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Posts Tagged ‘Donald Trump’

Corea y el factor Bolton.

May 17, 2018 Comments off

 

El Presidente Donald Trump ya sacaba cuentas alegres sobre el éxito de su manejo frente a Corea del Norte. A fin cuentas había logrado la suspensión de ensayos nucleares y lanzamientos de cohetes intercontinentales.  También logró la libertad de tres estadounidenses encarcelados por Pyongyang. Tal era el optimismo de Trump que  ya clamaba por el Premio Nobel de la Paz. En sus palabras: “Todo el mundo cree que lo merezco,  pero yo nunca diría eso”.

Pero, de pronto, el promisorio proceso que apunta a la desnuclearización de la península coreana está en suspenso. En primer lugar Pyongyang postergó una reunión de alto nivel con Seúl.  Los norcoreanos denunciaron el carácter agresivo de los ejercicios  militares Max Thunder, llevados a cabo entre Estados Unidos y Corea del Sur. Entre el centenar de aviones participantes en las maniobras figuran bombarderos B-52  con capacidad para lanzar armas nucleares. Además de aviones “stealth”, F-22, de difícil detección radárica, ideales para un ataque de “decapitación” del gobierno de Kim Jong-un. Mas tarde fue puesto en duda el encuentro entre los dos presidentes,  previsto para el 12 de junio en Singapur.

Al parecer los norcoreanos estiman que han hecho gestos de buena voluntad que pudieron ser reciprocados, por ejemplo,  con un menor despliegue de poderío aéreo. Trump, por su parte, cree que  sus adversarios fueron obligados a buscar el diálogo gracias, precisamente, a su firmeza. La aplicación de duras sanciones y un vasto despliegue militar  llevaron al aparente ablandamiento de Pyongyang. Es lo que Washington denomina la política la “máxima presión” y que seguirá vigente hasta garantizar el desmantelamiento total y verificable del arsenal nuclear y coheteríl norcoreano. Solo entonces serán levantas las medidas punitivas.

Aquí entra el protagonismo del recién nombrado John Bolton como Asesor de Seguridad Nacional de Trump. Hace 15 años Bolton, funcionario del gobierno de George W. Bush,  propició la invasión de Irak. Hay un amplio consenso en Washington que la operación constituyó un severo yerro estratégico Algo que Bolton no comparte. A su juicio el empleo de la fuerza militar para lograr  un “cambio de régimen” es eficaz frente a gobiernos considerados como una amenaza para Estados Unidos. Según Bolton entre los países en que debía emplearse la fuerza, como en Irak, figuraban: Siria, Irán y Corea del Norte. En una entrevista concedida por Bolton,  el 3 de septiembre del año pasado, señaló que era necesario: “Acabar con el régimen norcoreano”  y golpear primero. Abundó: “Hemos perdido el tiempo con Corea del Norte durante 25 años, y seguir perdiéndolo  aún más solo empeorará las cosas”. Para agravar  el cuadro Bolton viene de señalar que el mejor modelo a seguir es el aplicado en Libia. Allí Muamar Gadafi renunció a un incipiente programa nuclear en el año 2003. En 2011 fue depuesto merced a los bombardeos de la OTAN  que respaldó una rebelión en su contra. El líder libio fue rastreado por servicios de inteligencia occidentales y baleado por rebeldes en una zanja.   La mera mención al ejemplo libio motivó un comunicado norcoreano de rechazo y que motejó a Bolton de “repugnante”.

El conflicto con Corea del Norte entra en una fase de peligrosa incertidumbre. Si fallan las negociaciones en curso es probable que Bolton, a quien Trump le presta oídos,  tenga la última palabra.

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Trump con todo contra Irán.

May 10, 2018 Comments off

 

Washington tiene una meta frente a Irán: lograr un cambio de régimen en Teherán o al menos forzarlo a abandonar sus objetivos políticos. Esa es la razón por la cual Estados Unidos dejó el Tratado Nuclear, alcanzado junto a las mayores potencias occidentales además de Rusia y China. El propósito del acuerdo con Irán era impedir que el país desarrollase una bomba atómica. Nueve inspecciones realizadas por Naciones Unidas, desde 2015, dieron fe que Teherán  cumplía con lo acordado. Ello no bastó para el Presidente Donald Trump que no ahorró adjetivos para descalificar el acuerdo.

En su discurso, este martes 8, Trump lanzó una andanada de acusaciones contra el gobierno iraní. Lo acusó de ser una de las principales causas de la inestabilidad en el Medio Oriente, de atizar la guerra en Siria y Yemen, de apoyar a una variedad de organizaciones terroristas. Incluso en cuanto a lo último lo culpó de respaldar  a los talibanes en Afganistán. En rigor los talibanes recibieron ayuda estadounidense a través del ISI, el poderoso servicio de inteligencia paquistaní.

La pregunta es por qué los europeos y el resto del mundo, con la excepción de Israel y el grueso de las monarquías dictatoriales árabes, no perciben a Irán como una amenaza. El motivo es que lo qué está en juego en el Medio Oriente es la hegemonía política de la región. Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel apostaron fuerte por acabar con el régimen de Bashar al Asad en Siria. La guerra concluye con una victoria de un gobierno al cual sus adversarios le vaticinaban apenas algunas semanas. A Irán se le imputa respaldar a los rebeldes hutíes  en Yemen pero es la fuerza aérea Saudita, con respaldo estadounidense, la que bombardea en forma cotidiana al pequeño país causando miles de muertes de civiles.

Trump señaló que Estados Unidos no puede vivir bajo la amenaza de un régimen como el iraní dotado de armas nucleares. Las agresiones suelen encubrirse bajo nobles principios humanitarios o incluso para la preservación de la paz. Sadam Hussein fue depuesto por la falsa amenaza de armas de destrucción masiva.  Muammar Gadafi fue atacado para impedir una masacre en el este del país. Ahora la ofensiva contra Irán es presentada como una contribución a la seguridad del mundo. Aunque Teherán destruyera sus instalaciones nucleares el acoso no cesaría porque no es ese el motivo de las medidas restrictivas que Estados Unidos volverá imponer.  Trump ha advertido que aplicará sanciones directas, a sus empresas e instituciones financieras, y también secundarias,  que afectaran a cualquier compañía de terceros países que comercie con Irán y Estados Unidos.

 

El cerco a Irán, como lo demuestran estadísticas de  restricciones anteriores, afectaran de manera vital al gobierno y el pueblo iraní. Está por ver si este castigo favorecerá a los moderados seguidores del Presídente Hasan Rohani o a los sectores más duros de los Guardias Revolucionarios. Si éstos últimos tomasen el control cabe anticipar una creciente actividad bélica en varios países de la región. La apuesta de Trump es en sus palabras: “El hecho es que ellos querrán hacer un nuevo y duradero acuerdo”. En sus términos, claro.  El tiempo dirá.

La batalla del botón nuclear

January 4, 2018 Comments off

Kim Jong-un. el mandamás norcoreano, proclama que tiene un botón en el  escritorio de su oficina.  Si lo presiona  puede descargar  un misil, con una ojiva nuclear, a cualquier punto de los Estados Unidos. Puntualiza Kim que esto no es una amenaza sino que es una realidad. Una afirmación de dudosa veracidad. El Presidente Donald Trump, por su parte, le respondió vía tuiter:  “Por favor, ¿puede alguien de su régimen agotado y muerto de hambre informarle que yo también tengo un botón nuclear? Pero es mucho más grande y poderoso que el suyo, y mi botón funciona”. Dicho sea de pasada tal botón es una fantasía pues no existe. El mandatario estadounidense, el único con la autoridad para lanzar un ataque atómico,  dispone de una serie de tarjetas con códigos para ordenar la drástica medida.

En agosto del año pasado Trump amenazó a los norcoreanos  con un ataque de “fuego y furia como el mundo nunca ha visto”. En noviembre el Senado estadounidense, alarmado ante la ligereza de los propósitos presidenciales,  debatió sobre quien tiene la “Autoridad para Ordenar el Uso de Armas Nucleares”.  El tema no era abordado desde 1976, en el apogeo de la guerra de Vietnam. Entonces, pese a que Washington caminaba a una derrota en el sudeste asiático, quedó descartado echar mano al arsenal nuclear. Desde entonces quedó archivada la opción del empleo de armas atómicas con intenciones ofensivas.

 

El tuiteo entre Kim y Trump ha suscitado interpretaciones jocosas. Algunas aluden al clásico reto machista sobre la importancia del tamaño de los atributos de cada cual. En este campo de eufemismos  destaca Ted Cruz,  ex adversario presidencial republicano, que se mofó de Trump diciendo que tenía manos pequeñas, un alcance velado a sus genitales. El aludido acusó el golpe y con característica modestia  respondió: “Mis dedos son largos y hermosos, como, ha sido bien establecido, con varias otras partes de mi cuerpo”.

Kim y su régimen han sido caricaturizados  como una banda de fanáticos irracionales. De allí, se subraya en Occidente, el peligro que semejante régimen disponga de armas nucleares.  Pyongyang  ha facilitado su descrédito con un lenguaje incendiario y desmedido. Pero en la práctica se ha remitido a desarrollar una capacidad nuclear para lograr cierta capacidad disuasiva. Los propósitos de Trump tampoco han ido más allá de las palabras. Hay, sin embargo, una enorme diferencia en el impacto de los dichos de un dictador de un pequeño país y los de la mayor superpotencia mundial. Al aludir con frivolidad e inmadurez al armamento atómico Trump banaliza la tenencia de los mortíferos arsenales nucleares. Además es  partidario de modernizarlos  y así aumentar la potencia atómica estadounidense. El solo hecho que discuta la posibilidad de emplearla es un gran retroceso.  Ello debilita décadas de esfuerzos por fortalecer la no proliferación de armas nucleares y la eventual extinción de estos ingenios, los más destructivos en la historia humana.

 

 

Las noticas que dominaron el año.

December 29, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump polariza a la opinión pública. Podrán quererlo o rechazarlo, pero es difícil ignorarlo. The Economist, el reputado semanario británico, declara que no pudo escapar a la tendencia y que, a lo largo del 2017, llevo en portada en nueve ocasiones al mandatario estadounidense. Pese a ello Trump no logró figurar como el personaje del o de la revista estadounidense Time. Esa distinción correspondió al movimiento “me too” (yo también) que encarna a las víctimas del acoso sexual. A propósito del tema 4,4 millones horas de lectoría fueron acaparadas por  la ceremonia de toma del mando de Trump. Pero días más tarde una marcha de mujeres, que protestaban contra el sexismo consiguió seis millones de horas de lectoría.

Como todo político que acapara las noticias Trump recibe coberturas favorables y otras que no lo son. Frente a las noticias negativas Trump  invoca una táctica muy recurrida por los nazis alemanes en los años 30. Los seguidores de Hitler descalificaban a los medios opositores motejándolos como “prensa mentirosa”. Trump ha puesto en boga el concepto de “fake news”, noticia falsa, para catalogar aquello que considera nocivo para su imagen. Ello pese a que en múltiples ocasiones se demostró que los contenidos eran ciertos.

Con todo, el público tiene buen apetito para los desastres y los escándalos. Ello se desprende del estudio realizado por la empresa Chartbeat que monitorea ocho mil publicaciones en cincuenta países. La mitad proviene de estados angloparlantes, y un cuarto de Europa. Las denuncias y caída en desgracia del productor de cine Harvey Weinstein, por repetidos abusos sexuales, tuvo  15 millones de horas de lectoría. El anuncio del matrimonio del príncipe Harry con Mehan Markle logro tres millones de horas entre los lectores. Claro que la masacre en Las Vegas, en murieron baleadas 58 personas en octubre, atrajo 8,5 millones de horas de lectoría.

En lo que toca al resto del mundo el interés se concentró  en la guerra civil siria que obtuvo 36 millones de horas. Algo menos que el ahora menguado Estado Islámico que totalizó 33 millones de horas. Los movimientos separatistas como el Brexit, para abandonar la Unión Europea y el  independentismo catalán lograron, sumados, 24 millones de horas. En contraste las elecciones francesas que llevaron a Emmanuel Macron a la presidencia y la votación alemana que dio una mayoría a la canciller Angela Merkel no lograron atención mundial. Tampoco consiguió gran cobertura la persecución de de los rohingya musulmanes en Myanmar. En cuanto a personajes a Trump le sigue el Presidente chino Xi Jinping. Cabe recordar que el seguimiento es ante todo en la prensa anglosajona. Ello explica porque los huracanes Harvey e Irma que afectaron a Estados Unidos tuvieron una cobertura mucho mayor que María que devasto Puerto Rico y parte del Caribe.

Hace algunas décadas se debatía sobre el orden informativo mundial. Entonces se postulaba que las coberturas estaban dictadas por las potencias hegemónicas. Poco ha cambiado desde entonces.

 

Afganistán y sus mil generales

August 24, 2017 Comments off

“Afganistán es una pérdida total. Es hora de volver a casa”  tuiteó Donald Trump en 2012. Está semana, instalado en la Casa Blanca, viró en 180 grados y anunció el despacho de más tropas para continuar la guerra que Estados Unidos inició hace 16 años, que ya es la más larga de su historia. No precisó la cantidad de efectivos pero se estima que podrían ser unos cuatro mil que reforzarán a los ocho mil que combaten en el país asiático. En todo caso prometió que  “Nosotros no vamos a construir la nación nuevamente…Vamos a matar terroristas”.  Concluyó su mensaje prometiendo la victoria que les ha resultado tan elusiva.  Pero no aclaró qué tendría que ocurrir para proclamar que había vencido.

Kabul y Washington  enfrentan la poderosa  insurgencia de los talibanes que ha cobrado la vida de unos dos mil estadounidenses. Pero quizás un enemigo tan peligroso como los fundamentalistas islámicos es la incapacidad y corrupción del  gobierno afgano. Esto no es nuevo. En las semanas que precedieron la invasión a Afganistán, el 2001,  unidades norteamericanas y británicas se infiltraron en el país con la misión de explotar las divisiones de un país fragmentado en clanes dominados por atávicos odios tribales y étnicos. El arma era el dinero para comprar lealtades. Seguían la vieja enseñanza del Presidente mexicano Álvaro Obregón (1920-1924) que afirmaba: “Yo no conozco a ningún general que aguante un cañonazo de 50.000 pesos”. En el caso de los líderes afganos los cañonazos ascendían en promedio los 200 mil dólares. Esto era lo que exigían a los caudillos para que junto a sus seguidores para cambiar de bando y abandonar el régimen talibán.

La invasión de las fuerzas occidentales en nada cambió la corrupción generalizada. Una demostración es el hecho que el país cuenta con mil generales de ejército  bien remunerados además de sus respectivos guardaespaldas, una importante señal de estatus.  Los grados de coronel y general son comprados a buen precio sin que los que ostentan los galones tengan calificación alguna. Algunos no superan los 30 años. Estados Unidos cuenta con 886 generales  y Chile con 49.

La estrategia militar de  Trump postula metas pero no plazos. La intención es desmoralizar a los talibanes al no señalar una fecha de salida del país. Es necesario tener en cuenta que los afganos derrotaron en su tiempo a los británicos y más tarde a los soviéticos. Nadie ha logrado someterlos durante mucho tiempo. Cuando no han luchado contra extranjeros  lo hacen entre ellos y  a lo largo de décadas. Así que lo más probable es que sean los invasores de turno los que terminen por abandonar las inhóspitas alturas altiplánicas.

Una opción considerada por Trump, a sugerencia del ex asesor estratégico Steve Bannon, fue el despacho de tropas mercenarias encuadradas por empresas privadas. Así el Estado se libraría hasta cierto punto de la presión política que ocasionan las bajas. Esta posibilidad fue desechada por los generales presentes en la Casa Blanca así como por el Pentágono. Un líder talibán, por su parte, declaró estar dispuesto a combatir por los próximos 16 años.

 

 

EEUU vs China por el calentamiento global

June 8, 2017 Comments off

Donald Trump sacudió al mundo al anunciar, el 1 de junio,  la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París alcanzado en diciembre de 2015. El Acuerdo busca impedir  que la temperatura planetaria aumente en dos grados Celsius. En la actualidad muchos países ya viven el impacto del calentamiento global con sequías que gatillan incendios, con inundaciones que desplazan poblaciones,  con huracanes que arrasan enormes superficies y un sinnúmero de fenómenos naturales provocados por la emisión de gases de efecto invernadero.

En su campaña electoral  Trump dijo que el calentamiento global era un cuento inventado por China para perjudicar la economía estadounidense. En 2012 tuiteó: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos para hacer a la industria manufacturera de Estados Unidos menos competitiva” En 2015 agregó: “Yo creo en aire limpio, aire inmaculado pero no creo en el cambio climático”.  El año pasado insistió: “Yo pienso que el cambio climático es solo  una forma de impuesto muy, muy, caro”.

La paradoja actual es que hace apenas una década los chinos denunciaban que Occidente hablaba de contaminación para frenar el desarrollo económico de su país. En todo caso la liga de los contaminadores que contribuyen al calentamiento global es encabezada por China  con el 20,09 por ciento de los gases, seguida por Estados Unidos con  17,89,  luego la Federación Rusa 7,53,  India 4,1 y Japón 3,79.

Ahora Beijing ya no denuncia a sus competidores sino que ante el abarrotado Congreso Popular chino el Primer Ministro Li Keqiang prometió, en marzo, que:  “El cielo sobre nuestras cabezas será otra vez azul”. Un compromiso de proporciones pues el gris impera en  buena parte del país. Hasta hace poco China era el villano pero ahora pasa a la condición de héroe. El Presidente Xi  Jinping impulsa una profunda transición energética. El objetivo es prescindir del carbón que alimenta miles de plantas termoeléctricas. A diferencia de Trump no es la ideología la que impulsa a los comunistas chinos.  Es la realidad de ciudades asfixiadas, con enfermedades respiratorias de magnitudes epidémicas, la que ha pasado al centro de la agenda política doméstica. El Partido Comunista tiene conciencia del creciente  malestar ciudadano por la contaminación atmosférica. Alarmado por las protestas ciudadanas dio un golpe de timón. Proclamó que China ha tomado distancia  con la obsesión del crecimiento económico  a todo precio y evoluciona hacia un modelo más sustentable en el que prime la calidad sobre la cantidad. Un plan presentado a comienzos de este año postula invertir 360 mil millones de dólares de aquí al 2020 en energías renovables, eólica y solar ante todo, que crearan unos trece millones de empleos. En el proceso China obtendrá enormes ventajas técnicas y abaratará sus productos. Así China en curso a una  transición energética tiene todas las posibilidades de dejar atrás a Estados Unidos en este campo.  Hoy las plantas termoeléctricas generan 70 por ciento de la electricidad  consumida. A través de las energías renovables pretenden  aspiran a abastecer el grueso de la demanda energética.  Ello además le permite, en el plano internacional, proyectarse junto a la Unión Europea como líderes en la lucha contra el cambio climático.

Bye bye TPP

January 26, 2017 Comments off

El Presidente Donald Trump desahució la participación de Estados Unidos en el   Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).  La medida, aunque  era esperada, marca un viraje radical. La docena de países de la Cuenca del Pacífico, incluido Chile entre los más entusiastas, ven frustrada su ambición de liberalizar el comercio en la región. El gobierno de Barack Obama invirtió mucho capital político durante un lustro  para concretar el TPP. Uno de los rasgos cuestionables del acuerdo era que  excluía a China, la segunda potencia del mundo. Ello porque Estados Unidos, Japón y en menor medida otros países buscaban frenar la expansión económica e influencia política de Beijing. Es claro que el libre comercio nunca es tan libre. En primer lugar los países hegemónicos buscan fijar reglas del juego que les den ventaja frente a sus competidores. Además buscan consolidar su influencia política en determinadas regiones. Eso era lo que buscaba Washington a través del TPP.

Para Trump, desde su perspectiva  nacionalista, los acuerdos de libre comercio solo tienen sentido si son totalmente favorables para Estados Unidos. Por eso señala que revisará todos los que ha firmado su país. En el futuro, advierte, las negociones serán uno a uno. Es otra forma de decir que en muchos casos no hay negociación posible. Qué posibilidades tiene un pequeño país, en el sentido económico, como Chile de sentarse de igual  a igual frente a Estados Unidos: ninguna.  Lo que es bueno para los norteamericanos no es necesariamente conveniente para otros.

Culmina así una fase en que Estados Unidos lideró el proceso globalizador y fue el gran impulsor del comercio internacional. Para este afán utilizó a las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI para imponer sus criterios.  Si como se espera Washington buscará mayores ventajas aún es dable esperar que una serie de países lo pensaran dos veces. En el propio TPP Estados Unidos exigía más años de vigencia a patentes industriales entre las que figuraban los remedios. Ahora los once países restantes se preguntan cómo seguir adelante. China señala que estaría dispuesta a tomar el lugar abandonado por Trump. A los australianos les atrae la idea pero a los japoneses no tanto. Chile ya tiene tratados de libre comercio con la mayoría de los países del TPP. Pero, claro, siempre hay productos que podrían tener aranceles menores. En consecuencia el país que ha firmado el mayor número de acuerdos y tratados para permitir el ingreso de sus productos buscará ampliar estos espacios comerciales.

Trump añora un mundo que ya no existe y no volverá. Ha desarrollado una relación tensa con silicon valley, el eufemismo utilizado para designar al mundo de las nuevas tecnologías de la información y la computación. En cambio anhela restaurar a su vieja gloria la industria automotriz junto a las petroleras y carboníferas que, a su juicio, dan más empleo. Algo que hace mucho dejó de ser cierto.   Debería tomar en serio la advertencia de Obama: la realidad muerde.