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Posts Tagged ‘Evo Morales’

Fricciones chileno bolivianas

July 21, 2016 Comments off

Para bailar tango se necesitan dos. La visita a Chile de David Choquehuanca, el canciller boliviano, marcó un áspero nuevo capítulo en las relaciones entre ambos países. Quedó al descubierto que La Paz y Santiago, como dice el refrán, bailan una misma melodía pero a ritmos dispares. El objetivo boliviano es lograr una salida soberana y continua al Océano Pacífico. La meta chilena es impedir que lo haga, al menos de manera continua,  a través de su territorio. El gobierno chileno postula que no hay disputa alguna pues Bolivia, de manera soberana, ratificó los tratados que fijan los límites actuales. Para Santiago lo que rige es el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que fija las fronteras y el acceso boliviano al mar a través de puertos chilenos.Pese a ello en distintos momentos ha aceptado considerar un nuevo trazado que abra una ruta al mar para su vecino mediterráneo. Lo hizo el régimen de Augusto Pinochet, a través de la declaración de Charaña de 1975,  que discutió un intercambio territorial.

En tiempos más recientes, en 2007, fue generada la llamada “agenda de trece puntos”. De todos  ellos había uno que era el que más interesaba a Bolivia, el sexto, que trataba sobre una salida al Pacífico. Como suele ocurrir con las agendas internacionales que presentan dificultades se partió por lo más simple para dejar para el final lo más conflictivo: la cuestión marítima. El mandato de Bachelet concluyó sin acuerdos. En su gestión el Presidente Sebastián Piñera (2010-14), orientado a la Alianza del Pacífico, en los hechos abandonó las negociaciones con Bolivia.  Fue un punto quiebre que convenció al Presidente Evo Morales que por la vía de negociaciones directas no lograría avances. Ante esta frustración y al observar el éxito relativo de Perú  La Paz optó por llevar el tema a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya. En todo caso Chile siempre ha insistido que  la reclamación de sus vecinos pertenece al ámbito bilateral. .

Ante la venida de Choquehuanca la cancillería chilena solicitó al ministro boliviano su programa de visita. Ello para garantizar la seguridad y brindarle las cortesías protocolares a él y su comitiva de parlamentarios y periodistas.  Aquí ya quedó de manifiesto la diferencia de libretos entre los dos países. La autoridad boliviana señaló que deseaba inspeccionar los puertos de Arica y Antofagasta así como la situación de sus compatriotas camioneros. Ello sin someterse al tutelaje chileno. Las declaraciones acrimoniosas y  fricciones no tardaron.  Eran, probablemente, el objetivo de la visita. Señalar a Chile como un país que incumple sus obligaciones. El propósito sería engordar el expediente presentado ante la CIJ. En el futuro cabría esperar más de lo mismo.

Diálogo de sordos :

Presidente Evo Morales en Twitter: “Canciller chileno dice que si canciller boliviano, David Choquehuanca, visita Chile ‘llegará en condición de turista’ esta es la prueba más contundente del neocolonialismo racista que gobierna Chile y que no reconoce a un canciller indígena”.

Canciller Heraldo Muñoz: “Lo que tenemos ahora es una visita privada que al final fue un montaje”.

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El No boliviano

February 25, 2016 Comments off

El gobierno del Presidente Evo Morales recibió un balde de agua fría. Cometió lo que en el deporte llaman un error no forzado. Vale decir asumió el riesgo de un revés político de proporciones sin necesidad de hacerlo. Luego de haber propuesto una Constitución que limitaba la gestión presidencial a dos mandatos buscó modificarla. El oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) argumentó que era necesario gobernar más allá del 2019, cuando concluye el actual período, para consolidar los avances de su proyecto. Demás está decir que los horizontes de los cambios suelen ser infinitos en el tiempo. De allí que se prefiera hablar de metas antes que de plazos.

El referéndum del domingo rechazó la intención de apernarse por parte de los actuales conductores políticos bolivianos. Ello, sin embargo, no significa un rechazo a sus políticas. Estas podrían seguir vigentes si el MAS gana las próximas elecciones presidenciales. Los que mayoritariamente votaron por el NO al cambio constitucional no representan un ideario homogéneo. Están los desconformes con la gestión de La Paz. Es llamativa la división entre el altiplano Aymara y los departamentos llamados de la media luna entre los que destacan Santa Cruz, Pando y Beni. Tarija tuvo también un alto porcentaje del NO. Bolivia se define como un “estado plurinacional” conformado por numerosos pueblos nativos. Pero hay quienes consideran que hay un pueblo, el aymara, que tiene más beneficios que otros.  Una serie de escándalos de corrupción en  el oficialismo motivó que muchos distinguieran señales de alerta ante la consolidación de trenzas de poder. Era la oportunidad perfecta para enviar una advertencia. Es sabido que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

Con gran espíritu cívico, con 85 por ciento de participación electoral, los bolivianos dieron su veredicto. Algunos inscriben este resultado en lo que estiman es un cambio de tendencias políticas en toda la región. Se señala la victoria de Mauricio Macri en Argentina, la derrota del chavismo en las últimas elecciones parlamentarias así como las dificultades del gobierno de Dilma Roussef de Brasil. La situación de Bolivia difiere de los países mencionados. La legitimidad del núcleo gobernante sigue vigente respaldada por una  solida  gestión económica. Morales ha designado a David Choquehuanca, su canciller, para que asuma la continuidad del proceso una vez que concluya su mandato. Choquehuanca  es uno de los pilares del MAS y  tiene un gran ascendiente entre la población indígena lo que asegura la afirmación de las políticas indianistas.  Como dijo resignadamente Morales: hemos perdido una batalla pero no la guerra.

La bonanza boliviana.

A lo largo de la última década con Evo Morales a la cabeza Bolivia ha tenido un crecimiento económico sostenido de cinco por ciento anual. Su producto interno bruto pasó de 9 mil millones de dólares a más de 30 mil millones en nueve años. Pero lo más importante ha sido una distribución de esta riqueza en pensiones y becas escolares. Además de una notable modernización y ampliación de la infraestructura del país.

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La Haya para rato.

September 25, 2015 Comments off

Ante el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), al igual que frente a resultados electorales, no se pierde ni se gana: tan solo se explica. El voto de los jueces fue categórico: 14 a favor de la competencia de la Corte para atender  la demanda boliviana y apenas dos en contra.  Desde la perspectiva chilena expresada por la Presidenta Michelle Bachelet: “Bolivia no ha ganado nada”. En un sentido estricto es cierto. Lo único que estableció el fallo es que la CIJ acoge la demanda boliviana, y por lo tanto abre el juicio, para determinar si cabe exigirle a Chile que entre en negociaciones sobre una salida soberana al Océano Pacífico.

En temas tan delicados como los que atañen a la soberanía territorial de los países los argumentos nunca son solo jurídicos. Por eso reúne a los ex presidentes y jefes políticos.  Chile ha insistido que las exigencias bolivianas no corresponden pues todos los temas fronterizos, así como el acceso al mar por puertos chilenos, están cubiertos por el Tratado de 1904. Lo mismo se dijo en la disputa por aguas territoriales con el Perú. En el último caso la CIJ discrepó con Santiago y obligó a la cesión de una porción de las aguas nacionales. En el caso en curso la CIJ estima que hay temas que al margen del Tratado de 1904 merecen análisis. Debería ser motivo de preocupación para las autoridades chilenas que la CIJ haya optado por llevar adelante el juicio.  Surge la interrogante: ¿Los jueces dedicarán años a estudiar las posturas de ambos países para concluir que en realidad Bolivia no tiene base para sus exigencias? Es un asunto inquietante para Santiago puesto que los letrados ya han estudiado la memoria presentada por La Paz.

El derecho internacional y los tratados gravitan pero también pesan la influencia y las campañas desarrolladas por los países interesados. Desde este punto de vista Bolivia obtuvo una victoria. En primer lugar el liderazgo del Presidente Evo Morales y su gobierno sale fortalecido. Para Chile la comparecencia ante La Haya es un pleito no buscado en el cual no tiene nada que ganar y, quien sabe, podría culminar con un desenlace complejo. Para La Paz, en cambio, el fallo de  la CIJ es una inyección a la vena para reiterar que: “Bolivia nunca ha claudicado y nunca claudicará hasta volver al Pacífico con soberanía”, como viene de señalarlo Morales. Así la perspectiva de un juicio prolongado, por un par de años, le viene bien a las autoridades bolivianas que podrán concentrar sus esfuerzos en un tema muy sentido por el conjunto de la ciudadanía. En el caso chileno ocurre todo lo contrario pues el tema más que concitar interés es para muchos una fuente de irritación.  Peor aún, existe el peligro que la política exterior del canciller Heraldo Muñoz,  orientada a Latinoamérica, termine descarrilada. Ello no en el sentido de  prestar menos atención a la región sino que se vea obligado a cambiar el eje de los esfuerzos integradores por el afán de neutralizar a La Paz. Lo lógico y deseable es que ambos países abran negociaciones directas tras una fórmula mutuamente satisfactoria. Nunca es tarde para dialogar.

Lo que nos espera.

Bolivia y Chile librarán una pugna dispar no en términos de poder de fuego. Chile tiene una superioridad de diez a uno frente a Bolivia,  medida en presupuesto bélico. Pero Bolivia lleva la ventaja en términos morales. Moral no en un sentido ético sino que como la entienden los militares, como motivación para el enfrentamiento. Una Bolivia movilizada tras el ideal nacional de la centenaria reivindicación de una salida al mar no escatimará esfuerzos en su campaña. Chile, en cambio, no quiere ceder territorio pero  las demandas bolivianas no movilizan a una población militante. El consuelo es que  la batalla se librará con argumentos en América Latina y La Haya.

Chile y Bolivia esperan fallo de La Haya.

September 23, 2015 Comments off

Chile y Bolivia aguardan con indisimulada ansiedad el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Ello porque sus pronunciamientos, se admita o no, brindan legitimidad a una de las parte en pugna. Si el tribunal se declarara competente y acepta la demanda boliviana en La Paz ello será considerado como un espaldarazo. Aunque no tendrá ningún impacto sobre el fondo del tema que es el trazado de las respectivas fronteras nacionales. Pero permitiría a Bolivia afirmar: ven, como lo hemos dicho, hay un litigio pendiente con Chile. En Santiago, en cambio, que ha alegado que la CIJ no tiene competencia para juzgar el caso, habrá cierto desencanto ante la perspectiva de años de litigio. El ideal para Chile es que la CIJ se inhabilité y así quede cerrada la ruta de un fallo internacional. Pero, pase lo que pase, nada cambiará en lo inmediato para ninguno de los países pues se trata de un fallo sobre las denominadas “excepciones preliminares”.

A menudo es difícil predecir como actuará una corte nacional. Saber cómo fallará un tribunal internacional, integrado por una legión de jueces provenientes de países muy diversos, es aún más azaroso. Aunque, claro, tienen algo en común, aparte de distinguidas carreras y altos sueldos, y ello es impartir justicia y, por sobre todo, evitar que los conflictos pasen a mayores. La tarea de la CIJ, junto con aplicar el derecho, es velar por la paz entre los litigantes. Como es bien sabido los tratados y leyes internacionales tienen un amplio margen de interpretación. En ese contexto la tarea clave de la CIJ, en el marco del sistema de Naciones Unidas en la cual se enmarca, es hacer lo que está a su alcance para buscar la concordia entre estados. Si al final los litigantes dicen: es preferible un mal fallo que una buena guerra (que no las hay) habrá logrado su cometido. Ello lleva a que la CIJ no solo considere la jurisprudencia y leyes sino que también el impacto político de sus sentencias. Es lo que muchos chilenos le imputaron tras el fallo en la reclamación marítima peruana. La inconformidad fue resumida en el llamado “fallo salomónico”. Algo para satisfacer a cada parte aunque en derecho, quizás, ello no correspondiese.

En el diferendo entre Chile y Perú ambos países dijeron, en todo momento, que acatarían el fallo fuese cual fuese. No es el caso en esta oportunidad. Si la CIJ favoreciera a Bolivia este país exigirá el cumplimiento de la resolución. Pero ante un fallo adverso La Paz ya ha dicho que mantendrá su “reivindicación histórica” de una salida al Océano Pacífico. Chile mantiene su postura tradicional sobre la intangibilidad de tratados que ya han zanjado las fronteras y las prestaciones portuarias correspondientes.

El mar mas allá de La Haya.

El Presidente Evo Morales advirtió: “Si en esta demanda no nos fuera bien, ni se imaginan ustedes que tenemos planes mucho más interesantes que esta primera etapa de batalla legal en la comunidad internacional”. Heraldo Muñoz, el canciller chileno, por su parte, viene de declarar: “Tarde o temprano Bolivia tendrá que entender que no puede obligar a Chile a concederle territorio”. A buen entendedor pocas palabras: un diferendo sin visos de solución diga lo que se diga en La Haya.

El Papa y el mar para Bolvia.

July 10, 2015 Comments off

El Papa Francisco no teme a la polémica. Lo dejó en claro en su reciente encíclica “Alabado sea” dedicada al medio ambiente. En ella fustiga al sistema económico capitalista por su responsabilidad en el cambio climático que sufre el planeta. Ahora en Bolivia abordó lo que calificó como un tema “espinoso”.  En una alocución en La Paz señaló:  “ El dialogo es indispensable (una deliberada pausa) Estoy pensando acá en el mar. Construir puentes en vez de levantar muros. Todos los temas, por más espinosos que sean, tienen soluciones compartidas, razonables, equitativas y duraderas”. Palabras que fueron música para sus anfitriones. Y con razón. Una de las voces más escuchadas en toda la región respaldó en forma implícita la tesis boliviana.

A un diálogo es, precisamente, lo que La Paz pide que  la Corte Internacional de Justicia  (CIJ) obligue a Chile.  Para ello presentó su demanda en La Haya y en la primera semana de mayo fueron escuchados los alegatos de ambas partes. Ellos no versaron sobre el fondo sino que sobre la competencia de la CIJ para juzgar la reclamación boliviana. Santiago señala que el tema está zanjado en forma definitiva por el Tratado de 1904 suscrito por los dos países  La CIJ debe pronunciarse sobre su competencia o incompetencia antes de finales de año.  El Vaticano conoce bien el asunto pues Heraldo Muñoz, el canciller chileno,  estuvo allí para que no quedasen dudas sobre el rechazo a las exigencias bolivianas.

En este contexto las palabras de Bergoglio son un resonante respaldo para las gestiones del Presidente Evo Morales. La mera mención a la cuestión marítima sale del ámbito pastoral.   A mayor abundancia el vocero Vaticano, Federico Lombardi, dijo que el  Papa no está interesado  en una mediación entre los dos países si no hay una solicitud de ambas partes.  En lenguaje diplomático significa que si los países lo pidieran el  Papa Francisco está disponible para ayudar a la búsqueda de una solución.  Es evidente, por otra parte, que si uno de los países rechaza semejante gestión ella no tendrá lugar. Solo es posible mediar, de buena voluntad, cuando los litigantes acceden a ello. Así el Vaticano ha dejado  entreabierta la puerta para futuras iniciativas.

La postura de Bolivia es elevar el costo del rechazo chileno a cederle una salida soberana al Pacífico. Para ello busca lograr todos los apoyos posibles.  Las escuetas pero significativas palabras papales dinamizan  los esfuerzos diplomáticos bolivianos por posicionar el tema a nivel internacional. Precisamente lo que Chile no quiere e insiste que es un asunto bilateral que no incumbe a terceros. Y en ese marco se puede discutir de todo entendiendo que el Tratado de 1904 es intangible. O sea Santiago no está dispuesto a ceder parte de su litoral a menos que reciba una oferta boliviana de canje territorial que amerite una reconsideración.

 

Insistencia boliviana.

La demanda paceña ante la CIJ es una gestión más y de manera alguna definitiva cualquiera sea el fallo. Ya lo advirtió Evo Morales: “Si en esta demanda no nos fuera bien, ni se imaginan ustedes que tenemos planes mucho más interesantes que esta primera etapa de batalla legal en la comunidad internacional”. Para Bolivia, el plan más interesante debiera ser la elaboración de una propuesta concreta  que interese a Chile. Solo sobre esa base ambos países podrán alcanzarán un eventual  acuerdo, porque es improbable que La Paz pueda imponer sus condiciones a Santiago  de manera unilateral.

La Haya: a la espera del fallo

May 11, 2015 Comments off

¿Se declarará competente la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para considerar la demanda boliviana? La respuesta está en suspenso y habrá que esperar hasta octubre o fines de año para saber que resuelve el tribunal. La delegación chilena considera que la iniciativa del país vecino no tiene méritos. Ello quedó reforzado ante la incapacidad de responder en forma clara la pregunta del juez Christhopher Greenwood :“¿En qué fecha sostiene Bolivia que se concluyó un acuerdo para negociar sobre un acceso soberano al océano Pacífico?”.  La réplica paceña fue: “En derecho internacional no hay un momento mágico”. Su abogada Monique Chemillier-Gendrau, argumentó que Chile repitió muchas veces que hay que negociar una salida soberana al mar y decir ahora que es el propio Tratado de 1904 el que impide conceder una salida al mar a Bolivia, es una cuestión de buena fe”. Otro de sus abogados abundó: “La teoría de Bolivia es que hubo diversos momentos que generaron un compromiso vinculante. Uno solo de ellos causa derecho”.

Creo que muchos se sentirán interpretados por el juez japonés Hisashi Owada que preguntó, al concluir la sesión,  qué entienden  por  “acceso soberano al mar”. El magistrado puntualizó que “este no es un término reconocido en el derecho consuetudinario internacional y ambas partes lo han referido, les agradecería mucho a ambas partes que tengan a bien el definir el sentido de ese término como ellas las entienden y que tengan a bien el definir el contenido específico de ese término.” La cuestión de la soberanía es un asunto espinoso que admite varias definiciones. Quizás lo preocupante para Chile de esta pregunta, que abarca lo que Bolivia llama la recuperación de la cualidad marítima, es que se proyecta sobre el fondo y no la pertinencia de la demanda. Ello podría indicar que el juez Owada considera que la CIJ podría declararse competente. Pero lo concreto es que nadie sabe que resolverá la corte hasta que entregue su fallo.

A esta altura del litigio ambos países han conservado una postura serena sin explotar políticamente el diferendo. Es bueno recordar los temores que existieron en el caso de la disputa marítima con el Perú. Se temió por agresiones contra la comunidad de peruanos residentes en Chile. En el Perú el gobierno se encargó de frustrar una marcha desde Tacna a la frontera chilena. En este caso las aguas se han mantenido quietas y es de esperar que así sigan a lo largo del proceso.

Expectativas divergentes.

El presidente Evo Morales aseguró que el país “no se equivocó al acudir ante La Haya” y que ahora “va camino al mar”. Un exceso de optimismo podría jugarle una mala pasada, Son las frases que se sacan en cara si el tiro sale por la culata.  Carlos Mesa, vocero ante La Haya, se hizo eco del mandatario y dijo que Bolivia argumentó con claridad que la corte de La Haya es competente para obligar a Chile a negociar una salida soberana.

Heraldo Muñoz, el canciller chileno,  declaró lo esperable: “Estamos reafirmados en la confianza y fortaleza de nuestros argumentos. En lo que toca al alegato dijo: “Hemos escuchado argumentos confusos y cambiantes de parte de Bolivia, no responden a la realidad y no son capaces de darle a conocer a la Corte que tiene competencia para conocer este asunto”

Funionó la cábala boliviana.

November 1, 2014 Comments off

Se ha dicho, por décadas, que Bolivia marca la pauta política sudamericana. Ello no por su influencia sino porque anticipa las tendencias de la región. La abrumadora reelección del Presidente Evo Morales constituyó un buen augurio para los progresistas, que enfrentaban las urnas, en países vecinos. La vieja cábala fue confirmada con la elección de Dilma Rousseff y el muy probable triunfo en segunda vuelta  de Tabaré Vázquez, el 30 de noviembre, en Uruguay.

Las agendas electorales de la región son similares. Están, siempre presente, los temas relativos a la familia y que algunos llaman valóricos. La división en este campo es relativamente transversal pues hay conservadores y liberales tanto en la derecha como en la izquierda aunque, claro, en la última predominan las posturas más proclives a la diversidad.  Los temas sociales, como es lógico, acaparan buena parte de los debates: la calidad de la salud y la educación, las pensiones y la vivienda son temas obligados. En Latinoamérica el debate sobre la seguridad ciudadana es obligatorio. Pero el plato de fondo suele ser la economía.  Ello porque toca el bolsillo de cada familia sino que además porque de su desempeñó depende qué  ocurrirá  con los presupuesto para abordar los temas sociales.

En la reciente elección brasileña la divisoria de aguas fue sobre el enfoque económico. El candidato de derecha Aécio Neves postuló la necesidad de reformas para relanzar el crecimiento, prácticamente nulo en estos momentos. La fórmula de Neves es conocida: más mercado y menos Estado. Acotar las regulaciones laborales, menos proteccionismo y mas estimulo a los inversionistas con una mayor apertura a la economía internacional. El candidato perdedor vaticinó que estas líneas maestras garantizarían la expansión económica del país.  Es muy probable que estuviera en lo cierto.

La propuesta de Rousseff tampoco contenía novedades. En una entrevista reciente fue consultada sobre que haría para volver a la senda del crecimiento y su respuesta fue: “El objetivo principal del desarrollo debe ser siempre la mejora de las condiciones de vida”. En otras palabras crecimiento tiene que tener objetivos sociales.  Algunos  países, como por ejemplo India, han experimentado buenos índices de crecimiento pero muestran un deterioro de los indicadores sociales. La disyuntiva planteada por  la mandataria brasileña es no solo crecer sino que definir al servicio de quienes está la economía. El electorado fue claro: la abrumadora mayoría de los pobres brasileños le dieron el voto. El mercado, léase banqueros,  empresarios y clases medias acomodadas, le expresaron su rechazo votando por Neves  y con una aguda caída del valor de las acciones.  La polarización política brasileña es el  reflejo de las desigualdades sociales.

Hay, sin embargo, iniciativas para mejorar las cosas. El senado brasileño aprobó una ley que garantiza la mitad de los cupos en las  universidades federales para estudiantes provenientes de colegios estatales. Además 12,5 por ciento de las plazas en dichas universidades están reservados para estudiantes negros o de pueblos originarios. La Presidenta Rousseff ha señalado que aspira elevar esta cota al 50 por ciento para el 2026   Los negros y pardos constituyen más del 50 por ciento de la población y alcanzan a dos tercios de los moradores de las favelas. Ello ha llevado al Partido de los Trabajadores gobernante a promover una política afirmativa de inclusión.