros países que renuncien a un arsenal nuclear mientras refuerza el suyo.

A propósito de la fuerza militar viene al caso  recordar una  anécdota sobre la guerra de Vietnam. En  1969, al llegar al gobierno, Richard Nixon ingresó a una computadora del Pentágono toda la información disponible sobre Estados Unidos y Vietnam del Norte: población, producción industrial, ingreso per cápita y los arsenales respectivos. Luego, consultó a la computadora: ¿cuándo ganaremos? La máquina respondió de una: ustedes ganaron en 1964.

La fuerza de los países para imponer su voluntad sobre otros Estados depende de varios factores además del militar. Cuentan la fortaleza económica, la amplitud y efectividad de sus alianzas internacionales y también el llamado el poder blando. En el destaca la diplomacia,  así como la capacidad de persuadir a los pueblos que se tiene una causa justa, entre otros factores. En realidad lo que propone Trump es desvestir a un santo para vestir a otro. Para transferir fondos al Pentágono  le restará treinta por ciento de su presupuesto del Departamento de Estado. De este recorte un 40 por ciento corresponderá  a las contribuciones del país a ciertas agencias internacionales, entre ellas las Naciones Unidas. La Agencia de Protección Ambiental  perdería un cuarto de sus recursos. Ello en circunstancia que el calentamiento global es la mayor amenaza para el conjunto de la humanidad. Desde hace años se observa como el cambio climático no solo causa estragos sino que está en la raíz de numerosos conflictos. De poco sirve la fuerza sin la razón.

La era Trump

January 19, 2017 Comments off

El mundo observa atónito lo que muchos creyeron imposible. Expertos vaticinaron que Donald Trump jamás sería el candidato del Partido Republicano. Luego anticiparon que Hillary Clinton lo derrotaría. En cuanto a su estilo agresivo y errático se pronosticó que era una  postura electoral pasajera y que evolucionaría si llegase a  ganar. No fue así. En su condición de presidente electo sus tuiteos mantienen la misma irreverencia e imprevisibilidad. Ha aplaudido el Brexit, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y adelantó que desea que otros países sigan su ejemplo. Así ataca de lleno a los gobiernos de Alemania y Francia, entre otros. Cuestiona a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la alianza entre Estados Unidos y Europa que  ha sido el pilar de la hegemonía militar occidental. Amenaza a China con una guerra comercial y con impedirle el  acceso a ciertos islotes en el Pacífico Sur ocupados por Beijing. Ni hablar de México, América Latina y el Caribe  han sido advertidos que millones de personas serán deportadas. Además insiste en construir un muro en la frontera mexicana para frenar el flujo   inmigratorio. El cuadro es confuso y por lo mismo cargado de una ominosa incertidumbre.

El mayor enigma es que ocurre en las relaciones con Rusia. Trump cree en el poder duro, militar y económico, y está dispuesto a emplearlo. En el ámbito castrense solo Moscú es  capaz de amedrentar a Washington. En consecuencia un entendimiento estratégico con Rusia despejaría al mayor adversario del escenario mundial. Mejor aún sería la cooperación entre los dos países para combatir a enemigos comunes. Trump ha señalado que el yihadismo y el Estado Islámico en particular  es la mayor amenaza internacional para Estados Unidos. Rusia también ve a los yihadistas como un reto a su seguridad interior. Nada mejor que un enemigo común para sellar un acuerdo entre los tradicionales adversarios que durante la Segunda Guerra Mundial fueron aliados contra el nazismo.

Los servicios de  inteligencia estadounidenses, con la CIA a la cabeza, tienen sus propias teorías sobre la afinidad entre Vladimir Putin y  Trump pues insinúan que éste se habría beneficiado de operaciones de influencia rusas. Ello por los ciberataques a  los computadores del Partido Demócrata de Hillary Clinton. Las revelaciones  fueron filtradas a WikiLeaks  y  contribuyeron a su derrota. Además fue divulgado un memorando que alerta sobre videos en que Trump compartiría el lecho con prostitutas rusas. Hecho que lo pone en una situación de vulnerabilidad en la puede ser chantajeado con facilidad. Putin negó toda veracidad a las versiones y dijo que si bien las prostitutas rusas eran las mejores del mundo a Trump, organizador de concursos de belleza mundial,  no le faltaban mujeres hermosas.

Barack Obama deja la Casa Blanca por la puerta ancha con un sólido 57 por ciento de aceptación según las encuestas. Trump ingresa con el nivel más bajo de popularidad jamás registrado para un Presidente entrante: un mero 40 por ciento. Ello habla de un período de gracia  breve y un estrecho margen de maniobra.